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Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2004.

08/07/2004

Cuba-África: Un compromiso histórico

Patricia Grogg
IPS


La ayuda sanitaria, que comenzó en 1963 con el envío de brigadas médicas a Argelia, se extiende hoy a más de 20 naciones, de las cuales 16 están incluidas en el Programa Integral de Salud, que abarca también a siete países latinoamericanos y dos asiáticos.

”La cooperación en ese campo sigue siendo la más importante. Al concluir 2003, teníamos en Africa 2.574 colaboradores, en su mayoría de la salud”, dijo a IPS Milagros Franco Suárez, directora para ese continente del Ministerio para la Inversión Extranjera y la Colaboración Económica.

El impacto de esa ayuda es notorio. De acuerdo con datos oficiales, la mortalidad infantil en zonas donde labora personal médico cubano se redujo de 59 a 7,8 por mil nacidos vivos en Ghana, de 48 a 10,6 en Eritrea y de 131 a 35,5 en Guinea Ecuatorial.

En el campo de la salud, el respaldo incluye la formación de técnicos en aquellos lugares donde el personal cubano presta servicio o mediante la formación de profesionales en instituciones cubanas.

La Habana también contribuyó a formar Facultades de Medicina en Gambia y Guinea Ecuatorial, y apoya con profesores de esa rama a varios países, entre ellos Etiopía, Uganda y Sudáfrica.

Cuba mantiene relaciones diplomáticas con 53 países africanos y de cooperación con 51. Aunque el peso mayor está en salud y educación, la asistencia también abarca deportes, construcción, agricultura y planificación física, entre otras áreas.

”Es una colaboración basada en primer lugar en el desarrollo alcanzado en la formación de sus recursos humanos y nuestro compromiso con esa región, con la cual tenemos lazos históricos y de sangre”, señaló Franco.

Informes oficiales indican que alrededor de 6,3 por ciento de la población cubana de 11,2 millones es graduada universitaria. Cuba cuenta con 64 centros de enseñanza superior, que suman una matrícula de unos 200.000 estudiantes.

Líderes políticos de Africa valoran especialmente la ayuda de los médicos cubanos en el combate contra pandemias como la tuberculosis y el sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida, ya sea desde sus consultorios, instalados a veces en regiones muy aisladas, o mediante programas específicos.

En el marco de un convenio firmado con Botswana en 2002, personal cubano trabaja en varios hospitales y centros especializados en los tratamientos contra el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) causante del sida.

Se calcula que unos 29 millones de personas viven con el VIH en Africa subsahariana.

Cuba ayudó a varios países de esa región en sus combates por la independencia, pero la lucha no ha terminado, sólo que ahora se trata de otra guerra, comentó a medios periodísticos de La Habana un dirigente gubernamental botswano.

Botswana, con una población de 1,8 millones, exhibe la mayor proporción de infectados por el VIH en todo el orbe, con 36 por ciento de los comprendidos entre 15 y 49 años de edad.

”Toda esta colaboración se lleva a cabo sobre la base del respeto, con la idea de resolver problemas concretos y sin quitarle el puesto a profesionales de esos países”, aseguró Liber Puente, especialista de la cancillería cubana para las relaciones con Africa subsahariana.

Puente añadió que muchos jóvenes que estudiaron con becas del gobierno cubano hoy son profesionales que trabajan por el desarrollo de sus países o bien ocupan cargos de responsabilidad política o gubernamental.

Claude Grace Uushona, embajadora de Namibia en La Habana, es uno de esos casos. Llegó por primera vez a Cuba con 16 años, herida y con el horror pintado aún en el rostro por la matanza de la que había sido testigo en Cassinga, al sur de Angola.

”Era un campamento para niños y mujeres refugiados situado a 250 kilómetros de la frontera con Namibia. Ahí, el 4 de mayo de 1978, fuerzas sudafricanas nos bombardearon con helicópteros y aviones militares”, relató a IPS.

Los sobrevivientes, muchos de los cuales eran niños de 10 a 12 años, fueron invitados por el presidente Castro a viajar a Cuba para estudiar en una escuela de la isla de la Juventud, al sur del país.

”Vinimos como 600. Allí hice la secundaria y el preuniversitario. Luego estudié en la Universidad de Gambia y fui la primera mujer gobernadora en Namibia. Ahora me siento muy feliz de estar de nuevo en mi segundo país durante los tiempos más difíciles”, añadió la diplomática.

Cuba y Namibia establecieron relaciones diplomáticas el 21 de marzo de 1990, el mismo día en que se proclamó la independencia del país africano. Desde entonces acordaron varios programas de colaboración en las áreas de salud, educación y deportes, entre otras.

Actualmente, Namibia es la mayor receptora de inversiones de empresas cubanas en Africa, con una firma mixta para la confección de guayaberas, otras dos en el sector pesquero y una cuarta para la fabricación de medicamentos genéricos.

A juicio de Uushona, esas compañías son muy importantes para el desarrollo de Namibia.

La embajadora recordó que la victoria de tropas cubanas y angolanas junto con guerrilleros de la Organización Popular del Sudoeste Africano (Swapo, por sus siglas en inglés) contra el ejército racista sudafricano en la batalla de Cuito Cuanavale, en abril de 1988, en la parte meridional de Angola, resultó decisiva para la liberación de Namibia.

Pretoria, tras ser derrotada en su última gran ofensiva en territorio angolano, debió aceptar los acuerdos tripartitos con Angola y Cuba que determinaron la salida del ejército sudafricano de Namibia, y en noviembre de 1989 Namibia realizó elecciones su primera Asamblea Constituyente.

Desde entonces, la Swapo es el partido gobernante en Namibia.

Los acuerdos tripartitos significaron también el retiro paulatino de los contingentes militares cubanos presentes en Angola, y el comienzo de la abolición definitiva del régimen racista del apartheid sudafricano. Se calcula que de 1975 a 1989 pasaron por Angola unos 300.000 cubanos, de los que murieron 2.016.
08/07/2004 12:35 Enlace permanente. Tema: Solidaridad No hay comentarios. Comentar.

África debe olvidarse de pagar la deuda

africa.jpgPrensa Latina

Los países africanos deberían negarse a pagar su deuda externa, afirmó Jeffrey Sachs, asesor especial del Secretario General de la ONU, Kofi Annan.

Sachs, quien es consejero económico de Annan, llamó primero a las naciones desarrolladas a cancelar la deuda africana, estimada en US$201.000 millones de dólares.

Dijo que los análisis económicos muestran que es imposible para los países africanos alcanzar su objetivo de desarrollo de reducir a la mitad la pobreza, si deben reembolsar sus créditos.

Los comentarios de Sachs, fueron hechos antes de la inauguración hoy de la Cumbre de los Jefes de Estado de la Unión Africana, en Addis Abeba, Etiopía.

No a la deuda

Jeffrey Sachs es reconocido internacionalmente por haber asesorado en las reformas económicas a varios gobiernos latinoamericanos, de Europa del Este, la antigua Unión Soviética, Asia y África.

Consideró que las naciones africanas deben ignorar las grandes sumas de dinero que están obligados a destinar para reembolsar su deuda y destinarlas a atender las necesidades de sus pueblos.

"Ha llegado el momento de terminar con esta farsa", dijo Sachs, quien es Director del Instituto de la Tierra y asesor especial del Secretario General de la ONU en políticas para combatir la pobreza.

"La deuda externa africana es imposible de pagar. Si ellos (los acreedores) no cancelan las deudas, yo sugeriría obstrucción; hacerlo ustedes mismos", aseveró.

El economista pidió a los países desarrollados duplicar su ayuda a África hasta una cifra de US$120.000 millones anuales, para poder cumplir las compromisos fijados en 1970.

Al instalar la Cumbre de la Unión Africana, Kofi Annan, advirtió que los objetivos de desarrollo africanos "pueden verse amenazados por la persistencia de conflictos como el de la región sudanesa de Darfour".

Según el Secretario General de la ONU, la amenaza de más sufrimiento y violencia para los civiles, se mantendrá mientras no se enfrente la crisis.
08/07/2004 13:23 Enlace permanente. Tema: Internacionales No hay comentarios. Comentar.

Iraq: El gobierno títere acorralado por el fuego de la resistencia

iraq.jpgIAR-Noticias

Mientras Allawi anunciaba la nueva ley de seguridad su propia residencia, situada a 500 metros de la Zona Verde, fue sometida a un ataque con fuego de mortero, durante el cual fueron heridos cinco iraquíes presuntamente del equipo del primer ministro.

En el plano funcional, el gobierno títere de Iyav Allawi se parece a cualquiera de las administraciones políticas controladas por Washington a lo largo y a lo ancho del planeta: su función principal pasa por la represión.

Después de la formalidad de la asunción en medio de las bombas, el 28 de junio, el nuevo régimen anunciaba este miércoles una nueva "ley de seguridad" mientras los rebeldes se enfrentaban con las tropas estadounidenses y la policía iraquí en pleno centro de Bagdad.

Hasta ahora las fuerzas invasoras, alrededor de 200.000 efectivos, fueron impotentes para controlar o terminar con los grupos de la resistencia armada, no obstante lo cual el payasesco Allawi permitió "terminar con los rebeldes en Irak".

La nueva ley da prerrogativas al gobierno para imponer toques de queda, establecer puntos de control, hacer registros y detener sospechosos.

Lo que resulta un absurdo total dado que Irak, desde marzo del año pasado, es un país ocupado militarmente en el que las fuerzas ocupantes realizaron redadas, detenciones indiscriminadas de personas, mujeres, ancianos y hasta niños, asesinatos, fusilamientos a quemarropa de centenares de "sospechosos" en los que intervino el propio sicario Allawi como proveedor de inteligencia.

Decir que en Irak se estrenó una "nueva ley de seguridad" resulta tan ridículo como decir que Allawi gobierna Irak.

Antes y después de asumir en el cargo la nueva "administración" fue sometida a una oleada de ataques de la resistencia que no se detuvo en ningún momento.

Mientras Allawi anunciaba la "nueva ley" su propia residencia, situada cerca de la Zona Verde, fue atacada con fuego de morteros durante el cual fueron heridos cinco iraquíes presuntamente del equipo del primer ministro.

La televisión Al Jazeera, mientras tanto, informaba que esta mañana (en Irak) un grupo armado iraquí secuestró a un chofer egipcio que trabajaba para las fuerzas ocupantes estadounidenses.

El chofer, un egipcio llamado Sayed Mohamad Sayed Al-Garbaui fue secuestrado por hombres de la resistencia iraquí cuando conducía un camión cisterna cargado de carburante para las fuerzas estadounidenses proveniente de Arabia Saudí, indicó la cadena árabe.

Los disparos de mortero han tenido lugar "entre las 09:00 y 09:15 locales (07:00 hora peninsular española)", indicó a la agencia Reuters otro oficial de policía presente en el lugar, Saad Chanchoul.

Según este policía, uno de los proyectiles dañó una casa situada a 20 metros de la oficina de la Entente nacional, el partido del Primer ministro, y su residencia situada a 500m de la Zona verde. Dos personas fueron heridas en la casa y otras dos en la calle, agregó el testigo.

La Zona verde, perímetro ultra fortificado, alberga las oficinas de la embajada estadounidense y del gobierno interino iraquí, así como los principales hoteles en los cuales se alojan los extranjeros.

Las agencias de noticias reportaron varias explosiones y disparos de morteros que se registraron por la mañana en la capital iraquí (principalmente en el área de la Zona Verde donde se alojan los periodistas y los empresarios multinacionales) estimando que hay muchos heridos, aunque los portavoces militares estadounidenses no ofrecieron ninguna información.

Dos helicópteros estadounidenses dispararon contra un edificio en Haifa Street durante los combates, dijo un fotógrafo de Reuters. Los helicópteros lanzaron su ataque después de que los disparos de ametralladoras y explosiones de granadas asolaran esta zona normalmente concurrida y comercial que hoy estaba desierta.

Al menos tres soldados iraquíes yacían muertos en el puente de Abu al-Muadham. Dos policías heridos llegaron a un hospital después de un ataque contra una comisaría de policía, dijeron testigos a la agencia Reuters.

"Estamos en una situación de batalla con quienes creemos que son combatientes extranjeros", dijo un soldado norteamericano a la misma agencia.

Al menos dos agentes iraquíes murieron y una decena resultaron heridos, alguno de gravedad, en combates librados en la céntrica calle Haifa entre grupos de insurgentes, fuerzas de la seguridad iraquíes y soldados del Ejército de Estados Unidos.

"Eran muchos insurgentes. Cuando los policías les rodearon se subieron a uno de los edificios más altos y continuaron disparando desde allí", dijo a EFE Sami al Sujeir, un residente de esa concurrida calle a orillas del Tigris, a la agencia AFP.

La escaramuza duró cerca de hora y media, durante la que se oyó detonaciones de fusil, pero también de granadas de mano y artillería. El Ejército norteamericano selló con carros de combate y vehículos todo terreno los alrededores, medida que provocó kilométricos atascos en el centro de la capital.

Las fuerzas de EEUU a menudo se han enfrentado con los rebeldes chiíes en los barrios marginales del suburbio de Sadr City, pero las batallas en las calles, durante el día raramente, se han producido en el corazón de Bagdad.

Los portavoces militares estadounidenses no hicieron declaraciones inmediatas sobre las explosiones, pero dijeron que los rebeldes habían matado a cuatro marines en las zonas suníes al oeste de la capital el martes.

El ministro de Exteriores Hoshiyar Zebari ha dicho que la nueva ley de seguridad autoriza al Gobierno a imponer toques de queda, establecer puntos de control, buscar y detener a sospechosos.

El Gobierno de Allawi también ha dicho que planea restaurar la pena de muerte, suspendida durante la ocupación de Estados Unidos, y ofrecer una amnistía temporal a los rebeldes que lucharon contra los norteamericanos.

Otro absurdo inconmensurable, dado que, desde la ocupación militar, han muerto miles de iraquíes fusilados por los misiles de la aviación estadounidense o por los diversos operativos de represalia como el que sucedió en Faluya, donde fueron asesinados más de un millar de iraquíes, entre ellos mujeres, ancianos y niños.

Por otra parte, según el Pentágono 646 soldados estadounidenses han muerto en Irak desde que comenzó la ocupación en abril del año pasado.

Los ataques de la resistencia iraquí siguen concentrándose en los edificios públicos y en las comisarías, donde se encuentra el aparato civico-policial de los colaboracionistas iraquíes comandados por Allawi.
08/07/2004 13:38 Enlace permanente. Tema: Medio Oriente No hay comentarios. Comentar.

La transferencia de falsa soberanía al gobierno de Iraq

El partido Demócrata y el partido Republicano están cortados por el mismo patrón. Ambos representan los intereses de los ricos y de las corporaciones

CSCAweb

Llamamiento del Internacional Action Center


"Tenemos que construir un movimiento que represente a la vasta mayoría de los pueblos de este país. Un movimiento que no dependa de las limosnas del partido Demócrata. Un movimiento solidario con quienes luchan contra el imperialismo".

La transferencia de falsa soberanía al gobierno de Iraq cuidadosamente elegido por EEUU no debe quedar incontestada. Este régimen tutelado que está dirigido por un antiguo colaborador de la CIA, Iyad Allawi [1], no es sino un encubrimiento para mantener la ocupación estadounidense de Iraq. De hecho, EEUU controlará los ministerios claves así como el ejército [iraquí]. John Kerry y los demócratas han utilizado esta denominada "transferencia" para renovar su llamamiento a la internacionalización de la ocupación a través de Naciones Unidas (NNUU) y de la OTAN [2]. La ocupación es la ocupación esté únicamente en las manos de EEUU o se amplíe para incluir a terceros.

El ejército estadounidense sigue provocando la destrucción y la muerte al pueblo de Iraq en tanto que las tropas de EEUU seguirán haciendo frente a una resistencia incluso más decidida [3]. No es el momento ahora de que el Movimiento contra la Guerra se esconda tras Kerry y los demócratas. Debemos avanzar en nuestra actividad y exigir incluso en términos más fuertes el retorno de las tropas ya.

Movilización involuntaria

Un artículo publicado en The Boston Globe el 29 de junio de 2004 declaraba que el Ejército [estadounidense] planea anunciar una movilización involuntaria de 6.500 efectivos de la Reserva Individual Preparada [Individual Ready Reserve]. Ello, junto al anuncio de otras 15.000 efectivos adicionales destinados a Iraq y el anuncio del Stop Loss hace varias semanas, significa la restitución del proyecto por otros medios. El ejército de EEUU está reteniendo a miles de soldados contra su voluntad en Iraq y Afganistán. Al mismo tiempo, la Junta del Servicio de Selección [Selective Service Board] ha maniobrado silenciosamente con operaciones para controlar la rehabilitación del proyecto.

La semana pasada el Senado aprobó el presupuesto [de Defensa] más elevado de la historia del Pentágono -416.000 millones de dólares- con 98 votos a favor y 0 en contra. No hubo ni un solo voto negativo del partido Demócrata. Con ello se ha mandado un claro mensaje al pueblo de EEUU y al resto del mundo. El partido Demócrata se sitúa al lado de George Bush y de los republicanos. El vergonzoso presupuesto proporcionará al Pentágono más dinero que nunca antes para mantener la ocupación de Iraq y de Haití, para la seguridad interna, para los ataques contra Cuba y Venezuela y para armamento de destrucción masiva que será usado para aterrorizar a quienes se atrevan a reivindicar sus derechos.

Ese dinero pertenece a nuestras comunidades para construir escuelas, centros de atención, proporcionar atención sanitaria, vivienda, alimentos así como empleos. Es decir, es nuestro dinero.

Los ataques de Bush y de los republicanos contra la acción positiva, contra la igualdad de derechos de matrimonio, contra los derechos de los inmigrantes, de las mujeres, de los programas sociales, de los sindicatos, contra los derechos a la vivienda y la salud, no podrían haber tenido lugar sin el apoyo de los Demócratas. Una y otra vez la Administración Bush ha seguido mintiendo al pueblo de EEUU y al mundo: se han involucrado en acciones que han quebrado las leyes internas e internacionales. Halliburton, Nerón, la invasión de Iraq, las torturas contra los presos y presas iraquíes, el secuestro del presidente Arístide de Haití, etc. Los Demócratas han permitido que todo ello ocurriera. ¿Por qué? Porque el partido Demócrata y el partido Republicano están cortados por el mismo patrón. Ambos representan los intereses de los ricos y de las corporaciones.

Por eso es tan importante manifestarse el 25 de julio contra el Congreso Nacional Demócrata de Boston y en agosto contra el Congreso Nacional Republicano. Tenemos que construir un movimiento que represente a la vasta mayoría de los pueblos de este país. Un movimiento que no dependa de las limosnas del partido Demócrata. Un movimiento solidario con quienes luchan contra el imperialismo.

Por el retorno de las tropas ya Fin de la ocupación de Iraq, Palestina y Haití

Notas de CSCAweb:

1. Véase en CSCAweb: Las cosas claras: EEUU impone a un hombre de la CIA como primer ministro de Iraq y desautoriza al enviado de Naciones Unidas

2. Véase en CSCAweb: Loles Oliván: La OTAN sanciona en Estambul el fraude del "traspaso de poder" en Iraq y esboza su proyecto de intervención global en Oriente Medio - Carlos Varea: EEUU aumentará su presencia militar en Iraq y mantendrá al país desmilitarizado

3. Véase en CSCAweb: Carlos Varea: EEUU adelanta a hoy lunes el "traspaso de poderes" para eludir la presión insurgente - ¿Resistencia iraquí o red al-Qaeda?: EEUU pretende identificar la resistencia en Iraq contra la ocupación con 'terrorismo'
08/07/2004 12:48 Enlace permanente. Tema: La Conjura No hay comentarios. Comentar.

Hacia la ideología revolucionaria

venezuela_mwp.gifWilliam E. Izarra

Hugo Chávez además de Presidente de la República es líder de un proceso revolucionario. Su liderazgo remonta los espacios nacionales para proyectarse en el continente como la figura obligada de la emancipación postmoderna. Su rol de líder le ha conducido a sedimentar sus ideas, a fortalecer su pensamiento, a proyectar la palabra ductora de las masas y a abrir los caminos que apuntan hacia la inclusión de los pueblos explotados.

Ahora con la batalla de Santa Inés, en el inicio de la fase del movimiento hacia la ofensiva, el Presidente toma la bandera de la ideología revolucionaria con mayor énfasis "no hay revolución sin ideología revolucionaria", acaba de sentenciar al inicio oficial de la campaña abierta por el CNE.

La ideología como sistema de valores, creencias y principios que nos permite legitimar el orden social revolucionario, se sustenta en los factores emocionales del ser humano. A diferencia de la democracia representativa, cuya base ideológica es la representación cupular reformista y, por lo tanto, prevalecen en su práctica los factores materiales del clientelismo, el modelo de la revolución bolivariana se edifica sobre el sustento de la espiritualidad emocional que conduce a la conciencia.

Los factores emocionales que hasta ahora sirven de pilares ideológicos a la revolución los sintetizamos de la siguiente manera: (i) fuente de inspiración, (ii) principios políticos y (iii) base espiritual. Como punto de partida y emblema del nacionalismo, patria, soberanía y emancipación continental lo constituye el ideario de Simón Bolívar. Fuente primaria que se complementa con el pensamiento de Simón Rodríguez y se refuerza con los postulados liberadores de Ezequiel Zamora. Fuente de inspiración es, también, el pensamiento rector de las masas populares de Hugo Chávez. Resalta en él, su apego al rescate de los valores patrios, la difusión constante de la historia nacional, su posición irreductible antimperialista y la continuación de la obra de Bolívar orientada a la unidad latinoamericana.

Por su parte, destacamos de los principios políticos la concepción del poder popular y los cambios estructurales a nivel de las relaciones de poder, sociales y de producción. Como premisa, sobresale el postulado que señala que el gobierno revolucionario se transforma en instrumento del pueblo. Esto elimina el sistema cupular de la reforma representativa, sustituyéndolo por la democracia directa. Es decir, la participación del pueblo organizado en todos el proceso de la toma de decisiones para definir su propio destino. Al respecto, la Constitución Bolivariana establece formas directas de participación del colectivo nacional que fácilmente transformaría y eliminaría las estructuras vigentes del Estado actual por expresiones directas del pueblo. No obstante, la cultura reformista de la democracia representativa se ha convertido en un obstáculo para que se materialice la esencia revolucionaria de la Constitución Nacional. De allí que el llamado del Presidente a profundizar el proceso bolivariano, está orientado a reforzar los valores espirituales del colectivo para que, en conjunto con el gobierno, se pueda alcanzar un nuevo estadio de la revolución.

El tercer factor, la base espiritual, se produce con base en el precepto derivado del cristianismo primitivo como lo es el bien común: satisfacción de las expectativas más elevadas en lo moral, lo espiritual y lo material del ser humano, soportado en el amor al prójimo y la buena voluntad. Amor es el pregón de Cristo, primer revolucionario del mundo. Amor también era el leiv motiv que hacía la fortaleza del Ché Guevara. La lucha revolucionaria solo se justifica si se alcanza el amor fraterno entre los semejantes. La revolución para el Ché es amor. Y de amor entre los revolucionarios se fundamenta la palabra orientadora de Chávez.

Hacia la ideología revolucionaria apunta la Batalla de Santa Inés. Esta es la batalla de las ideas. Es la confrontación de los dos sistemas políticos en pugna: reforma representativa y revolución bolivariana. Santa Inés es la validación de la ideología revolucionaria, la cual crecerá con el ratificatorio del Presidente. No obstante, hay que seguir en la línea de la producción intelectual para su alimentación. El pensamiento es infinito y ahora, ante la nueva coyuntura que se le presenta al proceso, hay que estimular la creación de ideas para hacer de la ideología revolucionaria el nuevo paradigma universal que se le oponga al mundo global, al neoliberalismo y al imperialismo.
08/07/2004 13:16 Enlace permanente. Tema: Venezuela No hay comentarios. Comentar.

Entrevista con Ricardo Napurí: “Chávez tiene en sus manos una responsabilidad histórica”

r-napuri.jpgModesto E. Guerrero
La Maza


Napurí es uno de los militantes revolucionarios vivos más experimentados del último medio siglo. Su biografía podría escribirse con fechas y hechos claves de la resistencia anti imperialista de nuestro continente. En ese sentido, es una figura epopéyica de la revolución latinoamericana. En esta conversación, realizada en Buenos Aires a mediados de junio de 2004, el viejo dirigente reflexiona sobre los desafíos actuales de la “revolución bolivariana”. Para ello, escogió el camino que más le gusta, el ejemplo y la vivencia personal. Llega a conclusiones que la vanguardia bolivariana debe conocer y debatir.

Ex teniente especializado en bombardero, de la Aviación de Perú. Colaborador del Che Guevara entre 1959 y 1964 en el proyecto revolucionario continental; Diputado constituyente en 1979 y Senador Nacional en 1980, Napurí fue uno de los redactores de la Constitución peruana de 1979.

Linotipista, dirigente sindical y periodista en Argentina; discípulo de Silvio Frondizi y Marcos Kaplan, dos de los principales intelectuales marxistas de ese país; fundador, junto a Luis de la Puente, del MIR peruano, que dio inicio a la insurrección guerrillera de 1965. Organizador de un partido de masas llamado Vanguardia Revolucionaria, con el cual ayudó a refundar la Central General de Trabajadores del Perú, CGTP, en 1969.

En 1971 fundó el Partido Obrero Marxista Revolucionario, POMR. Fue protagonista de la Asamblea Popular de Bolivia. Militó en primera fila en los procesos de corte nacionalista de Juan Velasco Alvarado en Perú, y de Salvador Allende en Chile, adonde había sido deportado en 1973. En su exilio francés, fue de la dirección de la Organización Comunista Internacionalista, OCI, hasta que regresa clandestinamente a Perú, en 1975, para ayudar a organizar el Frente Obrero, Campesino y Estudiantil, FOCEP, en 1978, que obtuvo el 21% de los votos para la Asamblea Constituyente con 12 diputados.

Napurí registra 16 años en exilios y 8 años en prisión. Junto a Hugo Blanco, periodistas y militares peruanos rebeldes, fue víctima de la Operación Cóndor en 1980. A sus 78 años, escribe su historia en Buenos Aires, donde vive. De esa historia, nos servimos en esta entrevista para tratar sobre la “revolución bolivariana”.

Modesto E. Guerrero: Primero, ubiquemos el fenómeno “chavista” en Venezuela y lo que se denomina como “revolución bolivariana”. Chávez, por ejemplo, que es un fenómeno en sí mismo, irrumpe como líder nacionalista en tiempos de globalización, cuando ya esos movimientos son lecciones de historia. ¿Como ubicamos todo eso en la actual situación internacional?

Ricardo Napurí: Por su complejidad, intentaré que el contenido de la respuesta a tu pregunta sea abordado a lo largo de esta conversación. Más que una definición teorizante, recurriré las experiencias históricas, mis propias vivencias en muchas de ellas y las comparaciones. Sin embargo, quiero adelantarte, a riesgo de equivocarme, que lo de Venezuela constituye un proceso revolucionario en ciernes, de fuerte contenido nacionalista. Más claro, todavía no constituye una revolución.

Modesto E. Guerrero: ¿Cómo diferencias proceso de revolución?

Ricardo Napurí: En un proceso revolucionario se comienza a romper en algunas formas con el pasado inmediato, pero es una realidad donde las relaciones de fuerza entre las clases no están totalmente definidas, aún. En cambio, una revolución se produce cuando hay un cambio profundo en las relaciones de fuerza, con la victoria de una o más clases sobre otras.

Cuando se trata de un país capitalista, esa revolución adquiere un carácter socialista o presocialista, porque ataca las bases del capitalismo, se trata de acabar con el capitalismo. También hemos conocido revoluciones de contenido burgués, como la Francesa de 1789 o la Norteamericana y la latinoamericana. En el caso venezolano, el proceso revolucionario en desarrollo no ha definido su carácter de clase. La idea de “revolución bolivariana” expresa muy bien ese sentido de proceso de transformaciones, proceso en desarrollo.

Modesto E. Guerrero: ¿Cuál es la realidad mundial que desafían Chávez y la “revolución bolivariana”? ¿Cuál es su particularidad en el momento actual?

Ricardo Napurí: El proceso venezolano toma una relevancia fundamental, sobre todo para América latina. No olvidemos que se produce en esta fase de mundialización-globalización del imperialismo, bajo la tendencia a que EE.UU se convierta en la única potencia imperial; una suerte actual de “supraimperialismo” (1) Porque no se trata sólo de la conquista brutal de Afganistán o Irak, ni del Medio Oriente o del control de las fuentes de energía, especialmente petróleo.

El curso crítico del proceso de acumulación capitalista –tasa de ganancia y otros contradicciones de por medio– obliga a los Estados Unidos a garantizar su subsistencia, acentuando la explotación y el dominio del mundo. De ahí que los teóricos del Pentágono y los asesores del gobierno de George W. Bush, dicen ya sin esconderlo, en qué consiste este intento de dominación mundial.

América latina es una pieza fundamental en este plan. De “patio trasero” pasará, si no lo impedimos, a ser recolonizada. Las insurrecciones, rebeldías y múltiples resistencias de nuestros pueblos, son obstáculos en ese camino. Sus picos más altos en este momento, son Cuba y Venezuela, sin olvidar a Bolivia y Ecuador. De ahí la connotación internacional del enfrentamiento, todavía limitado, entre Chávez y el imperialismo norteamericano.

Modesto E. Guerrero: Porque además, las potencias europeas tuvieron un límite en su recuperación, ¿no es así?

Ricardo Napurí: Por eso la mundialización-globalización constituye una fase diferente del imperialismo estudiado por Lenin. Entre otras diferencias importantes está la ruptura de la paridad interimperialista. Ahora, la superioridad de los EE.UU. se expresa, incluso, contra Inglaterra, Francia, Alemania, Japón.

Están deviniendo en especies de subimperialismos. Y para remate, si los yanquis, controlan o se apoderan del petróleo y el gas de Medio Oriente, el cerco económico de las potencias europeas será mayor. No habrá unidad europea que impida este hecho crucial.

Modesto E. Guerrero: En esa dinámica, Napurí, podemos afirmar que el concepto de “patio trasero” cambió.

Ricardo Napurí: Claro, pero para peor. Porque recolonizarnos no es más grave que se el “patio trasero”. Es un grado más alto y perverso de explotación y dominación. Lo poco que habían logrado en independencia nuestros países, desde el siglo XIX, quedaría liquidado.

Modesto E. Guerrero: ¿Ves a los movimientos antiglobalización como un obstáculo a ese designio?

Ricardo Napurí: Si, lo son, sobre todo si adoptan un acento anticapitalista y logran generalizarse. Pero en América latina, lo principal es la resistencia popular, expresada en varias formas de rebeldías en el continente. Cuba, porque resiste a la agresión norteamericana, porque lucha por mantener su independencia nacional y porque concentra la memoria antiimperialista de la resistencia de nuestros países.

De ahí que el proceso social y político venezolano, Chávez y el chavismo, aún con sus mediaciones, contradicciones y limitaciones, queda enfrentado a los planes de recolonización del imperialismo yanqui. Le ha tocado este lugar en este momento histórico, junto con Cuba. Para América latina sería una tragedia la caída de Cuba y el retroceso o la derrota del proceso venezolano, aún en su versión actual, que es la “revolución bolivariana”.

Chávez tiene en sus manos una gran responsabilidad histórica en esta batalla internacional. Los realistas de izquierda latinoamericanos, los que siguen el ejemplo del PT y Lula, estarían muy contentos. Y por supuesto, las patronales y gobiernos nativos. Ellos no necesitaron del derrumbe de los países del llamado “socialismo real” para alinearse, contentos o no, detrás de los Estados Unidos. Ya conocemos su slogan: «No hay alternativa a su dominación».

Modesto E. Guerrero: ¿Por qué la manía del gobierno norteamericano de intentar asesinar a Chávez? ¿Qué es lo que le molesta tanto del líder venezolano?

Ricardo Napurí: Bueno, una parte de la respuesta ya la he dicho, Chávez no cabe en los planes del imperialismo. Pero no olvidemos que antes de decidir matarlo, han probado con otras opciones, por ejemplo, comprarlo, asimilarlo o echarlo a través del golpe. Pero esto no es novedoso en la doctrina del Pentágono o de la CIA. Ahora lo reconocen con desparpajo y cínicamente, pero siempre en el método de deshacerse físicamente de sus enemigos políticos. A Fidel le han organizado muchos atentados. Ese método lo siguieron en otros casos reconocidos: Goulart, Salvador Allende, Torrijos... para qué seguir. (2) Modesto E. Guerrero: Aquello que Chávez ha difundido en sus propias palabras, como el intento de “domar al bicho”.

Ricardo Napurí: Ellos habrán dicho, «este comandante paracaidista, apenas huela el poder lo tenemos de nuestro lado». Pero el hombre se les escapó, sea por sus cualidades personales o por la combinación de que e ha constituido en un personaje político y le agrada eso. Los yanquis contaron desde el primer momento con la oposición interna para este operativo. Atención, lo de Chávez es un tremendo desafío. Fueron muy pocos los gobernantes o líderes que no capitularon, abiertamente, o se adocenaron con “realismo”, se “amecetaron”. Más adelante podemos ver algunos ejemplos de esto.

Modesto E. Guerrero: En este contexto hay que ubicar el golpe de abril de 2002.

Ricardo Napurí: Pero este golpe constituyó el segundo tiempo de la conspiración. Los yanquis y la oposición se dieron cuenta que no bastaba con la movilización callejera. La densidad, radicalidad y continuidad de aquellas movilizaciones pudo contribuir decisivamente al cambio de las relaciones de fuerza. Claro, siempre que el adversario acuse el golpe y retroceda en toda la línea. Como eso no ocurrió, entonces llegó el golpe del 11 de abril.

Modesto E. Guerrero: O sea, también les fracasó el golpe de Estado. ¿Y después?

Ricardo Napurí: La respuesta cae por su propio peso. El atentado personal, deshacerse del “bicho”. En esto, la CIA, el FBI, y los agentes especializados del Pentágono, tienen más experiencia que los somnolientos y envejecidos “demócratas” de la oposición.

Modesto E. Guerrero: Sin embargo, en el cálculo de su asesinato no está evaluado el riesgo de las consecuencias que podría traer un hecho así en la Venezuela de actual.

Ricardo Napurí: Es que se trata de una verdadera guerra política. El capitalismo internacional y sus agentes nacionales saben organizar sus batallas, si se los deja. Más claro, no es solo la figura de Chávez, sino lo que está debajo y detrás de él. Seamos consecuentes con las caracterizaciones. Si en Venezuela hay un proceso revolucionario en curso es porque incómodos personajes han entrado en escena, incluso con las limitaciones del proceso.

Como se suele decir hoy, “nuevos sujetos sociales”. Y si estos sujetos pueden actuar por cuenta, con independencia política, entonces ponen su marca y van más lejos en sus demandas y acciones y hasta pueden producir incómodas revoluciones. Ergo: a Chávez lo quieren sancionar porque no está impidiendo ese proceso social. En los centros del imperialismo se deben preguntar, «¿y si se convierte en otra Cuba?»

Entonces, la consigna es detener este curso ingrato para ellos, muy peligroso para sus intereses, ya sabes, la sagrada propiedad privada, la permanencia de una clase y su detentación del poder. Pero ellos son irresponsables, aunque fuertes en sus convicciones reaccionarias y conservadoras. No les importa las consecuencias.. Nunca temieron apelar a los represores de ocasión para “tranquilizar” al pueblo insurrecto con una buena dosis de balas.

Modesto E. Guerrero: Está bien, pero teniendo en cuenta la experiencia latinoamericana de una sociedad polarizada y tensada permanentemente, ¿no les convendría, en última instancia, dejar que se mantengan gobiernos de este tipo? Ricardo Napurí: Depende de muchas cosas. En Venezuela se ha configurado lo que los marxistas denominamos un gobierno de tipo “bonapartista sui generis” (3). Es decir, una persona y un entorno que concentran tal grado de poder, que llegan a convertirse en algo parecido a un árbitro entre las clases. Cuando se trata de países atrasados, como es este caso, este poder también arbitra entre la Nación oprimida y el imperialismo.

Este tipo de gobierno pueden ser progresistas o reaccionarios. cuando son progresivos, se ubican en el centro de la cuestión nacional. O sea, asumen posturas nacionalistas de resistencia a los excesos del imperialismo. Toda la experiencia del siglo pasado señala que cuando asumen posturas “tuistas”, “paternalistas” tienden, irremediablemente, al control de las masas movilizadas y sus organizaciones.

Ni Bush y su gente y menos los políticos burgueses nativos pueden darse el lujo de soportar tamaño experimento. Menos en la implacable mundialización y sus efectos opresivos sobre nuestros países. Tenemos que preguntarnos, ¿por qué no le tuvieron paciencia a Allende en Chile, que fue un excepcional demócrata? ¿Por qué se deshicieron del general Juan Domingo Perón, o de Juan Velasco Alvarado? O sea, en la agenda de los imperialistas y sus agentes capitalistas nacionales, no está, por ahora, la generalización de los golpes y las dictaduras militares, pero si apuestan a las democracias dominadas,”protegidas”, siempre bajo la dominación estrecha del imperialismo. Es en este curso político, que Chávez, el bonapartista venezolano, su régimen y gobierno nacionalista, están demás. Ellos ponen su liquidación a la orden del día. Tiene total razón el presidente Chávez cuando le dice al mundo que el referéndum de agosto será “entre Bush y yo”.

Modesto E. Guerrero: ¿Una característica esencial de este tipo de régimen es que no se asienta en organismos de poder del pueblo, sino en un hombre, un líder?

Ricardo Napurí: Sí, esto es lo que muestra el proceso histórico. Por eso es que un bonaparte político no surge por casualidad. Es el producto de un momento específico de la situación política, de la lucha de clases, cuando se pierde la anterior estabilidad. En momentos así, la sociedad acude transitoriamente a un árbitro. Al comienzo es tolerado hasta por los opositores y enemigos patronales, aunque de mala gana.

Te voy a insistir a riesgo de parecer terco: lo aceptan mientras les sirve, si cumple las tareas de garantizar la renta y seguridad de los explotadores, a pesar de sus excesos. La curiosidad histórica es que muchos de estos personajes se escapan al control imperialista y a menudo duran más de lo que el imperialismo pensaba. En este lapso, las instituciones del Estado pasan de su condición “democrática” anterior, a ponerse bajo la disciplina del nuevo gobierno, con las formas y métodos que le impone el bonaparte en cuestión y sus apoyaturas directas.

En América latina, tenemos diversas representaciones de este modelo de bonapartismo. Getulio Vargas, en Brasil, que gobernó entre 1930 y 1945 y luego desde 1950 hasta 1954, cuando lo llevan al suicidio. Él es uno de los primeros casos, junto con Cárdenas en México, sin embargo el caso del general Perón es el más conocido, quizá por el lugar que tuvo Argentina como país de desarrollo medio capitalista, o porque su gobierno tomó vida en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial. El de Perón se destaca en su accionar político por el papel singular que jugó la clase obrera, antes dominada y aplastada por gobiernos oligárquicos.

Entre la década de los años 30 y los primeros de los 40, se había creado en Argentina, el peligro de una acción de clase independiente. Había mucha tradición anarquista, clasista, socialista y comunista en una clase obrera que era fuerte relativamente. El general Perón jugó el rol histórico de ser el bonaparte en medio de la crisis. Él logró canalizar las acciones de las masas y hasta “estatizar” sus organizaciones.

Modesto E. Guerrero: ¿Y el caso de Velasco Alvarado en tu país, Perú...? Ricardo Napurí: Te responderé a través de una circunstancia personal. En su gobierno estaba el general Jorge Fernández Maldonado, ministro de Minas y Petróleo. Había sido mi compañero de barrio en la adolescencia. Él me preguntó si yo quería conversar con el presidente Velasco. Le dije que sí, que no tendría problemas en hacerlo, a pesar de mi conocida condición de opositor y socialista.

Nos reunimos en la playa de San Bartolo, al sur de Lima, que a veces era visitada por algunos ministros, para dar una vía a sus “vicios de hombre”, como decía graciosamente un amigo guatemalteco de entonces. Entre otros, el gusto por las mujeres y los buenos tragos, pisco preferentemente.

Velasco era un “cholo” campechano, simpático, entrador y tuteador. Apenas comenzada la conversación, me dijo que sabía de mi experiencia directa con el peronismo y que le interesaba saber cómo logró tanta fuerza popular y sobre todo, cómo hizo para permanecer tanto en el poder.

Fue una conversación larga. Yo le expliqué que había que comenzar por el origen para establecer las comparaciones. Era cierto que Perón, al igual que usted, le decía yo a Velasco, fue parte de un golpe de Estado en 1943. Pero disintió de sus jefes militares rápidamente y fue sancionado y puesto en prisión. La diferencia comenzó porque fue liberado por una gigantesca presión de la movilización de las masas, con una presencia central de los trabajadores. Fue ese apoyo popular el que le permitió derrotar a sus adversarios en el gobierno y posteriormente ser elegido presidente, en 1946.

Tenía en contra, a los grupos de poder oligárquicos, a la embajada yanqui y a las jerarquías militares. Para el gobierno de los Estados Unidos, la sospecha era que el gobierno de Perón no iba a transitar por los cauces de lo que ellos consideraban “la democracia occidental”.

¿Y cómo resolvió el general este “nudo”? como diría Gramsci. Yo le expliqué al general Velasco que Perón se planteó el asunto en dos terrenos; se dijo: «además de ser todo un problema político, debo resolverlo al estilo militar, o sea, quién detenta el poder». Esto se planteó Perón entre 1943 y 1946. Para ello debía instrumentar el cambio necesario en la relación de fuerzas interna y él lo hizo partiendo de lo social.

Aprovechando los enormes recursos económicos del país, su gobierno tomó una serie de medidas favorables a casi todos los sectores oprimidos, con centro en los obreros y las capas humildes. Así se ganó el apoyo y adhesión de las masas populares, que emergieron con una fuerza torrencial en la vida política nacional. Inteligente y astuto, Perón se apoyó en este enorme caudal para correlacionar a las fuerzas oligárquicas y especialmente a la hostilidad potencial de los mandos militares. Esta nueva correlación de fuerzas les avisó que si se desmadraban, el camino de la guerra civil no les iba a ser favorable.

Con esta nueva configuración política, y de relación de fuerzas, el peronismo permaneció como una fuerza política progresiva en sus momentos fundacionales. Por esa vía fue adquiriendo una forma bonapartista. Fue tanta la particularidad del bonapartismo argentino, que desde 1946, el peronismo ha permanecido como la fuerza política mayoritaria en la sociedad, a pesar de su decadencia y su giro a la derecha y de los golpes de Estado y represión que soportó en algunos períodos.

Modesto E. Guerrero: ¿Cuál era el fondo de la preocupación de Velasco Alvarado al preguntarte tu versión?

Ricardo Napurí: Parece que en ese momento, la cúpula dirigente discutía la orientación estratégica del proceso que encabezaban. Existían enormes dudas sobre qué rumbo tomar. Esa, creo, era su preocupación central. Por eso fui al grano, pues si no, no tenía sentido mi presencia ahí.

Le expliqué que las diferencias de origen contaban mucho. Por ejemplo, que el golpe militar contra el gobierno constitucional de Fernando Belaunde Terri (octubre 1968) fue de carácter institucional, es decir, de las tres Armas –Ejército, Marina y Aviación. Y en forma colegiada. Tanto, que se repartieron las instituciones del Estado de manera proporcional, con el predominio real del Ejército. A diferencia del peronismo, en Perú no hubo presencia popular y de masas. Inicialmente, éstas estuvieron en contra de los golpistas que lideró Velasco.

Como el nuevo gobierno tomó un giro del tipo “capitalista de Estado”, con claras tendencias bonapartistas, el cambio de las relaciones de fuerza tomó una modalidad propia. Enfrentamiento limitado con Estados Unidos por el petróleo, expropiado a la filial peruana de la Standard Oil Petroleum. Aquel año, la Standard amenazó con aplicarle la llamada “Enmienda Hickenlooper”.

Al mismo tiempo, se desarrolló una reforma agraria radical, que liquidó la oligarquía terrateniente, luego la expropiación de las empresas pesqueras, esto cuando Perú era la primera economía pesquera del mundo, también expropió a un sector de la minería, entre otras medidas importantes, como controlar de la banca y los medios de prensa, que en su mayoría fueron entregados a sindicatos, gremios y partidos de izquierda afectos al régimen de Velasco.

En esa fase, el gobierno logró apoyo popular. A nivel político, recibió el sostén institucional del Partido Comunista, que en ese momento dirigía la central obrera. Calificados intelectuales de la izquierda peruana ganaron un lugar destacado como asesores y aún mentores ideológicos del régimen. Todo favorecía una larga vida del gobierno militar de Velasco Alvarado, legitimado por la medidas que llevaba a cabo. Sin embargo, a diferencia del peronismo, las masas populares no eran parte orgánica del nuevo régimen. En el nuevo equilibrio de poderes su peso era nulo.

El llamado “pecado de origen” del velasquismo estuvo en que ni el general ni su equipo se atrevieron a cambiar el carácter militar colegiado del mismo. Le recordé al general que la institución armada tradicional tenía sus propias reglas y un lugar prominente en el dispositivo privilegiado que componía el poder del Estado. Ese rol social y político del cuerpo militar en nuestros países, podía denominarse como “partido político armado”, algo fácil de verificar en la historia latinoamericana.

Sin ese fuerte contrapeso social de las masas organizadas –y mejor si mantienen un carácter independiente– ¿qué podía pasarle cuando los militares hostiles se animaran a actuar contra el presidente y el gobierno?

Velasco me escuchaba atentamente. Yo le dije esto, entre otras cosas, porque sabía de la existencia de una fuerte oposición interna entre las Fuerzas Armadas. Le dije que si no apelaba al apoyo popular activo, su gobierno estaría en peligro.

Entonces hizo una pausa y me interrumpió: “¿Tu me sugieres que haga algo parecido a lo que hizo Perón, apoyarme directamente en las fuerzas populares, organizarlas y formar un partido político de base popular?”

Modesto E. Guerrero: ¿Y qué le respondiste?

Ricardo Napurí: Yo nada, yo no podía aconsejarlo y asesorarlo en este terreno, no era mi terreno; yo soy socialista, tengo otra visión conceptual y estratégica. Yo me limité a contarle mi experiencia con el peronismo y mis conclusiones políticas de aquellos acontecimientos. Él que sacara sus conclusiones. Pero históricamente hablando, no me privaba de recordarle que Perón y el peronismo sobrevivieron casi 10 años en el poder y volvieron en 1973 y luego otras veces, por ese carácter popular de su movimiento, donde los trabajadores jugaban un rol central como base de apoyo político.

Él me comentó que lo habían discutido: y para mi sorpresa, dijo que ya era demasiado tarde para dar un giro como ese, de tipo popular. Y agregó que personalmente, no tenía el “oficio” de andar en el mundo complejo de las organizaciones sociales y políticas del pueblo. Incluso, insinuó que les temía, que no se sentía seguro en ese terreno. “Yo solo soy un soldado”, afirmó. Y para que no quedaran dudas del tipo de soldado al que se refería, añadió: “Claro, no cualquier tipo de soldado, yo soy un patriota, tengo emoción social y quiero lo mejor para mi país. pero ya he tomado una decisión: me seguiré apoyando en mi Arma, en mis compañeros de armas, porque creo en las reservas patrióticas de esta institución”.

Y fue así que a Velasco le llegó su “día D” (4) En diciembre de 1975, su compañero y amigo, el general Francisco Morales Bermúdez, encabezó la disidencia interna en el ejército y dio un golpe. También fue un golpe institucional, colegiado, de las tres armas. Cayó con nocturnidad y bajo al forma de una conspiración militar tradicional.

Fue elocuente que no hubiera pueblo ni trabajadores en las calles, movimientos que pusieran el pecho para defenderlo. El pueblo trabajador no fue parte de aquel drama. Simplemente no había sido convocado para ser sujeto activo e influyente en aquel proceso. Contradictoriamente, la experiencia nacionalista, con Velasco, fue lo más radical y progresivo que se dio en el capitalismo atrasado del Perú...

Modesto E. Guerrero: Como siempre, los casos son siempre distintos, pero las lecciones permanecen...

Ricardo Napurí: Y en muchos terrenos. No conozco a fondo la trama de las relaciones internas entre el gobierno y las masas populares en la “revolución bolivariana” En esto estoy más por conocer que para aconsejar; lo sé. Pero en la memoria social e histórica de los seguidores del peronismo, por ejemplo, cuenta por lo menos esto: obtuvieron grandes conquistas sociales y económicas, y también, aunque de manera distorsionada, que el peronismo los hizo “compartir el poder”, por lo menos así lo creyeron.

No obstante, lo más importante a destacar es que las masas sintieron que con Perón, al revés de lo ocurrido con Velasco en Perú, accedían a la vida política, con la sensación de que ya eran una “clase para si”, eso que consideramos un avance en la conciencia política de clase. Modesto E. Guerrero: ¿Qué te llevó de Perú a Argentina, luego a Cuba, Bolivia, Chile y a tantos escenarios revolucionarios de los últimos 50 años?

Ricardo Napurí: Cuando era teniente de la Aviación militar peruana, a mediados de la década el 40, fui deportado por haberme negado a bombardear a civiles y militares en una insurrección de la izquierda del partido APRA. Esto ocurrió en 1948, en el interior del Perú (5).

Me deportaron a Argentina, allí me incorporé a una agrupación que podríamos definir de “centro político”, llamada MIR-Praxis, orientada por el intelectual marxista Silvio Frondizi, hermano de Arturo Frondizi, el que fue presidente en 1958. Ellos dos me sacaron de la cárcel donde me había recluido la policía del gobierno peronista.

Ese grupo fue una clave en mi formación, porque yo me había negado a bombardear la insurrección del APRA, pero sin ninguna idea o programa en la cabeza, movido casi solo por un sentimiento humano y un criterio ético, según el cual yo no había ingresado a la fuerza para matar hermanos y menos en esa situación. Mi conversión de militar con sentido democrático, en militante marxista tuvo en Praxis su frontera.

Modesto E. Guerrero: Fue así como comenzaste una experiencia política que alcanza largamente el medio siglo en varios escenarios latinoamericanos, muchos de ellos como el que hoy se vive en Venezuela.

Ricardo Napurí: Claro, eso comenzó en 1948 y tuvo un salto en 1959 con la Revolución Cubana y mi colaboración con el Che Guevara, aunque antes pasé por la revolución boliviana. En Argentina había iniciado estudios de Derecho, trabajé como linotipista, luego me hice periodista en el diario La Razón, donde fui miembro de su Comisión Interna y de la dirección del Sindicato de la Prensa (6)

En mi formación intelectual tuvo un peso fundamental, la relación con el que fue mi maestro en teoría política, Silvio Frondizi, sin olvidar el ambiente que me encontré en la Argentina de 1948, con su poderoso movimiento obrero, su vida intelectual activa. Puedo decir, que ingresé a la acción política en una condición excepcional. A comienzos de los años 50 estuve en Bolivia, adonde fui enviado por Praxis, para acompañar solidariamente el proceso revolucionario que vivía el proletariado minero de ese país y a entrevistarme con su máximo dirigente, Juan Lechín. Fue muy aleccionadora la experiencia boliviana. Años más tarde, a finales de la década del 60, milité en otros procesos políticos en Bolivia, como la Asamblea Popular, un órgano de poder que produjeron los trabajadores de ese país.

Modesto E. Guerrero: Poco después ya te encuentras en Cuba, a escasos días del triunfo de la revolución y comienzas una estrecha relación con el comandante Ernesto Guevara. ¿Qué te enseñó aquella vivencia?

Ricardo Napurí: Recuerdo que viajé con la madre del Che y un grupo de periodistas argentinos, inmediatamente después del triunfo de la Revolución Cubana. Aterrizamos en el aeropuerto de La Habana el 9 de enero de 1959, hacía un calor impresionante. El vínculo con el Che lo facilitaron varias cosas, pero fue muy importante el hecho de que había llegado con su madre, y por otro lado, que al ser tan reciente el triunfo, habían pocos extranjeros solidarios en la isla.

Con algo de ingenuidad de mis años de entonces, pero al mismo tiempo tratando de entrar en el tema del objetivo de mi viaje a Cuba, le pregunté al Comandante Guevara cómo, en qué, podría yo ayudar a la Revolución Cubana. Mi primera expectativa fue que me planteara hacer propaganda sobre la revolución, por el hecho de que yo ejercía el periodismo en ese momento. Pero no...

Modesto E. Guerrero: ¿Y con qué te sorprendió el Che?

Ricardo Napurí: Inmediatamente “me cuadró”, como se decía entonces, me propuso sus ideas sobre qué había que hacer para ayudar a la revolución cubana, y me lo dijo con esa mirada profunda que lo caracterizaba, donde se expresaba su convicción en lo que pensaba. Me dijo: usted tiene que impulsar la revolución en su país, en Perú, porque la revolución cubana puede y debe ser imitada, que eso era posible en América latina y que si yo quería apoyar, mi deber era ese, contando para ello con la ayuda cubana.

Modesto E. Guerrero: ¿Cómo reaccionaste ante tan sorpresiva propuesta?

Ricardo Napurí: Muy sencillo, yo también quería “hacer” la revolución, por eso y por mis convicciones, no dudé en comprometerme. Me comprometí con el Che a desarrollar la revolución en Perú o donde fuera, pero el me insistía en Perú. Modesto E. Guerrero: Y te fuiste a “hacer” la revolución a tu país.

Ricardo Napurí: Claro, pero para 1965 el movimiento guerrillero ya había sido derrotado. Eso me obligó a reflexionar, fue así tuve la iniciativa de formar una organización partidaria llamada Vanguardia Revolucionaria, con una orientación estratégica y táctica distinta. Fue una ruptura política con la estrategia y el patrocinio castrista y guevarista, porque con Vanguardia nos pegamos al movimiento de masas, a los trabajadores en particular. En pocos años logramos estructurarnos como un partido de considerable influencia en el país.

Por ejemplo, contribuimos decisivamente a formar la central obrera mayoritaria, igualmente a formar la central campesina, a influir en el movimiento estudiantil universitario. Fue notable nuestro trabajo en el poderoso movimiento obrero minero. Toda esta fue una lucha “desde abajo”, en el terreno de la clase y de las luchas de los oprimidos.

Modesto E. Guerrero: Pero en tu historia política, se notan muchas cosas que podríamos considerar “por arriba”.

Ricardo Napurí: Está bien. A finales de la década de los años 70, formamos el FOCEP, que significó el Frente Obrero Campesino Estudiantil y Popular. Con esa herramienta política logramos el 21% de los votos en las elecciones para la Asamblea Constituyente de 1978. Ese fue un excelente trabajo político “por arriba”. Fui elegido Diputado a la Asamblea Nacional Constituyente y dentro de ella Miembro de la Comisión Principal que le dio la redacción final al nuevo texto constitucional de Perú. En ese terreno, el de la democracia parlamentaria, fui Diputado y luego fui electo Senador de la República.

Modesto E. Guerrero: Además, podemos agregar, con tu permiso, que en tu medio siglo largo de vida revolucionaria cuentas con por lo menos 6 deportaciones de tu país, entre otras, como ocurrió con muchos luchadores anti imperialistas y anti capitalistas de aquellos años, además de varias prisiones ingratas.

Ricardo Napurí: Si, efectivamente, así fue. La última vez fui víctima de la Operación Cóndor en 1978.

Modesto E. Guerrero: ¿Estás escribiendo tu biografía?

Ricardo Napurí: En eso ando. Pero antes publiqué dos libros, uno que se llamó “APRA, balance y liquidación” y “La realidad peruana”.

Modesto E. Guerrero: Como sabes, Venezuela se rige por una Constitución Bolivariana, votada en un proceso constituyente que estuvo muy cargado de participación popular. ¿Cuál es tu reflexión habiendo sido actor en un hecho similar?

Ricardo Napurí: No he leído detenidamente la Constitución Bolivariana, pero me parece más democrática y avanzada que la redactada por la mayoría en nuestra Constituyente de 1978, que tuvo una influencia decisiva de Haya de la Torre y del partido aprista. Lo que si rescato es el método que tuvimos de unir las fuerzas de socialistas y demócratas sinceros, avanzados, para luchar por una herramienta democrática de ese tipo.

Nosotros, desde el FOCEP, no la concebimos como una institución democrática en sí misma, sino como una consigna democrática transitoria, que debe sostenerse en la acción popular y de masas, en la movilización de ellas, para que sean las protagonistas de su contenido.

Modesto E. Guerrero: ¿Cuál es tu opinión, como ex militar y como socialista, del rol social y político de los militares rebeldes y la institución castrense, a la luz de lo que ocurre hoy en Venezuela con los militares chavistas?

Ricardo Napurí: Recuerdo que cuando estuve deportado en Europa, a causa de la caída del gobierno del Frente Popular de Allende, donde había estado militando activamente, entre los compañeros de la izquierda europea, no se entendía que en determinadas circunstancias, haya sectores militares que se declaraban nacionalistas, anti imperialista y hasta “socialistas”, y que muchos han arremetido contra las oligarquías de sus países y han enfrentado en algunas etapas de sus gobiernos al imperialismo. A los europeos les costaba entender esa parte de la historia latinoamericana.

Modesto E. Guerrero: Explícala.

Ricardo Napurí: Me explicaré con lo más me agrada, los ejemplos. Los coroneles y generales que dieron el golpe en Perú en 1968, con Velasco a la cabeza, tenían unos antecedentes casi únicos. En las Escuelas del Estado Mayor, los alumnos recibían adoctrinamiento acerca del llamado “potencial nacional”, concepto acuñado por el general José del Carmen Marín, un alumno muy crítico de la concepción militar francesa.

Según quienes sostenían esta doctrina, este “potencial” estaría integrado por la riqueza económica y dentro de ella era fundamental el trabajo humano, o sea que le daban, extrañamente, un papel preponderante a los trabajadores. Esta era una manera implícita de reconocer que la plusvalía era producida por los asalariados.

Como es de suponer, las implicaciones de esta audaz afirmación podría tener consecuencias graves para quienes detentaran el poder de un país. Estos militares progresistas, convencidos de la idea de un potencial nacional, tenían muy en cuenta el valor de la naturaleza y los medios de producción.

Para sorpresa de los militares tradicionalistas y conservadores, la fuerza militar quedaba concebida como una simple apoyatura de las otras fuerzas. Estas posiciones fueron las que llevaron al general Velasco y sus seguidores a tener una postura muy crítica contra los gobiernos oligárquicos que traicionaban sus promesas electorales.

Por otro lado, se negaban a ser el brazo armado en la represión de los insurrectos, como había sido con las guerrillas de 1965. Creo que a esto contribuyó en gran medida la influencia enorme de la Revolución Cubana. Yendo al fondo de sus motivaciones, era lo siguiente: No es que quisieran revoluciones como la cubana, no, para nada, lo que Buscaban era suprimir las causas o agentes económicos, políticos y sociales que las motivaban.

Y para despejar la duda sobre si lo que digo constituye algo así como una ideología del militarismo avanzado que tomó cuerpo en el velasquismo, bastará con revisar la historia reciente de América latina, donde encontraremos constancias fácticas de cómo la institución militar escapó a su rol tradicional. Aunque en los hechos, aprovechándose casi siempre de su poder real, de ser la única institución armada del Estado, lo hizo para actuar por su cuenta y en su beneficio. Si no, ahí están los innumerables golpes militares, una especie de cementerio en nuestros países.

Sin embargo, en naciones que fueron muy golpistas, como Bolivia, Brasil, Perú, Ecuador y otros, se produjeron militares contestatarios que reclamaron estar al servicio del pueblo y situados a la izquierda del arco político nacional o latinoamericano. Con grados y matices distintivos, podemos citar a los coroneles bolivianos Busch y Villarroel, y sobre todo el general Juan José Torres, asesinado en Argentina como parte del Plan Cóndor.

En Brasil se dio la paradoja, que los militares más tradicionalistas de derecha fueron quienes desarrollaron la industrialización nacional, bajo largas dictaduras. En Argentina, donde el derechismo militar fue una constante durante el siglo XX, algunos generales consideraron la defensa de los recursos naturales, de la energía y el petróleo y algunos llegaron a reclamarse anti imperialistas, como el caso del general Juan Perón.

Lo que quiero dejar planteado es la contradicción de que la institucionalidad militar asume un rol político central en el Estado. Que se arroga la garante de su ordenamiento constitucional. El problema es que ese ordenamiento sólo alcanza para “constitucionalizar” la detentación del poder de las clases dominantes, de sus oligarquías nacionales y sus agentes políticos. Entonces, la Fuerzas Armadas, institucionalmente hablando, sólo termina garantizando este orden injusto y hasta oprobioso.

Por otro lado, este cuerpo militar, no vive en el limbo, ni fuera de la realidad social. He ahí su contradicción. Sus componentes sufren las mismas presiones que los oprimidos, sobre todo en sus escalas inferiores de mando, entre sus suboficiales y tropa. Los altos mandos se han estructurado en el tiempo muy pegados al poder político y de manera particular a las fuerzas económicas patronales.

Modesto E. Guerrero: Sin embargo, los caudillos militares no han ido muy lejos...

Ricardo Napurí: A los ya citados, Perón y Velasco, agregaré otros intencionadamente, aunque no sean todos los que merezcan estar. Tomemos el caso del coronel Jacobo Arbenz, elegido presidente constitucional de Guatemala en 1952. Supuestamente, tenía el total apoyo de las Fuerzas Armadas. Pero la revolución democrática que gestaron los trabajadores y el pueblo, principalmente, y la agresión yanqui, a través de los mercenarios encabezados por el coronel Castillo Armas, fueron determinantes. En medio de la crisis, la mayoría de los mandos castrenses optaron por el alineamiento incondicional con los Estados Unidos. Ante esto, el presidente Jacobo Arbenz, que contaba con el casi total apoyo del pueblo trabajador y de la izquierda, renunció.

Él decidió acatar la decisión corporativa de sus mandos militares, seguir sus reglas y códigos, y lo hizo sin resistir. Algo destacable, poco conocido, es que la izquierda tampoco combatió. En ese momento era hegemónico el Partido Guatemalteco del Trabajo, nombre local del partido comunista pro Moscú. Lisa y llanamente, esto debe ser considerado una traición política a quienes les dieron el mando popular, es decir, al pueblo y los trabajadores, que por cierto, sí estaban dispuestos a entregar todo con tal de defender las conquistas del proceso que se había iniciado en 1945.

Las direcciones gubernamentales y políticas de las masas, abandonaron todo, a pesar de que habían comenzado pequeñas resistencias armadas de los trabajadores y barrios.

Aquí quiero referir una anécdota de enorme utilidad educativa. La primera mujer del Che Guevara Hilda Gadea cuenta en su libro autobiográfico, “Años decisivos”, una conversación entre el joven Ernesto Guevara y uno de los principales jefes del Partido Guatemalteco del Trabajo, Fortuni.

Esto ocurrió cuando el Che aún no era “el Che”, el glorioso de la Revolución Cubana, sino el militante que andaba por México en relación con los emigrados revolucionarios.

Hilda cuenta que ella le preguntó a Fortuni en México, en una conversación junto con el Che, ¿por qué no pelearon, por qué no resistieron? y Fortuni le respondió: “No, porque la correlación de fuerzas no era favorable”. Entonces, el Che le contestó, “¿Pero cómo, si los que habían invadido desde Honduras no pasaban de 2000 hombres y ustedes tenían el poder, las Fuerzas Armadas, el apoyo del pueblo?”. Es decir, la correlación de fuerzas militar era favorable.

Así lo cuenta Hilda en su libro. Fue allí que intervino Ernesto Guevara. Aclaró que él no estaba bien informado, pero que no entendía cómo “teniendo el poder, con la legitimidad de un gobierno democrático, y el apoyo de las masas”, no se pudo resistir y hubo que abandonar. Esto le dice el Che al jefe comunista. Y era absolutamente cierto, ni siquiera desembarcaron tropas norteamericanas, los mercenarios tuvieron que entrar a pie por la frontera hondureña, con dos o tres avioncitos de apoyo. “El poder era nuestro”, esa fue la frase certera del Che. Parece que Fortuni no le pudo contestar y se indignó, según cuenta Hilda Gadea, y le dijo: “Nosotros creímos en el Partido, que era mejor que la reacción triunfara para que la gente se diera cuenta de lo que habían perdido y después volver”.

Aparentemente, el Che se enojó muchísimo y le respondió: “Mirá, no me jodas, el que tiene el poder no lo pierde sin resistencia, ustedes lo que han hecho es capitular”. Así está consignado en el libro “Años decisivos” y nadie jamás desmintió a Hilda Gadea, la primera mujer del Che.

Modesto E. Guerrero: Muy ilustrativa esa anécdota, Ricardo; yo he escuchado decir exactamente lo mismo a dirigentes calificados del proceso bolivariano,: “Si nos echan les haremos a vida imposible, no podrán gobernar”. Cuenta un poco de las experiencias de Uruguay y Chile.

Ricardo Napurí: En ambos países, sus ejércitos eran considerados los más democráticos del continente, con decenas de años de respeto a las instituciones democráticas. No obstante, bastó que a partir del ejemplo de la Revolución Cubana surgieran movimientos reivindicativos radicalizados y combatientes, como los Tupamaros en Uruguay, para que los altos mandos y oficialidad pasaran a la ofensiva de la mano del imperialismo, a través del golpe de Estado preventivo.

En Chile, con en el gobierno de la Unidad Popular, una minoría de militares de alto rango, quiso defender al gobierno y al presidente Salvador Allende de la conspiración en marcha desde los inicios en 1970. Ahí se combinaron dos cosas. La decisión imperialista de borrar la Unidad Popular, como quieren hacer con Chávez y la “revolución bolivariana”, junto con la política gubernamental del Partido Comunista y del Partido Socialista, conocida como “la vía pacífica al socialismo”.

Allende y su gobierno se negaron, incluso, a que ese pequeño sector militar que lo apoyaba, lo defendiera armas en mano contra el otro sector reaccionario. En eso Allende fue congruente con su concepción pacifista y parlamentarista de “la revolución”.

Este rechazo fue el que abrió la vía de sangriento golpe de Estado que terminó con la Unidad Popular, con el proceso revolucionario abierto y llevó al poder al genocida Augusto Pinochet. Y fueron más lejos. Tomaron la iniciativa, con el apoyo operativo y de la inteligencia estadounidense, en la creación del Plan Cóndor, ese entramado de los gobiernos dictatoriales del Cono sur, para suprimir con métodos genocidas a sus adversarios políticos.

Hay un caso reciente que es bueno tener en cuenta, cuando hablamos de la experiencia que vive Venezuela. El de Ecuador con Lucio Gutiérrez. Inicialmente, él se reclamó “chavista”, logró el apoyo de los campesinos organizados en la CONAIE y de organismos sindicales y sociales con influencia de masas. Ganó democráticamente la presidencia de la República. El “realismo” que pregonan ahora, lo llevó a decidir que había ido muy lejos, y con el apoyo de las Fuerzas Armadas, dio un giro a la derecha. Rápidamente, se volvió fondomonetarista, neoliberal militante, y sin esconderlo, partidario de Bush y de sus proyectos hegemónicos en América latina. Ahí también hubo mucho apoyo de las fuerzas de izquierda.

Modesto E. Guerrero: Lo que cuentas componen un drama histórico a tener muy en cuenta para abordar el proceso revolucionario en Venezuela...

Ricardo Napurí: Es que la coyuntura venezolana obliga a poner sobre la mesa estos hechos. Ahí tienes a Otto Reich llamando a derrocar a Chávez, y del otro lado, a Chávez proclamando que la pelea en el Referéndum es entre él y Bush. Ese es el enfrentamiento que no puede ser resuelto con medias tintas, ni dejarse a medio camino. O se lleva hasta el final, o retroceden los procesos. Esa es la lección de nuestra historia, aunque cada hecho haya sido distinto, como es natural. Pero ya sabemos qué es lo que no se debe hacer.

En Brasil, un día renunció a la presidencia el presidente Janio Quadros. Fue su única decisión apenas se lo insinuaron los militares golpistas. En Argentina, pasó lo mismo con Perón, que se fue sin organizar la resistencia, pero también Arturo Frondizi, que tuvo que encarar varios intentos de golpe, hasta que lo echaron. Víctor Paz Estensoro, en Bolivia, colocó en la Vicepresidencia al golpista reconocido René Barrientos en 1964. Su argumento fue que era necesario “aquietar” a las Fuerzas Armadas y a los Estados Unidos. No lo salvó la maniobra. Barrientos lo “traicionó” y lo sacó del palacio presidencial. Fue la misma mecánica y concepción equivocada que vimos en Chile cuando Allende pone a Pinochet como jefe militar y este lo “traicionó”. Siempre “traicionan”, pero no es así, es que el enemigo no perdona, va hasta el final, no juega con eso, aunque en los comienzos de un proceso nacionalista les vaya mal, como le ha ocurrido a la oposición y al imperialismo en Venezuela.

El caso boliviano fue muy triste, porque ahí el movimiento obrero y popular tenía experiencia en derrotar al enemigo, y en forma armada, como lo habían hecho en la Revolución de abril de 1952. Estensoro no los llamó a la resistencia, no los organizó, no los armó. Lo mismo vimos en todos los procesos que hemos comentado.

Aquí es bueno recordar el peligro que puede jugar un gran líder obrero cuando se mueve con los mismos criterios acuerdistas y de conciliación con el enemigo que hemos visto. Me refiero al caso de Juan Lechín, el más importante líder obrero que ha tenido Bolivia durante el siglo XX.

El había sido jefe de la revolución del 52 y dirigente principal de los mineros y de la poderosa Central Obrera Boliviana, COB. Fue también Vicepresidente de Paz Estensoro en una oportunidad. Su rol consistió en poner al servicio del acuerdo con el enemigo, su enorme influencia sobre el movimiento obrero y social, aplacó a los trabajadores y los convenció de entrar a los acuerdos contrarrevolucionarios.

Modesto E. Guerrero: En ese sentido se parece, entonces, a lo que hizo y hace el presidente de Brasil, Lula, que es al mismo tiempo el líder indiscutido del movimiento obrero.

Ricardo Napurí: Por eso lo de Lula y el PT constituyen actualmente lo más destacado en la historia de las capitulaciones. De su anterior declamación anti imperialista y por el socialismo, ahora, desde el gobierno, se erige en defensor de los intereses generales de los patrones, en el presidente que acuerda todo con el FMI, con Bush, etc. Ahí está Lula, a la cabeza de la misión militar de la ONU en apoyo al Pentágono para controlar Haití. Este tipo de dirigente no se cansa de afirmar que “algún día cambiarán de política”, pero que ahora les toca “humanizar” la explotación del capitalismo nativo, es decir, salvarlo.

Modesto E. Guerrero: Todas estas son lecciones para Cuba y Venezuela.

Ricardo Napurí: Mi intención en esta conversación es la de advertir a los lectores y prevenirlos con las lecciones que han arrojado importante hechos y experiencias. Asumir esos hechos para aprender de ellos. Podríamos agregar los ejemplos de Nicaragua, entre 1979 y 1989 y la de El Salvador en los mismos años.

Muchas de esas experiencias resultaron en verdaderas tragedias para nuestros pueblos. Estamos obligados a aprender de esa experiencia para no repetir sus errores en Venezuela y Cuba, y en cambio, superarlos y aplicar las mejores lecciones de esos procesos políticos.

Recientemente, el Comandante Borges, ex Ministro del Interior del gobierno sandinista y uno de sus jefes históricos, hizo en Caracas una reflexión autocrítica, reconoció que “más que los aciertos y el poderío desplegado por la contrarrevolución en aquella batalla, la derrota tuvo como aliado fundamental los errores, algunos de bulto y groseros, dentro de las propias filas del sandinismo” (6).

Bueno, es muy interesante esta autocrítica, es plausible. Lástima que llega demasiado tarde, cuando todo se ha perdido, después que muchos advertimos en su momento de esos peligros que Borges señala hoy.

Este repaso que hacemos por las lecciones de las revoluciones y procesos del siglo, debe servirnos, precisamente, para evitarnos la tragedia de tener que hacer estos balances años después. La vanguardia venezolana puede y debe aprender del pasado para guiar mejor su actual proceso político.

Lo que afirmo puede parecer demasiado provocador a algunos compañeros. Pero yo les pregunto: ¿en la correlación actual de las fuerzas que atraviesa el país, quién está a la ofensiva?

Para responder, primero hay que ubicar los contendientes, acto seguido la dinámica del proceso. En el frente de los reaccionarios está a la cabeza el imperialismo yanqui y su gobierno (que después puede ser Kerry), también los organismos internacionales, la banca internacional; le sigue la casi totalidad de la gran patronal venezolana y agreguemos a los partidos opositores, los medios, la Iglesia, los burócratas de la CTV y seguramente una fracción a la sombra dentro de las Fuerzas Armadas.

En el frente que encabeza Chávez y el movimiento bolivariano, se cuenta con el enorme caudal popular que aportan esos movimientos que sostienen la llamada “revolución bolivariana”, con la figura estelar de Chávez y de su gobierno. Sin embargo, no nos podemos confundir, en este frente tácito la fuerza principal, por su reciedumbre, su organización previa, su disciplina militante y su decisión de llegar hasta el final, son los trabajadores, jóvenes, hombres y mujeres de los barrios de la población oprimida. Igualmente, sus organismos independientes o autodeterminados en el movimiento de masas.

Es decir, estamos hablando de un colectivo resistente, socialmente muy fuerte, armado políticamente con un sentido de clase, a pesar de sus elementos policlasistas. Tiene fuerte acento nacionalista, concientemente anti imperialista y potencialmente anti capitalista, porque lo que enfrenta la “revolución bolivariana” es la dominación de los patronos, las oligarquías y su mandante, el imperialismo.

Este es un recuento apurado y forzado de las fuerzas, seguramente impreciso. Sé que por esquemático se me pueden escapar elementos, variantes y alternativas. Sólo quiero llegar a algunas conclusiones.

Y aquí les pongo una provocación-desafío. Yo afirmo, que la iniciativa, en la actual situación venezolana, la tiene el imperialismo yanqui y sus aliados y agentes antes señalados.

Primero, porque tiene una estrategia definida de recolonización. Eso implica deshacerse del chavismo y de Chávez en particular, porque son los obstáculos para todo lo que necesita hacer y rehacer en este país y en el continente. Energía, recursos naturales, biodiversidad, todo. Segundo, porque ganaron el derecho a convocar el Referéndum, cuando hasta hace un mes apenas, era exactamente lo contrario. Tercero, porque los enemigos internos siguen saboteando dentro y fuera de PDVSA. Cuarto, la banca internacional está tomando sus recaudos, posiblemente trasladando depósitos al exterior. Quinto, porque el enemigo ya sabe que cuenta con aliados al interior del proceso y del gobierno, entre partidos y dirigentes que quieren parar todo, frenar todo, dejar de andarse peleando con el imperialismo. Sexto, porque mientras más derechos y privilegios se les concede, ellos no aplacan su campaña contra el gobierno de Chávez, sino al contrario. Séptimo, están haciendo lobby entre países y gobiernos amigos de Chávez para aislarlo diplomáticamente. Ejemplo de esto, es el reciente envío de tropas a Haití, encabezado por los dos gobiernos más amigables de Venezuela en el Cono sur, mientras que Chávez adversa eso. Y por último, está Cuba, a la que le mantienen un asedio implacable, dirigido a golpear al mejor aliado que tiene el gobierno de Chávez.

Por su parte, el frente de la resistencia venezolana, tiene una debilidad que podríamos denominar “táctica” porque no saca partido total del enorme caudal de fuerzas socio-políticas que tiene a favor y que constituyen el amplio apoyo popular de las masas. Estas no combaten en su propio terreno, con objetivos claramente delimitados. Sólo responden a los ataques del enemigo.

El secreto de esta contradicción es que los adversarios no han sido golpeados decisivamente mediante medidas que les quiten el poder real que tienen dentro del país. Esas medidas no pueden ser otras que la expropiación y nacionalización. No se conocen otras. Y no digo de todo el sistema empresarial, sino de los grandes propietarios y de los más ligados al imperialismo. Eso comienza por los medios y la banca, que en la globalización juega un rol clave en el sistema económico. Y por supuesto, una reforma agraria radical.

Resulta urgente la necesidad de encontrar mercados alternativos para el petróleo venezolano, excesivamente atado al control del mercado yanqui. Esto obliga a la ruptura de la dependencia con el imperialismo, al igual que hizo Cuba a comienzos del años 60. Es la única forma de impedir la amenaza permanente, del tipo de la que hacen Otto Reich, Noriega o Bush, cada vez que les da la gana. No es lo mismo ser amenazado con el enemigo adentro, a que el enemigo no tenga poder interno para golpearte en forma sistemática.

En lo social, tiene que haber un verdadero salto en la distribución del ingreso, que supere las enormes desigualdades sociales, para que el frente de la revolución se gane el apoyo firme del pueblo trabajador. Eso es mucho más que planes asistenciales o redistribución de la renta.

En la coyuntura abierta después del llamado a Referéndum (junio 2004) asoma un nuevo y verdadero problema. Se trata de la vía siempre distorsionada de la democracia del voto en las sociedades capitalistas. Personalmente, estoy por el pleno ejercicio y desarrollo de la democracia, entendida como extensión irrestricta de derechos y garantías fundamentales para la mayoría de la población. Eso incluye la emisión libre y soberana del voto. Pero aquí puede aparecer el síndrome conocido en Nicaragua con la derrota electoral del sandinismo y en El Salvador con el Farabundo Martí. Esta opción no es irreal.

Aunque sabemos que la tendencia es que posiblemente no sea revocado el presidente Chávez en agosto. Pero si ocurriera, tendría que respetar ese hecho perverso del falso “juego democrático” al que está atado. Es ahí donde las fuerzas enemigas podrían recuperarse y recuperar el poder político y dar vuelta a todo por la “vía nicaragüense”, es decir, “democrática”.

Modesto E. Guerrero: Entiendo que estás advirtiendo sobre la posibilidad de que el proceso tome un desvío peligroso.

Ricardo Napurí: Si. Los trabajadores y la probable mayoría electoral del presidente corren peligro, porque ingresan a un camino que no dominan, que no les es propio, donde dependerán de “otros”. Sería distinto si llegaran al acto electoral –comenzando por el Referéndum– con los enemigos debilitados, con la sensación de que pueden aplastarlos. Estamos hablando que se van a enfrentar a un proceso electoral, pero hay elecciones y “elecciones”, no todas tienen el mismo contenido, pueden ser diferentes por sus consecuencias.

Esto lo conocen bien los imperialistas y la oposición interna, ellos son expertos en ese terreno. La Comisión Carter y otras se encargan de sistematizar esa experiencias en las múltiples elecciones que monitorean. Por algo el presidente Hugo Chávez afirmó a mediados de junio “Mi verdadero rival en el Referendo es Bush”. Creo que sus propias palabras sintetizan bastante este peligro que tratamos de explicar en la coyuntura.

Modesto E. Guerrero: ¿Podrías ampliar un poco más eso del “peligro nicaragüense”?

Ricardo Napurí: Que Chávez y el chavismo ingresan a un terreno donde el enemigo podría ganar los actos electorales que vienen. Y que Chávez y su gobierno, por ser demócratas sinceros, respetarán los resultados, al revés de lo que harían ellos. Si fuera así, los falsos demócratas retornarían al poder. Legitimarían por el voto el poder que no tienen en la calle y en la sociedad.

Eso sería como tener a Bush y su grupo del Pentágono en casa resolviendo todo. En ese caso, los trabajadores y los oprimidos no habrían tenido la oportunidad de dar la batalla en el terreno que les es propio, es decir, el de la acción directa, a través de sus métodos y organizaciones revolucionarias.

Modesto E. Guerrero: El proceso ingresaría a un callejón sin salida.

Ricardo Napurí: Si, y no hay respuesta a priori para ese tipo de realidades, cargada de especificidad, incluso de excepcionalidad. Lo que si queda claro es que vamos a un enfrentamiento entre, por un lado, la necesidad de que el proceso se profundice, y por otro, la posición de aquellos que dicen: “basta, hasta aquí llegamos”. Entre estos hay gente sincera y honesta. Pero están los otros, los “pendejos” y vivos que piensan que se debe frenar todo, y eso lo justifican con un invento ideológico peligrosísimo: «No es el tiempo de cambios revolucionarios ni de revoluciones».

Y si alguien les recuerda que Cuba demuestra lo contrario, entonces gritan: «Si, pero eso es el pasado». Siempre igual, o es el pasado o es el futuro, todo para no asumir la responsabilidad de llevar hasta el final los procesos que comenzaron.

Este tipo de personajes expresan las tendencias quedantistas y conservadoras de los inevitables procesos revolucionarios que vive toda sociedad. La tragedia y frustración de la Unidad Popular en Chile, ni la tienen en cuenta.

Modesto E. Guerrero: ¿Ricardo, estás planteando seguir el camino de los revolucionarios cubanos?

Ricardo Napurí: Si y no. Como decía el marxista peruano Juan Carlos Mariátegui, las revoluciones no pueden ser “calco ni copia”, no se pueden imitar. Sin embargo, yo rescato de los revolucionarios cubanos el hecho histórico de “haber ido más lejos de su programa inicial y de lo que ellos querían en la vía de la ruptura con el imperialismo”.

Y por haberlo hecho, expropiaron a la patronal de Cuba y se metieron en el creador sendero de las transformaciones socialistas de la sociedad. Ese es el maravilloso ejemplo que le dieron al mundo y a la historia en los primeros años de la revolución. Modesto E. Guerrero: ¿Y en Venezuela?

Ricardo Napurí: No digo que se aplique igual en Venezuela. “Ni calco ni copia”. Debemos tener en cuenta la situación mundial que gravita sobre el país; y la mundialización-globalización y al imperialismo agresor. No obstante, insisto que es imprescindible rescatar el “método” cubano, pero poniendo el acento en lo subjetivo.

Modesto E. Guerrero: ¿En qué consiste ese “método” al que aludes?

Ricardo Napurí: En una coyuntura muy parecida a la venezolana actual, lo dirigentes cubanos, que por cierto no tenían pasado socialista ni marxista, que más bien procedían de las capas medias y de la pequeña burguesía cubana, y que además, encabezaban un frente policlasista, se encontraron súbitamente con este dilema notable.

Entre el imperialismo yanqui que los agredía y las masas radicalizadas que se sumaron a la revolución, ellos optaron por apoyar la dinámica de las masas, la defensa de sus intereses enfrentadas al amo extranjero.

¿No creen que ambas realidades, la cubana de entonces y la venezolana actual, se parecen mucho? ¡Sorprendentemente mucho!. Lo que quiero destacar es la voluntad revolucionaria de dirigentes sin pasado ni concepciones socialistas. Ellos no temieron enfrentar a la bestia imperialista y vencerla en la acción. Por haber actuado de esa manera salvaron la revolución que apenas comenzaba. Así fue que ingresaron por la puerta grande de la historia. Si no, serían un recuerdo más.

Modesto E. Guerrero: Entonces están insinuando que Chávez y los dirigentes que lo acompañan en el gobierno y fuera de él, ¿están ante la misma responsabilidad histórica?

Ricardo Napurí: Contundentemente si. En Venezuela se han producido hechos que constituyen un enorme capital político y que no se deben perder. Han dado varios años de combate democrático contra el régimen “democrático” de la IV República, y de resistencias todavía limitadas al imperialismo y sus agentes nativos. El pueblo y los trabajadores han salido a las calles una y otra vez, para luchar por sus derechos y reivindicaciones. Han derrotado por primera vez en la historia un golpe, en menos de dos días, coparon cuarteles y palacios, paralizaron a la clase media derechizada y a la burguesía, e indirectamente también le propinaron una derrota al imperialismo en las calles.

8 meses después, en diciembre de 2002, soportaron un saboteo a la industria petrolera que los redujo a cocinar con leña, y derrotaron ese saboteo. Se han organizado democráticamente, participan activamente de la política, votaron masivamente su nueva Constitución, asisten a marchas y grandes actos periódicamente, es decir, han desplegado una energía revolucionaria impresionante.

En este camino han madurado aceleradamente su conciencia política de clase, tanto que se organizan y autodeterminan por la base.

Así estarán de entrenadas, que fueron, junto a los militares chavistas, el factor decisivo en la liberación de Chávez y su restitución al poder en 2002. Eso no se ve todos los días en la historia. No se si están concientes de esa fuerza actual y sobre todo, no sé si han sacado todas las conclusiones de su enorme capacidad política.

Todo el mundo reconoce que las masas y las vanguardias venezolanas están listas para entrar a la batalla en defensa de sus conquistas y por lo que consideran la defensa de “su revolución”. La organización de actividades multitudinarias desde junio de 2004, para que Chávez no sea revocado en agosto, es más que una demostración de esa capacidad política.

Nadie puede acusarme de exagerar. Este es el clímax que se vive actualmente. Aprovechar esta excepcional situación dependerá de las direcciones, pero principalmente por la entrada en escena de sus organismos de base. Más claro: del propio Chávez y del chavismo.

Modesto E. Guerrero: Como siempre ocurre con las revoluciones, no son decisiones fáciles.

Ricardo Napurí: Nunca lo han sido. El temor a la revolución siempre ha sido real. Si repasamos la historia estas sólo se producen cuando confluyen una suma de condiciones excepcionales. Es lo que se ha denominado el “salto cualitativo”. Y cuando hablamos de la dirección del proceso, como un factor decisivo, hay que bajar a tierra los peligros de la vida real, los obstáculos en el camino de la revolución.

Por ejemplo, ¿y si Chávez desaparece por cualquier causa, entre ellas el atentado? ¿Y si el camino del Referendo y los comicios presidenciales desvían el rumbo? ¿Y si Chávez duda ante su rol histórico actual y afloja, como hicieron Allende en 1973 o Perón en septiembre de 1955?

Si Hugo Chávez siguiera el “método” cubano no habría problemas. Pero si no lo sigue, ¿cuál sería la dirección alternativa? ¿qué organismos y hombres podrían integrarla? En un momento, en Bolivia, la COB constituyó un doble poder y tuvo la posibilidad de ser la dirección alternativa al gobierno del MNR. Nunca debemos olvidar los ejemplos que pueden servir, sean de América latina o de otros continentes.

Y los responsables políticos, sociales y sindicales y los organismos, deben recordar que a la correcta frase “ni calco ni copia”, conviene agregarle otra, también valedera: “el proceso histórico no espera ni perdona”.

Es decir, las revoluciones anuncian su presencia, quienes las dejan pasar tienen sanciones, y graves.

Notas

1. “Bonapartismo sui generis” es un concepto acuñado por el revolucionario ruso León Trotsky a finales en la década de los años 30, en discusiones con latinoamericanos. Está dirigido a interpretar un tipo de régimen surgido América latina y Asia (más tarde en África) en la época del imperialismo del siglo XX. Se limita a definir aquel modelo de régimen que se ordena alrededor del rol unipersonal de un líder, un presidente o un jefe de Estado, como mediador entre las clases internas y a su vez, entre su Nación y el imperialismo. Trotsky clasificó dos tipos de bonapartismos, el “reaccionario”, cuando reprime a las masas, y el “progresivo” cuando se apoya en ellas para resistir al imperialismo y/o a las oligarquías internas. El término alude al régimen instaurado por Luis Bonaparte en diciembre de 1848 en Francia, que disolvió las instituciones democráticas de la burguesía, derrotó al proletariado en las calles, ilegalizó sus partidos y dirigentes y concentró todo el poder del E stado en la figura presidencial, hasta ser proclamado Luis Bonaparte, el Napoleón III, nuevo Emperador de Francia.

2. “Hoy se encuentra ampliamente documentado como la CIA no escatimó ningún recurso para alcanzar sus objetivos de dominio ideológico. Se compró la conciencia de destacados intelectuales aparentemente intachables. Se sobornó a líderes sindicales para que pusieran freno a los sectores más radicales del movimiento obrero. Se crearon decenas de revistas de cultura y arte en las que, desde una perspectiva aparentemente 'neutral' y 'libertaria', se atacaba y desprestigiaba a los intelectuales más comprometidos con su tiempo. Y cuando la trama de la corrupción no resultaba suficiente para imponerse, se preparaban las condiciones para el golpe de estado y el asesinato del enemigo”. “La CIA, su historia y su papel en el mundo de hoy”, de Manuel Medina Anaya y Cristóbal García Vera, publicado en Argenpress.info, 21/12/2003. Del libro “Algunas claves para entender el siglo XXI”, Canarias 2003.

3. Supraimperialismo fue una definición usada por el teórico marxista alemán, Karl Kautsky, dirigente de la II Internacional socialdemócrata. Aludía a una tendencia a la superconcentración del imperialismo que anulaba la competencia. Lenin se opuso a esa tesis en 1915, en su libro “Imperialismo, fase superior del capitalismo”. Napurí usa la palabra, no el concepto, para ilustrar el grado de diferencia entre Estados Unidos y los otros imperialismos, después de la caída de la URSS.

4. Alusión al sorpresivo desembarco de las fuerzas aliadas el 4 de junio de 1944, durante la Segunda Guerra Mundial, en las playas francesas de Normandía.

5. Alianza Popular Revolucionaria Americana, APRA, fundada a comienzos de los años 20, fue el primer movimiento que abogó por la unidad latinoamericana contra el imperialismo. Promulgó un programa populista de cinco puntos: unidad de acción contra el imperialismo yanqui, unidad de América latina, industrialización y reforma agraria, además, internacionalización del canal de Panamá, solidaridad mundial con todos los pueblos y clases oprimidas. Luego el APRA degeneró para convertirse en un partido liberal, anticomunista y agente del imperialismo. (Tomado del libro: “Sobre la Liberación Nacional”, León Trotsky. Editorial Pluma, Bogotá, 1980).

6. Comisión Interna, es un organismo de base del movimiento obrero argentino, surgido con el desarrollo del peronismo y la reestructuración de la clase trabajadora de los años 40. Es el organo sindical más pegado a la base dentro de la abigarrada estructura burocrática del sindicalismo de este país.
08/07/2004 13:15 Enlace permanente. Tema: Entrevistas No hay comentarios. Comentar.

¿Se repetirá la farsa electoral del 2000 en la Florida?

2000.jpgJean Guy Allard
2004-07-05



La dimisión sorpresa de Ed Kast, jefe del Departamento de las Elecciones (Division of Elections) de la Florida, con el pretexto de querer "perseguir otras oportunidades" confirma la trágica situación que reina en ese estado estratégico del país que desea enseñar democracia a Cuba.

Según los medios de prensa en la península, Kast, entre otras cosas, no aceptó proceder a la "purga" de las listas electorales según los criterios de la Administración de Jeb Bush, gobernador del estado y hermanísimo del presidente George W. Bush, a pesar de las enormes presiones que se le hicieron.

Tres años y medio después de las elecciones-farsa del 2000, y a cinco meses de los comicios de noviembre, la situación increíblemente anárquica del sistema electoral de la Florida no sólo no ha mejorado sino que ha empeorado, según analistas del tema.

En cualquier Estado del mundo que se pretenda democrático, es impensable que el propio hermano de un candidato a la Presidencia, sea la persona que rija el funcionamiento de los comicios y la aplicación de sus reglas. En la Florida, nadie parece sorprenderse de lo ridículo de este grosero conflicto de intereses que provoca gran parte del actual reguero que se observa.

A Kast, quien ocupa este cargo desde hace una década, Jeb Bush quiso imponerle la eliminación a ciegas de las listas electorales de más de 47 000 ex reclusos, a partir de una compilación cuyo contenido es puesto en duda por varios interventores.

La Florida es uno de los siete estados donde no se restablece automáticamente el derecho a votar de los reclusos después de concluir la pena. (Maine y Vermont permiten a los detenidos votar mientras están en la cárcel.)

Al renunciar a su puesto, Kast comentó a sus colaboradores más cercanos que no se sentía cómodo con la presión creciente para que cumpla con esa tarea.

"Ed ha hecho varios comentarios en el sentido de que la naturaleza y lo oportuno de esa lista de ex reclusos no fueron de su responsabilidad. Pienso que su conciencia le indicó que no podía continuar involucrado en esas operaciones", contó Ion Sancho, el ex presidente de la Asociación de Supervisores de las Elecciones (Florida State Association of Supervisors of Elections)...
Unas horas antes, el senador demócrata y ex astronauta Bill Nelson, se sumaba a una demanda para reclamar la publicación de la lista controvertida.

En un editorial publicado el 9 de junio, el Florida Today señalaba una cosa increíble, característica de ese estado del país que tanto se autoproclama modelo de democracia: allí, los ciudadanos no tienen acceso a las listas electorales. Son secretas, de acuerdo con una legislación votada en el 2001 —el año que siguió a la elección fraudulenta del Presidente— por la Cámara Legislativa del estado, controlado por los Republicanos de Jeb Bush.

"Cosa aún más crítica, la ley deniega el acceso a una lista de los que se designan ex convictos que deben estar excluidos de la lista de electores", señala Florida Today.

Así que, confirma la publicación, miles de votantes fueron equivocadamente eliminados de las listas del 2000 por designarse como "ex reclusos".

La secretaria de Estado, Glenda Hood, nombrada por Jeb Bush, se opone a la publicación de la relación de votantes so pretexto de que se trataría de una "invasión de privacidad".

Florida Today comenta: "Esconder listas sólo mina la confianza del votante y (el senador) Nelson tiene razón cuando dice que el público debe tener acceso `a averiguar y a volver a averiguar' que las listas no están tirando equivocadamente la puerta sobre votantes legítimos".

Hood es la ex alcaldesa republicana de Orlando y amiga personal de Mel Martínez, ex secretario de Vivienda y… padrino, con Roger Noriega, del fascistoide Cuban Liberty Council, en la Casa Blanca. Los mismos individuos vinculados al terrorismo que pretenden garantizar la victoria a George W. Bush, a quien han impuesto las últimas medidas antifamilia decretadas por la Administración norteamericana contra Cuba.

UNA DIMISION "ALTAMENTE SOSPECHOSA"

Mientras tanto el Congresista Demócrata, Robert Wexler, exigió una investigación después de constatar que Hood y otros oficiales del estado sabían hace meses de "un problema" con las máquinas informatizadas en uso en los once condados, cuando pretenden haberlo descubierto hace poco.

El "problema" de software dificulta la auditoría adecuada de las máquinas y el estado está enterado de la situación desde hace más de un año, según artículos de la prensa citados por el político.

Por otra parte, Wexler, quien representa a Boca Ratón, en una carta dirigida al procurador general, Charlie Crist, cuestiona la repentina dimisión del máximo responsable del sistema electoral. En su carta, Wexler califica la partida de Kast de "altamente sospechosa".

El Congresista recuerda que el Jefe del Departamento electoral, en un testimonio rendido "bajo juramento", el 17 de mayo, ante un tribunal, en el marco de una demanda que él mismo presentó, había afirmado que no se había enterado del problema con los aparatos de voto hasta el día anterior cuando leyó "un artículo en la prensa".

Wexler afirma que un grupo de ciudadanos, del Miami-Dade Election Reform Coalition, ya había avisado a Kast y la secretaria Hood por escrito, en marzo.

Geoffrey Becker, quien abandonó recientemente la dirección del Partido Republicano de la Florida, confesó en conversaciones con el South Florida Sun-Sentinel, que era muy difícil convencer al público "que la votación es OK esta vez".

"Eso es una señal de desconcierto y de inestabilidad", comentó, por su parte, Asaron Lettman, director de la Fundación People For the American Way para la Florida.

"Se supone que la democracia no debe ser tan complicada"
Mary Jo Melone, periodista del St. Petersburg Times, comentó en una crónica publicada el 21 de junio, sobre la tarea de Buddy Johnson, supervisor de las elecciones para el condado de Hillsborough, quien trató de explicarle cómo iba a "purgar" a los ex reclusos.

"Tiene un trabajo que ninguna persona mentalmente sana quisiera. El debe, supuestamente, asegurarse de que todas las personas del Condado de Hillsborough que son elegibles para votar, y desean votar, tengan la posibilidad de hacerlo. El se encuentra en ese grupo infortunado, los supervisores de las elecciones de la Florida, encargados de hacer que el resto del país deje de reírse de nosotros."

Melone recordó cómo en el 2000 decenas de miles de personas fueron descalificadas erróneamente para votar por un lista "destacadamente descuidada" hecha por una empresa privada. "Muchos eran negros y presumiblemente demócratas".

La lista actual está hecha con un análisis de la base de datos del estado que contiene 4,6 millones de personas con antecedentes criminales, entre los cuales "de 400 000 a 600 000" son ex reclusos. Esos nombres fueron comparados con las listas electorales y 48 000 aparecieron como inscritos.

Pero esa lista es poco confiable, y esos nombres y los datos que los acompañan tienen que ser comprobados uno por uno, a mano, en las cortes de justicia.

(Para añadir a las dificultades, hace unos pocos días, presionado por grupos de derechos cívicos, Jeb Bush anunció que 20 861 ex reclusos… recuperarían su derecho y estarían inscritos a tiempo en las famosas listas para la próxima elección.)

Buddy Johnson, por su parte, afirmó a la periodista que en cualquier caso iba a mandar una carta a cada persona inscrita en la lista de ex reclusos y exigir una respuesta escrita. Los que no respondan serán considerados ex reclusos y eliminados.

"Se supone que la democracia no debe ser tan complicada. Eso es suficiente para soñar con una monarquía", comenta irónicamente la reportera.

Frank Cerabino, del Palm Beach Post, recurre también al humor para analizar una situación cuyo absurdo es demasiado evidente para quien se interesa en el tema con lucidez.

"Hay, aparentemente, tantos ex condenados andando Florida que restaurar su derecho a votar haría de ellos una porción significante de la demografía electoral", escribe el periodista.

Cerabino preguntó directamente al portavoz del Florida Department of Correction, organismo encargado de las cárceles de la Florida, cuántos ex condenados había exactamente en ese estado. "No tengo idea", contestó el funcionario y añadió que cada año el estado "escupe" un lote "fresco" de algunos 25 000 nombres.

También, señala el reportero, hay que considerar los que reingresan a la prisión, los que se van de la Florida y los que se mueren.

Cerabino señala que el Sentencin+g Project, ONG de Washington que se interesa en el tema, identificó a la Florida como el que mayor población de ex condenados tienen privados sus derechos a votar. Marc Mauer, subdirector del grupo, estima que "según quien usted desea creer, hay entre 400 000 y 600 000 ex reclusos" en la península.

"Eso es mucha gente, escribe el comentarista del Post. En comparación hay 47 794 abogados, 47 323 médicos, 32 487 contadores certificados y 196 132 representantes inmobiliarios. Así que si usted suma todos los médicos, los abogados, los contadores y los agentes inmobiliarios de la Florida, usted llega a 323 736, es decir, 75 000 personas menos que la estimación más conservadora de ex reclusos."

HOOD ENCONTRO UNA CULPABLE

En cuanto a las máquinas de votación informatizadas, la secretaria Hood acusa ahora a la supervisora de Miami-Dade, Constance Kaplan, de ser responsable de la demora en resolver el problema. En una carta fechada el 13 de marzo, Hood dice a Kaplan que debía haberle avisado, en junio del 2003, cuando se enteró del asunto.

Por su parte, Lida Rodríguez-Taseff, presidente de la Miami-Dade Election Reform Coalition, afirma que Kaplan distorsiona los hechos desde hace meses: "El 19 de abril del 2004, afirmó al subcomité electoral de la comisión del Condado que sólo en diciembre se había enterado del problema y de parte de la coalición. Hemos encontrado, más tarde, correos electrónicos que le mandamos explicándole el problema en detalle, en octubre".

Cinco meses antes del voto, la confusión no deja de ampliarse entre los responsables de las elecciones de noviembre en el país que enseña la democracia donde le conviene.

En California, el secretario de Estado, Kevin Shelley, acaba de "descertificar" todas las máquinas touch-screen (en la que se toca la pantalla para votar) y de establecer nuevas normas para el uso de equipos de votación informatizados.

Las touch-screen fueron eliminadas por tener los mismos defectos de mal funcionamiento que las de la Florida que se usarán en noviembre.

"Si cada voto en la Florida fuera contado, el hermano de Jeb estaría todo su tiempo cayéndose de su bicicleta en su rancho tejano", comentó recientemente Jim DeFede, del Miami Herald.
08/07/2004 13:38 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

De Irak a Cuba y Venezuela. “Estado vs. Neoliberalismo”

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Rebelión


Es evidente la crisis que actualmente atraviesa la economía norteamericana, situación que arrastra desde hace un tiempo y que tiende como producto del propio desarrollo histórico, al igual que todos los sistemas socio-económicos que se han sucedido hasta la actualidad, a una verdadera implosión. La inviabilidad del sistema capitalista es hoy reconocida por sus propios “médicos”, los economistas, que persisten en la búsqueda de curas milagrosas a lo contradictorio, un cáncer que consume sus sociedades y con ella, a la humanidad.

Nuestros críticos, doctores en economía, pretenden ridiculizarnos por el hecho de que asociemos la crisis económica norteamericana con las economías particulares de cada país, parecieran olvidar o en su defecto, hacernos creer que no existe un centro financiero de escala mundial que concentra el poder de decisiones. Una moneda cuya influencia atrapa al orbe planetario (Dólar), cuyo respaldo se limita al Pentágono. Olvidan que la globalización es un hecho, como lo dijo un poeta: “La caída de una hoja de cerezos en Tokio, la llora la tierra”.

Luego de la II guerra mundial el Imperialismo (Poder económico-militar, global) descubre en el sueño americano su alma. Su posición privilegiada y oportunista frente al desenvolvimiento del conflicto, le permiten alcanzar el tan deseado auge económico, en el cual la industria militar se convierte en la punta de lanza. Los planes de financiamiento para la reconstrucción de Europa, el famoso Plan Marshall (1947) con $20 mil millones de dólares, donde el verdadero benefició lo percibió la economía estadounidense, cuyo dinero se usaría para comprar bienes a los Estados Unidos, y tendrían que ser transportados a través del Atlántico en barcos de la marina mercante estadounidense. Que también se sirvió para someter sus estados y hacer de ellos países clientes al servicio de la banca Norteamericana y sus multinacionales. Su poderosa industria militar represento y sigue representando el respaldo a la moneda, sincerado cuando el presidente de los EE.UU. Richard Nixon (1971) decide retira el dólar del patrón oro. Washington se convierte así en el epicentro del poder mundial.

El deterioro progresivo de la economía Norteamericana y los costos en que incurren con sus guerras, mas ahora, justificada por Mr. Bush, con su famosa declaración de: “Guerra infinita”, son cargados al bolsillo del pueblo Estadounidense común. El socializar los costos y privatizar los beneficios ha sido la estrategia planteada.

Es importante señalar aquí datos que nos permitan conocer la veracidad del asunto. Abarquemos solo el sector energético, ya que representa el sector pilar de toda economía y el espacio en el cual nos desenvolvemos.

A consecuencia de la desregulación y la privatización de las empresas energéticas, política de los ideólogos neoliberales Estadounidenses, ocurre lo siguiente:

· ALLEGHENY ENERGY INC. Año (2001-2003). Arrojó perdidas por el orden de

$5.1 Millardos de dólares, en valor al accionista.

· ALQUILA INC. (2001-2003). Arrojó pérdidas por el orden de $5.3 Millardos de dólares, en valor al accionista.

· MIRAT CORP. (2001-2003). Arrojó pérdidas por el orden de $11 Millardos de dólares, en valor al accionista.

· DYNEGY INC. (2001-2003). Arrojó pérdidas por el orden de $15 Millardos de dólares, en valor al accionista.

· CALPINE CORP. (2001-2003). Arrojó pérdidas por el orden de $16 Millardos de dólares, en valor al accionista.

· WILLIAMS CORP. (2001-2003). Arrojó pérdidas por el orden de $19 Millardos de dólares, en valor al accionista.

· AES CORP. (2001-2003). Arrojó pérdidas por el orden de $28 Millardos de dólares, en valor al accionista.

· EL PASO CORP. (2001-2003). Arrojó pérdidas por el orden de $38 Millardos de dólares, en valor al accionista.

· RELIANT RESOURCES INC. (2001-2003). Arrojó pérdidas por el orden de $39 Millardos de dólares, en valor al accionista.

Y la más conocida por muchos, debido al escándalo que ella generó y sigue generando:

· ENRON CORP. (2001-2003). Arrojo pérdidas por el orden de $62 Millardos de dólares, en valor al accionista.

“Toda una crisis provocada. Recientes grabaciones demostraron, que los empresarios de ENRON Corp. encargados de garantizar el suministro de electricidad, redujeron deliberadamente la oferta para aumentar los precios, aun si eso implicara cortes de electricidad a decenas de miles de habitantes”.

Si profundizamos aun más en el tema energético, las perspectivas de la economía norteamericana serian aun más alarmante. Analicemos, el por que:

Los Estados Unidos solo producen el 73% de la energía total que consume, a su vez:

· 1 de cada 4 barriles que se producen a nivel mundial.

· 40 de cada 100 barriles de Gasolina producidos en el mundo.

· Un total del 30% de la demanda de hidrocarburos producidos en todo el planeta.

Su déficit actual se calcula en unos 12 Millones de barriles diarios, entre petróleo y gas. Que para el 2020 podría incrementarse en unos 30 Millones diarios, si continua su patrón de consumo. Sumado a ello, existe hoy en día un problema que impacta de manera considerable su economía, como lo es la falta en la capacidad de refinación interna. Actualmentente este último punto, junto a su política guerrerista se convierte en la causa principal de los actuales precios del crudo, que paradójicamente podemos decir: son precios justos para los países productores.

La nueva política de la OPEP que fija un alza de 8% (1.5 Millones de barriles diarios) en la producción de crudo, ha desmentido al Gobierno Norteamericano por sus señalamientos a la OPEP, en cuanto a su responsabilidad en los actuales precios del crudo, y demostrado ante los ojos del mundo que la desregulación, la privatización, la ausencia de las políticas de estado en la planificación interna (construcción de nuevas refinerías), los déficit presupuestarios, la guerra, etc. son los verdaderos responsables.

Mr. Bush, contribuye a esclarecer mas aun el panorama, cuando reconoce la alarmante situación interna. Dice: “Sin un incremento sustancial en las reservas de energías, Estados Unidos puede enfrentar una amenaza a su seguridad nacional y a su bienestar económico”. (Mayo 2001).

El gobierno de Mr. Bush, como ya es conocido, se encuentra vinculado principalmente a los sectores militares y petroleros, ha logrado captar la buena pro de la clase capitalista norteamericana por medio de subvenciones, reducción de impuestos e intervención a favor del patrón en los conflictos laborales.

El apoyo a Mr. Bush también se encuentra conformado por grandes empresas transnacionales que compiten por conseguir la participación en la reconstrucción de cualquier pueblo que desee el Imperio destruir, esta política de invasión también proporciona el acceso irrestricto a los mercados, compra de lucrativos activos, legislación laboral favorable, pero al igual que el imperio nazi, prosperaron en sus etapas iniciales para luego caer por causas del sobredimensionamiento y la declinante economía, sumado a esto, el despertar de los pueblos, el aumento significativo de la resistencia con un estilo de guerra incontenible e impredecible (Guerra de Guerrillas y Hombres Bombas), verdaderos mártires cuyo poder sobrepasa a la mas novedosa tecnología. Según el escritor y sociólogo norteamericano James Petras: “El imperialismo estadounidense ha acumulado enormes desequilibrios comerciales, acrecentado el déficit presupuestario estancado su base industrial domestica hiperdependiente del proteccionismo, subvenciones y cuotas sobre importaciones. El Imperio crece, pero la Republica declina y con ella las condiciones sociales de los trabajadores”.

Y Venezuela.

En nuestro país, se encuentra una de las más grandes reservas de petróleo y gas del mundo. Venezuela posee en la actualidad, según cifras de la propia PDVSA, un potencial de reservas probadas que se elevan a 380 Mil millones de barriles de petróleo. Estudios recientes que adelantan Chevron Texaco y la universidad de Stanford, sobre el uso del gas en la extracción de petróleo pesado en la faja del Orinoco, la perfilan entre los primeros lugares con unos estimados de 800Mil Millones de barriles de petróleo, mayores que todos los países de la OPEP, además, aunado a esto, Venezuela posee un potencial de unos 250Billones de PC de gas, entre reservas probadas y probables. Por lo tanto trasciende el hecho de lo ya divulgado por muchas personas, que la ingerencia y la confrontación que impulsa el Gobierno Norteamericano en nuestro territorio, pasa por encima de las razones ideológicas, para convertirse en primer lugar, cuestión de supervivencia imperial.

El poder económico y financiero mundial, el imperio, ha diseñado para nuestras economías latinoamericanas un modelo de “integración”, (ALCA: Área de Libre Comercio para la América) que en significado perfecto a su traducción, seria: DESINTEGRACION de los Estados Nacionales. Las razones son obvias. En una economía neoliberal global las agrupaciones energéticas (OPEP en el caso venezolano) y los Estados Nacionales, representan un estorbo, ya que son espacios que pueden ceder a presiones sociales, como también, espacios que incurren en costos “innecesarios”, como lo son: la Defensa Nacional (Fuerzas Armadas), su Burocracia, – aunque a este ultimo debamos una explicación, pero sale del tema de este artículo- etc.

El Gobierno Bolivariano que surge de entre las ruinas del bipartidismo parasitario y antinacional, ha logrado imponer frente al imperio una posición independiente y nacionalista, –en su sano sentido- y en poco tiempo, por encimas del mil adversidades tanto externas como internas, ha demostrado que el problema se encuentra en la irracionalidad del modelo económico capitalista neoliberal, que es imprescindible contar con un Estado fuerte y efectivo, con un alto contenido de ética y moral revolucionaria, alejado de la burocracia heredada. Con estos razonamientos, se crean las ya queridas Misiones, cuya mayor expresión de mística y moral revolucionaria se evidencian en la Misión Barrio Adentro, Médicos altruistas de un país hermano, que nos vienen a dar una verdadera lección de integración y amor, pero como dice el dicho: “Amor con Amor se paga”.

La nueva posición política de nuestro país para con la revolución cubana, el convenio Cuba-Venezuela que dirige nuestro digno Ministro de Energía y Minas, Rafael Ramirez; los grupos de solidaridad, cuyo máximo protagonismo se expresa en la Coordinadora Juvenil de Solidaridad y Amistad Cuba-Venezuela, dirigida por Ammar Jabour. Plataforma que ha permitido un intercambio cultural y contribuido a divulgar la realidad de Cuba; todo esto forma parte del Amor que se da a cambio del Amor recibido.

Mirando en el fondo de este solo ejemplo, podemos encontrar las claves de una correcta integración y en el internacionalismo revolucionario, la salvación de la humanidad.

El nuevo estado revolucionario a través de su Ministerio de Energía y Minas, ha venido recuperando espacios (en el ámbito energético tanto nacional como internacional), y dando la pelea en los lugares claves, una de las más importantes representó la batalla librada en la OPEP, donde la moral y el liderazgo revolucionario, asumido por el Presidente de la Republica Comandante Hugo Chávez Frías, el Ministro Rafael Ramirez y su equipo político-técnico, han logrado permear de valor al resto de las naciones que la integran, en defensa de nuestros recursos. Otras luchas importantes han sido las siguientes:

· La posición asumida frente a las regalías, en esta lucha, el protagonismo recae sobre el Ente Nacional del Gas (ENAGAS), adscrito al Ministerio de Energía y Minas (MEM), cuyo presidente, Jorge Luis Sanchez, es ejemplo de dedicación y moral revolucionaria.

· La formación técnica y política de todo el personal del MEM y sus Entes adscritos, sin distinción de rango u oficio.

· El impulso y la participación de las cooperativas en todo el ámbito energético.

· La gasificación de los Barrios y sectores populares de toda Venezuela, escuelas y hospitales, con la participación primordial de las cooperativas en todas las áreas del desarrollo, Misión Gasificación: cuyo objetivo es dar valor al recurso, beneficiar al pueblo (economía y comodidad) y liberar los líquidos del gas natural para su exportación y búsquedas de divisas.

· El impulso al proyecto de PETROAMERICA, en la concreción de la creación de una Empresa Estatal Argentina, el proyecto Refinería Cienfuegos de Cuba, donde la unión interestatal marcaría un cambio objetivo y significativo en la geopolítica energética frente al Imperio.

· La posición frente al mal de la Internacionalización de PDVSA (en los esquemas de la vieja meritocracia), la Orimulsión, este ultimo, donde el Estado en participación accionaría minoritaria, a través de BITOR (Bitumenes del Orinoco) y otros. Obsequiaba su mas grande reserva de petróleo, al mundo, con “ganancias” a la nación por debajo de 1$ (Dólar), la estrategia era clara: Definir al petróleo extra pesado XP, como Betumen, la Orimulsión que resulta de un proceso tecnológico de mezclas con H2O, solo competiría con el carbón, por lo tanto no tendría que ajustarse a las cuotas de la OPEP. (Producto Liberalizado).

En este ultimo punto es donde el actual oportunismo seudo-revolucionario pretende desde posiciones progresistas y aprovechándose de nuestra reconocida falla comunicacional, manipular al pueblo a favor de los intereses bastardos del poder imperial.

Otras posiciones peligrosas de algunos enmascarados seudo-revolucionarios son las que tratan de impulsar las autonomías de todo ente gubernamental, centrando la crítica en la supuesta “inoperancia” del centralismo democrático en cuanto a la planificación central y la toma de decisiones políticas. La anarquía es la ideología que los impulsa y que entraña el desmembramiento del estado.

La verdad es que existen muchas fallas (natural de lo heredado) y hay muchas cosas por hacer, pero todo está relacionado con la marcha misma del proceso, las condiciones internas (grado de desarrollo económico y de conciencia), como también por el contexto internacional. Hasta ahora solo el látigo de la contrarrevolución nos ha permitido impulsar la revolución. El peligro de la formación de una nueva “Meritocracia” en PDVSA sigue presente, ya que las estructuras y sus relaciones siguen intactas, pero se impone la moral, la conciencia y la razón.

El prócer de la revolución cubana, José Martí, nos enseñó que:

“Una verdad dicha desde el fondo de una cueva es capaz de derrotar al mas poderoso de los ejércitos”.

En Venezuela y en todos los países del mundo, donde la revolución que es pueblo, se hace del poder, se convierte en un imperativo de índole vital, fortalecer al nuevo Estado revolucionario, que solo resultará de extinguir a pasos acelerado al viejo Estado. Nuestro país es el más vivo ejemplo de ello, las misiones formadoras de conciencia son nuestras armas, y la esperanza de Venezuela, la patriótica.

basemtch@hotmail.com
08/07/2004 17:58 Enlace permanente. Tema: America Latina No hay comentarios. Comentar.

Entrevista a Fidel Castro Díaz-Balart: “Fidel tuvo una visión, y se ha hecho realidad”

fidelcastro_diazbalart.jpgLa Vanguardia de España

Víctor-M. Amela
7 de Junio de 2004

Fidel Castro Díaz–Balart; hijo de Fidel, líder del programa nuclear cubano


"Tengo 54 años. Nací en La Habana. Soy físico nuclear, catedrático del Instituto de Ciencias Avanzadas y Tecnología y asesor científico del presidente del Consejo de Estado. Estoy casado y tengo tres hijos, Mirta (29), Fidel Antón (24) y José Raúl (19). Soy de izquierdas y soy ateo. Soy aficionado al ajedrez. Cuba está diseñando su futuro."

Víctor-M. Amela(VMA): -Cómo está su padre de salud?

–Ya se vio en el documental de Oliver Stone: parece que está bien, ¿no?

VMA: –¿No le ve usted a menudo?

–¿Qué es “a menudo”? Él es una estadista con altas responsabilidades más allá de las familiares, y eso exige un cruce de agendas...

VMA:–No me responde usted.

–¡Soy gallego, recuerde!

VMA:–Yo sólo quería saber si toda la familia Castro se reúne para la cena de Navidad...

–Procuramos seguir tradiciones españolas, pero él es un jefe de Estado con sus urgencias y necesidades... Como todos los mandatarios mundiales a ese nivel, imagino...

VMA:–¿Qué consejo de los que su padre le dio siendo usted niño hoy valora usted más?

–El que dio a todo el país en general: lo principal es la educación y la cultura, y, en particular, formar a hombres de ciencia.

VMA:–¿Siguió usted el consejo?

–El país entero lo siguió: si en 1960 el 50% de la población era semianalfabeta, ¡hoy es la producción intelectual el principal valor de la economía cubana!, una economía del conocimiento. Fidel tuvo una visión, un pensamiento estratégico que se ha hecho realidad: Cuba no vivirá de sus materias primas, pero sí de su producción intelectual.

VMA:–Le preguntaba por usted.

–En 1974 me licencié en Física Nuclear en la Universidad Lomonosov de Moscú.

VMA:–¿Le presionó su padre para estudiar eso?

–No se estudia algo así por presión paterna: es vocacional, exige mucho interés. Siempre me atrajeron las matemáticas, la física, entender la teoría de la relatividad: ¡ya en el colegio me llamaban “el Ingeniero Atómico”!

VMA:–¿Albergaban ustedes el proyecto de fabricar en Cuba su propia bomba atómica?

–Jamás tuvimos aspiración tan absurda, dada nuestra coyuntura geopolítica. Una bomba atómica no puede hacerse debajo de una cama. Y, además, nuestra lucha ha sido por la soberanía, ¡y jamás nuestra filosofía ha sido agredir a nadie: carece de sentido!

VMA:–¿Y para qué quiso ser físico nuclear?

–Desarrollé el programa nuclear cubano: una tecnología, formación de especialistas en varios campos, producción de energía...

VMA:–En el mapa energético cubano, ¿qué presencia tiene hoy la energía nuclear?

–Nula. Casi conseguí que generásemos nuestra propia energía electronuclear, pero lo impidió la pérdida de nuestro “partner” tecnológico (la URSS) y, sobre todo, el bloqueo de la ley Helms-Burton.

VMA:–¿La Administración estadounidense impide que Cuba goce de energía nuclear?

–Así es: se han aplicado a boicotear cualquier crédito para financiar ese programa.

VMA:–¿Y cómo generan ustedes su energía?

–Nuevos hallazgos petrolíferos y de gas nos proporcionan la energía eléctrica que queríamos generar con esa central nuclear.

VMA:–Usted, que estudió en Moscú, ¿qué sintió ante la caída de la URSS?

–Nostalgia y pena, por las bellas vivencias de mis días allí, en mi segunda patria. Ésta es sólo una valoración personal, humana...

VMA:–¿Y la valoración política?

–Seguramente había cosas que no funcionaban bien..., y lo cierto es que la historia se mueve de un modo impredecible.

VMA:–Ahora diríase que se mueve hacia un modelo de capitalismo global...

–No crea que hay modelos inmanentes, valores fijos. Hay muchos caminos para ir a Roma, y cada sociedad encontrará el suyo.

VMA:–¿Veremos un día a los cubanos ir a votar entre varias opciones políticas?

–Pudiera ser, o pudiera no ser... Hay un modelo que no es bien comprendido porque no cumple ciertas reglas que se pretenden universalmente válidas, esas que quieren imponerse ahora en Iraq. ¡Y no! No hay modelos universales, definitivos e inmanentes.

VMA:–¿Qué otros hay?

–Mire a China. un sistema unipartidista que ha introducido cambios, y le va bien. Están creciendo..., pero hay todavía 200 millones de personas sumidas en la pobreza.

VMA:–Pero en Cuba falta libertad individual.

–La libertad es el conocimiento de la necesidad. Es decir, hay que priorizar necesidades: primero, la subsistencia; segundo, la dignidad, la educación y la salud...

VMA:–¿Y la libertad de movimiento, cuándo?

–Las barreras las pone Estados Unidos, que apenas concede visados: sólo a intelectuales, profesores, ingenieros... A los demás con una ley criminal (la ley de ajuste cubano) los espolea a jugarse la vida para llegar allí.

VMA:–Pero oponerse a Fidel es ir a la cárcel...

–No: hay unas leyes, y se cumplen, como en España. Si quiere hablar de derechos humanos, podemos hablar de Guantánamo, de las cárceles de Iraq... ¡Ah, y el Gobierno de Estados Unidos ha intentado impedir que los científicos cubanos publiquemos en revistas científicas norteamericanas! ¿Acaso no es eso totalitarismo? ¡Hay mucho doble rasero!

VMA:–¿Cómo ve el futuro de Cuba?

–Soy optimista. Un 6,2% de nuestra población es universitaria (como en un país desarrollado). Hay un médico por cada 165 habitantes (y 15.000 médicos cubanos fuera de la isla), la mortalidad infantil es como la de Washington (seis por cada mil nacimientos), cada bebé tiene garantizadas sus 15 vacunas, diez de los productos de biotecnología de más uso se producen en Cuba...

VMA:–Ya, pero si la mejor gente se les marcha...

–En Cuba no tendrán el poder adquisitivo que afuera, ¡pero no todo es el dinero!: crearemos parques científicos, centros de excelencia que motiven a nuestros investigadores....

VMA:–Que sea para bien de todos los cubanos.

–Mire, el futuro no puede predecirse, pero sí diseñarse. Y lo diseñaremos los cubanos.
08/07/2004 13:08 Enlace permanente. Tema: Entrevistas No hay comentarios. Comentar.

13/07/2004

Solicitan Premio Nobel de la Paz para los Cinco

1108.jpgDeisy Francis Mexidor
Juventud Rebelde


Afirma el prestigioso politólogo norteamericano James Petras en declaraciones exclusivas para JR, que la idea ha tomado fuerza en Alemania

El prestigioso politólogo norteamericano James Petras ha solicitado al movimiento de solidaridad internacional que se pronuncie porque los cinco Héroes cubanos que sufren injusta prisión en cárceles estadounidenses, sean nominados al Premio Nobel de la Paz.

La idea de Petras, según afirmó en declaraciones exclusivas a JR, ha encontrado eco en Alemania, y se fundamenta en la necesidad de “llamar la atención por la causa noble que está detrás de la actividad realizada por los Cinco, en particular la lucha contra el terrorismo”.

Günter Belchaus, del Comité ¡Basta ya!, ha enviado cartas a los premios Nobel de la Paz Rigoberta Menchú, de Guatemala; Adolfo Pérez Esquivel, de Argentina; Gabriel García Márquez, de Colombia, y Nadine Gordimer, de Sudáfrica, en las que explica la iniciativa de Petras, con el objetivo de que estos se dirijan al comité que deberá decidir el otorgamiento del reconocido lauro, pues “sus voces pueden ser escuchadas”, precisó.

En un artículo publicado en mayo de este año, James Petras afirma que tal merecimiento es válido porque “los Cinco cubanos arriesgaron su libertad por los principios de la Carta de Naciones Unidas —el derecho de los países a la autodeterminación, el derecho de un pueblo a decidir su propia forma de gobierno, y el derecho universal a defenderse de los agresores exteriores cuyo propósito es imponer su gobierno por la fuerza y el terror”.

Más adelante puntualizó “al detener y procesar a estos patriotas anti-terroristas iberoamericanos bajo las circunstancias más perjudiciales y al sentenciar a estos hombres heroicos, todos ellos padres y maridos, a sentencias de cadena perpetua en aislamiento, Washington ha demostrado una vez más que en el hampa del terror, no tiene restricciones, ni vergüenza, ni temor —excepto cuando sus propias creaciones se tornan contra ellos— y nosotros, los ciudadanos de EE.UU., sufrimos las feas consecuencias”.

También el destacado intelectual norteamericano adelantó a JR que “estamos editando un libro sobre la causa de los Cinco con un autor en Francia”.

En ese sentido manifestó que el texto “debe salir este verano e incluye 15 ensayos de diversas personalidades del mundo”, como parte de las acciones que se realizan por “mover la conciencia del público sobre la situación de los cinco patriotas cubanos”.

Nombres como el del propio James Petras, Ignacio Ramonet, Nadine Gordimer, Howard Zinn, Noam Chomsky, William Blum, Michael Parenti, Salim Lamrani (coeditor del libro), Leonard Weinglass, José Pertierra, Wayne S. Smith, José Saramago y Gianni Mina firman los artículos que se pondrán a disposición de los lectores próximamente, en especial de los de Estados Unidos.
13/07/2004 02:16 Enlace permanente. Tema: Los Cinco No hay comentarios. Comentar.

Suecia: Huelga de hambre por la liberación de los cinco cubanos antiterroristas presos en EEUU y contra los planes de agresión contra Cuba y Venezuela

Granma
8/07/04


En la ciudad de Estocolmo, Suecia, el día 4 de julio a las 8:00 am iniciaron una huelga de hambre dos activistas de la solidaridad, Tomas Widén y Toni Lappalainen, con la exigencia de libertad inmediata para los cinco cubanos antiterroristas encarcelados en EEUU y condenados a cadena perpetua. La acción se orienta también a protestar contra los planes de EEUU para agredir militarmente a Cuba y Venezuela.

La huelga de hambre es una acción para resaltar la exigencia de que los cinco presos políticos cubanos encarcelados en EEUU, Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González och René González sean liberados inmediatamente.

Breve información acerca de los cinco

Los cinco fueron acusados por el gobierno de EEUU por espionaje a bases militares norteamericanas y por ser una amenaza contra "la seguridad nacional". Pero esas acusaciones eran falsas. En las 14.000 páginas de los expedientes del juicio no hay expuesta una sola prueba por espionaje.

Es evidente que las presiones y amenazas de los grupos de extrema derecha de Miami hicieron imposible un juicio justo. Los cinco cubanos infiltraron grupos extremistas de derecha con base en Miami, tales como Alpha 66, Brigada 2506, Omega 7, Brothers to the Rescue y Comandos F4. Ellos vigilaron estas organizaciones y se enteraron de los planes para realizar acciones terroristas contra Cuba y de este modo, la policía y los guardafronteras cubanos pudieron abortar esos actos terroristas antes de ser realizados.

Cabe destacar que esta información también fue entregada a las autoridades de EEUU, pero ellos no tomaron ninguna medida contra los terroristas. Las organizaciones extremistas de derecha mencionadas se establecieron con apoyo, dinero y entrenamiento por la CIA en los años 60. Durante 40 años, estas organizaciones han practicado el terror contra el pueblo cubano como una revancha porque el pueblo cubano se deshizo del sangriento dictador Batista en 1959.

Información acerca de la acción de solidaridad

La acción tiene como base una carpa ubicada en un parque en las afueras de la Casa de los Movimientos de Solidaridad (Solidaritetsrörelsens Hus), en el sector de Söder en Estocolmo. Desde allí, se realizarán actividades diarias de distribución de información en el centro de la capital, acerca de la situación de los cinco cubanos encarcelados y de los planes imperialistas para agredir a Cuba y Venezuela.

También se han organizado foros de información y discusión en la contigua Casa de los Movimientos de Solidaridad. Sábado 10 de julio, con el tema: Situación en Cuba hoy y las medidas norteamericanas de endurecimiento del bloqueo y planes de agresión. Sábado 17 de julio, con el tema: situación actual en Venezuela y lucha contra la estrategia contrarevolucionaria y golpista del imperialismo. Sábado 24 de julio, con el tema: los cinco cubanos antiterroristas y la lucha por su libertad.

Se realizarán también 2 concentraciones en Estocolmo,

Plaza de Sergel, el 24 de julio a las 13:00 hrs

y el 26 de julio, a las 18:00 hrs.

Información continua sobre la acción: www.svensk-kubanska.se

Dirección de correo electrónico de la acción: los.cinco@home.se

Contacto telefónico en Estocolmo: +46 - 735-90 05 22 (celular, Danitza)
13/07/2004 02:01 Enlace permanente. Tema: Solidaridad No hay comentarios. Comentar.

Diseñadores norteamericanos impedidos por su gobierno de viajar a Cuba

Cubadebate
2004-07-08


La Habana, 7 jul, (AIN) El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos negó el permiso para que una delegación de ese país asistiera al VIII Encuentro de Diseño La Habana 2004, inaugurado hoy en esta ciudad.



Kristina Goodrich, presidenta de la Sociedad de Diseñadores Industriales de América (IDSA), envió un mensaje a los participantes de una decena de naciones presentes en la cita, en el que lamenta profundamente no poder intercambiar con ellos.



La negativa de la administración Bush, que forma parte del endurecimiento del bloqueo norteamericano contra Cuba, no impide la comunicación entre los gremios del diseño, expresó Goodrich, quien solicitó a los organizadores del encuentro el envío de información sobre este para publicarla en páginas Web.



Especialistas de Holanda, incluidos estudiantes de varios institutos y academias, también dirigieron una misiva a la reunión, en la que manifiestan inconformidad porque su Gobierno decidió no otorgarles permiso para viajar a la capital cubana.



En el encuentro, el Arquitecto José Cuandias Cobreros, presidente de la Oficina Nacional de Diseño Industrial, explicó que la especialidad tiene en Cuba una proyección social y humana, con la misión de abrirse paso entre las dificultades generadas por el bloqueo imperialista a la Isla.



El profesor Paolo Bergomi, presidente de la Asociación Latinoamericana del Diseño, dijo que los profesionales del giro están llamados a ofrecer con valentía respuestas y propuestas humanas y tecnológicas a todos los sectores en sus naciones, excluidos o no de las políticas de desarrollo.
13/07/2004 02:04 Enlace permanente. Tema: Relaciones No hay comentarios. Comentar.

Chomsky: En EEUU sistema diseñado para evitar participación democrática

1343.jpgCubadebate
2004-07-09


Grupo Reforma. México

Cómo lingüista, ¿cómo describiría hoy el Estado de la Unión en una palabra?

Inquietante. Pronto hay una elección que ilustra uno de los problemas del país. Vemos grandes diferencias si comparamos estos comicios con otros en países occidentales. Tomemos al segundo país más grande del hemisferio occidental, Brasil, que no hace mucho tuvo elecciones. El Presidente Lula da Silva fue llevado al poder por organizaciones masivas de trabajadores, trabajadores rurales, asociaciones profesionales, y eligieron a una persona que viene de esas mismas filas, un sindicalista metalúrgico que no tuvo casi educación formal, que atravesó barreras tremendas; una persona muy impresionante debo decir. Y un país donde hay muchas desigualdades, a diferencia de Estados Unidos.

Sin embargo, tuvieron éxito en llevar a una persona como Lula al poder; el que ahora no pueda hacer nada es otra cuestión. Pero fueron unas elecciones democráticas, en las que participó la mayoría del pueblo.

Ahora pasemos a noviembre del 2004 aquí. Tenemos dos hombres que buscan el poder, ambos provenientes de sectores ricos, con poder político. Ambos tuvieron una educación privilegiada, en la misma universidad, Yale, donde fueron miembros de la misma sociedad secreta, una sociedad secreta que entrena a los miembros de la élite para tomar posiciones de gran poder en este país y en el mundo. Y los intereses que representan son los mismos: firmas de inversión, farmacéuticas, aseguradoras y grandes corporaciones. Representan a una pequeña fracción de la población que tiene un poder económico sobrecogedor.

No hay grandes temas en discusión para estos comicios. Las elecciones estadounidenses son manejadas por las grandes agencias de relaciones públicas y quieren que en las elecciones la gente se concentre en cualidades, no en temas profundos como el sistema de salud, que es el problema más importante que tiene Estados Unidos hoy, pero está totalmente fuera de la agenda porque la industria farmacéutica y las aseguradoras no lo permitirán.

No importa que el 80 por ciento de la población quiera un seguro médico como tiene la gente en otros países desarrollados. Así que seguiremos estancados con el sistema médico más ineficiente del mundo, con costos mayores a los de cualquier otro país.

¿No ve una oportunidad de cambio entonces en las elecciones?

Sí, pero esto es lo que pasa hoy. La industria de las relaciones públicas entrena a los candidatos para proyectar cualidades con las que la gente se pueda identificar, como "soy un líder fuerte", o "soy una persona común", cosas así. Este es el panorama que tenemos en Estados Unidos: dos personas con el mismo pasado de riqueza y privilegios, la misma historia de élite, apoyado por las mismas instituciones y sin los temas importantes que sean discutidos. Esto es característico de la política estadounidense.

Pero por otra parte, Estados Unidos no es Luxemburgo, es el país más poderoso del mundo, con un presupuesto militar casi igual al del resto de los países combinados. Y es una nación que utiliza su poder agresivamente, no tiene mucha consideración por otros países.

Encima, Estados Unidos resulta ser una de las sociedades más fundamentalistamente religiosas del mundo. La proporción de la población que tiene creencias religiosas extremas es impresionante; la mitad de la población cree que el mundo fue creado hace 6 mil años, o cree en milagros. No creo que uno encontraría cifras así ni en Irán. Si todo esto pasara en Luxemburgo, no importaría mucho; pero cuando sucede en el país más poderoso y rico del mundo, tiene grandes consecuencias, e importa porque implica el declive de la democracia popular, los temas que le importan a la gente no son considerados en la arena electoral. Y la gente en el poder, que representa a intereses corporativos estrechos, está dispuesta a explotar cínicamente esta masiva base de extremismo.

Es un escenario muy pesimista...

No necesariamente, porque hay mucha gente que piensa progresivamente en estos temas. El problema es que en Estados Unidos hay básicamente un sistema unipartidista, el partido de los negocios, que tiene dos facciones, muy parecidas pero con algunas diferencias. Y esas diferencias importan en relación a las políticas que implemente. Esa será la elección que se realizará en los comicios, pero los intereses de la gente no estarán reflejados en la elección.

¿No es eso pesimismo?

Es pesimista con respecto a las elecciones.

¿Por qué la gente no es más crítica del sistema?

La gente es crítica. Existe una actitud popular muy crítica, como la que había durante la Presidencia de Reagan. Reagan fue un Presidente extremadamente impopular, no como se le quiere recordar hoy.

¿Hacia dónde va Estados Unidos entonces?

La pregunta es si Estados Unidos puede lograr una cultura democrática como tenía en el pasado. Y es mucho más fácil lograrlo nuevamente aquí que en un país como Brasil. Por eso soy optimista.

¿No cree que lo que Estados Unidos tiene ahora es una democracia?

Es una democracia formal. Tiene formas democráticas, pero no hay participación popular. Es lo que los politólogos llaman una poliarquía, un Gobierno de élite con ratificación pública. Pero el sistema está conscientemente diseñado para evitar la participación democrática.

La participación democrática es vista como un gran peligro por las élites y por una buena razón: si vemos las encuestas, donde se expresan las actitudes públicas, hay gran oposición a las políticas del Gobierno de élite, como sucede en el caso del seguro médico. Por lo tanto hay que marginalizar al público.

[...]

¿Nota en Estados Unidos un movimiento popular creciente contra el sistema?

No para estas elecciones. Pero las elecciones no son más que una parte muy pequeña de la democracia. En un país con cultura democrática hay participación constante diaria en la planeación, los programas de Gobierno, en empujar ideas, presionar para que se las implemente y sean exitosas. En una democracia saludable, las elecciones no son el centro del sistema.

Entonces para usted ambos son lo mismo para Estados Unidos...

No, no creo que sean exactamente lo mismo. La gente que rodea a Bush, por ejemplo, está decidida a desmantelar toda legislación progresista que logró este país a través de duras luchas en el siglo pasado. Quieren deshacerse del sistema de impuestos, quieren terminar con los beneficios a trabajadores y jubilados.

Quieren un Estado muy poderoso y quieren que el Estado sirva a los intereses de los ricos. En tanto, la gente de Kerry está menos comprometida con esa visión. Preservarían más elementos de la estructura social demócrata del país. Esas son algunas diferencias.

Y en cuanto a política exterior, ¿qué diferencias ve?

Internacionalmente, la gente de Bush es extremadamente peligrosa. Llevan adelante políticas que son un riesgo para todo el mundo. Están convencidos de los beneficios de utilizar la fuerza y la violencia. Prefieren políticas confrontacionales que pueden causar grandes desastres, ya lo han hecho en Iraq. Sus políticas han incrementado significativamente la amenaza del terrorismo en el mundo.

Estoy seguro de que Osama bin Laden, esté donde esté, debe estar ansioso por que Bush sea reelecto; es el mejor socio que puede tener en el poder; todo lo que hace aumenta el sentimiento antiamericano y lleva a más personas a sumarse a las filas terroristas o financiar sus actividades.

Además, ésta gente lleva adelante programas armamentistas muy peligrosos para todo el mundo.

[...]

¿Y qué piensa de las reformas migratorias de Kerry y Bush?

Creo que están sujetas a las mismas presiones, y son presiones conflictivas. Debemos recordar que cuando se instituyó el TLC también se puso en marcha la Operación Gatekeeper. Clinton presentó un programa para militarizar la frontera, que antes había sido una frontera más o menos abierta. Clinton entendía que el TLC traería un desastre económico en México y eso provocaría un enorme flujo de inmigrantes hacia el Norte; por eso decidió militarizar la frontera.

Pero por otra parte hay presiones dentro de Estados Unidos para traer mexicanos, de la industria agrícola, por ejemplo, que necesita mano de obra barata que pueda explotar. Los consumidores estadounidenses se beneficiaron de la destrucción de la agricultura mexicana de varias maneras; por una parte se benefició la industria agrícola local, que está altamente subvencionada por el Estado, y además es más fácil ahora conseguir mano de obra barata, lo que reduce el precio de los productos.

Pasando a otro tema, Iraq, ¿cree que los iraquíes están mejor ahora?

Están mejor que bajo el régimen de Saddam Hussein, pero esa no es la cuestión. Si las sanciones hubieran sido eliminadas muy probablemente los iraquíes hubieran destituido a Saddam ellos mismos y estarían administrando su propio país, y no lo tendrían gobernado por Estados Unidos, que es lo que está sucediendo.

Si la idea era deshacerse de Saddam Hussein, se podría haber dejado a los iraquíes libres de hacerlo ellos mismos, como hicieron los rumanos con Ceaucescu, como los indonesios se deshicieron de Suharto, o los filipinos de Marcos.

Hay que recordar que la gente que está hoy en el poder en Washington apoyó a una larga serie de asesinos, incluido Saddam Hussein. Y cada uno de ellos fue destituido desde dentro. Lo que evitó que Saddam cayera fueron las sanciones impuestas que devastaron a la población civil y la volvieron dependiente del Gobierno para su subsistencia.

¿Piensa que Saddam Hussein tendrá un juicio justo?

Por supuesto que no. Creo que un juicio justo para la mayoría de los iraquíes sería que Saddam sea juzgado junto también a los líderes estadounidenses y británicos. Eso sería justicia de verdad. Y no solamente Bush y Blair, también Clinton, que es responsable de la muerte de cientos de miles de iraquíes.

¿Naciones Unidas se ha vuelto irrelevante?

No más de lo que siempre lo ha sido. La ONU no es un actor independiente; siempre ha actuado de acuerdo a los límites que le permiten las potencias más fuertes. Así que la ONU sólo actuará mientras Estados Unidos y su cliente británico se lo permitan. Si la bloquean, no hay nada que la ONU pueda hacer. Y no solamente en el caso de Iraq; tomemos también el ejemplo de Israel y Palestina. La enorme mayoría del mundo está a favor de un acuerdo diplomático para resolver el conflicto entre israelíes y palestinos, y hay consenso de que debería haber dos Estados con fronteras reconocidas. Pero no avanza porque Estados Unidos no lo permite.

¿Cómo puede hacer Estados Unidos ahora para salir de Iraq?

No creo que quiera salir. Si no quisiera estar ahí no se habría metido en primer lugar. La razón principal de la guerra era establecer bases militares y tener un Estado subsidiario en el corazón energético del mundo. Nunca Iraq había sido considerado una amenaza terrorista.

Usted ha escrito que Iraq es sólo un primer paso en la expansión militar de Estados Unidos...

Sí, creo que si la guerra en Iraq hubiera sido exitosa Estados Unidos estaría pensando ahora en invadir los Andes, desde Venezuela hasta Bolivia, una zona clave para controlar el narcotráfico.

Iraq debería haber sido la ocupación militar más fácil en la historia, pero se las han arreglado para cometer tantos errores que no ha sido éxito. Ahora resulta que la resistencia a esta ocupación es más fuerte que la que había contra los nazis en la Francia ocupada.

Hace poco estuve con un funcionario de una agencia de asistencia humanitaria que estuvo trabajando todo este tiempo en Iraq y me dijo que nunca había visto una combinación de tanta arrogancia, incompetencia e ignorancia como en lo que está haciendo Estados Unidos allí. Por suerte, la arrogancia, incompetencia y la ignorancia no son características nacionales, sino características sólo de nuestros líderes, que resultan ser además unas personas muy violentas, agresivas y peligrosas. Por suerte no tuvieron éxito en Iraq, si no ya estarían pensando en seguir con los Andes, Siria, Irán y quién sabe dónde más. En Iraq no permitirán ahora una soberanía plena, es inconcebible.

Un Iraq verdaderamente independiente primero sacaría a las tropas estadounidenses de ahí, luego se armaría, buscaría el liderazgo en el mundo árabe y enfrentaría al verdadero enemigo, Israel.
13/07/2004 02:44 Enlace permanente. Tema: Entrevistas No hay comentarios. Comentar.

CON MACHETE Y PLUMA EN RISTRE

JGgomez.jpgBárbara Vasallo Vasallo
2004-07-12


"Hermano querido: mi corazón Ud se lo sabe de memoria, como no tiene más que verse el suyo".

Estas palabras, fragmento de una carta que José Martí escribiera a Juan Gualberto Gómez, aparecen en la tumba donde yace el patriota en el Cementerio de Colón, en La Habana, y son elocuentes frases que dan fe de la amistad y respeto que sentía el Héroe Nacional de Cuba por su hermano negro, y el ansia de lucha por la independencia de la Isla que unía a ambos próceres.

Hijo de esclavos que nació libre, bien pronto presumió que su deber era luchar por la libertad de sus semejantes, sometidos a las barbaries de un gobierno colonial, y emplear su inteligencia en favor de la justicia e igualdad social.

Como periodista y con verbo ardiente fustigó siempre a los oportunistas que trataban de anexar a Cuba a los Estados Unidos en la seudorepública.

En abril del año 1898 escribió Juan Gualberto una carta a Don Tomás Estrada Palma, quien sería el primer presidente de aquella República mediatizada y le advirtió: "¡Por todos los santos del cielo! No cedan ustedes un palmo de terreno: no desmayen ni se dejen seducir por nadie la independencia completa, absoluta e inmediata: fuera de esa solución no acepten ninguna otra, pues si se sostienen en esa tesitura, nos la reconocerán, dado de que ni Europa entera pueda hacer por España más que cotos platónicos, ni la depauperada patria del Cid tiene energía para sostener otra campaña contra nosotros...

"No hagamos bancarrota a la hora del triunfo. Por nuestros muertos y por nuestros hijos, perseveremos..." Escrito está en la historia de Cuba cómo el imperialismo norteamericano, en ciernes en aquella época, logró su propósito de intervenir en la guerra hispano–cubana y obtuvo la capitulación de las huestes españolas.

Juan Gualberto se enfrentó al gobierno de Estrada Palma, fue delegado a la Asamblea Constituyente del año 1900 y desde ese puesto rechazó con dignidad el proyecto de apéndice a la Constitución de la naciente república, presentado al Congreso de los Estados Unidos por el senador Orville Platt.

El hijo de Yeyé y Fina, que nació en la Finca Vellocino de Oro, en Sabanilla del Encomendador, provincia de Matanzas, fue el abanderado con razonamientos profundos e irrebatibles en contra de la Enmienda Platt, que pretendía humillar con arrogancia la soberanía de la Patria.

Sobre ese proyecto escribió:
"Hoy parece Cuba un país vencido, al que el vencedor para evacuarlo, impone condiciones, que tiene que cumplir precisamente, pues de lo contrario, seguirá sometido a la ley del vencedor. Y esas condiciones, en el caso presente, son duras, onerosas, humillantes, limitación de la independencia y soberanía, poder de intervenciones territoriales".

Hasta sus últimas consecuencias Juan Gualberto luchó por la libertad entera de Cuba, por los sueños de su gran amigo Martí. A 150 años de distancia, aquel que el 24 de febrero de 1895 se alzó en armas contra el colonialismo español en La Ignacia, al sureste de la ciudad de Matanzas, y luego repudió con intransigencia la ocupación norteamericana, el anexionismo y el imperialismo, hoy anda el camino de los cubanos, con machete y
pluma en ristre, sus más preciadas armas de combate.
13/07/2004 02:43 Enlace permanente. Tema: Cuba No hay comentarios. Comentar.

Encuentro Nacional de Grabado 2004. Exposición Cita con los Angeles

alarcon.jpgDiscurso de Ricardo Alarcón de Quesada

Rebelión
Día 8 de julio 2004. Lugar: Memorial José Martí


La barbarie conmovió a todos. Imágenes atroces repetidas sin cesar desbordaron la ira y el pavor. Vi caer las Torres en tiempo real desde una capital africana donde el edificio más alto no tiene cuatro pisos, y para cuya gente la gran urbe y sus rascacielos es la engañosa figuración de un mundo inalcanzable.

Allá también encontré un dolor unánime, sin fisuras. Nunca antes hubo semejante expresión de solidaridad humana. El llanto y la rabia fluyeron incontenibles, lloraron y maldijeron en todas las lenguas millones de personas para las cuales Manhattan no era sino un sueño ajeno, soñado por otros. Desde aquel día la Ciudad ya no es más una ilusión inasible y abstracta. La angustia compartida, el amor multiplicado, provocó la gran revelación. Ahora también nos pertenece. Desde el martes terrible todos somos neoyorquinos.

Fue honda la pena entre los cubanos. Nos hirió profundamente el crimen brutal, sufrimos junto a las víctimas como si el ataque hubiera sido contra nosotros. Una amarga y prolongada historia que aún continúa ha obligado a tres generaciones en este país a resistir el terrorismo y a vivir bajo su constante amenaza. Muchas vidas, mucha destrucción, mucha tristeza han causado a nuestro pueblo acciones terroristas que han contado siempre, desde hace ya 45 años y hasta hoy, con una complicidad que debería provocar escándalo. Que algunos puedan gozar de total impunidad para sus fechorías contra Cuba es una afrenta a los que perecieron el 11 de septiembre de 2001. Insulta a su memoria que aún padezcan injusta y cruel prisión en Estados Unidos, cinco jóvenes cubanos acusados de oponerse a crímenes que desde allá se anuncian cada día.

Los cubanos sentimos aquella mañana una congoja especial porque hubiéramos querido ayudar más, mucho más de lo que la enemistad artificial y la hostilidad que se nos impone hacían posible. Es cierto que Cuba fue la primera en condenar, sin vacilar, la incalificable matanza y ofreció de inmediato sus aeropuertos a las aeronaves que en aquellas circunstancias no podían aterrizar en suelo norteamericano, actitud que, por cierto, nunca fue reconocida por Washington. Es cierto que los artistas cubanos que allá estaban, en una rara excepción a la sistemática prohibición de sus visitas, enseguida donaron su sangre para ayudar a los heridos.

Hubiéramos querido hacer mucho más.

Proclamamos entonces y creemos todavía en la posibilidad de unir a toda la Humanidad en un gran frente para erradicar el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, quienquiera sea el que lo promueva, en cualquier lugar, sea el que fuere su víctima

Sólo así, verdaderamente, se honrará a quienes fueron inmolados. No se les hace justicia multiplicando la violencia ciega, la muerte y el terror. Usarlos con torpe malicia para desatar guerras injustas e insensatas equivale a repetir el horror. Provocar de ese modo, deliberadamente, una brecha en la solidaridad universal y colocar a Estados Unidos contra otros pueblos es un desatino imperdonable.

Es urgente convocar a los ángeles. Que acudan presurosos para que el amor prevalezca sobre el espanto. A los ángeles hay que hablarles en su propio idioma, el de la creación. Ese es el propósito de esta exposición. Es la obra de 41 artistas cubanos que trabajaron directamente sobre litografías del artista gráfico norteamericano Gunars Prande a partir de las fotografías del también norteamericano Richard Falco tomadas en medio de la tragedia. Es un hermoso ejemplo de colaboración directa entre artistas de ambos países y entre la Escuela de Artes Visuales de Nueva York y el Taller Experimental de Gráfica de La Habana. El fruto de ese esfuerzo ciertamente hará historia. Ojalá no sea éste el último proyecto conjunto entre los creadores de ambos países como desgraciadamente sería si se mantienen las nuevas restricciones que prácticamente impiden los vínculos futuros. Nuestros artistas cada uno desde su propia visión, con interpretaciones absolutamente libres, levantan otra vez las Torres erigidas ahora en símbolos del abrazo fraterno y de la fuerza incontrastable del humanismo y la cultura. Es también un mensaje de paz y de sincera amistad hacia New York y el pueblo de Estados Unidos. Construidas con amor esas Torres nada ni nadie las podrá destruir.
13/07/2004 02:42 Enlace permanente. Tema: Cultura No hay comentarios. Comentar.

MALA SORPRESA PARA DÍAZ-BALART

L_diaz-balart.jpgJean Guy Allard
2004-07-08



• "¡Descarao!" La palabra fuerte, el Congresista norteamericano de origen cubano Lincoln Díaz-Balart la recibió como una galleta. Bajó la cabeza y se apuró en refugiarse en su carro, al lado de su chófer, con la cobardía del capo alejado de sus matones. Subió rápido la ventanilla y el lujoso carro desapareció a toda velocidad.

Para entender bien a este personaje quien confiesa ser uno de los primeros responsables de las medidas anti-familia decretadas contra Cuba por la administración norteamericana, hay que saber algo de la historia de su padre, Rafael Díaz-Balart. Porque del palo este, Lincoln Díaz-Balart es sumamente digno de ser la astilla.

En los años que preceden el Triunfo de la Revolución cubana, Rafael Díaz-Balart es uno de los dirigentes más activos del aparato de represión del dictador Fulgencio Batista y Zaldivar, siendo, además de Congresista, el brazo derecho del Ministro de Gobernación Ramón Hermida. Esto después de un largo recorrido como principal animador de una organización más bien propagandística con el cual el tirano intentaba, sin éxito, acercarse a la juventud.

Sus privilegios dentro de la maquinaria dictatorial eran de hecho tan grandes que recibió la luz verde para alejarse de Cuba diez días antes del derrocamiento de la dictadura y de la victoria de las tropas revolucionarias.

El 20 de diciembre de 1958, Rafael Díaz-Balart salía corriendo a Europa, bajo el pretexto de un "viaje de negocios" y fue del Viejo Continente que observó el destronamiento y la huída de su Jefe.

Díaz-Balart esperará ahí quince días más antes de volar hacía el país donde sí sabe que tendrá una acogida merecida. El 15 de enero de 1959 es recibido en Nueva York donde esos mismos "socios" norteamericanos que lo atendían en La Habana le resolverán los trámites migratorios.

Ahí, en la Metrópoli de los Estados Unidos, en los días siguientes de este mismo mes de enero, cuando apenas la Revolución Cubana liderada por Fidel Castro se instala en el poder y toma sus primeras decisiones, Rafael Díaz-Balart, rodeado de una repugnante brocheta de esbirros en fuga, funda —con la bendición de sus amos norteamericanos— La Rosa Blanca (que también se designa bajo su nombre en inglés The White Rose— el primer grupo terrorista de la historia de la contrarrevolución.

El primer grupo de de todos los grupos mercenarios que se van a crear a partir de este momento. Ya este 15 de enero un grupo de congresistas norteamericanos ha pedido la intervención de Estados Unidos en Cuba además de la aplicación de sanciones económicas.

De corte fascista, la organización de Díaz-Balart reúne a unos individuos que poseen ciertas de las historias de represión policíaca más feas de la dictadura batistiana... Al huir de la Isla fueron, de inmediato, sin perderse un día, a sumarse a él, reconociéndole de hecho como su líder.

Dos nombres resumen bien con qué tipo de calaña se rodeó entonces el padre de Lincoln Díaz-Balart.

El primero es Pilar García, nada menos que el Jefe de la Policía Nacional de la dictadura de Fulgencio Batista. El título lo explica todo. El solo nombre de "Pilar" en la Isla, en aquellos años, ponía mucha gente a temblar, tantos eran sus crímenes y, más que todo, su crueldad sádica de esbirro sin vergüenza ninguna.

Pilar García participaba personalmente en la tortura de presos donde los verdugos de su tropa iban hasta arrancarles los dientes, aplicarles hurgones puestos al rojo en los genitales y sumergirles la cabeza en inodoros llenos de excrementos.

La dictadura de Batista, hay que recordárselo bien, hizo más de 20 000 muertos entre sus opositores, sin que la administración Eisenhower-Nixon que la respaldaba tuviese la idea de criticar sus excesos. Bien al contrario.

El segundo nombre asociado a Díaz-Balart padre y a su organización terrorista, es Merob Sosa. El "coronel" Merob Sosa, como lo designó entonces con orgullo Díaz-Balart, al presentarse ante una comisión del Congreso norteamericano, el 3 de mayo de 1960, donde se consagró a atacar con un vocabulario intachablemente macartista a la Revolución cubana.

Hasta hoy, para los campesinos de la Sierra Maestra, el nombre de Merob Sosa es sinónimo de matanzas de cientos de ellos. ¡Cientos! Masacrados por haber dado apoyo a la guerrilla.

Durante un largo período, La Rosa Blanca estuvo detrás de un sinnúmero de actos de terrorismo contra Cuba entre los cuales los espectaculares incendios de las tiendas La Época y El Encanto. Además de sembrar el terror, los agentes de Díaz-Balart fueron intensamente utilizados como informantes por los servicios de inteligencia norteamericana.

Rafael Díaz-Balart, ex-esbirro de la dictadura batistiana y jefe terrorista, sigue viviendo en la Florida como muchos otros ex responsables del aparato represivo batistiano. Tranquilo. Sin que nadie jamás le haya hecho una pregunta sobre su pasado repugnante.

DE TAL PALO... TAL EXTREMISTA

Así que cuando, en su campaña electoral de 1989, Lincoln Díaz-Balart, su hijo, incluye en su programa electoral la liberación del terrorista internacional Orlando Bosch, el político, apoyado por la terrorista Fundación Nacional Cubano-Americana, se ve consecuente con su herencia de infamia.

Y esa campaña para liberar a Bosch, el pediatra asesino, Lincoln Díaz-Balart la liderará al lado del abogado Raúl García Cantero... el nieto querido de Batista. Este Cantero que se educó en las mejores universidades de Estados Unidos con la fortuna robada del abuelo y se encuentra hoy, gracias al socio Lincoln y al hermanísimo Jeb Bush, juez de la Corte Suprema del Estado de la Florida.

La identificación del Congresista, hijo de terrorista, con el batistato y sus terroristas son tan numerosas como documentadas.

Sobra recordar que el 27 de agosto de 1994, el hijo del Fundador de La Rosa Blanca recomendaba abiertamente a la Casa Blanca permitir a los terroristas de Miami lanzar ataques contra Cuba desde el territorio de los Estados Unidos.

El 14 de mayo de 1995, se jactaba públicamente de la "inolvidable oportunidad" en la cual había conocido "de cerca" a Batista, el cual admiraba "mucho".

Lincoln Díaz-Balart siempre "se pegó" a la tropa más extremista de Miami, empezando por este grupo de asesinos que conformaba el comité- paramilitar de la Fundación Nacional Cubano-Americana, estos mismos individuos que forman parte hoy del Cuban Liberty Council, autor intelectual de las medidas anti-familia.

Una tropa encabezada por Horacio García, el "banquero" del terrorista internacional Luis Posada Carriles, el mafioso Luís Zúñiga Rey y Ninoska Pérez Castellón, esposa del hijo delincuente del famoso esbirro Roberto Martín Pérez, jefe de la temible Brigada Radiomotorizada.

El 12 de septiembre de 1998, cuando Héctor Pesquera, el Jefe del FBI de la Florida del Sur, puertorriqueño vende-patria, policía corrupto y colaborador asiduo de la mafia cubanoamericana, arresta a solicitud de la FNCA a un grupo de cubanos que han infiltrado los grupos terroristas anti-cubanos de Miami… ¿a quién anuncia en prioridad la noticia?

A Lincoln Díaz-Balart, a quien informa de los pormenores de la operación y del show mediático que se va a crear.

Al hijo del torturador, Pesquera se jacta que sus presos están encerrados en celdas de castigo, humillados y chantajeados. Los malos tratos seguirán durante diez y siete meses mientras se desarrolla su juicio trucado.
El 22 de noviembre del 2000, un grupo de manifestantes reclutados por los funcionarios del partido Republicano interrumpen a fuerza de ruido, gritos y de amenazas el recuento de los votos en Miami-Dade, acabando con las posibilidades de triunfar del Demócrata Al Gore.

A la operación de intimidación, participa febrilmente Lincoln Díaz-Balart quien ha ordenado a Miguel Saavedra, el jefe de Vigilia Mambisa que venga con su tropa de delincuentes a provocar el motín. Saavedra se consagra desde años a tales operaciones, a menudo en coordinación con el congresista republicano: en el caso de Elián, fue de los más ruidosos elementos que impidieron durante días la liberación del niño secuestrado.

FRENTE A LAS CÁMARAS, PROPONE UN MAGNICIDIO

El último 22 de marzo, hablando frente a las cámaras del canal 41, el Congresista republicano Lincoln Díaz-Balart, ex Fiscal de la Florida, se quita la máscara como pocas veces antes. Afirma en una entrevista con Oscar Haza que Estados Unidos debe asesinar al Presidente de Cuba, Fidel Castro.

Asegura textualmente que "en Cuba se impone el magnicidio de Castro" y, cuando Haza le pregunta si es normal que un miembro del Congreso propugnará abiertamente el asesinato de un jefe de Estado extranjero, el hijo de Rafael Díaz-Balart reafirmó: "Yo sí creo que debe hacerse".

Ningún representante del FBI se acercó luego al congresista para pedirle justificar esa propuesta terrorista.

Confiando en la impunidad que se confiere en Miami a los partidarios del terror, el heredero del Jefe de La Rosa Blanca ratificó su afirmación asesina en una entrevista concedida al programa "La Noche" de RCN con la periodista Adriana Vargas, el 13 de abril pasado.

Cuando se decretan las medidas anti-familia de Bush, muchos de los "duros" del Cuban Liberty Council, asustados por la reacción popular de rechazo, se abstuvieron de reconocer su responsabilidad en la decisión criminal de la Casa Blanca.

Pero Lincoln Díaz-Balart no tuvo vergüenza ninguna en defender las medidas más absurdas de la historia del enfrentamiento Cuba-USA. Absurdas y terroristas, pues es a todo un pueblo, a la gente humilde, dedicada a su familia, que, esta vez, el hijo de verdugo batistiano intenta hacer temblar.

SORPRESA EN EL AEROPUERTO

Hace unos días, cientos de personas que esperaban viajar a Cuba se quedaban varadas en el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA) cuando sus vuelos fueron cancelados por la OFAC, la Komandantur de la represión anti-cubana del Departamento de Estado.

‘‘¡Queremos viajar! ¡Queremos ir a Cuba!'' gritaban los pasajeros furiosos cuando, casualmente, Díaz-Balart llegó por un vuelo procedente de Washington.

En la Mesa Redonda de la televisión cubana, el periodista Reinaldo Taladrid relató la descripción que le hizo del insólito enfrentamiento un testigo presencial.

Reconociendo al político mafioso responsable en gran parte de esa aberrante situación, un viajero le gritó: "¡Te estás enriqueciendo a costilla nuestra!"

Alertados, otros siguieron al hijo de su papá terrorista para lanzarle unas cuantas exclamaciones más coloradas que se abstuvieron de reportar el Miami Herald y su versión en español.

"¡Lincoln HP!", "¡Basura!" Y un sonoro "¡Descarao!"

Sin la protección de Vigila Mambisa, desestabilizado, Díaz-Balart probó una tímida réplica: "¡Castristas!" cuando se acercó a unos centímetros un corpulento interlocutor quien le dijo un "¿Qué te pasa?" bien clarito.

Perdiendo su arrogancia de rufián, Díaz-Balart no tuvo otro remedio que desaparecerse rápidamente en su carro mientras seguían los insultos y que se acercaban otros viajeros furiosos.

Al subir su ventanilla, pudo oír una voz fuerte con un mensaje bien claro.

"¡Batistiano, tú y tu padre!" lanzó un hombre que, aparentemente, le tenía la genealogía bien fichada.

Por primera vez en su vida, Lincoln Díaz-Balart tuvo que enfrentar el furor espontáneo de sus víctimas. De las víctimas de este terrorismo que él y sus socios mafiosos han impuesto descaradamente desde ya décadas en la Florida del Sur. •
13/07/2004 02:39 Enlace permanente. Tema: La Conjura No hay comentarios. Comentar.

Los cubanos residentes en EEUU serán expulsados si revelan que no son perseguidos políticos

blanca_1.jpgDPA/El Universal

La anciana, cargando un montón de paquetes en sus brazos, baja de un avión en el aeropuerto de La Habana y se deshace en elogios a la Revolución Cubana. "Mienten los que dicen que en Estados Unidos hay libertad. Pasé allí tres meses y en ninguna parte pude gritar: `¡Viva, Fidel Castro!`", dice.

Las declaraciones de esta mujer fueron transmitidas por la televisión cubana y reproducidas en Miami por el canal 23, filial de la cadena Univisión, sin ningún comentario.

En seguida, el mismo canal ilustró profusamente las manifestaciones de exiliados cubanos en Miami, que se oponen enérgicamente al endurecimiento del embargo contra la isla, decretado en mayo por el gobierno del presidente George W. Bush.

Pero es probable que esas manifestaciones languidezcan en las próximas semanas, tras una velada amenaza que insinúa que muchos de esos exiliados podrían perder su condición de tales, por haber mentido al decir que eran perseguidos políticos cuando solicitaron su residencia en Estados Unidos.

El representante republicano Lincoln Díaz Balart dijo: "Un asilado político debe respetar esa condición, para seguir siendo considerado como tal".

El mensaje parecía estar dirigido a los que protestan contra el presidente Bush y tiene la lógica de que un refugiado político no escapa de su país para luego exigir, seis meses después, que se le permita regresar como si nada hubiera pasado.

Decenas de miles de cubanos que llegaron a territorio de Estados Unidos en las últimas décadas lograron el asilo argumentando su condición de perseguidos políticos, beneficiándose así de la Ley de Ajuste Cubano.

Díaz Balart, un cubano-estadounidense de gran influencia en la Casa Blanca, subrayó que "miles de otros extranjeros inmigrantes envidian esa ley", que les permite a los cubanos quedarse en Estados Unidos y lograr la residencia en un año.

Entre los mismos exiliados es un secreto a voces que si las autoridades estadounidenses revisaran los expedientes de miles de cubanos que quieren regresar a Cuba a visitar a sus familiares, se encontrarían con que casi todos se declararon perseguidos políticos. Pero como después fueron y regresaron de Cuba sin mayores problemas, se podría "demostrar" que mintieron, lo que los volvería vulnerables a la deportación.

Ahí parece inscribirse la velada amenaza lanzada por Díaz Balart, repetida en programas de opinión por exiliados de la extrema derecha o la línea "dura" anticastrista. Quizás por esto es que en los últimos días menguaron las protestas contra las medidas que Bush puso en vigencia el 30 de junio.

Entre ellas figuran la disminución del dinero que se puede gastar en Cuba, límites en los equipajes a llevar, prohibición de llevar a Estados Unidos bienes comprados en Cuba o de enviar ropa y artículos de tocador y, sobre todo, viajar sólo cada tres años para visitar a familiares directos.

El objetivo, según el gobierno de Estados Unidos, es disminuir el caudal de divisas que recibe La Habana, con el objeto de acelerar cambios políticos en la isla.

No se alteró la autorización del envío de hasta mil 200 dólares por familia anuales, concepto por el que Cuba recibiría hasta mil millones de dólares.

Ahora, falta ver si tras lo dicho por Díaz Balart, vuelven a producirse en Miami las ruidosas manifestaciones contra el endurecimiento del embargo a Cuba.

De lo que sí se puede estar seguro, es de que a nadie, a menos que sea un suicida, se le ocurriría gritar ¡viva, Fidel Castro!, y mucho menos en La Pequeña Habana.
13/07/2004 02:32 Enlace permanente. Tema: EEUU/Cuba Hay 1 comentario.

Bush pierde apoyo de la comunidad cubana de Miami

bush2.jpgJim Cason
La Jornada


El número de cubanoestadunidenses en Miami que apoya al presidente George W. Bush ha disminuido de manera significativa después de la decisión de la Casa Blanca de imponer restricciones sobre los viajes y los envíos de dinero a Cuba, según una nueva encuesta difundida hoy en Miami.
Un día después de que la Cámara de Representantes votó en contra de algunas de las nuevas restricciones a la isla, la encuesta del Instituto de William C. Velásquez reveló que las medidas han perjudicado a Bush en Miami.

En el año 2000, 82 por ciento de los votantes de origen cubano sufragó en favor de Bush. Ahora, 66 por ciento dijo apoyar al presidente, de acuerdo con la encuesta de esa organización no partidista. Los temas más importantes para la comunidad cubanoestadunidense en Miami, según ese sondeo, son el trabajo, la economía, la educación y la inmigración.

"Las nueva restricciones del presidente Bush han dividido a nuestra comunidad", explicó Alvaro Fernández, presidente de la Comisión Cubano Americana por los Derechos Familiares. "Una escasa mayoría respalda las nuevas medidas y una minoría importante está en contra", añadió.

La encuesta indica que numerosos cubanoestadunidenses que tienen más de 50 años apoyan las nuevas medidas para limitar contactos con Cuba, pero la gente joven está en contra de las restricciones, sobre todo la que limita el número de viajes a la isla.

No obstante, existen contradicciones importantes. De acuerdo con la encuesta, 59 por ciento de los cubanoestadunidenses piensa que la política de Bush contra la isla no funciona bien, pero la mayoría apoya al presidente.

El problema para el mandatario es que necesita una abrumadora participación electoral de los cubanoestadunidenses para ganar la próxima elección nacional en Florida.

En los comicios de 2000, de acuerdo con los resultados aún en disputa en ese estado, Bush ganó a su contrincante demócrata, el entonces vicepresidente Al Gore, por sólo 537 votos, con lo que venció en la elección nacional.

Lo anterior ocurrió con 82 por ciento del voto cubanoestadunidense. Si se le escapan a Bush algunos cientos de sufragios, podría perder Florida el próximo noviembre.

La Cámara de Representantes rechazó ayer algunas de las restricciones. Falta una votación similar en el Senado, y si éste confirma esa decisión, el presidente puede estar en situación difícil meses antes de las elecciones.
13/07/2004 02:18 Enlace permanente. Tema: EEUU/Cuba No hay comentarios. Comentar.

21/07/2004

Análisis del plan de Bush contra Cuba dado a conocer el pasado mes de mayo

anpp.jpgIntervención del presidente del Parlamento Cubano en la reunión del 1 de julio de la Asamblea Nacional

Ricardo Alarcón de Quesada
Rebelión


Hace algún tiempo, cuando quiso definir la política de Estados Unidos hacia Cuba el brillante lingüista norteamericano Noam Chomsky, lo hizo con un solo vocablo: Crueldad.

Hace muchos años, cuando comenzaban las acciones para desatar contra nuestro país la feroz guerra económica y política que el imperio ha mantenido por más de cuatro décadas, en un documento del Departamento de Estado se indicaba que la intención de esa política era provocar hambre y desesperación.

En los últimos días, nuestro pueblo, y también el pueblo norteamericano, han podido ver imágenes de desesperación entre muchos hombres y mujeres cubanos, residentes en Estados Unidos, a quienes se les impide viajar a su país y encontrarse con sus familiares. Desesperación, rabia, dolor hay en muchos hogares cubanos, aquí y allá, aunque no estén necesariamente reflejados ante las cámaras de la televisión.

Este voluminoso documento, que muy pocos conocen en Estados Unidos, que no fue consultado allá con ningún comité parlamentario, que no fue discutido con los trabajadores, con los estudiantes, con los intelectuales de Estados Unidos, es un plan para poner fin a la nación cubana, para arrebatarnos la patria y la obra que afanosamente, en medio de las mayores dificultades creadas por el imperio, los cubanos hemos sido capaces de edificar.

Las medidas que comenzaron a aplicarse desde el día de ayer contra el pueblo cubano y contra los compatriotas que residen en Estados Unidos, violan derechos fundamentales de todos los cubanos, son una intromisión inadmisible en las relaciones intrafamiliares, en la vida privada de las personas; convierten a los cubanos residentes en Estados Unidos en una clase inferior, discriminada injusta y cruelmente. Antes tenían lo que llamaban una licencia general, es decir, una autorización de la que se podía valer cualquiera de ellos para visitar a su país y a sus familiares una vez cada 12 meses; eran los únicos residentes en aquel país respecto a los cuales existía una regulación, una norma, el gobierno les decía que podían visitarlos una vez al año. Esa limitada posibilidad les ha sido arrebatada completamente a partir del 30 de junio. Ahora solo podrán, cada tres años, pedir permiso, no para disfrutar de una posibilidad general que se les entregase a todos ellos, sino para ver si algún burócrata está de acuerdo o no en permitirles viajar a su país, y ello solo para hacerlo durante 14 días y solo para visitar a lo que el señor Bush, en su omnipotencia, ha decidido que a partir de ahora constituye una familia cubana. Ya no son familiares los tíos, los primos, los sobrinos, los padrastros; son exclusivamente aquellos que el señor Bush, poseído de no sé qué autoridad divina, ha redefinido como la familia cubana.

¿Quién le dio al señor Bush la autoridad para regular los vínculos familiares? ¿Quién le dio la autoridad para decidir quiénes son o quiénes no son familiares; para pisotear así valores que no le pertenecen, que no son su propiedad, de los que él no puede disponer a su antojo? ¿Será acaso ese Dios, con quien él dice estar en frecuente y directa comunicación?

Estas restricciones, completamente injustas, contra el pueblo cubano y contra sus familiares residentes en Estados Unidos, son ilegales, contradicen la Constitución de Estados Unidos, contradicen el espíritu y la letra de decisiones aprobadas, año tras año, por el Congreso norteamericano; son una violación específica de la Novena Enmienda de la Constitución norteamericana, que deja muy claro que nadie puede denegar o menoscabar aquellos derechos que no aparecen normados en la Constitución y que, por lo tanto, son exclusivamente del pueblo, de cada una de las personas que en ese país residen. Y la Constitución, como se sabe, nada dice de familiares, ni de remesas, ni de viajes.

Pero estas medidas, además, son parte de un plan, de ese plan que allá no se ha discutido con nadie, de este documento que el señor Bush presentó a la televisión, pero que ningún norteamericano ha podido leer, que busca —y lo dice en su prefacio— la destrucción de la Revolución Cubana; busca poner fin a la independencia y a la soberanía de nuestro país y describe las medidas que el gobierno de Estados Unidos adoptaría ahora mismo, como las que han comenzado a regir desde ayer, y otras medidas que el gobierno de Estados Unidos iría tomando más adelante para convertir a este país, realmente, en una posesión norteamericana, y, además, para someter a nuestro pueblo a la esclavitud. Ellas se basan —y lo recuerda el prólogo— estrictamente en lo que establece la Ley Helms-Burton, ley que fue justamente calificada aquí mismo por el compañero Raúl como ley de la esclavitud; ley que nuestro pueblo conoce, aunque no la conocen muchos legisladores norteamericanos que la votaron.

Pero, además, en este documento esos objetivos, esos propósitos, se expresan con el lenguaje más crudo y desvergonzado. Lo primero, lo más importante, el nudo gordiano de lo que ellos llaman la transición hacia lo que ellos llaman la democracia —como dicen aquí—, sería la devolución de las propiedades a lo que denomina sus antiguos dueños; y no se anda por las ramas al explicar de qué propiedades se trata, las define: propiedades comerciales —dicen ellos—, o sea, empresas; propiedades residenciales, o sea, las viviendas, las viviendas que pertenecen a la inmensa mayoría de nuestra población; y propiedades agrícolas.

No se anda por las ramas tampoco al explicar lo que ocurriría con las personas que hoy y siempre poseen y poseerán esas viviendas; se refiere, de un modo muy específico y muy directo, a la reinstauración en nuestro país del desahucio para todas aquellas personas que no eran esos antiguos propietarios y también para aquellos que no puedan pagar los elevadísimos alquileres que volverían a imponer a nuestro pueblo.

Y vuelve hablar del desalojo campesino, y nos anuncia la disolución de las cooperativas agropecuarias y la restitución de los antiguos latifundios; nos dice, además, que todo ello debería ocurrir con la mayor rapidez, y que, para asegurar que así fuese, el gobierno de Estados Unidos, el gobierno de Washington, crearía un mecanismo, a quien le han dado incluso el nombre y las siglas, CRPR: Comisión para la Restitución de los Derechos de Propiedad.

No sería un régimen títere, sería facultad del gobierno de Estados Unidos dirigir ese proceso. Esto está puesto aquí, aunque no lo hayan publicado, aunque no lo repitan sus medios de propaganda, aunque no se lo hayan consultado a ningún norteamericano.

Como dice aquí también que nuestros jubilados, por decisión del todopoderoso señor Bush, a partir del inicio de la transición dejarán de cobrar sus pensiones y sus jubilaciones, que dice él, además —las define con esta expresión, y voy a citarla textualmente—, “beneficios no ganados y relajados requerimientos de elegibilidad”.

¿Quién es este señor para decirle al 1 300 000 ó 1 400 000 cubanos que trabajaron toda su vida, que aportaron su sudor, su energía, su esfuerzo, que no se ganaron el derecho a una pensión? ¿Quién le ha dado a él el poder para anunciar que esa será una de las primeras consecuencias de la transición? ¿Quién lo autoriza a decir que esos compatriotas tendrían que depender de la caridad privada para poder recibir algún servicio médico elemental? Porque, por supuesto, una de las cosas que ocurriría con la transición, sería la privatización de los servicios médicos, como ocurriría también con la educación. ¿Por decisión de quién? Del gobierno de Estados Unidos que, para ello, va a crear, desde ahora, una comisión, cuya composición incluso la definen en este documento, compuesta por diversas ramas del gobierno norteamericano, cuyo nombre es Comisión del Gobierno de los Estados Unidos para la Reconstrucción Económica de Cuba.

Esa comisión tendría la autoridad final sobre la economía de nuestro país, sobre todos los aspectos de ella, y ya nos está anunciando que una de las primeras cosas que va a hacer es abolir el sistema de pensiones, el sistema de seguridad social que tienen hoy los cubanos, porque se lo ganaron, porque les pertenece, porque nadie se lo podrá arrebatar. Pero no se quedan ahí, los ancianos cubanos no van a recibir más prestaciones del presupuesto nacional, tendrían que depender de la caridad para que algún médico privado los atendiese en ese diseño futuro que ellos nos pronostican. Pero, además de eso, tendrían que trabajar.

El gobierno de Estados Unidos una de las cosas que va a poner en vigor —según dicen aquí— va a ser la creación de lo que llaman Cuerpo de Ancianos Cubanos, para poner a trabajar a todos esos jubilados a los que se les dejaría de pagar por decisión del todopoderoso señor; y, por supuesto, después habría una reforma radical del sistema de pensiones, que sería diseñada por el gobierno de Estados Unidos, con la asesoría de algunos expertos.

Adivinen de dónde van a sacar a esos expertos. Ustedes han oído hablar del Fondo Monetario Internacional seguramente; bueno, serían especialistas... Como dicen ellos —es verdad—, ahí hay gente que sabe muy bien cómo desmantelar servicios sociales, cómo acabar con prestaciones a la población. Bueno, esos expertos van a rehacer en el futuro lo que pudiera quedar de algún régimen de pensiones en nuestro país.

Desde luego, por grande que sea el delirio, la “delirancia” de los autores de este informe, de algunas cosas se han dado cuenta y en alguna parte reconocen que aplicar todo esto no sería fácil —por supuesto que no—, y por eso la prioridad inmediata que tendría Estados Unidos, cuando se diese esa añorada por ellos transición, cuando empezase, sería crear cuerpos represivos entrenados, asesorados, equipados y dirigidos por el gobierno de Estados Unidos; cuerpos represivos cuyas maneras nuestro pueblo no ha olvidado.

Ayer recordábamos el asesinato del compañero Josué País y de otros compañeros allá en Santiago. Es una larga historia, una larga lista de nuestro pasado, que será siempre pasado, y de lo que es hoy la triste realidad de muchos países en nuestra región todavía.

Las medidas que han comenzado a regir desde ayer, las que afectan a los viajes y las remesas de los cubanos, ya dije que son ilegales, que son inconstitucionales; pero, además, son cínicas, profundamente cínicas. Al mismo tiempo que privan a los ciudadanos norteamericanos de un derecho que poseen —que les ha sido reconocido por el Tribunal Supremo, que ha sido reiterado consecutivamente por el propio Congreso— a viajar a Cuba, mientras los privan a ellos de esa libertad de viajar, van a usar recursos del presupuesto federal norteamericano para traer a Cuba a otras personas de otros países, financiados con las contribuciones, con los impuestos de esos mismos norteamericanos a los que se les arrebata ese derecho, que vendrían aquí para abastecer con dinero y con materiales a los grupitos de traidores que desde 1959 Estados Unidos ha tratado de fabricar como quinta columna dentro de nuestra sociedad; porque mientras desde ayer limitan drásticamente las posibilidades para los cubanos residentes en Estados Unidos no solo de visitar su país, sino de apoyar a sus familiares, mientras les hacen eso a los cubanos, a los traidores, a los mercenarios no solo se les autorizaría a recibir cualquier cosa, sino que el gobierno de Estados Unidos va a organizar esfuerzos, a escala, incluso, internacional, para aumentar los recursos monetarios y de otro tipo que se destinen para esas personas.

Es cierto que estas medidas implican un drástico recorte del flujo de remesas hacia Cuba, es su intención, pero de un tipo de remesas. Significan también un aumento ilimitado del flujo de dinero y de recursos que enviarían para esos señores, y solo para esos señores.

El plan, por supuesto, tiene otras violaciones a las normas internacionales, entre ellas las que están contenidas en el propósito de utilizar un avión militar, o varios aviones militares, para efectuar trasmisiones radiales y televisivas contra nuestro país.

Pero el plan, además, constituye un insulto a todos nosotros, a todos los cubanos. Es particularmente denigratorio para nuestros jóvenes, para nuestros maestros, para nuestras mujeres, para nuestros niños, para los cuales se crearía, por cierto, por el gobierno de Estados Unidos, además, un programa de adopciones para que pasaran esos niños a ser los hijos de algunas familias norteamericanas, porque están suponiendo que para intentar aplicar este plan habría que recurrir a la guerra y que en esa guerra por supuesto que caeríamos muchos y habría un aumento del número de huérfanos, de niños que carecerían de padres.

Ese proyecto recuerda aquel diabólico plan que, en su tiempo, implantaron dictadores suramericanos, especialmente en Argentina, que hizo que algunos niños, cuyos padres habían sido víctimas de la tortura, del asesinato, terminaran siendo cobijados por los mismos torturadores y por los mismos asesinos de sus padres. Ya ese diabólico plan que se usó Suramérica nos lo están anunciando aquí. Insulta a nuestros religiosos, a nuestros intelectuales; insulta, además, a la inteligencia humana, a la inteligencia del propio pueblo norteamericano.

Aquí tenemos, en esta sesión de la Asamblea, un numeroso grupo de invitados, que mucho nos honran, todos ellos son parte de muchos más compatriotas involucrados hoy en uno de los programas más importantes de la Revolución, el que va a ser objeto del análisis en nuestro segundo punto del orden del día.

¿Ustedes sabían, compañeras y compañeros, que según Bush, ustedes no están aquí? ¿Sabían ustedes que no existen, que los maestros cubanos son tan incapaces, que una de las cosas que haría en el futuro el gobierno de Estados Unidos sería entrenarlos, educarlos para que puedan ser capaces de ejercer su profesión?

Pero no existen esos jóvenes y adultos que hoy estudian a nivel universitario, que estudian en numerosas escuelas en nuestro país. No, no, según este documento, lo que ha ocurrido en el último año, ¿ustedes saben qué fue? Que se ha reducido a casi la mitad el número de cubanos que acceden a la enseñanza universitaria. Eso está aquí. Hoy hay, según ellos, más de un 47% menos de personas que estudien a nivel superior o nivel universitario, que el año pasado.

Yo no sé si Abel está al tanto del insulto particular que les destinan a nuestros intelectuales, a los hombres de la cultura en Cuba. Por supuesto, en este pueblo campea el analfabetismo, y una de las cosas que va a hacer el Ministerio de Educación de Estados Unidos es realizar algunos programas para combatir el elevadísimo nivel de analfabetismo que, según ellos, caracteriza hoy a la sociedad cubana.

¿Y ustedes saben lo que se les ocurrió? Van a organizar, Abel, en el futuro, ferias del libro (Risas). No se han enterado que todos los cubanos sabemos que aquí se han dado no una, sino decenas de ferias, por todo el país, que se han vendido millones y millones de libros; ferias en las que se han dado decenas y decenas de presentaciones, de discusiones, de talleres, en las que han participado millones de compatriotas. Sin embargo, aquí les dicen que, con una gran generosidad, con una gran capacidad de inventiva —ellos, no nosotros, no los cubanos—, el Departamento de Educación de Estados Unidos va a organizar en el futuro ferias del libro, para ayudar a combatir el fenómeno del analfabetismo que ellos afirman caracteriza hoy a la sociedad cubana.

Como les dije, compañeras y compañeros, se trata de un plan para destruir a la Revolución, para poner fin a la existencia de Cuba como una nación independiente; pero, además, para esclavizar a los cubanos y a las cubanas.

No tengo que decir, por supuesto, que tal delirio jamás será alcanzable para el imperio; pero dije que, aunque el señor Bush presentó este documento, yo sospecho que él no lo ha leído, porque alguien que tiene esa incurable alergia con la lectura, alguien que ha confesado que no lee libros, que ni siquiera lee diarios... Yo no lo voy a culpar por no haber intentado transitar por este mamotreto cargado de falsedades, de insultos, y también bastante insultante para el idioma; pero nosotros los cubanos sí vamos a disponer de la posibilidad de conocer más, mucho más de este engendro; lo que no conocen los senadores ni los representantes en Estados Unidos, nosotros nos vamos a encargar de que sea del conocimiento de nuestro pueblo, que forme parte de su arsenal de ideas, para librar esta batalla consecuente, sistemática, firme, para hacer cada vez mejor nuestra sociedad y para hacerla también más fuerte, más unida, más consciente.

Tercer Período Ordinario de Sesiones de la VI Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, efectuada en el Palacio de las Convenciones, el 1ro. de julio de 2004, “Año del 45 aniversario del triunfo de la Revolución”.
21/07/2004 11:49 Enlace permanente. Tema: EEUU/Cuba No hay comentarios. Comentar.

Cuba, la revolución que no se jubiló

Pepe Viñoles
Liberación


Pese al tiempo transcurrido, como quien dice casi 50 años, Cuba sigue siendo blanco de odios antiguos y renovados, de obsesivos contrarevolucionarios. De controversias entre amigos y enemigos del proceso iniciado en enero de 1959. De certezas o desesperanzas para unos u otros; pero aún de esperanza y reafirmación de solidaridades para millones de personas en toda la Tierra.

Así ha sido durante cuarenta y cinco años desde que Cuba liderada por Fidel Castro decidiera no doblegarse ante el poderío imperialista de Estados Unidos, y se pusiera en marcha e hiciera la primera revolución de signo socialista de América Latina y del hemisferio occidental. Y de esa manera la pequeña nación caribeña se convirtió sin querer, en un permanente y discutido paradigma político y social.

Cuatro décadas después, muchas cosas han cambiado en el mundo. Entre otras, el irresistible avance del capitalismo a nivel universal y la desmesurada prepotencia de Estados Unidos, que devino -por esos azares de la Historia- en la única superpotencia, tras la desaparición de aquel aliado que tuvo Cuba y que por un tiempo le apoyó a salvaguardar la independencia nacional y comenzar a construir el socialismo.

La última vez que estuve en Cuba había sido a fines de 1989 y me tocó en La Habana, en compañía de viejos amigos cubanos, presenciar por las pantallas de la televisión, el derrumbe del muro de Berlín y la disolución de la República Democrática Alemana.

Si bien Fidel Castro por aquellos dramáticos días había advertido a sus compatriotas sobre la posiblidad incluso de que desapareciera la URSS, lo vertiginoso de los acontecimientos ponía a Cuba ante una situación inédita, difícil siquiera de habérsela podido imaginar: no ya la inminencia de un ataque militar de parte del eterno enemigo del Norte, sino la de la muerte súbita y desaparición definitiva de los principales aliados económicos y políticos con que la pequeña nación caribeña contaba para poder construir, resistir, defenderse.

En pocos meses Cuba perdió el 80 por ciento de sus relaciones económicas y comerciales internacionales, al tiempo que Estados Unidos aprovechando esas difíciles circunstancias apostara a liquidar la revolución apretando más aun el bloqueo mediante la ley Torricelli acompañada después por la ley Helms-Burton.

Tiempos en que algunos pensaron "Cuba se cae"; de cuando cientos de periodistas internacionales se instalaron en La Habana para reportar "la caída del socialismo cubano" y en Miami se prepararon valijas para regresar a gozar de "Cuba liberada".

Al bloqueo norteamericano y a las agresiones políticas se ha sumado vergonzozamente en el último período la Unión Europea, de quien se pudo pensar en algún momento que podría tener más apego a su independencia y a velar por sus propios intereses frente al poderío norteamericano.

Pese todo más de una década después, ninguna de dichas profecías se cumplieron, y no obstante lo complejo y duro de la situación vivida, la Revolución cubana no fue derrotada, ni se autodisolvió.

En La Habana, 15 años después

A fines de mayo pasado cuando regresé a La Habana, me sorprendí al constatar que habían transcurrido 15 años desde la última vez. Y con el ánimo curtido por lo escuchado de boca de viajeros anteriores, me propuse no deprimirme con facilidad si alguna cosa o mucho de lo que viera en esa Cuba sobreviviente del huracán de la caída del mundo socialista, no me gustara.

Creo que gracias a que no soy el único, (y como tantos otros he podido aun a la distancia, seguir los avatares de la lucha y de las transformaciones en la realidad cubana), pude en una estancia de un poco más de veinte días advertir, (sin que nadie intentara ocultarlo), avances y retrocesos, e incluso la sobrevivencia de viejos problemas que se arrastran de décadas anteriores. Al tiempo de poder observar de cerca aquellas tranformaciones y adaptaciones a la que Cuba se ha visto obligada, por las leyes que la vida le ha impuesto por ser aún un país subdesarrollado y tercermundista; y no menos por el pecado de querer ser socialista, teniendo de vecino a Estados Unidos, un enemigo histórico obsesivo e implacable.

No hay que ir muy lejos para constatar que esta agresividad es permanente. El 6 de mayo, dando una vuelta más de tuerca y para satisfacer a la mafia cubana de Miami que le apoya financieramente en la campaña por la reelección, Bush anunció todo un nuevo paquete de rígidas medidas, conteniendo prohibiciones de remesas de ayuda económica familiares y de los viajes de los emigrados cubanos residentes en Estados Unidos hacia la isla, como"ayuda para una Cuba libre", y también un `programa de acción´ para aplicar en el supuesto caso de una transición política, con medidas de devolución de bienes a los antiguos dueños y desmantelamiento de todas las conquistas sociales revolucionarias. Las relacionadas a los viajes y remesas de dinero ya están en vigencia y han desatado fuertes protestas entre los cubanos que viven en Estados Unidos volviéndose muy impopulares particularmente en Miami donde reside la mayor cantidad de emigrantes. En La Habana dos gigantestas concentraciones encabezadas por Fidel Castro rechazaron las medidas y declararon la decisión únanime de resistirlas a cualquier precio.

A esa realidad cubana de hoy, a los cambios "no deseados" que se introdujeron tras la desaparición del campo socialista que tanto han dado que hablar, hace poco tiempo atrás en Buenos Aires, se refirió Abel Prieto, escritor y joven ministro de Cultura cubano. El lo explicaba con absoluta sinceridad y claridad lo acontecido durante el primer momento del período al que los cubanos denominan "especial" y que comenzó en los 90.

Decía Prieto: "Nosotros tuvimos que crear una doble moneda, y admitir tiendas en dólares. Lamentablemente, tuvimos que renunciar a una parte de nuestras utopías, para salvar al país. Porque nuestro socialismo era un socialismo donde realmente no había las desigualdades que hoy tenemos en Cuba. Nosotros habíamos erradicado la prostitución y renació la prostitución en los años 90. Nos renacieron formas de corrupción, que nosotros pensábamos que estaban absolutamente erradicadas. Estamos en una lucha no sólo en el campo de las ideas, sino de los valores. Es también, una gran batalla ética. (1)

La despiadada campaña de mentiras y ocultamientos mediáticos a que Cuba está sometida contínua e ininterrumpidamente a nivel internacional como quizá ningún otro país en el mundo ha soportado, ha hecho en estos tiempos que corren, que los cubanos quizá sean hoy más concientes y alertas sobre sus propios problemas; más críticos que en décadas anteriores, más realistas y menos autocomplacientes consigo mismos que antes.

Pero que así se comporten cuando critican o se muestran incluso irritados, por ejemplo ante los serios y crónicos problemas que tiene el pésimo transporte capitalino, o cuando se indignan porque aún se les prohibe entrar a determinados restaurantes u hoteles reservados solamente para los turistas; no significa que mayoritariamente hayan dejado de apoyar a la obra de la Revolución que sienten como propia y que manifiestan estar dispuestos a defender frente a una eventual agresión directa de Estados Unidos.

En diferentes oportunidades a las más variadas personas les pregunté si no se sentían cansados de tantos años de soportar las dificultades cotidianas, particularmente a partir de 1990. Mientras que los más viejos recordaban períodos de mayores limitaciones materiales como las de principios de los 70; los más jóvenes, parecen estar deseando pasar menos necesidades, tener acceso a más bienes de consumo, tal vez más influídos por haber vivido como adultos sólo "el período especial"y no tener mayormente otras preocupaciones comunes al resto de los jóvenes en América Latina, que hacen a la posibilidad de estudiar y tener trabajo.

Sin embargo todos coinciden en que hoy, los peores momentos han sido superados y nombran aquellos que fueron una pesadilla: falta de alimentos y de otros bienes de consumo elementales, fábricas paradas, apagones etc. Dura realidad material que motivó además la emigración legal e ilegal hacia el exterior de miles de cubanos, cuya expresión más dramática y más manipulada por la propaganda imperialista fue la llamada "crisis de los balseros".

El turismo, el dólar y la caña de azúcar

Cuando tras la desaparición del socialismo europeo se disolvió el CAME, Cuba se quedó sin un mercado privilegiado para sus productos de exportación, sin suministros de todo tipo para el país y sin créditos para poder adquirir lo necesario.

El azúcar y el níquel principales productos de exportación no bastaban para sostener su economía; el primero en franca decadencia en el mercado mundial y con precios por los suelos; y el segundo, perseguido tenazmente por el bloqueo y los chantajes cada vez que algún país se interesaba por adquirírselo a Cuba.

"A Cuba no hay que comprarle, tampoco hay que venderle", ha sido y todavía es la consigna de los círculos más conservadores y anexionistas en Estados Unidos para terminar con "la última dictadura comunista".

Sin recursos, el gobierno cubano se decidió por una rápida estrategia de salvación mediante el desarrrollo del turismo como fuente de recursos y polo para dinamizar otros rubros económicos conexos. Al tiempo que poco después legalizó el uso del dólar como moneda junto al peso, y aceptó las inversiones de capital extranjero en sectores específicos de la economía mediante la creación de entidades y empresas mixtas con la participación del Estado.

De esa manera, el turismo y el uso del dólar se transformaron en males necesarios para la sobrevivencia de la nación y de las conquistas históricas que trajo la revolución de enero de 1959, como más arriba lo decía Abel Prieto.

También de ese hecho los enemigos históricos de Cuba han hecho campañas manipuladoras de la opinión pública, que naturalmente se le dedican con exclusividad a la mayor isla del Caribe y no así a otros países de la región que son antiguos paraísos turísticos, y que sufren más aun muchos de los efectos nocivos generados de esa industria mundial contemporánea: desigualdades, prostitución, drogas.

Los cubanos, quizá como ningunos otros en América Latina y el mundo son concientes de dichos peligros, y eso de por sí se constituye en un antídoto . De igual manera que si bien la liberalización de la tenencia del dólar trajo aparejada desigualdades, en tanto se calcula que un 50 por ciento tiene acceso a ingresos en esa moneda, no es menos cierto que en la actualidad la mayoría de la población cubana lo maneja de una forma u otra y en mayor o en menor medida en transacciones de la más variadas índoles junto al peso.

Las ofertas de alimentos y bienes de consumo primarios existen en ambas monedas, y todavía están subvencionados los productos de la canasta básica, que como se sabe siguen siendo limitados en cantidad y variedad.

En ese sentido y comparándolo con otras épocas, los mercados barriales de productos agropecuarios están mejor surtidos con productos variados. Mucha de la tierra dedicada a la agricultura en manos del Estado ha sido entregada en estos años al movimiento cooperativo que existía desde los orígenes de la revolución. A lo que se une a que en La Habana, tanto a nivel privado como estatal, se dedican al cultivo hortícola importantes áreas antaño baldías o de meros jardines, llegando a constituir un esfuerzo ciudadano al que denominan la agricultura urbana.

Otro aspecto sobre el cual se ha escrito y hablado poco fuera de Cuba, es lo referido a que el país ha estado redimensionando el sector de producción azucarera. Extensas áreas antes dedicadas al cultivo de la caña de azúcar, comienzan hoy a ser sembradas con otros cultivos, lo mismo que importantes centrales azucareros han sido cerrados, como consecuencia de que a nivel internacional el azúcar de caña ha perdido su sitial otrora privilegiado en el mercado, como consecuencia entre otros factores de la aparición de endulcorantes más baratos y de las enormes reservas azucareras acumuladas por las empresas monopólicas controladas por EE.UU.

Esto que en otros países azucareros como la República Dominicana, Haití o Brasil ha sido fuente de enormes masas de trabajadores agrícolas que han quedado desempleados, en Cuba por el contrario se le buscó una solución social y humana. Actualmente los ex-trabajadores azucareros se dedican a otras tareas dentro del sector agrícola y a otros se les ofreció comenzar a estudiar nuevamente incluso a nivel univesitario o reciclarse para incorporarse a otro sector productivo. En tanto que Cuba prueba desarrollar la producción de alcoholes de uso industrial y como combustible a partir de una parte de lo que aun produce de caña de azúcar.

Los 90 y los años sucesivos de endurecimiento del bloqueo económico, combinado con sabotajes a su incipiente capacidad turística y del financiamiento e intentos de organizar una contrarrevolución interna por parte de Estados Unidos puso una vez más a prueba a la Revolución cubana, en muchos sentidos.

Así de a poco se reorganizó la economía, se volvieron a dedicar importantes recursos a lo social, sustento del proyecto revolucionario. Ningún niño o joven quedó sin educación, nadie sin derecho a la salud gratuita, ni tampoco ninguna persona sin protección social, y menos quedar sin trabajo, sin nada que hacer, o sin tener de que vivir.

Pero además se autorizó el cuentapropismo a nivel de sectores no sensibles, ni que fueran estratégicos. Naturalmente esto ha traído como consecuencia la pérdida de un igualitarismo económico y social que fue durante muchos años el sello de Cuba socialista. Con la diferencia de que mientras en cualquier país del mundo globalizado y capitalista la existencia de una minoría infinitamente rica y de una extensa mayoría de pobres, (o incluso más que eso, de marginados) es en la actualidad moneda corriente, en Cuba las diferencias no son chocantes, y mucho menos que los gobernantes se transformen en una minoría privilegiada económicamente y corrupta. Que se sepa en Cuba es difícil poder robar y enriquecerse en un puesto de gobierno, y quien cayó en la tentación fue removido sin contemplaciones.

Poco han durado jerarcas nepotistas u ostentosos, el cubano de a pie continúa siendo crítico y comenta sin miedo aquello que no ve con buenos ojos, y tiene canales para denunciar al trangresor, cosa que a la corta o a la larga ningún burócrata puede impedir.

Pero en Cuba la batalla no ha terminado ni los guerreros se llamaron a retiro, muchas veces a iniciativa del propio Fidel (que podría con merecidad razón haberse cansado), comienzan a ensayarse nuevos planes de mejoramiento humano (como decía José Martí): desde un programa de asistentes sociales dirigidos a los sectores más vulnerables, al acceso a la computación de los niños ya a nivel escolar; desde una mayor extensión de la cultura artística entre la población, hasta el mejoramiento y desarrollo (no sin avances y retrocesos) de formas más avanzadas del poder popular a nivel de base…

Egoismos varios, permanencia de la solidaridad y la emigración

Cuando el neoliberalismo se entronizó en el mundo y los países desarrollados no tuvieron que más necesidad de competir con los llamados del "mundo comunista", entonces se acabaron las "solidaridades" y "ayudas" con los del mundo subdesarrollado. Bajo el slogan de "los tiempos han cambiado" y "el Estado tiene que ahorrar" muchos de estos países dejaron de aportar un parte ínfima de su riqueza para ayudar al mundo pobre; como decimos en Suecia "todo eso se murió con Olof Palme". Sin embargo Cuba se defiende, defendiendo a otros del atraso, las enfermedades y la incultura, en tanto médicos, maestros, instructores de deportes y culturales siguieron en países de Africa y América Latina brindando su ayuda solidaria pese a las dificultades que ella misma vivía. Pero no sólo eso, compartiendo con otros sus avances científicos y médicos sin enriquecerse a costa del dolor ajeno. Para un enfermo grave y pobre en Uruguay, Chile o Venezuela, Cuba, la "de la dictadura castrista" ha seguido siendo un paradigma de solidaridad entre los que no tienen nada. Los cubanos gracias a la Revolución, más que "furibundos comunistas", son profundamente martianos, y saben que José Martí ya había encontrado el antídoto contra el egoismo y la vanidad cuando escribió que "honrar, honra" y que en estos tiempos más que nunca este principio, tiene que ver con la sobrevivencia también de una nación.

Al llegar a Cuba estaba finalizando un importante evento que los grandes medios fuera de Cuba silenciaron, la III Conferencia de la Nación y la Emigración, con la asistencia de más de 500 participantes. Desde algunos años atrás se ha venido desarrollando esta forma de contacto y de normalización de relaciones entre los cubanos de adentro y los que viven en el exterior, que totalizan 1 millón y medio; de ellos 300 mil viven en Estados Unidos. Los participantes llegados del exterior, entre ellos más de 200 provenientes de EE.UU. representan diferentes generaciones de emigrados o de personas nacidas en el exterior de padres cubanos, incluídos aquellos que siempre han sido opositores de la Revolución, u otros que incluso participaron en acciones militares, pero que hoy exigen el cese de la agresión norteamericana y tener con su patria una relación normal de cooperación y entendimiento. Allí estuvieron entre muchos otros desde el dirigente opositor Eloy Gutiérrez Menoyo hasta el escritor René Vázquez Díaz residente en Suecia. Por la prensa se conoció además que durante esta reunión, (donde se discutieron entre otros temas las actuales medidas de Bush que apuntan a secuestrar e impedir estas relaciones entre cubanos), a un grupo de ex-combatientes de la brigada contrarevolucionaria invasora derrotada en Playa Girón el gobierno cubano les restituyó públicamente sus pasaportes que no poseían desde entonces, hoy ellos son personas que han depuesto una posición política agresiva hacia el país.

Mientras los gobiernos de Europa se suman a la campaña contra Cuba, que la administración Bush orquesta y tensa mucho más por presiones y compromisos con los círculos contrarevolucionarios y económicamente poderosos de Miami, la Revolución ha ido encontrando una forma más constructiva y pacífica de diálogo y colaboración con los cubanos en el exterior. Quienes viven en el exterior no tendrán en el futuro que solicitar visas para visitar a sus familiares, así como está en discusión la posibilidad de incluso puedan invertir en Cuba, entre otros asuntos que considera hoy este acercamiento. De la misma manera que sigue abierto entre tantos otros contenciosos entre Cuba y EE.UU, los inclumplimiento migratorios norteamericanos de conceder el número anual de visas estipuladas para quienes desean viajar hacia ese país.

Por otra parte se desconoce fuera del país que el hecho de haberse ido de Cuba, si no fueron usados medios delictivos o violentos, no es un delito y por lo tanto frecuentemente los cubanos residentes en el exterior viajan a la isla.

Entre las campañas publicitarias de satanización de Cuba, se habla de que se prohibe salir del país y que no se permite tampoco a los que están en el exterior volver. En el pasado han existido limitaciones y prohibiciones extremas, pero mientras que el gobierno cubano ha venido flexibilizando posiciones a partir de la constatación de que hoy viven fuera de Cuba mucho más personas que antes y que en su inmensa mayoría no son hostiles a la Revolución e incluso aún a la distancia defienden su país, Estados Unidos con la ayuda de la Unión Europea gastan millones de dólares para sabotear esta relación, con el viejo propósito de derrotar el proyecto revolucionario cubano.

Cuba después de Fidel

Cuba vive hoy como nunca antes, inmersa en un medio totalmente hostil a la utopía socialista. De ello sus dirigentes parecen ser conscientes y les preocupa la incidencia del consumismo sobre las nuevas generaciones, (nó a la manera del socialismo real que se pasó negando la existencia del capitalismo vidriera y así le fue), sino viendo el fondo del problema como uno de los grandes dramas que enfrenta el individuo contemporáneo.

Al respecto el ministro Abel Prieto opina que: "Hay una idea que se repite constantemente dentro de esta maquinaria manipuladora: tú eres felíz, mientras puedas comprar cosas. Puedes ser feliz en la medida que puedas comprar objetos, mercancías, cosas. Tu felicidad depende de tu capacidad adquisitiva ¡Tienes que comprar! Y te creamos a veces necesidades artificiales, porque la idea es crear un mundo consumidor, y los que no pueden consumir sencillamente son inviables y tienen que morir tempranamente, masivamente…, no hay solución para ellos.

¿Cómo combatir la idea de que la felicidad se asocia al consumo? Nosotros estamos trabajando durísimo para darle a nuestro pueblo niveles dignos de consumo. Porque seamos sinceros: tampoco se trata de escuchar la Orquesta Sinfónica pasando hambre…Tú sencillamente viendo fantasmas del hambre que tienes, escuchando una gran sinfonía…Ésa no es la solución. Tenemos que alimentar a la gente, y hemos avanzado en eso. Tenemos que lograr condiciones dignas de vida para todos y todas. El problema de la vivienda es uno de los problemas más graves que tenemos en Cuba.(…) Que se puedan reparar viviendas, hacer un plan de construcción de nuevas viviendas. Nosotros tenemos que lograr que la gente tenga condiciones de vida dignas. No de lujo. (…) Al mismo tiempo, hay que insistir una y otra vez con la idea de que la calidad de vida tiene relación con hábitos culturales. De que se enriquece tu vida con la cultura. Nosotros estamos convencidos de que el antídoto cotra el consumismo es la cultura. (2)

Cuba tiene inmensos desafíos, y corre riesgos serios de una agresión directa norteamericana ordenada por un presidente ignorante y soberbio, rodeado de un grupo de ultra conservadores y de oportunistas negociantes de las armas y el petróleo.

Naturalmente en mi caso, no podía ser menos que otros que también hacen preguntas obvias. Del tipo de aquellas que molestaban a mi abuelo cuando yo era niño y con enojo me respondía: "Más pregunta un tonto de lo que responde un sabio".

Y entonces a dos de mis amigos cubanos que ya tienen suficientes preocupaciones, les pregunté también como otros tontos de por ahí: ¿Y cuándo Fidel se muera qué va pasar aquí?

Uno me respondió bastante cansado ya de repetirse, citando la respuesta que le dió a un periodista impertinente un conocido escritor: "Me supongo que será enterrado". Y otro de mis amigos más paciente y menos hastiado me dió su parecer, de que él estaba seguro de que así como la desaparición de Fidel será un gran dolor, piensa de que ese hecho inevitable no cambiará el derrotero de Cuba en lo fundamental: "Habrá quizá una dirección colectiva, integrada también por gente más joven que ya está gobernando junto a él y a Raúl Castro. Seguro que harán cambios en algunas cosas, según lo exija la vida. Porque nunca hemos sido esencialmente dogmáticos aunque se diga otra cosa por ahí. Lo que pasa es que siempre hemos querido mantener y no perder los principios fundamentales de esta jodida Revolución, que tantos dolores de cabeza, problemas y alegrías nos ha dado."

Me quedé con la impresión de que la falta de Fidel un día, no parece ser algo que les quite hoy por hoy el sueño a los cubanos. Mucho más parece preocuparles los problemas cotidianos aún sin resolver, y el no verse envueltos en la tragedia de una confrontación militar con Estados Unidos, si a Bush y a su gente se les antoja lanzar otra "guerra preventiva".

Tengo un buen amigo en Uruguay, (que no vive mal por cierto), que me confesó que no quería conocer Cuba porque tenía temor de deprimirse… No lo pude convencer de que lo menos que a uno le puede pasar en Cuba es deprimirse. Tampoco que me pudiera comprender a mí, de que me ponía mal estar Montevideo porque mis compatriotas me contagiaban, no sin razón, mucha desesperanza y depresión. Me he preguntado: ¿Será porque somos rioplatenses y no muy afectos al baile y a la broma?, porque en cambio en Cuba hacen chistes hasta con lo mal que pasaron en los 90. Y yo pienso esta gente es bien rara, se ríe de las desgracias, se toman a broma todo y hasta siendo miembros del Partido se permiten jaranear con cosas serias… Al punto de contar el chiste ese de cuando Bush mandó a un espía de la CIA para saber lo que pasa en Cuba, y que cuando regresó a Washington le dice: "-Presidente, allá no hay desocupación pero nadie trabaja. Nadie trabaja pero según las estadísticas se cumplen las metas de producción. Se cumplen las metas de producción pero no hay nada en las tiendas. Todos comen pero también todos se quejan constantemente de que no hay comida y que no tienen ni yogourt. La gente se queja constantemente, pero todos van a la Plaza de la Revolución a victorear a Fidel. Señor presidente, tenemos todos los datos y ninguna conclusión. "

NOTAS:

1) Abel Prieto, intervención en la Cátedra Che Guevara de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo. Buenos Aires, abril de 2004

2) Ibid.
21/07/2004 11:31 Enlace permanente. Tema: Cuba No hay comentarios. Comentar.

Apoyar lo bueno de Cuba, no el bloqueo

cuba-ue.jpgSiete catedráticos publican en el mayor diario sueco un alegato contra la actitud de Suecia y la Unión Europea

Aftonbladet


"En Cuba inclusive los más pobres tienen una vida digna; las mujeres reciben educación, la desocupación es baja y además, el país lleva adelante una exitosa lucha por el derecho de los niños y contra el consumo de dogras." Así se manifiestan siete catedráticos y doctores suecos en una protesta común contra el bloqueo a Cuba. "Nosotros pensamos que la actitud de la Unión Europea y de Suecia de intensificar el bloqueo contra Cuba es indigna."

Casi 200 millones de niños en el mundo viven en la calle, abandonados o en situación de marginación; ninguno de ellos vive en Cuba. Cuba sigue siendo el único país de América Latina en donde aún los más pobres viven bajo condiciones dignas, los niños sobreviven y van a la escuela en lugar de andar en la calle, las mujeres reciben educación y la desocupación está por debajo del 3%.

El país ha recibido reconocimiento internacional por el desarrollo de la agricultura ecológica, por dar prioridad a los derechos de los niños y los discapacitados, por la exitosa lucha contra el racismo, contra el consumo de drogas (Maradona estuvo allí para su rehabilitación), contra el SIDA y la homofobia. Y no menos por su apoyo a otros países del sur en el campo de la salud, la educación, etc.

A pesar de esto, la Unión Europea implantó en el último año sus propias sanciones contra Cuba, y en la reunión cumbre entre Latinoamérica y la UE que se llevó a cabo recientemente, la UE se opuso a las exigencias de los países latinoamericanos y caribeños de incluir en la resolución final una condena al bloqueo de Estados Unidos que ya lleva más de 45 años.

Todavía no existe motivo alguno para señalar a Cuba como uno de los países que viola los Derechos Humanos y aun menos merecer las medidas condenatorias de EE.UU. y la UE, mientras hay países ricos con sistema de gobierno autocrático como Arabia Saudita, en donde no existen medios de prensa, no hay libertad de expresión, que lleva adelante una política de apartheid y con un sistema de justicia de la Edad Media, que no son condenados.

Los balseros haitianos son rechazados en mar abierto por los guardacostas estadounidenses mientras que los que salen del país vecino, Cuba, son recogidos y llevados a la Florida en donde reciben automáticamente el permiso de residencia. ¿Es esto por razones humanitarias?

En Haití, el presidente elegido democráticamente fue obligado al exilio luego de una serie de asesinatos políticos y levantamientos, una anarquía que aún continúa; actualmente el país se ha visto sacudido por grandes inundaciones, la mortalidad infantil alcanza el 15% y los infectados por el SIDA alcanzan a 600.000 personas sobre 7 millones de habitantes, de los cuales muy pocos cuentan con los medios para adquirir las medicinas contra el virus.

Cuba ha vivido en paz desde el triunfo de la revolución en 1959; la mortalidad infantil es del 0,7% y los afectados por el SIDA son aproximadamente 4.000 personas sobre 11 millones de habitantes (comparando con Suecia: 5.000 sobre 9 millones) y todos los que necesitan medicinas para el virus, que además son producidas por Cuba, las reciben gratis.

En el mejor de los mundos todos los balseros deberían recibir un lugar de refugio, porque nadie se enfrenta a un peligro como ese sin un motivo fundado. Pero se mire por donde se mire, la situación en Haití es considerablemente peor que en Cuba.

Nosotros pensamos que la actitud de la Unión Europea y con ella Suecia de intensificar el bloqueo contra Cuba es indigna. Naturalmente es indefendible que Cuba tenga prisioneros políticos, pero nadie ha afirmado que éstos son más que los 600 que Estados Unidos mantiene enjaulados en la base de Guantánamo desde hace más de 2 años, sin pruebas, sin derechos, por tiempo indeterminado y sin protestas públicas por parte de la Unión Europea.

Ni Suecia ni la UE deberían intentar forzar un cambio de sistema en Cuba que pueda conducir a lo que sucedió en la antigua Unión Soviética en donde se le abrieron las puertas al capitalismo más feroz para saquear al país. En su lugar, Suecia y la Unión Europea deberían actuar para que lo bueno que se ha creado en Cuba pueda mantenerse y desarrollarse, como un ejemplo diferente de que es posible impulsar exitosamente sectores importantes en el campo humanitario a pesar de una economía bloqueada externa e internamente.

Si esto ocurriera, conjuntamente con un prudente movimiento hacia un sistema democrático más afianzado localmente, quizás Cuba podría ser un ejemplo también en este aspecto.

Con nuestra perspectiva de la salud y la medicina en los países pobres, existen hoy en la UE tareas considerablemente más urgentes y dignas que plegarse al bloqueo de los Estados Unidos contra la isla, que se acerca al medio siglo de existencia.

Peter Aaby. Catedrático, Salud Internacional de la Universidad de Copenhague.
Staffan Bergström. Catedrático, Salud Internacional del Instituto Karolinska de Estocolmo.
Anders Björkman. Catedrático, Enfermedades Infecciosas del Instituto Karolinska de Estocolmo.
Sven Britton. Catedrático, Enfermedades Infecciosas del Instituto Karolinska de Estocolmo.
Lars-Åke Hanson. Catedrático, Inmunología Clínica de la Universidad de Gotemburgo.
Olle Stendahl. Catedrático, Microbiología Medicinal de la Universidad de Linköping y presidente de la Sociedad Médica Sueca.
Stig Wall. Catedrático, Epidemiología y Ciencias de la Salud Pública de la Universidad de Umeå.

Traducido por Liberación
21/07/2004 11:53 Enlace permanente. Tema: Solidaridad No hay comentarios. Comentar.

Piden un tribunal internacional para que juzgue la criminal conducta de EEUU hacia Cuba

Carta a los amantes de la paz

Rebelión


En México, el 26 de julio de 2004.

América Latina se encuentra en la antesala de una nueva intervención armada del gobierno de Estados Unidos, el viejo agresor que era ya un temido imperialismo cuando se desvaneció su competidor soviético. Ahora, con el advenimiento del siglo XXI, ensaya la proyección mundial de su imperialismo.

La expresión más ominosa de esta pretensión está contenida en el "Proyecto del Nuevo Siglo Americano" que propone la imposición militar de una pax americana que perpetúe la condición de potencia absoluta para Estados Unidos. Ese documento dio origen a la estrategia vigente de la seguridad nacional del presidente Bush, en la que se lanza la amenaza más grave contra la paz y la seguridad internacional desde el nazifascismo; la guerra preventiva, la agresión como un derecho.

Doctrina y política fueron llevados a la práctica con la destrucción de Afganistán y la agresión, invasión y ocupación de Iraq. Esta guerra, lanzada en franco desdén del Consejo de Seguridad y justificada con falsedades insostenibles, significó el sacrificio del orden internacional establecido a partir de la Carta de las Naciones Unidas. El Consejo de Seguridad dejó de ser efectivo y el derecho internacional entró en un proceso de regresión a estadios anteriores al siglo veinte.

La opinión pública norteamericana, fuerza que el gobierno de Estados Unidos no puede dejar de atender, ha empezado a manifestar su desacuerdo con el régimen agresivo y falsario que lo gobierna y con ello ha despertado en el Presidente Bush el temor de no ser reelecto.

Concebida en la mezquina lógica electoral y en la perversidad de la pax americana, se ha creado una Comisión de Asistencia para una Cuba Libre que encabeza el Secretario de Estado Colin L. Powell, con la misión de provocar, a corto plazo, el derrocamiento del gobierno cubano, la sustitución de las instituciones revolucionarias políticas y jurídicas y la implantación de una economía ventajosa para el imperio. En la intención y el trabajo de esta Comisión Powell no es posible ver otra cosa que la decisión de derrocar al régimen revolucionario y sustituirlo por uno dócil a los dictados del gobierno estadounidense. El largo historial de las agresiones a Cuba, agregado a las doctrinas, proyectos y planes actuales del gobierno de Estados Unidos y al belicoso talante del presidente Bush hace evidente que se prepara para atacar a Cuba.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, la Corte Internacional de Justicia, y la Corte Penal Internacional han demostrado no tener la capacidad para impedir ni para sancionar los crímenes de Estados Unidos contra la paz y contra la humanidad. El sometimiento a que el gobierno de Washington ha llevado a las Naciones Unidas y la dócil obediencia que la Organización de los Estados Americanos le profesa, permiten prever que los organismos internacionales encargados de velar por la paz y la seguridad internacional no cumplirán con su cometido. A Cuba la defenderá su pueblo, aunque, necesariamente contará con la solidaridad de otros; los latinoamericanos los primeros.

La movilización debe iniciarla la nación mexicana, que, tiene los lazos más antiguos y fuertes con el pueblo cubano, y cuenta también con un historial de solidaridad internacional respaldado por una doctrina de política exterior que cifra en el respeto al derecho ajeno, la paz que procura.

Los firmantes de esta carta pública convocamos a las conciencias comprometidas con la paz, la justicia y el derecho, a erigir un tribunal civil internacional que, con jueces, fiscal y defensa, analice y juzgue, desde una perspectiva moral y jurídica, la criminal conducta del gobierno de Estados Unidos hacia Cuba en el último medio siglo y las inminentes agresiones que prepara contra sus dirigentes, su gobierno y su pueblo.

Esta carta se publicará el lunes 26 de julio, aniversario 51 del ataque al Moncada, en los medios de comunicación de México.

Las adhesiones se recogerán en el email:

aguerra12@prodigy.net.mx
21/07/2004 11:35 Enlace permanente. Tema: Solidaridad No hay comentarios. Comentar.

La verdad sobre Internet y los "disidentes" cubanos

Santiago Masetti
www.amigosdecuba.com.ar


Informaciones de ONU y del propio gobierno de La Habana demuestran que Estados Unidos es el responsable de las limitaciones Internet. La verdad sobre los “periodistas” presos.

Mucho es lo que se comenta o sale a la luz sobre el acceso a Internet en Cuba y la supuesta restricción que los caribeños cibernautas tienen por parte del gobierno de la isla. También, se ha hablado mucho sobre los supuestos 37 “periodistas independientes” encarcelados el año pasado.

El uso de las tecnologías de la información en el desarrollo socio-cultural en Cuba cuenta con un proyecto de desarrollo que tiene como bandera la participación popular y la equidad. Se mira la aplicación de estrategias que permiten convertir las tecnologías de la información y las comunicaciones en una herramienta a disposición de las transformaciones socio culturales. Eso dicen las autoridades gubernamentales en uno de sus últimos informes a la prensa difundidos en La Habana.>p>Datos que vienen a ser ratificados en cifras recogidas por la UNESCO, programa de Naciones Unidas (ONU) para la educación y la cultura: “En todas las escuelas de la isla se utilizan los medios audiovisuales e informáticos en un proceso docente-educativo. 30 mil estudiantes cursan estudios como programadores informáticas de nivel medio.

El uso de Internet y de cualquier nueva tecnología se usa creativamente y para el mayor beneficio social. Internet llegó a Cuba en mayo de 1994 y no por falta de computadoras o por errores en la red, sino porque hasta ese entonces permaneció bloqueado por Estados Unidos. En 1992, la ley Torricelli (que acentuaba el bloque dispuesto por Washington hace más de 40 año) identificó las comunicaciones con Cuba como una manera de debilitar a la revolución cubana. A través de centros sociales, educativos, culturales, académicos, artísticos y de otra índole, en los ámbitos especializados o comunitarios, se brinda el acceso a Internet a los artistas, escritores, intelectuales y otros.

Un dato para tener en cuenta es que el 60 por ciento de las más de 43 millones de computadoras en el mundo conectadas al “ciberespacio” tienen dominio en la administración por parte de Estados Unidos, según se desprende de in formes elaborados por la ONU.

El bloqueo que mantiene Estados Unidos sobre Cuba hace que la isla tenga que utilizar un ancho de banda y una conexión de satélite de altos costos y muy lentos. Pero la solución esta a solo kilómetros si se conectara un simple cable de fibra óptica entre Cuba y la Florida.

El que deja sin Internet a los cubanos no es el gobierno de Fidel Castro sino las autoridades estadounidenses, a través del bloqueo.

De Cuba no depende conectarse a Internet a la velocidad que quiera hacerlo o con una variedad de canales y proveedores independientes que elija. Todas las intenciones que tiene Cuba para dinamizar Internet se encuentran con que la contraparte estadounidense tiene que conseguir una licencia del departamento del Tesoro de Estados Unidos. Lo mismo sucede si una compañía norteamericana decide abrir un nuevo canal a Cuba o decide aumentar la velocidad de la conexión.

Respecto de los 37 periodistas encarcelados en Cuba es necesario tener algunos datos en cuenta como para poder hacer un análisis serio de la situación. Según datos difundidos por el gobierno de La Habana y nunca desmentidos por lo interesados, de los 37 acusados solamente cuatro estudiaron periodismo y ejercieron alguna vez la profesión.

Ninguno de ellos fue dirigente sindical; y tampoco podían serlo, ya que ninguno se encontraban trabajando. Eso si, vivían del dinero que les entregaban agentes norteamericanos por participar en las actividades antigubernamentales auspiciadas por la Casa Blanca y sus agencias de inteligencia. La propia administración de George Bush reconoció el carácter rentado de los denominados disidentes cubanos, cuando hace 10 días envío al Congreso un aumento en los fondos del Comité para acciones en Cuba, recientemente creado en el ámbito del departamento de Estado. Bush solicitó más de 80 millones de dólares, para ser destinados al mantenimiento de las actividades tendientes a “acelerar” la caída de Fidel Castro.

Otra de las acusaciones contra el gobierno de Cuba se vincula a una campaña sobre la supuesta existencia de “bibliotecarios independientes”. Según datos oficiales, Cuba tiene 400 bibliotecas públicas. En el 2003 se publicaron más de 2000 títulos y casi 30 millones de ejemplares. En la feria internacional del libro del 2004 se vendieron 5 millones de ejemplares en 34 ciudades del país, a precios populares y con más de mil títulos de la mejor literatura del planeta. En el año 2001 se llevo acabo en Boston, Estados Unidos, la asamblea general de asociaciones bibliotecarias, en donde una muy importante resolución se aprobó con el 86 por ciento de los votos: a propuesta de los bibliotecarios de Estados Unidos y Cuba se resolvió “exhortar al gobierno norteamericano a compartir ampliamente los materiales de información con Cuba, en especial con las bibliotecas cubanas y no solo con “individuos y organizaciones no gubernamentales independientes” que representen los intereses políticos de los Estados Unidos”.En ningún momento se hizo mención alguna al supuesto movimiento de bibliotecarios independientes sino a organizaciones al servicio de Estados Unidos, una potencia extranjera que según la legislación internacional –la ONU ha sancionada varias veces al bloqueo- comete actos de agresión contra un país soberano, sin causas que lo justifiquen.

La Plata, Argentina
21/07/2004 11:36 Enlace permanente. Tema: Expresión No hay comentarios. Comentar.

Entrevista a Ricardo Alarcón, presidente del Parlamento de Cuba: El plan de Bush es repetir la experiencia iraquí en la isla

alarcon.jpg"Más de lo mismo, si Bush gana el 2 de noviembre"

Blanche Petrich y Gerardo Arreola
La Jornada


El plan de George W. Bush para el "futuro de Cuba", previa "acelerada caída" del gobierno de la revolución, contempla figuras como la de un gobernador estadunidense para la transición, "tipo Paul Bremer en Irak", afirmó aquí el presidente de la Asamblea del Poder Popular, Ricardo Alarcón.

Agregó que prevé una Comisión Permanente para Reconstrucción Económica de Cuba, encabezada por un funcionario con rango de subsecretario de Estado, que se encargaría de conducir la economía cubana y promover los juicios de desahucio contra pobladores que tengan en su posesión los bienes reclamados por quienes hace 40 años salieron de la isla hacia Estados Unidos huyendo la revolución.

Y, entre otras cosas, dice el líder camaral, se proyectaría implementar un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Washington y una comisión estadunidense para el libre comercio de Cuba.

Alarcón, quien por cuatro décadas se ha especializado en el análisis de las relaciones Cuba-Estados Unidos, insistió en entrevista con La Jornada en que el meollo del plan del presidente estadunidense es que "por primera vez en la larga historia de agresión, Washington planifica el gobierno del futuro".

Advierte que una de las consecuencias de las medidas inmediatas, como la prohibición de viajes de cubanos y estadunidenses a la isla, es que México podría verse orillado a participar permitiendo el despliegue de agentes estadunidenses en los aeropuertos nacionales para "cazar" a los viajeros que pretendan dar un rodeo y desafiar la prohibición del gobierno de Bush.

Alarcón es fanático de la película Farenheit 9/11, del cineasta estadunidense Michael Moore, que la televisión cubana estrenará este sábado en horario estelar. Después de la cinta se transmitirá un panel de discusión en que participará el presidente de la Asamblea.

En otro momento de la entrevista, habló de su pulso ante las elecciones estadunidenses: "Si Bush triunfa, será más de lo mismo. Si gana John Kerry, aunque de él cabe esperar más cordura, hay que reconocer que es una época de guerras preventivas que van más allá del conflicto con Cuba, lo que cabe es esperar que reoriente la posición de Estados Unidos en el mundo".

Pero no se fía y por lo pronto anuncia que en noviembre estará engrasando su fusil. Porque una derrota del republicano abriría para la isla un peligroso compás de espera, dos larguísimos meses hasta el momento de la entrada de Kerry a la Casa Blanca.

En ese lapso "cualquier provocación y la guerra puede ocurrir. La mafia de Miami estaría viendo cómo se les acaba su tiempo en el poder. Tendrían por delante cuatro años de gobierno demócrata; ellos, que han vivido 30 años maldiciendo la memoria de John Kennedy, siempre han visto a los demócratas como parte del enemigo".

-Aceitar su fusil, ¿es retórica?

-Nosotros no lo podemos ver como juego. La resistencia en Irak es cosa muy seria. Y aquí somos más organizados, una nación más hegemónica, con una experiencia de 40 años de lucha, con una concepción defensiva.

En el recibidor de sus oficinas, el congresista acomoda en su regazo un grueso legajo. "Esto lo bajamos de Internet", dice. Son 450 cuartillas, mucho más de las 50 páginas del sumario ejecutivo que la Comisión para la Acelerada Transición en Cuba entregó a la prensa.

"El sumario ejecutivo es deliberadamente engañoso. No transparenta aspectos como el objetivo del llamado Comité Permanente de Reconstrucción Económica, con un coordinador a nivel de subsecretario de Estado, estadunidense, claro, que tendría la responsabilidad de dirigir la economía después de la caída del régimen cubano".

Alarcón, que ha estado en la línea de choque con Estados Unidos los últimos 40 años, se sorprende: "El lenguaje que utiliza este plan es de una crudeza que no habíamos escuchado antes".

Hay otro organismo, el Comité Conjunto para Canalizar las Inversiones e Importaciones, presidido por un subsecretario, integrado por los departamentos de Estado, del Tesoro, Comercio, la Agencia Internacional para el Desarrollo, Justicia, Agricultura, Vivienda y otras dependencias estadunidenses, facultado para tomar todas las decisiones sobre la economía de Cuba.

Y otro más, que describe cómo va a funcionar un comité de desahucio en los juicios de las propiedades abandonadas en Cuba por los cubanoestadunidenses a raíz del triunfo revolucionario.

También, la negociación de un TLC, pero no son dos partes en la negociación, sólo una. "Es como si el Tratado de Libre Comercio de América del Norte se hubiera negociado entre Estados Unidos y un comité estadunidense de reconstrucción económica de México".

-Aquí en Cuba, ¿de qué tamaño es el golpe de las medidas inmediatas, las que ya entraron en vigor?

-No se puede cuantificar de momento. Habrá que ver hasta qué grado son efectivas. Con la prohibición de viajes no podrán venir muchos estadunidenses y cubanos, pero el grueso del turismo no viene de allá. De 2 millones que recibimos el año anterior, 350 mil fueron de Estados Unidos. Lo que más ha dolido aquí es la restricción de las visitas familiares. En cuanto a las remesas, va a ser muy difícil que impidan que el dólar llegue a Cuba. Va a haber mucha gente que desafíe esas medidas.

"¿Puede el gobierno impedir que una mujer emigrada envíe dinero a su madre a Cuba? Está por verse. En cuanto a los paquetes que se envían de allá, eso es más difícil de evitar. Han sacado esa lista con cosas prohibidas: calzoncillos, pasta de dientes, champú, desodorantes. ¡Un delirium tremens! Con eso sí lograron un milagro, poner de acuerdo a los cubanos de las dos orillas, de cualquier posición política. En suma, el daño económico es por el momento difícil de evaluar. El daño político es altísimo. Para ellos. Más que un crimen, lo que hicieron es una estupidez".

-¿Cómo responde la parte afectada a las medidas inmediatas?

-La respuesta ya se dio. Una que se comentó mucho fue que se paralizó la venta en las tiendas de divisas. Se prefirió hacer un replanteo de precios antes, no después de las medidas. El aumento fue de entre 10 a 15 por ciento. Poco se puede hacer, por otra parte, contra la prohibición de viajar.

Como tantos otros cubanos, Alarcón también tiene familia en Estados Unidos: "Esta es la medida más dolorosa. El New York Times, Christian Science Monitor, el Washington Post, ¡el Miami Herald!, congresistas republicanos que no son latinos, todos han reaccionado escandalizados por lo delirante del plan. Porque al estadunidense le choca que el gobierno quiera decidir sobre sus derechos individuales. Quiere regular en qué forma un ciudadano se relaciona con su familia, cómo lo hace, en qué tiempo. Es un apartheid, algo que convierte a los cubanoestadundenses en ciudadanos de segunda clase".

Alarcón recuerda sus frecuentes viajes a Nueva York, vía México, en los años 60 y 70, cuando era funcionario de la embajada de Cuba ante Naciones Unidas.

"En el aeropuerto de México siempre había un agente de la FBI que le tiraba una foto a cada uno que entrara o saliera en los vuelos de Cuba. Si eso se hacía en los 60, imagínate tú ahora. Van a tener que asignar personal en varios aeropuertos, no sé si también en el de México, para perseguir a cubanos o estadunidenses por el terrible pecado de querer viajar a Cuba por otras rutas, Panamá, Bahamas".

-¿Cree que las movilizaciones y el escándalo por las medidas anticubanas tomaron por sorpresa a Washington o es un riesgo calculado?

-No me extrañaría que lo hubieran previsto. Roger Noriega ha reconocido que hay diferencias entre la migración de antes y después de los 80, los que llegaron después, quizá 350 mil entre 1998 y 1994. Hay además una segunda generación de los primeros y hay que contar también a los grandes olvidados, a la emigración de antes del 60. Lo cual, dicho sea de paso, nos da la razón de algo que siempre dijimos. Esta es una migración económica, no son exiliados.

-¿Bush o Kerry?

-Yo no apostaría por Kerry. En cualquier otro país del mundo las cosas que ha hecho Bush en estos cuatro años ya le hubiera costado no sólo la presidencia sino toda su carrera política. Pero en las encuestas sigue empatado con Kerry. No siempre las plataformas demócratas fueron mejores para Cuba. Lo fue con James Carter, que en 1976 prometió trabajar para la normalización, que al final no lo hizo. Y mucho mejor fue la de McGovern, que no ganó. En cambio, la plataforma electoral de Kerry se parece mucho a la de Bush.

-Kerry ha refrendado el plan de Bush sobre Cuba, sólo que quiere hacerlo en el marco multilateral.

-Es palabrería, es creer que Europa va a apoyar el plan unilateral de Estados Unidos. Actuar multilateralmente sería recomponer todo lo que Bush desbarató, firmar la Convención de Kyoto, salir de Irak.

-¿Cómo ve la fabricación de un nuevo conflicto para alentar el voto del miedo? ¿Real o remoto?

-Muy real. En Irak están entrampados. Se metieron para que se dejara de hablar del lío en que se metieron en Afganistán. Ronald Reagan invadió Granada para encubrir el entrampamiento en Líbano. Es su forma de actuar histórica.

Sábado 17 de julio de 2004
21/07/2004 11:47 Enlace permanente. Tema: Entrevistas No hay comentarios. Comentar.

Apretando la tuerca de la Helms-Burton

burro.jpgJuan Marrero
CubaDebate


Las recientes crueles y draconianas medidas del presidente Bush contra Cuba no son otra cosa que una vuelta más para apretar la tuerca del bloqueo.

La Ley Helms-Burton, que los cubanos llaman La Ley de la Esclavitud, se aprobó en 1996 por el Congreso norteamericano, aunque muchos de los senadores y representantes que votaron en su favor ni leyeron ni estudiaron su contenido. Apostó por la destrucción de la nación cubana, y el restablecimiento del dominio neocolonial de Estados Unidos en Cuba.

Si leemos detenidamente esa legislación veremos que el espíritu y la letra presentes en ella son muy similares al que tienen las casi 500 páginas del llamado “Informe de la Comisión de Ayuda para una Cuba Libre” firmado por Bush el pasado 14 de mayo. Este último no es más que un complemento de la injerencista y brutal Ley Helms-Burton.

Las mismas manos y cerebros criminales que estuvieron metidos en la Ley Helms-Burton son las que han logrado el reforzamiento de ese engendro anticubano. No por ninguna casualidad, entre las voces que alabaron la implantación de las nuevas medidas dictadas por la Oficina de Bienes Extranjeros del Departamento de Estado han estado las de los miserables senadores de origen cubano Lincoln Díaz Balart e Ileana Ross Lehtinen, que, sin recato de vergüenza alguna, han dicho que “Bush es el mejor amigo de Cuba”.

Estos mafiosos y ricachones de Miami, soñadores del retorno al pasado batistiano, defensores de cualquier acto terrorista y criminal contra la Cuba actual –Díaz Balart recientemente en un programa de TV abogó por el asesinato de Fidel Castro--, a quienes jamás les ha interesado en lo absoluto la suerte de Cuba y de su pueblo, sólo sus bolsillos, están de fiesta en estos días porque en medio de la campaña electoral que tiene lugar en Estados Unidos han logrado arrastrar a la actual administración de Washington a que refuerce el bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba, establecido por la Ley Helms-Burton.

No les bastaba que tal legislación haya establecido intentar cortar el flujo de inversiones extranjeras hacia nuestro país, especialmente en el área del turismo, y negar, por ejemplo, la entrada al territorio de Estados Unidos, como medida de castigo, a ciertos extranjeros involucrados en inversiones en Cuba, incluso a sus familiares más cercanos.

A la luz de la óptica de los fascistas que en 1999 asumieron el poder de la Casa Blanca, tras el escandaloso fraude electoral del estado de La Florida, esos castigos contemplados en la Ley Helms-Burton no eran suficientes. Y, por eso, aconsejados por los compinches de la mafia anticubana, han actuado ahora contra las remesas y los viajes a Cuba de los emigrados cubanos residentes en Estados Unidos. De hecho, se trata de un endurecimiento de la siniestra Ley Helms-Burton.

Lo establecido sobre esos dos aspectos por la Ley Helms-Burton, en su sección 112, ha sido considerado poco eficaz por la ultraderecha política norteamericana y la mafia anticubana. En ese documento se habla sobre “el restablecimiento de las remesas familiares y los viajes a Cuba”, pero se establecen condiciones inapropiadas e inaceptables para la concesión de lo que llama “reinstitución de licencias generales para las remesas y para los viajes”. Se exigía, por ejemplo, al gobierno de Cuba que promueva el funcionamiento de pequeñas empresas en todo el país, la liberación de presos políticos (contrarrevolucionarios), el reconocimiento del derecho de asociación, etc., en fin, decisiones políticas que corresponden únicamente a un Estado independiente y soberano, como es el de Cuba, y no al Congreso ni al Presidente de Estados Unidos.

Lo cierto es que tal formulación, anexionista e injerencista en su esencia, no fue capaz de impedir un flujo de remesas y de viajes a Cuba de emigrados de origen cubano residentes en Estados Unidos. Ahora, el gobierno de los Estados Unidos multiplica los obstáculos para que los familiares en Cuba de esos ciudadanos reciban ayuda económica o puedan encontrarse con ellos, al menos una vez al año como venía sucediendo en los últimos años. Las medidas dispuestas por Bush son despiadadas. Violan los derechos de esos emigrantes y los discrimina en una mayor medida. Los cubanos residentes en Estados Unidos sólo podrán viajar cada tres años a Cuba, a partir del último viaje que realizaron. Las medidas, pues, tienen carácter retroactivo. Cada viajero sólo podrá estar como máximo 14 días en Cuba. Sólo podrá gastar en Cuba 50 dólares diarios. No podrá, a su regreso a Estados Unidos, llevar ningún producto adquirido en Cuba. En el concepto de familia se acabaron los tíos, los primos o los sobrinos. De un plumazo dejaron de ser familia. Según la clasificación imperial de Bush, familia sólo son los padres, hijos, esposos, hermanos y abuelos de los emigrados.

Respecto a las remesas sólo podrán enviarse 100 dólares mensuales a aquellos que clasifican como familia, pero siempre y cuando no sean miembros del Gobierno o del Partido Comunista de Cuba, ni dirigentes de los CDR o de la CTC, a cualquier nivel, ni miembros del MININT y las FAR, ni aquellos que tengan responsabilidades en la radio, la televisión y la prensa. Prácticamente son centenares de miles de cubanos que tienen tales status que están excluidos como receptores de remesas, según la concepción de Bush, sus asesores y sus consejeros miamenses, sin contar a sus hijos que también son discriminados por estas medidas de Bush.

Hay otras medidas restrictivas sobre los viajes a Cuba que no aparecen en la Helms-Burton y que afectan a los ciudadanos estadounidenses, entre ellas la cancelación de la licencia general que permitía a académicos y profesionales viajar a Cuba para una investigación o evento; limitar los viajes de estudiantes de colleges y universitarios; eliminar los viajes con gastos pagados por el gobierno de Cuba y sus instituciones, e incluso pagados por gobiernos o instituciones de terceros países; y considerar ilegal viajar a Cuba desde otro país, con cualquier aerolínea o medio de transporte.

¿Constituye eso un respeto a las libertades de que habla la Constitución de los Estados Unidos? ¿Son realmente libres, como dice la propaganda de Washington, los ciudadanos que viven en Estados Unidos? La política hacia Cuba demuestra que no lo son ni los inmigrantes ni tampoco los ciudadanos estadounidenses.

¿De qué democracia se habla que existe en Estados Unidos? ¿Qué modelo de democracia es el que se le vende al mundo? Porque estas últimas medidas con relación a Cuba no han sido siquiera consultadas al Congreso. Han sido obra exclusivamente del Sr. Presidente de los Estados Unidos. En estos días se ha recordado que cuando Clinton estaba al frente de la Casa Blanca, en el año 2000, se despojó al Presidente de los Estados Unidos de la facultad de regular los viajes a Cuba y esa facultad se le otorgó al Congreso. Por eso, algunos se han preguntado si, en los momentos actuales, se ha producido un golpe anticonstitucional en Estados Unidos.

¿Es respetuoso realmente el gobierno de los Estados Unidos con lo establecido en la Carta Universal de los Derechos Humanos? Lo que se ha legislado con relación a los viajes de los norteamericanos y de los ciudadanos de origen cubano que residen en Estados Unidos, demuestra palpablemente que no. Las actuales autoridades de Estados Unidos son violadores de los derechos individuales de los ciudadanos norteamericanos y de los familiares de los cubanos en Cuba y en Estados Unidos. Violan, en fin, la Constitución de los Estados Unidos y, de paso, lo legislado internacionalmente por Naciones Unidas.

Podríamos decir, a modo de conclusión, que Bush habla sin moral alguna de libertades, democracia y derechos humanos. Su política hacia Cuba lo desnuda completamente. Pero no solo eso. También lo demuestra su errónea y agresiva política en el mundo que se expresa, entre otras cosas, en el constante aumento del poder militar de Estados Unidos para destruir la humanidad, la pretensión de imponer una tiranía mundial, el uso de la fuerza y el terror, las guerras de conquista y saqueo de recursos de otros pueblos, como el petróleo de que se han apoderado en Iraq, las acciones contra el medio ambiente, y el desprecio y desconocimiento a los principios y normas de instituciones internacionales como la ONU.

No son pocos los analistas, incluso dentro de Estados Unidos, que consideran que esas políticas erróneas de Bush pueden resultarles caras en sus aspiraciones de reelección en noviembre. Si eso ocurriera, ¿tendrán valor los Lincoln Díaz-Balart e Ileana Ross Lehtinen de decir, como lo acaban de proclamar desvergonzadamente en estos días, que George W.Bush es el mejor amigo del pueblo cubano? De estos canallas anexionistas y servidores del Imperio se puede esperar cualquier cosa.

El pueblo cubano no puede jamás tener de amigo a un verdadero fascista. Y estamos seguros que el pueblo norteamericano, por la tradición existente en ese país, tampoco. Ya se aprecia en Estados Unidos una creciente ola de repudio a la gestión de Bush, a su genocida guerra en Iraq, a las torturas en las cárceles iraquíes, afganas y en la Base Naval de Guantánamo, y más recientemente, a sus crueles medidas contra Cuba que afectan la libertad de viajar de los norteamericanos.
21/07/2004 11:46 Enlace permanente. Tema: EEUU/Cuba No hay comentarios. Comentar.

La Transición Cubana y la Misión de las Iglesias

blanca_1.jpgRaúl Suárez
2004-07-18


INTERVENCIÓN DEL REVERENDO RAÚL SUÁREZ EN LA ASAMBLEA NACIONAL DEL PODER POPULAR, 1 de julio 2004

En el capítulo II del susodicho documento se enfatiza la idea de que la asistencia para una transición cubana tiene que ser el resultado de un esfuerzo multilateral. Para lograr este propósito, se plantea la necesidad de alentar entre, otros factores, la participación de ONGs donantes tales como grupos religiosos. Más adelante, sin rodeos de ninguna clase, se afirma: Las Iglesias y otros cuerpos religiosos pueden jugar un importante rol en la construcción de una Cuba libre. Porque las Iglesias tienen la confianza del pueblo y tiene la capacidad de ser canales de comunicación y distribución en todos los niveles de la sociedad.



Las donaciones, la ayuda humanitaria y financiera y el hermanamiento de las Iglesias son recomendaciones para que a su vez, las iglesias cubanas, sean instrumentalizadas para acelerar la desaparición del régimen de Fidel Castro.



En otras palabras, concretamente se nos pide:



Nuestro apoyo eclesial a un conjunto de medidas que decididamente busca hambrear a nuestro pueblo, privarlo del acceso de medicamentos, destruir la economía de la nación, impedir su acceso al desarrollo tecnológico, separar a la familia cubana, en fin, llevar, según sus propias palabras, a la desesperación, para lograr sus intereses políticos. Entonces, frente a esas necesidades materiales de nuestra sociedad, meticulosamente creadas por la política hacia Cuba, invitan a nuestras iglesias para que soliciten las limosnas del imperio bajo el manto de ayuda humanitaria, y a su vez, manipular la conciencia ética, moral y espiritual del pueblo en el cual Dios nos ha colocado como pastores y pastoras, y contribuir así a la conducción a una transición concebida por la orden de los nuevos faraones que aspiran a gobernar al mundo.



En otras palabras, en lugar de animar en nosotros la vocación pastoral inspirada en el ejemplo de Jesús de Nazaret, que nos llama a tener hambre y sed de justicia y trabajar consecuentemente por la paz y la vida abundante, nos ofrecen el triste y satánico papel de Judas Iscariotes, Y nosotros, preferimos seguir el ejemplo del Nazareno Jesús, porque nos es necesario obedecer a Dios antes que la voz del Faraón. Nosotros nos tenemos vocación de Judas. Por esa razón., 21 de mayo de este año, nos reunimos como Foro Pastoral Cubano más de doscientos pastores, pastoras y miembros laicos de nuestras congregaciones, Nos dirigimos a las Iglesias nuestras en Estados Unidos, a los Consejos de Iglesias, especialmente al Consejo Mundial de Iglesias y al Consejo de Iglesias de Cristo de Estados Unidos para buscar su solidaridad militante y comprometida con los valores del Reino, y se opongan a las inhumanas medidas aprobadas contra nuestro pueblo. Las respuestas no se han hecho esperar, le han dirigido cartas a las máximas autoridades estadounidenses, y otras, como la Iglesia Metodista Unida a la cual pertenece el señor presidente, la Convención Bautista Negra Progresiva, la Iglesia Episcopal, la Iglesia Presbiteriana, Las Iglesias Bautistas Americanas, varias más, año tras año se han opuesto a la política de bloqueo y hostigamiento que por tantos años se ha implementado contra nuestro país.



Además, en lugar de acudir a las organizaciones recomendadas, como Echo-Cuba del señor Teodoro Babún, que está más interesado en recuperar los bienes materiales de sus antepasados que en las necesidades del pueblo, acudimos como amigos y compañeros inseparables del Rev. Lucius Walker que en estos momentos recorre cientos de ciudades de los Estados Unidos formando una conciencia ética, y solidaria. IFCO-Pastores por la Paz, no acude USAID, organización bien reconocida por su manipulación de la ayuda humanitaria; más bien solicita al solidario pueblo norteamericano alimentos, medicinas y equipos médicos para apoyar los esfuerzos que se hacen en este país para garantizar gratuitamente la atención de la salud pública y el mejoramiento de la calidad de vida de todo el pueblo.



Deseo expresar frente a las falsas acusaciones que el susodicho documento hace contra el Consejo de Iglesias de Cuba, expresar el agradecimiento de la mayoría del sector creyente de nuestro pueblo, por esta noble institución y su honrosa labor realizada en la distribución de Biblias, por sus proyectos de beneficio populares, por su histórica interlocución honesta y transparente con la más alta dirección política y gubernamental del país y crear un clima de confianza, de respeto y unidad nacional que ha hecho posible el crecimiento de nuestras congregaciones, el enriquecimiento de la calidad de la vida cristiana y el desarrollo como jamás en la historia pasada del protestantismo cubano habíamos logrado, el ejercicio de la diaconía cristiana, a través de los Centros Ecuménicos en todo el territorio nacional. expresada con el máximo respeto a la dignidad de las comunidades a las cuales servimos, sin manipulación proselitista alguna. Nosotros practicamos la Gran Comisión de la evangelización, y repudiamos la jabonización proselitista.



En cuanto a lo que el Documento llama la “Castro-infiltración” en el Consejo de Iglesias de Cuba, les diremos que busquen a otros asesores eclesiásticos que conozcan bien la realidad de cual ha sido el papel del Consejo de Iglesias de Cuba en las relaciones Iglesia-Revolución en Cuba. El Documento es bien claro. Lo que se le propone a nuestras Iglesias es precisamente servir de cobertura a la infiltración de organizaciones ajenas al espíritu de Jesucristo con fines abiertamente políticos. En nuestras experiencias con la dirección política y gubernamental de Cuba, hemos sido nosotros, no uno ni dos o tres líderes de Iglesias, sino decenas de hombres y mujeres de fe quienes nos hemos encontrado con Fidel y sus principales ayudantes para analizar la realidad Iglesia-Revolución y buscar las mejores formas de servir como iglesias a nuestro pueblo, eliminar las incomprensiones y fortalecer el sentido martiano y evangélico de uno de los valores esenciales , cuando él ha expresado con tanta convicción: “la unidad nacional es sagrada”.



Frente a las medidas aprobadas, reiteramos a nuestro pueblo lo que acordamos en el Foro Pastoral Cubano: “Como Iglesias evangélicas cubanas, somos parte de nuestro pueblo, y con nuestro pueblo hemos echado nuestra suerte. Así ha sido y así habrá de ser, sea cual fuere el curso de la historia futura. En esta hermosa tierra donde Dios nos ha colocado para entender y vivir nuestra fe, hemos contribuido, en un esfuerzo unitario, a forjar y fortalecer nuestra identidad nacional, de la cual nos sentimos orgullosos; hemos formado nuestras familias; hemos desarrollado la acción pastoral y social; y hemos compartido la resistencia ciudadana en la defensa de un proyecto de vida, de paz y seguridad de nuestra nación”



Hace algunos años, la hija del Embajador Aldizoni, en aquel entonces en Italia, me llevó a ver, los restos del anfiteatro del Circo Romano, Mi corazón regresó casi dos mil años atrás. Y me conmoví frente porque precisamente estaba frente al más grande monumento a la lealtad a las ideas, a la fe, y a la entrega total de hombres y mujeres que creyeron hasta la saciedad de que VALE LA PENA VIVIR, AMAR, SUFRIR Y AUN MORIR ANTES QUE TRAINONAR LO MÁS SAGRADO DE LA VIDA: LA RESISTENCIA Y LA FE EN LAS CONVICCIONES que se forjan en lo más profundo del ser humano

Algún día, por no decir ya, cuando pensemos en este Documento y sus promotores, y en el daño que han desencadenado, EL PUEBLO CUBANO Y NUESTRAS IGLESIAS, repetirán con orgullo las palabras del apologista cristiano del siglo III, Quinto Séptimo Tertuliano de Cartago dirigidas al Senado del Imperio romano: “La mayor honra y gloria que ha tenido el cristianismo es que Nerón lo haya perseguido”.
21/07/2004 11:45 Enlace permanente. Tema: EEUU/Cuba No hay comentarios. Comentar.

Muere Antonio Gades, gran amigo de Cuba

gades.jpgCubadebate
2004-07-20



LA HABANA, 20 (ANSA)- Antonio Gades fue un "amigo entrañable de Cuba" que lo acogió como uno de sus "hijos", afirmaron hoy medios estatales de la isla al referirse a la muerte en Madrid a los 67 años del bailarín y coreógrafo español víctima de cáncer.



"Una de las figuras más altas y prestigiosas del arte y la cultura universal y amigo entrañable de Cuba falleció hoy en Madrid", señaló el telediario cubano, que dedicó un informe al deceso de una de las figuras del baile flamenco.



Un mes atrás, ya muy enfermo, Gades fue condecorado por el presidente cubano, Fidel Castro, con la Orden José Martí, la más alta distinción que concede el gobierno de La Habana, por su "amor, amistad y fidelidad inquebrantables".



Gades dijo entonces, al agradecer la distinción, que la revolución cubana lo había confirmado en sus ideales y calificó a Castro como "Patrimonio de la Humanidad".



La televisión cubana hizo una reseña de la trayectoria de Gades -Antonio Esteve Ródenas- y emitió las imágenes del acto realizado el mes pasado en La Habana.



"Cuba lo acogió como uno de sus hijos y él asumió a nuestra país como su propia patria e hizo valer su amor y decisión de luchar por ella en cualquier circunstancia", añadió el informe.



Nacido en Elda, provincia de Alicante, en 1936, Gades fue bailarín y coreógrafo de obras como "Bodas de sangre," "Fuenteovejuna," "Carmen" o "El amor brujo." En 1975 anunció su retiro de los escenarios y sólo retornó para acompañar a la bailarina cubana Alicia Alonso por Estados Unidos y la isla caribeña.(ANSA).
21/07/2004 11:45 Enlace permanente. Tema: España No hay comentarios. Comentar.

23/07/2004

La libanesa Nadia Al-Jurdi Nouaihed y la Casa de las Américas de Cuba reciben el premio Simón Bolívar

casa.jpgRebelión

París, 20 de julio - La escritora libanesa Nadia Al-Jurdi Nouaihed y la institución cultural cubana Casa de las Américas recibirán el próximo miércoles 21 de julio (Sala II, 19h00) el Premio Simón Bolívar 2002-2003, que otorga la UNESCO en colaboración con el gobierno de Venezuela.

La escritora y el presidente de la Casa de las Américas, Roberto Fernández Retamar, galardonados ex aequo por un jurado internacional, recibirán el premio (dotado con 25.000 dólares), de manos del Director General de la UNESCO, Koichiro Matsuura, acompañado por el canciller venezolano Jesús Arnaldo Pérez.

Nadia Al-Jurdi Nouaihed, nacida en Choueifat (Líbano) en 1929, vivió diez años en Venezuela. Autora de libros como Nisaa min Biladi (Mujeres de mi Patria), o Kalimat min Zahab (Palabras de Oro), es además especialista en la obra del prócer venezolano, cuya personalidad dio a conocer al público arabófono en su obra Al Muharer Simon Bolivar (El Libertador Simón Bolívar), publicado en 1994.

La Casa de las Américas, fundada en La Habana en 1959, divulga la labor de escritores, dramaturgos, artistas plásticos, músicos y estudiosos de la literatura y las artes de todo el mundo. Desde 1960, publica una revista institucional, llamada también Casa de las Américas, que se considera una de las más prestigiosas publicaciones culturales en lengua española.

El Premio Internacional Simón Bolívar tiene por objeto recompensar una actividad particularmente meritoria que, de conformidad con el espíritu de Simón Bolívar, haya contribuido a la libertad, la independencia y la dignidad de los pueblos o al fortalecimiento de la solidaridad entre las naciones. Esa actividad puede consistir en una creación intelectual o artística, una realización social o una acción de motivación de la opinión pública.
23/07/2004 02:47 Enlace permanente. Tema: Cultura No hay comentarios. Comentar.

¿Tiene Venezuela una dictadura con respaldo popular?

Padre Luis Barrios
Argenpress


Una de ellas es que la verdadera oposición a la revolución bolivariana y a su presidente Hugo Chávez, lo es el gobierno de Estados Unidos. O sea, el presidente George W. Bush y su corillo satánico, entiéndase el vice-presidente Dick Cheney, el Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, el Secretario de Estado, Collin Powell, la Consejera en Asuntos de Seguridad Nacional, Condoleeza Rice y el Procurador General, John Ashcroft.

Ahora bien, ¿por qué este deseo de esta gente de eliminar la revolución bolivariana? Muy sencillo, necesitan retornar a Venezuela a lo que era antes de la revolución bolivariana; una colonia del gobierno de Estados Unidos. Es por esto que un voto en favor del revocatorio el 15 de agosto es un voto para que vuelvan a colonizar a Venezuela. Una de las ventajas de esta colonización es el poder controlar de nuevo los recursos naturales -específicamente el petróleo- venezolano.

Como en toda contra revolución, es necesario tener los/as sargentos/as de armas para que hagan el papel sucio de implementar órdenes de carácter contrarrevolucionarias, podemos por lo menos identificar dos de estas marionetas políticas claves en todo este proceso déspota.

Una de estas marionetas que la oposición está usando en contra de la revolución bolivariana lo es el expresidente Carlos Andrés Pérez. Ahora este señor está dando cátedras de 'democracia' y haciendo acusaciones de 'dictaduras que violan los derechos humanos'. La memoria histórica nos debe recordar que durante la presidencia de este señor el pueblo se lanzó a las calles en lo que se conoce como el caracazo ­del 27 al 28 de febrero de 1989 en contra del alza en la gasolina y de otras medidas económicas- y él dio ordenes al ejército para que masacrara a ese pueblo y esta acción terrorista dejó unas 5,000 personas muertas ­estos números fueron reportados por organizaciones de derechos humanos. También este inmoral es el mismo a quien la Corte Suprema destituyó de la presidencia de Venezuela el 20 de mayo de 1993 por malversación de fondos públicos. Por ahí anda, confirmando lo que hemos dicho mil veces: la gente pobre va a la cárcel y la gente rica se hace cada vez más rica.

La otra marioneta política que la oposición está usando dizque para dar cátedras de 'democracia' lo es el señor Pedro Carmona. Este fue quien el 11 de abril de 2002 se autoproclamó, a través de un golpe de estado, como presidente de Venezuela. Una vez en el poder por un espacio de 44 horas y siguiendo las órdenes de la oposición bolivariana en Washington este señor disolvió todos los poderes públicos, abolió la Constitución que había sido aprobada por el pueblo venezolano y asesinaron a 38 dirigentes populares. Ahora Washington clama que Chávez fue quien le dio un golpe de estado a este monigote oligárquico, el 13 de abril de 2002.

La otra realidad que pude palpar fue la democracia participativa que existe en Venezuela en estos momentos. De aquí el que la oposición a Chávez luego de abandonar los medios violentos ahora recurre a la Constitución Bolivariana con el propósito de utilizar los beneficios de un mecanismo del revocatorio a través de un referéndum. Por supuesto, eso es correcto y eso fue el propósito. Sin embargo, las razones que se están dando para revocar a Chávez no son correctas. De aquí el que se este diciendo en los círculos de la oposición que si logran sacar Chávez ­eso está por verse- lo primero que tienen que hacer es exactamente lo que hizo Pedro Carmona, eliminar la maldita Constitución que le da mucho o demasiado poder al pueblo. Ahora bien, ¿cuánto yo daría porque la Constitución de Estados Unidos tuviese las garantías de una democracia participativa y de esta manera comenzamos por revocar a un presidente que no fue electo ­entiéndase George W. Bush- sino mas bien que se robó la s elecciones? Esta es la persona que se llena la boca hablando de 'democracia para Venezuela' y que 'Chávez es un dictador'.

Otra realidad que pude notar inmediatamente es que la mayoría del pueblo está con Hugo Chávez y la mayoría de la oligarquía y de la jerarquía religiosa ­católica y protestante- siguen en su contra acusándolo de dictador. Es por esto que yo me cuestiono lo siguiente. Si tenemos a un gobierno electo democráticamente, que respeta la Constitución y la defiende, se interesa y trabaja por los servicios médicos y la educación, cree en la construcción de viviendas, cree en eliminar el desempleo, practica la amnistía general para las personas extranjeras, cree en el poder popular promoviendo la democracia participativa ­entre otras cosas- y tratando de entender el discurso de la oposición dizque que Chávez es un dictador, podríamos entonces preguntarnos, ¿será que existe en Venezuela una dictadura con respaldo popular? Por supuesto, yo no creo que en Venezuela exista una dictadura, pero siguiendo el discursito de la oposición de acusarlo de dictador, entonces podríamos decir que es correcta la tesis política del profesor Juan Bosch, de la República Dominicana, de que es posible establecer un gobierno con una dictadura con respaldo popular, lo cual en última instancia puede ser visto como una democracia participativa. Esto por supuesto es contrario a la dictadura representativa que tenemos en nuestro sistema político.

No podemos negar ni por un instante que en su proyecto expansionista e imperialista el gobierno de Washington está muy furioso con la revolución bolivariana -sobre todo con el presidente Hugo Chávez- porque parte del proyecto de control de ellos/as ­entiéndase Washington- era el poder manejar a su antojo los 2,500 kilómetros de frontera que existe entre Venezuela y Colombia. De esta manera podían implementar su mal llamado Plan Colombia con la intención de poder aniquilar a la resistencia colombiana.

Ahora bien, ¿por qué molesta tanto Hugo Chávez? Contrario a los gobiernos que le besan los pies al gobierno de Estados Unidos y que se arrodillan ante ellos/as ­ejemplo serio de esta realidad lo son los gobiernos de Colombia, El Salvador y Puerto Rico, por solo mencionar tres de esos rufianes- Chávez es un crítico feroz de la política exterior capitalista, imperialista y anexionista del gobierno de Estados Unidos y un gran amante del pueblo de Estados Unidos. El está en contra del ALCA y como alternativa promueve el proyecto bolivariano del ALBA. El está en contra de la política oportunista y explotadora del Fondo Monetario Internacional y como alternativa promueve el Fondo Humanitario Internacional. El promueve una economía alternativa al capitalismo deshumanizado que impera en nuestros gobiernos. El promueve una democracia participativa como alternativa a la democracia representativa que solo representa los intereses de las grandes corporaciones.

Otras de las cosas que molesta de Hugo Chávez es su prédica de un modelo de integración Latinoamericana que les retorne el poder político y económico a los países Latinoamericanos. O sea, los descolonice. También molesta su idea de una empresa petrolera de los países de Suramérica ­una Petroamérica- muy en particular los países energéticos ­ los que tienen gas y petróleo- como son México, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Brasil y Venezuela, entre otros. También promueve economías complementarias para ayudar a los países más pobres como lo es Haití; promueve la integración de los centros universitarios; y la integración cultural. En su prédica y praxis Chávez sigue promoviendo una verdadera cruzada antiterrorista cuando promueve el respeto a la autodeterminación de los pueblos, la soberanía de los Estados, el derecho internacional público, las convencionales de Naciones Unidas y los derechos humanos de los pueblos. Todo este modelo humanitario espiritual es contrario a la política de Washington y del Pentágono de dividir y conquistar y de su expansionismo imperialista para seguir robándoles a nuestros pueblos sus recursos.

De aquí mi invitación a quienes se han sumado a la verdadera oposición de la revolución bolivariana que es Washington para que se detengan y comiencen a ver al chavismo como eje precursor de esa revolución bolivariana y que el análisis crítico se lleve a cabo desde una perspectiva de entender la guerra que le siguen declarando la gente rica a la gente pobre; o sea el análisis de lucha de clase. También un análisis serio del chavismo como un movimiento social que promueve la ideología del bolivarianismo con un modelo nacionalista y un proyecto anti-imperialista, anti-capitalista, anti-neo-liberal, que rechaza la globalización de las agendas de las multinacionales y demanda la globalización de la esperanza a través de la justicia en todas sus dimensiones: económica, política, social, religiosa, sexual, racial, étnica, etc.

Por todo esto y mucho mas, al salir de Venezuela ya yo tenía claro otros cinco escenarios. Primer escenario: Si la revolución bolivariana es una dictadura, me pueden dar cien dictaduras como estas. Esta dictadura no la puso Washington ni mucho menos la oligarquía y no hubo necesidad de pedirle a la Iglesia su bendición. Esta es una dictadura de arriba los/as de abajo. De aquí mi convicción que si yo fuese venezolano, o tuviese el poder de voto en ese país, el 15 de agosto daría un NO al revocatorio para que sea un SI al ratificatorio de un gobierno con democracia participativa. O sea, daría un voto para que Venezuela no se convierta una vez mas en una finca privada del gobierno de Estados Unidos y para que las personas corruptas que gobernaron a ese país no vuelvan al poder, jamás.

Segundo escenario: Los medios de comunicación ­casi un 95% de estos- están al servicio de la clase dominante- siguen demonizando y criminalizando la revolución bolivariana muy en particular al compañero y hermano Hugo Chávez. Estos medios de desinformación siguen construyendo socialmente el mercadeo de la política agresora y terrorista de Washington a través del monopolio de la informática. La mentira, verdades a medias, la invisibilidad y la falta de objetividad como medidas antidemocráticas son las que caracterizan a la mayoría de estos medios de desinformación que se especializan en la manipulación de la información y el producir dinero. Gustavo Cisneros y Marcel Granier, dos personajes que se reparten el monopolio informativo venezolano ­y también del resto de Latinoamérica- siguen jugando un papel sucio en todo este proceso de confundir al pueblo con imágenes negativas de Chávez y de la revolución bolivariana, mientras que por otro lado y jugando con una semántica bombardean al pueblo con la desinformación. Parte del discurso de esa semántica lo es: 'vota si en el revocatorio para que volvamos a la democracia'; 'Chávez no respeta los derechos humanos'; 'Chávez es un dictador y un comunista'; etc. En mi estadía en Venezuela pude notar lo alarmante del asunto cuando me exponía a leer periódicos como El Nacional y El Universal o el ver la programación de Venevisión, medios controlados en su mayoría por estos dos magnates de la mafia de la comunicación, la telebasura y la radiobasura; Cisneros y Granier.

Tercer escenario: Por otro lado, yo no creo que la revolución bolivariana o que su presidente Hugo Chávez sean el paraíso de Dios aquí en la tierra. Eso si, tampoco creo que sea el infierno que la oposición nos quiere presentar. En otras palabras, en este gobierno ­como en todos los gobiernos- también existen contradicciones, metidas de patas, errores, cálculos desatinados, improvisaciones, etc. Ahora bien, lo que yo no tengo la menor duda es que Hugo Chávez y la revolución bolivariana es lo mejor que ha pasado por la política venezolana. Contrario a los gobiernos anteriores, este es un gobierno del pueblo, para el pueblo y con el pueblo. Por esto la clase dominante venezolana lo odia, por esto lo odia Washington y por esto lo odia esa jerarquía religiosa que bendice la opresión y la exclusión. Les guste o no les guste, Hugo Chávez ha demostrado ser un profeta de la liberación venezolana.

Cuarto escenario: Quienes residimos en el territorio de Estados Unidos tenemos una gran necesidad que el Centro Carter y la Organización de Estados Americanos (OEA) ­dos organizaciones simpatizantes de la oposición a la revolución bolivariana- vengan este próximo noviembre como observadores/as de las elecciones que van a celebrarse aquí en Estados Unidos para que garanticen lo que ellos/as dicen que garantizan; unas elecciones transparentes. No queremos que se repita lo sucedido en el año 2000 y vuelvan a robarse las elecciones, que suspendan el conteo de votos, que impidan a la gente negra votar, o que el Tribunal Supremo nos imponga un presidente como el que tenemos en la actualidad. Este golpe de estado, esta dictadura y violación a los derechos humanos y civiles aquí en Estados Unidos es la que deberían de estar observando, evaluando y criticando. Muy en particular deberían de evaluar las violaciones que el mal llamado Acta Patriótica lleva a cabo contra el pueblo estadounidense.

Quinto escenario: No podemos negar ni por un instante la participación en todo este proceso opresor llevado a cabo por el liderato de la mafia del exilio cubano residente en la ciudad de Miami, la cual no responde a los intereses del pueblo cubano residiendo en Estados Unidos ni mucho menos en Cuba. Estos/as mercenarios/as, entrenados/as como terroristas, con dinero federal y en suelo estadounidense, se han tomado muy en serio la mentira que Chávez quiere convertir a Venezuela en la Cuba de Fidel. De aquí dizque su misión mesiánica de salvar al pueblo venezolano. Estas son las personas con las cuales el golpista Pedro Carmona y el criminal Carlos Andrés Pérez siguen manteniendo los lazos del matrimonio terrorista en contra de la revolución bolivariana. Ya lo dicen por ahí; el diablo los cría y ellos/as se juntan.

Por lo tanto, mi petición es que en el nombre de Dios, dejen a Chávez gobernar en paz. Que la bendición de esa Diosa sea con el profeta Hugo Chávez -quien ha encarnado la esperanza liberadora venezolana en particular y Latinoamericana en general-y a la revolución bolivariana en su proyecto de construir la paz con justicia.
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El Padre Luis Barrios pertenece a la Iglesia San Romero de Las Américas (Nueva York).
23/07/2004 02:22 Enlace permanente. Tema: Venezuela No hay comentarios. Comentar.

Manifiesto Internacional de apoyo al gobierno bolivariano de Venezuela

manos.jpgRebelión

Desde multitud de puntos de la geografía mundial están surgiendo manifiestos de apoyo al presidente de Venezuela Hugo Chávez ante el referéndum revocatorio del próximo 15 de agosto con el que lo quieren desalojar de la Presidencia. En esta ocasión, es desde España, donde el Colectivo Cádiz Rebelde, hace público su manifiesto y adjunta el correo donde recibir adhesiones.

MANIFIESTO INTERNACIONAL DE APOYO AL GOBIERNO BOLIVARIANO DE VENEZUELA

Los abajo firmantes, trabajadores y trabajadoras de todas clases, hacen pública esta declaración de apoyo al Gobierno bolivariano de Venezuela que lidera el Presidente Hugo Chávez Frías, de cara al referendo del 15 de agosto de 2004.

Hugo Chávez Frías venció en las elecciones de diciembre de 1998 y, desde entonces, ha cumplido con su propuesta de cambio político promoviendo una Asamblea Nacional Constituyente y la aprobación en diciembre de 1999 de una nueva Constitución. Chávez venció de nuevo en las elecciones de 2000, con el apoyo de una gran mayoría de la población venezolana.

La Constitución de 1999 es uno de los textos constitucionales más avanzados del mundo y es fruto de la búsqueda de un modelo más humano y justo por parte del proyecto bolivariano, y ha apostado por una democracia real y participativa. Desde la asunción del poder, el gobierno bolivariano en sus diferentes escalas ha buscado implantar políticas contra la pobreza, a favor de la mejora de la educación y la sanidad. El gobierno bolivariano ha procurado mejorar el nivel de vida de los venezolanos, en especial el de la inmensa mayoría de la población que, fruto de la aplicación durante décadas de políticas neoliberales, vive en niveles de pobreza inconcebibles en un país que cuenta con amplios recursos provenientes del petróleo.

Los grupos opositores al Presidente Chávez, en su mayoría, han promovido una política de enfrentamiento radical, irresponsable e impropia de un sistema democrático. Han buscado la salida del Presidente Chávez por vías inconstitucionales, con el apoyo de los grandes grupos empresariales, de los medios de comunicación privados y de Estados Unidos y sus aliados. En vez de realizar una oposición constructiva y democrática, han violado la ley, han apoyado un golpe de Estado, han promovido la violencia callejera y casi arruinan al país con un paro petrolero y un cierre patronal.

El referendo revocatorio que tendrá lugar el 15 de agosto de 2004 en Venezuela será histórico porque, por primera vez en la historia democrática de la humanidad, un Presidente solicita el apoyo directo de la población en la mitad de su mandato. El referendo es posible gracias a la inclusión de mecanismos de democracia participativa en la Constitución de 1999.

Por todo ello, los abajo firmantes muestran su apoyo al Gobierno bolivariano de Venezuela y expresan su esperanza en que triunfe el NO a la revocación del mandato en el referendo del 15 de agosto.

Enviar firmas de adhesión a: cronicatalejo@ono.com
23/07/2004 02:42 Enlace permanente. Tema: Solidaridad No hay comentarios. Comentar.

Testimonios de un pueblo que ha recuperado la dignidad

venz.jpg¿Cómo son los proyectos sociales de Hugo Chávez en Venezuela?

Pascual Serrano
Rebelión


El barrio La Vega, dentro del distrito de Libertador en Caracas, en uno de tantos en los que se están desarrollando los programas sociales del gobierno venezolano. Allí, una población de seis mil venezolanos son asistidos por el Plan Barrio Adentro destinado a proporcionar asistencia médica con la colaboración de profesionales cubanos. Tras un año de funcionamiento del programa, ya se ha construido un pequeño, pero flamante centro de salud. En él hay dos médicos cubanos y una odontóloga también cubana. Esta última, Milagros Meliá, lleva tan sólo dos meses y se ha integrado junto con otros mil quinientos odontólogos cubanos en un nuevo proyecto de asistencia odontológica recién inaugurado, el Plan Sonrisa, que ya atiende veinte pacientes cada día en este consultorio.

La doctora Loraley García hace un año que vino de Cuba para trabajar en La Vega. En la actualidad los médicos están asistiendo cuarenta consultas diarias. En la sonrisa de todas ellas se aprecia el amor por su trabajo. “Nos quieren, nos protegen”, es el comentario de la doctora García cuando se le pregunta por la sensación que su presencia despierta entre los venezolanos.

En la sala de espera está María González, que tiene 34 años y dos hijos, y que viene a solicitar asistencia. “Antes, si uno se ponía enfermo por la noche, debía esperar al día siguiente para ir al dispensario y muchas veces no te atendían o no tenían medicación”, afirma. “Otras veces –añade-, íbamos al hospital y debíamos de hacer cola durante más de diez horas para que después no nos hicieran caso. Cerca está el hospital militar San Agustín, pero sólo atendían a militares y a sus familias. Ahora ya nos asisten las veinticuatro horas del día”.

Omaina Rico también espera para que le retiren los puntos de una herida en la mano. “En los hospitales no nos atienden bien o no nos dan medicinas. Ayer fui al hospital Pérez Carreño y no me atendieron, por eso si debemos de ir a un hospital tiene que ser al hospital militar. Antes no podíamos hacerlo porque hacía falta ser familiar de algún militar”, afirma.

Las nuevas políticas sanitarias no sólo se fundamentan en la estructura de atención primera de estos centros en los barrios populosos, toda la infraestructura hospitalaria militar se ha puesto a disposición de todos los venezolanos, no sólo lo pudimos apreciar en La Vega, también en el barrio de San Agustín o en Macarao.

Preguntada María sobre cómo se sienten en la nueva situación que vive el país responde sin dudarlo: “No contentos, orgullosos”. Sin duda, el proceso venezolano ha aportado algo más que prestaciones sociales, ha llevado al pueblo el orgullo y la dignidad.

Escueta en palabras, le interrogo a María sobre qué ha pasado en Venezuela para que se produzcan estos cambios: “Pues Chávez, yo soy una madre orgullosa de lo que hay en este país”.

Dentro del Plan Barrio Adentro en La Vega se encuentra también la Casa de la Alimentación. Allí una vecina hace en su propia casa 150 menús para otras tantas personas de entre las más pobres del barrio, niños, ancianos y embarazadas. Es una mujer pobre que sabe que hay gente más pobre. “Yo tuve mucha necesidad, por eso sé lo importante que es el apoyo y la solidaridad con los más pobres de mi comunidad”, nos explica.

Los alimentos los proporciona el gobierno a través de Mercal, una infraestructura de distribución de alimentos en los barrios pobres con la colaboración del ejército. Quienes cocinan sólo se benefician en que se les incluye entre los comensales. Para controlar el buen funcionamiento en la selección de los destinatarios y el estado de la comida se ha creado un comité de salud.

En el barrio de La Vega, también están funcionando otros planes asistenciales y de desarrollo desconocidos hasta hace un año como la misión Vuelvan Caras, la misión Sucre, Ribas o Robinson.

Isidoro Niños tiene 42 años es uno de los vecinos que se ha integrado en la misión Vuelvan Caras destinada a proyectos de desarrollo económico. Es albañil y no tenía trabajo. Ahora cuatro grupos de 120 personas están cultivando ocho parcelas de terrenos donde han sembrado hortalizas. “El gobierno a través de fondos procedentes de la empresa pública de petróleos (PDVSA) nos proporciona insumos y semillas para poner en marcha los cultivos. Además, nos da una beca de 186.000 bolívares y derechos para organizarnos en cooperativas”, afirma.

Sobre la propiedad de la tierra que están trabajando, se trata de terrenos del estado que siempre estuvieron improductivos porque ningún gobierno se preocupó de facilitar la mínima logística para que se pudieran cultivar. Aunque Isidoro no tiene dudas en cuanto a la propiedad: “Mire, ahora la tierra es del que la trabaja”.

El éxito de estos planes, que los venezolanos llaman misiones, ha sido tal que la oposición ha pasado de considerarlos métodos de infiltración de agentes cubanos y de ideas comunistas a prometer que los mantendrán si logran derrocar al presidente Hugo Chávez en el referéndum del 15 de agosto y, posteriormente, llegar al gobierno.

Fredy Bernal, el alcalde de Libertador, donde viven dos millones de personas, muchas de ellas en difíciles condiciones, nos recuerda los inicios de las misión Barrio Adentro: “El reto era cómo llevar un programa donde nunca antes había llegado. Yo le pedí permiso al presidente Hugo Chávez para hablar con Fidel Castro y solicitarle que Cuba colaborara con médicos. A él le pareció bien, fue un éxito y el plan se amplió a todos el país. La oposición llevó a los tribunales la misión Barrio Adentro y se sentenció que era ilegal la presencia de médicos cubanos. Yo dije que no puede ser ilegal la salud y que no iba a acatar esa orden judicial, que les esperaba junto con los vecinos a que nos metieran presos. Nunca vinieron. Ahora los mismos que las llevaron a los tribunales para que las prohibieran dicen que van a continuar con las misiones”. Hoy en Venezuela hay once mil médicos cubanos asistiendo a la población más pobre del país, nada menos que catorce millones de venezolanos.

Sobre esa promesa también tienen las ideas muy claras los usuarios de los planes. “La oposición no va a mantener las misiones. La oposición no va a hacerlo porque ni está ni ha estado con los pobres”, afirma Isidoro Niños.

Existen en La Vega otros programas más discretos pero muy valiosos. Como el de Tierra Urbana que permite legalizar los terrenos donde en su día hicieron sus casas. Antes no podían pedir un préstamo o vivían en la inseguridad de una vivienda sin la adecuada acreditación. O el Plan Avispa que permite reemplazar un ranchito insalubre por una casa digna de dos habitaciones con la ayuda de soldados que no hacían nada encerrados en los cuarteles. Para los que están en la indigencia se creó el Plan Nacional de Vivienda, donde el gobierno subsidia el 70 % del precio de la casa o el 100 % a quienes, según se determine, no dispongan de recursos.

En la educación la revolución también ha sido absoluta. Las nuevas Escuelas Bolivarianas han permitido unir el anterior turno de mañana o tarde para que los niños de clases populares puedan comer en el colegio y garantizar la educación hasta los quince años. Ya están funcionando tres mil cien escuelas de este tipo. La Misión Robinson está destinada a la alfabetización de adultos, la Misión Ribas para quienes no pudieron acabar secundaria y la Misión Sucre para la etapa universitaria de los adultos que están trabajando o abandonaron la carrera.

La recién creada Universidad Bolivariana dará educación a 400.000 jóvenes de clases humildes. “Antes, en al Universidad Central sólo el 2 % de quienes iban eran pobres. Era una universidad pública y subsidiada por el gobierno para los ricos”, nos señala un vecino de La Vega.

En este barrio podemos entrar en un gran edificio recién inaugurado destinado a colegio por el día y por la noche a las misiones educativas. Allí está Amanda Peña, de cincuenta años, que está inscrita en la Misión Robinson. “Estoy aprendiendo mucho, le agradezco al gobierno que haya hecho lo que no hicieron los anteriores. Nos han tenido en cuenta, ahora hasta nos paran para que estudiemos. En cuarenta años aquí nunca nos enseñaron. Mis dos hijas están también en la misión Ribas”, afirma. Anameri Pérez, con dos hijos en Misión Robinson asiente a los comentarios de su vecina. Las cifras también son elocuentes. De un promedio anual de alfabetización de veinte mil personas durante los últimos veinte años, se ha pasado a un 1.200.000 alfabetizados en la primera mitad del 2004. Por su parte, la misión Ribas para educación secundaria está formando a más de un millón de venezolanos y la Misión Sucre para estudios universitarios a otros 120.000. Y es que el presupuesto del país en educación ha pasado del 2’8 % del PIB en 1998 al 7 % en el 2003.

También hay críticas, dos jóvenes nos paran a la salida del colegio para denunciar el barrizal que hay para acceder al colegio. Sin duda, hay muchas cosas que hacer todavía en Venezuela. Antes nadie si fijó en ese charco de barro porque por ese camino no se iba a ninguna escuela, no se iba a ningún lugar.

La Vega no es un barrio excepcional por disponer de estos planes de desarrollo. Las misiones se encuentran en cualquier zona suburbial de Caracas y en muchas del país, quizás no todavía en todas las necesarias. En Macarao se acaba de inaugurar el centro de salud. Juan Garrido, el médico cubano que lleva ocho meses aquí podrá dejar la casa particular de un vecino que le acogió para poder trasladarse a vivir a ese centro. Hasta ahora los vecinos de Macarao tenían un dispensario que llevaba veinte años sin funcionar. Juan Garrido nos relata el grave estado de salud en que se encontró a los vecinos de este lugar: “Había parásitos, deshidratación, un gran abandono sanitario. También pudimos comprobar que los médicos privados les pedían muchas pruebas innecesarias para sacarles el dinero”.

En Macarao disponen hasta de un licenciado en cultura física también gracias al gobierno cubano. Hipólito lleva un año aquí organizando actividades físicas para niños y ancianos, todas gratuitas. Aunque echa de menos su Cuba natal a la que pronto volverá, quiere dejar claro que “es una cosa muy bella lo que está sucediendo en Venezuela, todos los latinoamericanos somos hermanos y debemos trabajar juntos en mejorar las condiciones de vida de nuestro pueblo”.

También aquí se ha iniciado el plan de odontología. Extracciones, empastes y limpiezas hasta ahora sólo accesibles a quiénes tenían recursos económicos están a disposición de todos. Como diría Fredy Bernal, “hemos democratizado la sonrisa”.

Uno se pregunta por qué ha tenido que pasar tanto tiempo para que los venezolanos humildes puedan disfrutar de los recursos de un país rico y recuperar la dignidad. En Macarao, el joven Fernando Rodríguez aporta algunas claves. “Yo tengo treinta años, pero sólo me he planteado votar en las dos últimas elecciones, antes no me interesaba, no había nada por lo que votar. Ahora con Hugo Chávez sí”.

Para María la revolución ha sido tener médico para su dos hijos, para Isidro poder trabajar en sus propias tierras, para Amanda poder aprender a leer, para Fernando descubrir que la democracia tiene sentido. Todos ellos están convencidos de que no se van a dejar arrebatar el nuevo mundo que está naciendo en Venezuela. Han afrontado muchas batallas, el golpe de Estado del 11 de abril del 2002, el sabotaje petrolero de diciembre de ese año y cinco elecciones que buscaban bloquear el proceso de cambios en Venezuela. Ahora, el quince de agosto, los mismos que conspiraron para derrocar a su presidente, su Parlamento y su Constitución, quienes estuvieron llevándose la riqueza petrolera del país hacia sus residencias en Estados Unidos y quienes hoy en Iraq y antes en América Latina se creyeron con derecho a decidir el destino de los pueblos, buscan derribar al presidente de Venezuela mediante un referéndum revocatorio.

Un referéndum que a buen seguro ni lo ganaría Bush en su país ni la mayoría de los presidentes marionetas colocados en América Latina por Estados Unidos a golpe de intrigas y dinero. Pero que, en Venezuela, lo ganará Hugo Chávez, o lo que es lo mismo, lo ganarán María, Isidro, Amanda, Fernando, el pueblo venezolano.

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23/07/2004 02:40 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

Hugo Chávez: "En Venezuela se está librando una batalla contra el imperialismo norteamericano"

chavez.jpg"El jefe de la oposición se llama George W. Bush"

Rebelión


Así lo manifestó el líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez Frías, durante el acto de juramentación de las Unidades de Batalla Electoral y los jefes de las Patrullas Electorales del estado Miranda, celebrado este miércoles en el Coliseo de La Urbina.

El Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías, inició su alocución felicitando a los integrantes del Comando Maisanta por el "avance organizativo" que se ha registrado en el estado Miranda.

Resaltó que el movimiento revolucionario nunca antes había estado tan unido y organizado como hoy y que muestra de ello son las Unidades de Batalla Electoral (UBE) y las Patrullas Electorales, las cuales se alimentan de "la unidad de la diversidad" tanto de grupos políticos como sociales.

"Esta unidad revolucionaria es la confluencia de distintas organizaciones políticas y sociales que hoy nos permiten presentar, al país y al mundo, un movimiento revolucionario unido como nunca antes lo estuvo en toda la Historia venezolana", señaló.

Chávez pidió a los venezolanos seguir fortaleciendo "la unidad profunda y verdadera", tanto en el pensamiento como en la acción, la organización y la movilización y citando al Libertador, Simón Bolívar, añadió: "sólo la unidad nos falta para completar la obra de nuestra regeneración, unámonos y seremos invencibles".

"Este movimiento nacionalista y revolucionario, unido como está, verdaderamente es invencible", afirmó.

Aseguró que "una poderosa máquina revolucionaria es la que está en marcha por toda Venezuela, una maquinaria que va a conducir a este pueblo a otra gran victoria". "Hoy es 21 de julio -añadió-. Faltan apenas 10 días de este mes y 14 del próximo mes de agosto, es decir, 24 días para que amanezca el día 15 de agosto día en que el pueblo de Bolívar va a escribir otra página victoriosa más en la Historia venezolana de comienzos del siglo XXI".

Sin embargo, hizo hincapié en que "el juego no se gana hasta que se hace el out número 27". De esta forma dejó claro que "ningún hombre y ninguna mujer de nuestro movimiento unitario bolivariano debe dejarse invadir por algo que puede ser nefasto: el triunfalismo".

Advirtió que hay que tener "cuidado con el triunfalismo" y agregó que el 15 de agosto por la noche los revolucionarios podrán cantar victoria y proclamarse ganadores. No obstante, indicó que mientras ese día llega, "lo que nos corresponde es batallar duro, sin descanso, sobre todo los líderes en todos los niveles".

Recordó a los líderes de las UBE y las Patrullas "tienen una tarea fundamental en esta Batalla de Santa Inés para derrotar al diablo el 15 de agosto" y aseveró que "el diablo tiene nombre y apellido, no estamos batallando nosotros con enemigo pequeño".

"El jefe de la oposición venezolana se llama George W. Bush. Contra ese caballero es que estamos batallando nosotros, es decir, contra el imperialismo norteamericano. Hay que ubicar la batalla en su justa dimensión, que nadie crea que estamos batallando contra un enemigo débil, todo lo contrario compañeros, compañeras, compatriotas y camaradas, estamos dando una batalla contra el imperio más poderoso que ha existido sobre la Tierra en toda su Historia", afirmó el presidente venezolano.

Calificó al referendo como "una verdadera prueba de fuego" para la Revolución Bolivariana. "Aquí no se está realmente debatiendo si Chávez se va o no se va, aquí lo que se está debatiendo es o la Patria o la colonia y nosotros hemos decidido ser una Patria libre y no una colonia norteamericana", dijo.

Acusó a la oposición "de estar el servicio de la primera potencia mundial y pretender entregar a su propia patria al servicio del imperio, por eso le decimos con toda la fuerza de 500 años, con todo el barro de nuestros muertos y con todo el amor por nuestro pueblo: ¡NO volverán caballeros!"

Exhortó a los bolivarianos a "combinar la calidad y la pasión revolucionaria con la eficacia política" a fin de hacer las cosas bien. En ese sentido, instó a cada quien a cumplir con su tarea en el ámbito colectivo, aportar su esfuerzo e inyectar una elevada dosis de razón y moral a sus acciones.

Tras juramentar a las UBE y a los jefes de las Patrullas les deseó suerte en la batalla y les recomendó no perder la calma porque "en medio de un combate uno no puede molestarse puesto que "el que se pone bravo o se desespera comienza a perder el juego."

"Hay que mantener la calma, aún en el medio del fragor de la batalla. Nosotros los revolucionarios no perdemos la calma nunca, ni en las más difíciles circunstancias. Mantenemos la calma y la seguridad en nosotros mismos", afirmó.

Dijo que "hay que estar muy alerta porque a todas luces se ve venir una campaña violenta" liderada por la oposición porque se saben derrotados, tanto en el referendo ratificatorio del 15 de agosto como en las elecciones regionales a celebrarse el próximo mes de septiembre: "Tengan ustedes los cañones cargados y a cada infamia hay que responderles con fortaleza y con coraje. Es la batalla de todos los días, en todos los espacios: en la calle, en la televisión, en la radio, en la prensa escrita".

Destacó que "hoy más que nunca Venezuela está acompañada a nivel internacional" y que la batalla que aquí se está librando "tiene impactos mundiales".

"Es la batalla mundial entre el llamado nuevo orden neoliberal, que pretende acabar con el mundo, y este proyecto alternativo, humanista, revolucionario y bolivariano que es hoy ejemplo para el mundo", señaló.

Concluyó anunciando que "a partir del 1 de agosto arranca la ofensiva nacional y el día 15 de agosto el ataque general en todo el país: la batalla de la victoria, la Batalla de Santa Inés".
23/07/2004 02:39 Enlace permanente. Tema: Venezuela No hay comentarios. Comentar.

Entrevista a Ricardo Alarcón, presidente del parlamento cubano

r_alarcon.jpg"Bush quiere anexionar Cuba a Estados Unidos

Francisco Forteza
AMATE


LA HABANA, 16 DE JULIO.-El presidente del parlamento cubano, Ricardo Alarcón, dijo en La Habana que con sus nuevas medidas anticubanas el mandatario estadounidense, George W. Bush, ha convertido a los cubanos residentes en Estados Unidos en ciudadanos de segunda categoría y pretende anexar a Cuba a ese país.

"Está creando un apartheid" contra los cubanos residentes en territorio norteamericano, dijo Alarcón en entrevista concedida a AMATE en la sede de la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento cubano) en esta capital. "Lo peor del nuevo plan de Bush no es solo por causa de las sanciones que impone contra la familia, sino porque por primera vez presenta un programa norteamericano de gobierno de Cuba para el futuro, que comenzaría su vigencia desde ahora. La Casa Blanca va a designar desde ahora un llamado coordinador de la denominada transición quien dirigiría una etapa inicial del gobierno que pretenden instaurar aquí".

"Desde ahora el gobierno estadounidense crearía lo que se ha llamado como Comité Permanente del gobierno de Estados Unidos Para la Reconstrucción de la Economía" cubana, lo cual equivale a que administrarían la economía de la Isla una vez que destruyeran la revolución. Ello equivale a la anexión de Cuba a Estados Unidos", denunció el dirigente.

"Puede parecer exagerado, pero a personas que se les han ocurrido acciones inmediatas como castigar familias, ancianos cubanos en ambos países con sus sanciones, y medidas ridículos como prohibir el envío a Cuba de ropas y productos de aseo es perfectamente comprensible que tengan como objetivo el anexionismo", puntualizó.

Recordó que el informe de casi 500 páginas de Bush que contienen la manera de gobernar a Cuba por parte de Estados Unidos, contempla despojar a los cubanos incluso de sus viviendas y devolvérselas a sus antiguos dueños privados.

"Ellos saben que ello provocaría en Cuba un descontento tan profundo entre la población, que han ideado un plan represivo cruento para lidiar con esa fase", manifestó.

Alarcón consideró que aún es temprano para hacer un cálculo económico preciso del daño que causarán las medidas de aplicación inmediata -están vigentes desde el día 30 pasado- de Bush, pero recordó que por lo pronto hicieron desaparecer varios vuelos humanitarios a Cuba y han hecho más complejos los que se realizan desde Miami, Florida.

La administración republicana limita ahora los viajes de cubanoamericanos a su patria a solo una vez cada tres años. Otras medidas son tratar de limitar las remesas que envían esas personas a sus familiares en la Isla al tolerar solo por nivel de parentesco "de primera categoría" sus receptores, y prohibir los envíos de paquetes con ropas y artículos de aseo personal.

"Pese a las sanciones con las que amenaza ahora la administración Bush a los cubanos residentes en Estados Unidos, muchos de estos han dicho que buscarán la manera de seguir visitando a sus familias en Cuba y enviando su ayuda. Cualquiera haría lo mismo en sus casos. Las acciones de Bush van contra la esencia de la Constitución de Estados Unidos porque inciden -con amenazas de castigos- en las vidas privadas de las personas, en sus relaciones familiares. Muchos políticos republicanos conservadores no podrán entender nunca medidas como esas a partir de que atacan valores familiares", dijo el presidente del parlamento cubano.

Sobre las repercusiones en Cuba de las medidas de Bush, Alarcón recordó que el gobierno isleño reaccionó subrayando que defenderá los amplios beneficios sociales que tiene la población cubana y su nivel de vida y de alimentación en general.

"Las alzas en los precios que se decretaron tras un cierre organizativo de las tiendas que venden sus artículos en Cuba por divisas no son significativas", expresó.

El presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba dijo que las medidas de la Casa Blanca sí tienen un efecto político: el de unir a todos los cubanos en la Isla en contra de estas y de Bush, y cohesionar a estos con un amplio sector cubanoamericano en Estados Unidos, que las ha repudiado.

"Quienes hicieron estas medidas buscan fines electoralistas, inmediatistas, como sería el de tranquilizar y asegurar el voto y las influencias de cubanoamericanos extremistas que ya no tienen lazos con su país y que en algún momento llegaron a acusar al presidente Bush de ser un traidor a la causa", afirmó.

Alarcón llamó la atención sobre el hecho de que al anunciar las medidas anticubanas, el Subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Roger Noriega, hizo una distinción entre dos grupos de cubanos residentes en Estados Unidos.

"Les interesa el voto en noviembre próximo de los batistianos, de la mafia cubana encabezada por personas como Lincoln Díaz Balart e Ileana Ross-Lethinen y han desechado a los nacidos en Cuba que tienen vinculos con Cuba y que llegaron a Estados Unidos recientemente", expresó.

El diputado cubano observó además que con las reacciones de amplias capas de cubanoamericanos contra las medidas de Bush, se ha probado que los cubanos residentes en Estados Unidos no solo "exiliados" sino una comunidad que vive en el extranjero.

"¿Qué exiliado en el mundo visita y pelea por mantener su derecho a su país de origen?", preguntó.

El dirigente parlamentario consideró que el fracaso de las medidas de Bush es cuestión de tiempo. "Al parecer, el candidato por el Partido Demócrata, John Kerry, ha dicho que las eliminará si llega a la presidencia, pero incluso si Bush es reelecto, el rechazo a las acciones que acaba de aplicar se irá ampliando para llevar a un desastre electoral a los republicanos más tarde", pronosticó.

"Las acciones fueron aplicadas bajo la presión de la mafia anexionista de Miami, que está desesperada, que quiere acelerar a toda costa el fin de la revolución Cubana, usar todos los recursos del estado norteamericano ahora con ese fin, porque nunca en la historia de dio antes que la derecha estadounidense tuviera además de la presidencia, la jefatura de ambas cámaras en el Congreso y a tres docenas de individuos de origen cubano en posiciones claves en la administración republicana", expresó.

"Si con esta combinación que incluye conceptos globales como la guerra preventiva y ataques como el de Iraq no pueden lograr sus objetivos, después perderían quizá la presidencia o las mayorías en las cámaras", dijo. "Con el tiempo, el destino de todas sus medidas es el fracaso".

En este contexto Alarcón alertó sobre la posibilidad de algún tipo de operación bélica próxima de Estados Unidos contra Cuba.

"Es verdad que están muy enredados con la situación en Iraq, pero en la Casa Blanca actúan con tanta irracionalidad que podrían pensar que creando un nuevo foco de tensiones, en este caso con Cuba, podrían llevar a la opinión pública estadounidense a desviar la atención del escenario iraquí", subrayó.

Alarcón consideró que de decidir tal cosa el gobierno de Estados Unidos -que no ha negado la posibilidad un ataque militar a Cuba como opción- podría recurrir a ataques aéreos y otras operaciones.

"En nuestro país van a encontrar una resistencia total. Nosotros estamos preparados y no adoleceremos de imprevisiones como en otros casos de la historia. Aquí la población está cohesionada. No hay diferencias religiosas violentas ni enfrentamientos étnicos", advirtió el parlamentario.

BUSH, LA REELECCIÓN y MICHAEL MOORE

El presidente del parlamento cubano, quien es un especialista en el análisis de las políticas en Estados Unidos, no quiso hacer pronósticos sobre el resultado de los comicios presidenciales en ese país en noviembre próximo.

"Bush ha cometido muchos disparates. La carrera de ningún político en el mundo habría sobrevivido de cometer un solo de esos errores. Sin embargo, el presidente norteamericano se las ha arreglado para aún mantenerse en la lucha en los sondeos".

Como derivación de esa visión, Alarcón anunció que estará en un panel este fin de semana en la televisión cubana que presentará el documental del cineasta Michael Moore "Farenheit 9/11".

Comentó que en ese filme puede verse desde el robo por el candidato republicano de las elecciones del año 2000 con la ayuda de los cubanoamericanos extremistas y del gobierno republicano de la Florida, hasta las posiciones de los demócratas que permitieron que el fraude siguiera su curso.

"Kerry ha dicho que seguirá la guerra en Iraq si gana la Casa Blanca y dió su respaldo a Bush cuando este, con argumentos falsos, invadió ese país", puntualizó.

Alarcón afirmó que con respecto a Cuba, el retador demócrata ha dejado claro que seguirá tratando de destruir el sistema político, social y económico cubano. "Más de lo mismo", precisó, aunque admitió que difícilmente "ya haya nacido" una persona como Bush en cuanto a sus políticas absurdas anticubanas.

No obstante reiteró que Bush "se robó la elección del 2000, hizo la guerra a Iraq con argumentos falsos, tomó la economía norteamericana con ingresos por 500 mil millones de dólares y la devolvería, de perder los comicios, con un déficit de 500 mil millones de dólares y es el primer presidente estadounidense que debe admitir que no creó empleos en el país sino que los redujo".

"Los resultados de los comicios de noviembre dependerán de que millones de norteamericanos aún engañados por Bush, abran los ojos", vaticinó.

No obstante, subrayó que Kerry no ofrece un programa de gobierno realmente alternativo al de Bush. "Quién tiene un programa alternativo es Ralph Nader (candidato independiente) pero ya sabemos que a partir de las estructuras tradicionales de las elecciones norteamericanas, no ganará", precisó.
23/07/2004 02:37 Enlace permanente. Tema: Entrevistas No hay comentarios. Comentar.

EEUU/Cuba: Lo peor que les puede pasar

blanca_1.jpgNelson P Valdés
Rebelión


Introducción

El siguiente trabajo es resultado de la lectura del ensayo de nuestro amigo Aurelio Alonso. En sus comentarios Aurelio básicamente enfatiza lo que pudiera suceder debido a las medidas tomadas por el gobierno norteamericano contra Cuba. Acertadamente, Aurelio señala que la irracionalidad presidencial norteamericana puede provocarle a cualquiera mareo (y, hasta migraña).

En este trabajo anotaremos lo que le puede suceder a los Estados Unidos con las ‘políticas” que ha estado siguiendo. Deseo, proveer un marco general de referencia o contexto. Es necesario analizar parte de las implicaciones sistémicas de la “irracionalidad” que está en el poder en Washington, DC. El trabajo no promueve optimismo, aunque si señala que el sistema político y económico norteamericano confronta serios problemas estructurales (sin contar los movimientos sociales y políticos opuestos a la presente coyuntura) que bien pudieran limitar a largo plazo su capacidad de acción.

Primer Problema: Déficit Federal

Estados Unidos tiene la mayor economía del mundo, su Producto Nacional Bruto es de un poco más de $13 trillones de dólares (13 millones de millones). Esto es una cifra astronómica. Sin embargo, ese enorme poder económico adquiere otra dimensión cuando encontramos que el total acumulado de las deudas federal y estatales de EU es de $7.2 trillones.

Desde Septiembre del 2003 la deuda norteamericana crece $1.7 billones (casi dos mil millones de dólares) por día. Esto significa que las deudas generadas por el gobierno federal y por los gobiernos estatales representan $24,619.86 per capita. (El GDP per cápita es de $37,800. Por lo tanto, la deuda federal acumulada ya representa el 65% del promedio de ingreso nacional).

El presupuesto federal del 2005-2006 será de $2.4 trillones de dólares. Los impuestos generados a nivel federal sólo cubren el 78.3% de los gastos del gobierno de George W Bush. Mientras tanto, $521 billones de dólares se sumarán a la ya sideral deuda, aumentando la misma hasta llegar a $3 trillones.

En el presente año el presupuesto del Pentágono aumentó 7%, contribuyendo a casi $700 billones del presupuesto federal (la suma del presupuesto de guerra, costo por pago de retiro de los militares y servicio médico al sector). El gobierno de los Estados Unidos gasta más recursos que los restantes 21 países con mayores presupuestos militares. Esto no es sorprendente ya que el gobierno de Washington posee 740 bases militares en todo el globo.

Es usual prestarle atención, como bien se merece, y criticar, las enormes cantidades de recursos que benefician al complejo militar industrial – como le llamó el presidente norteamericano Dwight Eisenhower en su último discurso antes de dejar la Casa Blanca.

Sin embargo, hay dos fenómenos que usualmente no se analizan.

Generalmente se asume que la carrera armamentista tiene el fin de mantener al gobierno de los Estados Unidos como la potencia militar y hegemónica sobre el resto de la humanidad. Efectivamente, es así. Sin embargo, no se entiende lo suficiente que los presupuestos militares norteamericanos tienen la fundamental y prioritaria misión de apropiarse y socializar los ingresos de la población norteamericana y distribuirlos mediante el presupuesto federal a las enormes, poderosas y monopolísticas corporaciones dedicadas a la unilateral carrera armamentista.

Este proceso de redistribución del ingreso de la población norteamericana se esconde bajo los argumentos de la necesidad de luchar contra el peligro externo (que cambia con el tiempo), el énfasis en el patriotismo, y la necesidad de hacer contrataciones sin que exista la mas mínima competencia --ya que en casos de seguridad militar y de secretos no se pueden seguir “las leyes del mercado.” De ahí que tengamos en EU un capitalismo de estado donde el gobierno federal (o mas explícitamente el Pentágono) recibe tanto capital como desee. Ese capital federalizado se transfiere por el estado a las propias corporaciones que influyen y controlan al ejecutivo y el congreso. Esta es una relación con el sistema industrial militar, que refleja su papel dentro del nuevo capitalismo norteamericano. Resulta extraordinario que el Pentágono no tenga que responder qué hace con ese capital.

Segundo Problema: Corrupción del complejo industrial-militar y del Pentágono.

En el 2005, el presupuesto del Pentágono será de un poco mas de $500 billones de dólares (sin contar costo de retiro y gasto médico de los retirados). No existe una empresa capitalista en el mundo que tenga esa escala de capital. La corporación más grande del mundo, Exxon Mobil, tiene un valor de $200 billones.

El Departamento de Defensa de los Estados Unidos tiene un monto de inversiones ascendente a $1 trillón en todo el mundo. Es tal la masividad del capital controlado por los militares norteamericanos, que solo su poder de compra a discreción constituye más del 50% de lo que el gobierno federal gasta. Cada mes el pentágono expide 3.4 millones de cheques como pago de salarios, sin contar los contratos a empresas en todo el mundo. Ninguna empresa en una economía planificada ha tenido que procesar tanto capital.

La oficina del General Accounting Office del gobierno federal de los Estados Unidos en un informe en Febrero de 1997 reportó que,

“The Department [of Defense] does not yet have adequate financial management processes in place to produce the information it needs to ensure adequate accountability and to support its decision-making process. No military service or other major DoD component has been able to withstand the scrutiny of an independent financial statement audit. This situation is one of the worst in government and is the product of years of neglect.” [1]

“El Departamento [de Defensa] no dispone todavía de mecanismos efectivos de administración financiera para producir la información necesaria con el fin de garantizar un adecuado control contable y respaldar el proceso de toma de decisiones. Ningún servicio militar o parte integrante del Departamento de Defensa ha estado en capacidad de someterse al escrutinio de de una auditoría financiera independiente. Esta es una de las peores situaciones en el gobierno y es el resultado de muchos años de abandono.”

El llamado Departamento de Defensa nunca ha pasado una auditoria externa, y según un estudio independiente es una institución que se puede describir como “incapaz de rendir cuentas, ineficiente y sin control “ (“unaccountable, inefficient, out of control”). Los militares norteamericanos no poseen los medios de acumular información de costos actuales que expliquen cómo manejan sus recursos. Además, tampoco pueden responder adónde han ido a parar billones de dólares. [2]

Durante el año fiscal 2000, el Inspector General del Departamento de Defensa reveló que el Pentágono no podía explicar la desaparición de $1.1 trillones de dólares. ”[3] Durante las reuniones del Congreso para la confirmación de Donald Rumsfeld como Secretario de Defensa en enero del 2001, el senador Robert Byrd declaró que los propios auditores del Departamento de Defensa reconocían que no podían responder sobre el destino dado a más de $2.3 trillones de dólares.

Las principales corporaciones privadas del complejo militar-industrial sistemáticamente falsifican, roban e inventan costos a fin de cobrarle al Pentágono cantidades altísimas y hasta extravagantes.[4]

Tercer Problema: Treasury Bills y Dependencia Extranjera.

Junto a la creciente deuda pública nacional, la corrupción e ineficiencia del complejo militar-industrial, los norteamericanos confrontan una deuda privada que ya llega a los $22 trillones de dólares. Los gastos de los consumidores contribuyen al 70% del Producto Nacional Bruto; pero el 19% del ingreso norteamericano se va en el pago de deudas como consumidor. El 18% del valor de las propiedades de los norteamericanos también está endeudado. Hoy en día el consumidor norteamericano promedio puede tener un determinado nivel de vida no por lo que gana, si no por lo que debe. En otras palabras, su alto grado de endeudamiento personal es parte del “American way.” Un analista de la CNN reportaba que “la deuda de consumidor y de hipotecas tienen la proporción más alta de ingreso disponible que en ningún otro momento.”[5]

El norteamericano promedio vive de préstamos y créditos. Y el gobierno federal también.

El crónico y creciente déficit en la balanza de pagos ha convertido a los Estados Unidos en el país más endeudado en el mundo. No hay otra nación que tenga la deuda pública y privada de los norteamericanos.

La proporción de deuda pública norteamericana en manos de intereses extranjeros era de 15% a mediados de los 70.[6] Ya en 2003, llegaba al 37%. En el 2004, según el US Federal Reserve, el 42% de la deuda pública federal lo controlan intereses extranjeros.

Los dólares que salen para comprar productos de Japón, China y otros países de Asia, regresan a Norteamérica, ya que esos países no desean aumentar el valor de sus respectivas monedas (yen Japonés o yuan Chino); de lo contrario, el valor de sus exportaciones costaría mucho más y se reducirían en volumen y competitividad.

Entre el 2001-2003, el capital extranjero ha financiado el 80% del incremento de la deuda pública de Estados Unidos. Al mismo tiempo, su posición en cuentas corrientes y en inversión neta a nivel internacional ha disminuido.

El dólar proveniente de Asia vuelve a Estados Unidos para comprar empresas, invertir en las finanzas y otros mercados, para adquirir “Treasury bills” y bonos que el gobierno federal imprime a fin de sufragar sus propias necesidades de capital. Ya en el 2000 la República Popular China gastaba la misma cantidad en su presupuesto militar que en la compra de los llamados “T-Bills.”[7] [En los últimos años, la balanza de pagos anual de Estados Unidos ha sido desfavorable con Japón ($80 billones) y China ($86 billones)].

En estos momentos la República Popular China (RPCh) es el segundo gran comprador extranjero de la deuda federal, solo excedido por Japón. Los japoneses poseen 33% de la deuda pública norteamericana, y un 40% del incremento correspondiente a los años 2000-2003. La RPCh posee un 18% de esa deuda y el 28% del incremento entre el 2000-2003. Las compras de bonos federales por parte de la RPCh aumentaron un 20% en el 2000 y el incremento fue más del 100% entre el 2001-2003.

Aproximadamente $500 billones de dólares extranjeros entran anualmente en la economía de Estados Unidos para comprar bonos y activos federales. Esos recursos son utilizados para pagar intereses de deudas previas. Lo que se recibe por un lado, se transfiere por el otro. Y como bien señala Henry C K Liu director de la firma Liu Investment Group un bono federal le permite a su dueño demandar del Federal Reserve Bank de los Estados Unidos un pago en dólares y el gobierno norteamericano puede imprimir tales pagos si fuera necesario.[8] El interés que se paga sobre ese instrumento también puede ser impreso y, por lo tanto, el gobierno norteamericano tiene – hipotéticamente – fondos ilimitados. Esa opción, por supuesto, es inflacionaria y funciona siempre que se acepte el dólar norteamericano.

A Modo de Conclusión

El gobierno de los Estados Unidos, bajo la presidencia de George W. Bush, constituye un serio peligro para la humanidad. Los ideólogos, los políticos y los intereses que dominan las decisiones de esta administración no descartan la hipotética opción de destruir a la revolución cubana. Se consideran dueños de un poderío aplastante y que cualquier rebeldía contra ellos es fútil. Pero resulta que ese poder no es autosuficiente y ni siquiera autónomo. Es estructuralmente débil y más dependiente del resto del mundo de lo que parece.

Algunos de los problemas que he apuntado inciden en esta situación estructural: 1) la deuda federal es incosteable, 2) la dependencia del gobierno federal de financiamiento externo tiene numerosos limitantes, 3) la balanza de pagos negativa aumenta esa dependencia, 4) el norteamericano promedio tiene una deuda financiera impuesta sobre él por políticas militaristas; además de un progresivo incremento en la deuda personal y de tarjetas de crédito que han producido una burbuja cada vez mas peligrosa, 5) el gobierno, así como el consumidor norteamericanos, dependen de terceros para continuar su política militar y el nivel de vida norteamericano, 6) la economía de la RPCh se industrializa, crece con rapidez y contribuye a sostener el sistema capitalista mundial por decisión política.

La historia de los próximos años no podrá desarrollarse al margen de estas profundas tensiones que atraviesan el sistema norteamericano. Y puede ser peor para los Estados Unidos de lo que algunos imaginan. Es bueno no perder de vista estos problemas si queremos que esa historia no nos sorprenda.

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[1] United States, General Accounting Office, High Risk Series, February 1997, Defense Financial Management, GAO/HR-97-3, Overview, p.1.

[2] Ibid, p. 3.

[3] 06/28/03-National Public Radio Morning Edition, Kucinich interviewed by Bob Edwards.

[4] 06/15/04- UPI - “Audit shows Halliburton squandered in Iraq” Una sola corporación, Halliburton a malversado cerca de $8 billones de dólares entre el 2001-2004.

[5] CNN, Octubre 3, 2003: 10:32 AM EDT - Justin Lahart, CNN/Money Senior Writer.

[6] "Major Foreign Holders of Treasury Securities," [http://www.ustreas.gov/tic/mfh.txt] y "The Budget and Economic Outlook: Fiscal Years 2004-2015;" Table F-2, and "Analytical Perspectives, Budget of the US Government, FY 2005," Table 15-6.

[7] Los “treasury bills” son bonos a corto plazo, usualmente tienen una vida de seis meses y son vendidos por el United States Treasury. Técnicamente se les considera un “discounted security” – en el momento en que se le compra al gobierno de Estados Unidos se paga un precio por debajo del precio de su valor real. El gobierno paga el valor real del bono e interés cuando se redime. Invertir en este tipo de instrumento es considerado una “inversión sin riesgo.” Ver: http://www.investorwords.com/5197/US_Treasury_Bill.html

[8] Henry C K Liu, “Global Economy: Two Cents’ Worth, Crippling debt and bankrupt solutions,” Asia Times (Hong Kong), Septiembre 28, 2002.

Nelson P Valdés - profesor de Sociología, University of New Mexico. Profesor Visitante, Duke University.
23/07/2004 02:35 Enlace permanente. Tema: EEUU/Cuba No hay comentarios. Comentar.

Vamos a hablar de la prostitución en Cuba

jinetera.jpgLuis Ortega
CubaDebate


El presidente Bush ha descendido de su pedestal para denunciar que hay mucha prostitución en la Cuba de hoy. Obviamente, el presidente no sabe lo que fue Cuba en un tiempo pasado y lo que es ahora.

Tampoco sabe lo que es el propio lugar donde vive, es decir, Washington D.C., donde la prostitución, masculina y femenina, es una de las industrias más lucrativas, suponiendo que eso se pueda llamar industria.

Cuba fue, desde los tiempos de la colonia, y hasta el triunfo de la revolución, uno de los centros más importantes de prostitución en las América.

Eso lo viví yo de cerca y tengo muchos recuerdos.

En La Habana, la capital, la prostitución era uno de los negocios más lucrativos para los jefes de policía y sus subordinados.

Recuerdo un episodio muy pintoresco. Ocurrió durante los años 40, más o menos. La casa de prostitución más famosa de la capital era la casa de Marina. Estaba en la calle Genios, muy cerca del Palacio Presidencial. Muchos turistas americanos salían del barco e iban derechitos para la famosa casa.

Un día llegó a La Habana el actor Errol Flyn, que era entonces muy famoso y enseguida lo llevaron a la casa. Alguna muchacha del barrio lo vio entrar en la casa y dio la voz en toda la zona.

Entonces ocurrió algo muy curioso. Más de mil mujeres, de todas las edades, e incluso niñas, se aglomeraron frente a la casa de Marina exigiendo que Errol Flyn saliera. Querían verlo. Querían su autógrafo. Querían sobarlo.

Fue un verdadero escándalo. Todo aquel barrio, el espacio entre Galiano y el Prado, y entre Neptuno y la calle San Lázaro, estaba ocupado por miles de casas de prostitución.

Era uno de los mejores negocios de la ciudad.

Andando los años, Marina mudó su negocio para la calle Trocadero. Creo que entre Industria y Crespo, si no me equivoco. La zona llegó a convertirse en un escándalo intolerable. Llovían las críticas.

Un día se me ocurrió iniciar en el periódico donde yo trabajaba una campaña contra la prostitución. Aquello fue sensacional. El primero que se disgustó conmigo fue el jefe de la policía, luego los ministros del gobierno.

La campaña fue de tal naturaleza que no tuvieron más remedio que invadir el barrio y cerrar todas las casas de prostitución. Botaban los muebles para la calle, expulsaron a las mujeres, detuvieron a las dueñas. Se excedieron con el propósito de buscarme el odio de aquellas gentes y lo consiguieron.

A la pobre Marina le tiraron los muebles por el balcón. A partir de aquella masacre yo tuve que andar con pies de plomo. El teléfono de mi casa sonaba constantemente para transmitirle chismes a mi esposa. Me hicieron la vida insoportable.

Un día, ocurrió algo inesperado. Me llamó Marina, a la que yo no conocía, y me dijo que quería hablar conmigo privadamente. La cité en la calle 12 a la entrada del cementerio. Llegué, me estacioneé detrás del carro de Marina y me pasé para su automóvil. Tan pronto me senté al lado de la mujer, ella rompió a llorar.

“Usted ha desgraciado mi vida, usted me ha arruinado”, decía entre sollozos. Luego se calmó y me dijo que estaba arruinada, que yo era el culpable.

Hay que imaginar el cuadro, en la parte trasera de un automóvil. Yo no sabía que hacer. Entonces me dijo que ella quería abrir su casa y necesitaba mi permiso. Yo protesté. “No es cierto”, le dije. “Sí, es cierto, yo tengo el permiso del presidente, del ministro, del jefe de la policía, pero si usted me publica una nota me vuelven a cerrar”, me dijo.

Me ofreció dinero. “Marina, si yo le acepto a usted solamente diez centavos, a la media hora lo sabe toda La Habana”. Rogó, lloró, amenazó. Al fin le dije: “Mire, Marina, haga lo que usted quiera. Mientras viva yo no me vuelvo a meter con el negocio de la prostitución”, le dije. Y entonces me dio abrazos y besos.

Fue una dura experiencia para mi. La revolución, por supuesto, no acabó con la prostitución. Yo lo se. Pero no es ahora lo que era en tiempos de la colonia. El presidente Bush exagera. No sabe de qué está hablando. Debe preocuparse maás de lo que ocurre alrededor de la Casa Blanca. Cuba es hoy otro país.

* Luis Ortega, periodista cubano radicado en Miami
New York Daily News
23/07/2004 02:34 Enlace permanente. Tema: Cuba No hay comentarios. Comentar.

A 51 años del asalto al cuartel Moncada

moncada.jpgRelata Fidel los objetivos y detalles del asalto

Agencia Cubana de Noticias


Resumen de las conversaciones sostenidas por el Presidente cubano con periodistas suecos que lo acompañaron a recorrer los escenarios de los sucesos del 26 de julio de 1953.

Periodista: ¿...la estrategia del Moncada era tomar ese campamento para armar luego al pueblo y seguir una guerra?

Fidel: Nosotros pensábamos ocupar las armas del campamento en Santiago de Cuba , hacer un llamamiento a la huelga general de todo el pueblo, partiendo de la situación de descontento y de odio hacia Batista y utilizar las estaciones de radio para un llamamiento a la huelga general. Si no se lograba la paralización del país el objetivo nuestro era después ir hacia las montañas para librar una guerra irregular en las montañas.

Periodista: ¿...de dónde partieron los vehículos que fueron a atacar el Cuartel?

Fidel: Desde aquí...(la granjita Siboney) Esta casa sirvió primero para concentrar las armas, y por último, para concentrar el personal. Esta carretera sale a una avenida, la avenida al Cuartel, y tácticamente era el mejor lugar para esa operación. Aquí se disimulaba esto con el pretexto de que se estaba fundando un granja avícola en este lugar (en las afueras de Santiago de Cuba).

Periodista: Pero aquí no se hizo ningún entrenamiento, solo la concentración...

Fidel: Aquí no se podía hacer entrenamiento porque era muy arriesgado; el entrenamiento lo hicimos en La Habana... Llegamos a entrenar más de mil hombres... Aquí concentramos al personal que iba a atacar el Moncada. Ciento treinta y cinco hombres se reunieron aquí en la madrugada del día 26 de julio, mientras otro grupo estaba en la zona de Bayamo. Porque militarmente nosotros pensábamos tomar el Moncada y Bayamo (el cuartel), para tener una vanguardia organizada en la dirección principal de contraataque posible de Batista.

Periodista: ¿...Aquí se montaron en los carros y en los autos que fueron?

Fidel: Por ahí hay un pozo donde guardamos las armas, porque las armas nuestras las conseguimos en las armerías, eran armas de caza... El grueso de nuestras armas eran de este tipo de escopeta, calibre 12, calibre 16 y fusiles de 22 milímetros. La única arma de guerra es un fusil M-1 que se utilizaba de entrenamiento en la Universidad (de La Habana).

Otro hecho:... Todos nuestros uniformes eran uniformes del Ejército, que los habíamos adquirido a través de un compañero nuestro que estaba en el Ejército de Batista...

El elemento sorpresa era el factor decisivo de la operación... Al Ejército de Batista íbamos a tomarle la segunda fortaleza militar del país, que tenía más de mil hombres. Y se habría podido tomar. Aún hoy pienso que el plan no era un mal plan; era un buen plan.

Periodista: El problema fue el desvío de la otra fuerza.

Fidel: El problema fundamental es que con motivo de los carnavales, que nosotros habíamos planificado nuestra acción durante el carnaval, para poder movilizar más fácilmente a nuestras fuerzas, en esos días precisamente ellos redoblaron la guardia y establecieron una posta cosaca alrededor del Regimiento...Y lo que complicó la situación definitivamente fue el choque con la guardia cosaca alrededor del cuartel y por la calle principal por donde íbamos nosotros. Y origina un combate fuera del cuartel. De lo contrario, nosotros habríamos podido tomar el cuartel perfectamente bien.

Periodista: ¿Cuántos carros eran en total?

Fidel: Primero salieron los carros que iban a tomar el Hospital Civil, eran tres. Después, los carros que iban a tomar la Audiencia, eran dos... treinta y cinco hombres. Y después conmigo iban los carros que iban a tomar el Cuartel, que eran alrededor de catorce carros... Yo llevaba alrededor de noventa hombres...(Fidel y los periodistas arriban al Cuartel Moncada, donde prosigue el relato)

Entonces le voy a decir dónde se produce la crisis; se produce aquí. ¿Por qué? Porque la posta cosaca venía en esta dirección hacia acá y nos la encontramos aquí; pero un carro había pasado delante de nosotros, que es el que tenía que desarmar la posta, y el carro llegó-llevaba cien metros delante de nosotros-y desarmó la posta. Pero la posta cosaca vio pasar el primer carro y se quedó mirando; y cuando vio que el carro desarmó a la posta allí, se puso en guardia, alerta...

El resultado fue que el combate se empieza a desarrollar fuera del cuartel, y el combate tenía que desarrollarse dentro del cuartel.

Periodista: Entonces se movilizó el cuartel.

Fidel: Se movilizó el Regimiento y organizó la defensa. Eso fue lo que impide...Porque realmente la posta cosaca era una cosa nueva, que la habían puesto con motivo de los carnavales. El plan realmente...Allí tenía que empezar cuando nos franqueara la posta. Pero resulta el encuentro con la posta cosaca...

Yo creo que si hubiéramos seguido, sin hacerle caso a la posta los otros carros, habríamos tomado el cuartel. Fue el más grave. Si no llega a ocurrir el incidente de la posta cosaca, nosotros tomamos el Cuartel, porque la sorpresa era total. Era un buen plan. Y si fuera necesario hacer un plan ahora, con la experiencia que ya tenemos, haríamos un plan más o menos igual. El plan era bueno.

(Publicado en Revista Casa de las Américas, 1978)
http://www.ain.cubaweb.cu/moncada50/jul22iggrelata03.htm
23/07/2004 03:01 Enlace permanente. Tema: Cuba No hay comentarios. Comentar.

26/07/2004

Mexico-Cuba: Fin de un pleito innecesario

La Jornada

Los cancilleres de México y Cuba, Luis Ernesto Derbez y Felipe Pérez Roque, acordaron ayer, en La Habana, el restablecimiento de las relaciones bilaterales al nivel que tuvieron hasta abril pasado y el regreso a sus puestos de la embajadora mexicana en Cuba, Roberta Lajous, y del representante cubano en esta capital, Jorge Bolaños. La fecha escogida para la reinstalación de los diplomáticos -el 26 de julio, aniversario del asalto al Cuartel Moncada e inicio de la primera etapa de la revolución cubana, hace 51 años- parece ser un guiño de desagravio a la nación caribeña y a su gobierno por haber sido injustamente involucrados en un conflicto que se gestó por la mala voluntad de la primera cancillería foxista y estalló por la impericia y el nerviosismo de la segunda.

En efecto, después de un periodo en el que el ex secretario de Relaciones Exteriores se empeñó en organizar agravios, provocaciones y groserías contra el gobierno de la nación hermana, con el evidente propósito de provocar una reacción airada de las autoridades de la isla -reacción que, por cierto, nunca ocurrió-, el grupo en el poder, ya sin Castañeda a bordo, se vio atrapado con los dedos en la puerta por un asunto estrictamente interno: el escándalo por las entregas de dinero de Carlos Ahumada Kurtz a funcionarios del gobierno capitalino y los indicios crecientes de que esas transacciones indebidas, o al menos su revelación, fueron parte de un plan urdido en el primer círculo foxista para destruir políticamente a Andrés Manuel López Obrador, titular del Gobierno del Distrito Federal.

La captura de Ahumada en La Habana y la deportación del empresario corruptor por el gobierno de la isla tomó por sorpresa al Ejecutivo federal e hizo temer, en su interior, revelaciones inminentes sobre la vinculación de altos funcionarios en el episodio. En esa circunstancia, la infundada reacción del canciller Derbez y del secretario de Gobernación, Santiago Creel, contra las autoridades de la isla, pareció más un intento por sacar el caso Ahumada del centro de la atención que una "defensa de la soberanía nacional", como pretendieron ambos funcionarios, los cuales no lograron convencer a las opiniones públicas de México y de Cuba de que el gobierno de la segunda se hubiese comportado en forma poco institucional.

La normalización anunciada ayer representa, pues, la superación feliz y plausible de un conflicto bilateral que nunca tuvo razón de ser. Es pertinente, sin embargo, extraer un par de enseñanzas de todo este episodio. La primera es que el recurso del conflicto externo como forma de desviar la atención ante un escándalo doméstico, que constituye una de las posibles formas de la "fuga hacia adelante", casi siempre acaba revirtiéndose contra el gobierno que actúa de esa manera. La segunda es que resulta mucho más fácil generar un problema que resolverlo. El presidente Vicente Fox ofreció, cuando era candidato, que desde la Presidencia podría solucionar "en 15 minutos" el conflicto chiapaneco e indígena. Han transcurrido tres años y medio del inicio de su gobierno y ese tema, a juicio de los afectados y de muchos otros sectores de la sociedad, dista mucho de estar despejado. En cambio, una relación bilateral centenaria, sólida y fraterna, fue puesta en crisis, en algo así como 15 minutos, por los malos cálculos, la ineptitud y la inexperiencia. Esta vez fue posible restañar los vínculos y componer el desaguisado en un tiempo relativamente breve y a un costo poco significativo. Pero los hombres del Presidente debieran tomar conciencia, como colofón de este episodio, de la gravedad que pueden revestir las consecuencias de actos de gobierno poco meditados.
26/07/2004 21:43 Enlace permanente. Tema: Relaciones No hay comentarios. Comentar.

DE WASHINGTON VINO UN RECADO

Max Lesnik

www.radio-miami.com


El canciller mejicano Ernesto Derbez estuvo de visita por breves horas en La Habana el pasado domingo con el propósito exclusivo de discutir con su homólogo cubano Felipe Pérez Roque el restablecimiento pleno de las relaciones diplomáticas entre Méjico y Cuba, un tanto deterioradas hasta entonces, hasta el punto de que los Embajadores de ambos países habían sido retirados de sus respectivas sedes diplomáticas. Como era obvio suponer, el funcionario visitante- dada la corta estancia programada para su visita a la isla- no tenía tiempo para otras actividades como no fuera la de resolver el diferendo pendiente entre las dos naciones. Derbez fue a Cuba a eso y a nada más. A resolver el problema planteado entre Cuba y Méjico. Esa era su misión y la cumplió a cabalidad.

Sin embargo para el Secretario de Estado de los Estados Unidos Collin Powell el Canciller Derbez estaba obligado- según el criterio de Washington- a reunirse en La Habana con los opositores al gobierno cubano para que de esa manera la presencia en Cuba del diplomático mejicano fuera vista con buenos ojos por la administración Republicana del Presidente Bush.

Según publicó el diario mejicano "La Jornada" el Secretario Powell presionó al Canciller Derbez para que en su próxima visita a Cuba se reúna con los grupos Disidentes cubanos. De acuerdo a la información, cuando después de su viaje a La Habana el funcionario mejicano hizo una visita de trabajo a Washington a principio de esta semana, en su reunión con el Secretario Powell este le preguntó con insistencia inquisitiva por qué no se había reunido con los Disidentes en la isla.

La conversación sobre el tema de Cuba entre el mejicano y el americano, vale la pena destacarla para que nuestros oyentes valoren hasta que punto el gobierno norteamericano en su obsesión con el tema de Cuba, llega hasta el punto de ofender la dignidad y la independencia de otras naciones.

Según "La Jornada" Derbez le explicó a Powell que no se había entrevistado con los opositores a Castro porque eso no estaba en el programa. Entonces- reveló el Canciller mejicano- me insistió Powell en que si en una futura ocasión lo haría, a lo que este respondió diciendo que entonces solicitaría por los canales oficiales al gobierno cubano una reunión con los Disidentes de la misma manera que los funcionarios cubanos que vayan de visita a Méjico tendrían que solicitar permiso del gobierno de Méjico para entrevistarse con los dirigentes de la oposición en ese país.

Y aquí viene la pregunta ¿Cómo calificar la conducta del Secretario de Estado de los Estados Unidos Collin Powell para con el Canciller de Méjico Ernesto Derbez? ¿Prepotencia?¿ Arrogancia imperial? ¿ Falta de respeto a la soberanía y la dignidad del gobierno mejicano ¿ O acaso todo eso de una sola vez?

Si alguien se preguntara por qué el gobierno norteamericano- especialmente este gobierno Republicano del Presidente Bush tiene tan pocos amigos leales en el mundo, que no se diga que los otros países tienen un resentimiento gratuito contra los Estados Unidos o que están movidos por la envidia contra Norteamérica. Nada de eso.

Es que cuando no se respeta la dignidad de los amigos lo que se gana es un nuevo enemigo.

!Cuándo aprenderán esta lección los gobernantes y los diplomáticos norteamericanos!

Porque para luego es tarde.
26/07/2004 21:46 Enlace permanente. Tema: Internacionales No hay comentarios. Comentar.

Continuan manifestaciones de cubanos en EEUU pese a la amenaza de Lincoln Diaz Balart

Mensaje de Andrés Gómez sobre la caravana del pasado 17 de julio


Queridos todos,



La caravana de carros convocada para rechazar y condenar las recientes medidas de la Adminitración Bush que prohiben a los cubanos residentes en EE.UU. visitar a sus familiares en Cuba, además de violar otros derechos fundamentales de la familia cubana que, hoy en la mañana recorrió avenidas principales del área metropolitana de Miami, desde el norte de la ciudad de Hialeah hasta el Parque del Bicentenario en el centro de la ciudad de Miami.



Contó con la participación de 227 carros contados, más que el número del total de carros de las dos caravanas del 14 de junio pasada que también fueron convocadas para protestar contra las mismas medidas, y además, contó con más participación inclusive, que el número de personas que manifestaron la semana pasada contra las mismas medidas ante el edificio del Ayuntamiento de la ciudad de Hialeah.



No nos podemos sentir más satisfechos, al igual que el resto de los participantes, de lo que se ha logrado. Se ha mantenido, y aumentado, el número de cubanos que participan, ahora semanalmente, en manifestaciones públicas en contra de tan crueles medidas. El compromiso de tener manifestaciones de protestas públicas semanalmente se mantendrá.



La organización auspiciadora es la Asociación de Mujeres Cristianas en Favor de la Familia Cubana. Apoyándola se encuentran las siguientes organizaciones de la emigración cubana: la ATC, la Asociación José Martí, la Alianza Martiana y la Brigada Antonio Maceo.



No hubo ningún incidente desagradable en todo el largo recorrido aldedor de 25 kilómetros, una hora y media de duración. La caravana contó durante su recorrido con la asistencia de la policía. No ocurrió ningún incidente negativo. Al contrario, la mayoría de los automóbiles encontrados en el recorrido tocaban su bocina en respaldo. Estamos muy contentos. Un abrazo, Andrés
26/07/2004 21:52 Enlace permanente. Tema: EEUU/Cuba No hay comentarios. Comentar.

Candente protesta en Miami contra medidas anticubanas de Bush

Prensa Latina

Washington, 24 jul (PL) Cientos de cubano-americanos protestaron hoy en la ciudad estadounidense de Miami contra las últimas medidas adoptadas por el gobierno del presidente George W. Bush contra Cuba, dirigidas a intentar destruir su Revolución.

Los manifestantes, estimados en unos 800, marcharon hacia las oficinas del Representante de origen cubano Lincoln Díaz-Balart, uno de los principales promotores del brutal cerco económico y comercial contra la Isla, vigente desde hace más de 40 años y acentuado durante la actual administración republicana.

Con carteles en los que se podía leer "Fuera Bush" y otras frases contrarias a las medidas, los participantes en la protesta expresaron su desacuerdo con las iniciativas del Ejecutivo, tendientes en muchos casos a obstaculizar las relaciones familiares e incluso a dividir a la familia cubana.

En el paquete puesto en vigor por la Administración Bush desde el pasado 30 de junio se destaca el aumento de las restricciones a los cubano-americanos que desean viajar a su país de origen, quienes ahora sólo podrán hacerlo cada tres años.

Asimismo, se impusieron más trabas al envío de remesas de los residentes en Estados Unidos a sus familiares en Cuba, al establecer, entre otras limitaciones, que sólo tienen derecho a recibirla parientes con primer lazo de consanguinidad.

La embestida política y económica de la Administración Bush contra el país caribeño incluye además la destinación de 77 millones de dólares para intentar subvertir el orden en la Isla, a través de grupúsculos contrarrevolucionarios y transmisiones ilegales de radio y televisión anticubanas, desde Estados Unidos.

Los participantes en la protesta resaltaron el contenido electoral de las medidas de Bush, dictadas para contentar a sectores de la ultraderecha cubano-americana, sobre todo en Miami, en pago al papel jugado por estos en el fraude electoral del 2000, gracias al cual resultó ganador de los comicios.

En opinión del periodista y director de Radio Miami, Max Lesnik, las iniciativas dividen a los que vinieron en la década de los 60 que ya no tienen familia en Cuba y los que llegaron después, quienes han mantenido los vínculos con el país caribeño.

De acuerdo con Lesnik, a los grupos que llegaron hace más de 30 años y que conforman la extrema derecha, no les interesa que las familias queden divididas a causa del paquete aprobado por Bush, el cual calificó de inmoral, y con claros fines electorales.

La marcha de este sábado es la primera de una serie de manifestaciones que la Asociación de Madres Cristianas en Defensa de la Familia organizará hasta el próximo noviembre, cuando se decidirá quién será el próximo presidente de Estados Unidos.
26/07/2004 21:52 Enlace permanente. Tema: EEUU/Cuba No hay comentarios. Comentar.

ESPECIAL: "CON MI FAMILIA NO SE JUEGA"

Max Lesnik

www.radio-miami.com


De la multitud salía un grito: "Con mi familia no se juega". Carteles levantados por los manifestantes decían: "Lincoln, sal de la cueva, cua, cua". "Bush, no dividas la familia cubana". Ir a Cuba es mi derecho". "Mi familia primero". "¿Mi madre está en Cuba y la tuya donde está?". Así proclaman su descontento los mas de 600 cubanos que se congregaron en la mañana del pasado sábado frente a las oficinas del congresista Republicano Lincoln Díaz Balart, para protestar contra las medidas dictadas por el Presidente Bush contra los viajes humanitarios a Cuba.

El acto de protesta cívica había sido convocado por la "Comisión cubano americana por los Derechos de la Familia", una organización no partidista que ha venido denunciando las medidas dictadas por la Casa Blanca por razones electorales, que busca el apoyo político de la extrema derecha cubana de Miami, sin preocuparse de la violación a los Derechos Humanos que representa esta injusta división a la familia cubana.

La presencia de cientos de personas el pasado sábado a las puertas del congresista Republicano Lincoln Díaz Balart -uno de los propugadores del Embargo contra Cuba y de las medidas que limitan el derecho de los cubanos a viajar a la isla- es evidencia más que suficiente del rechazo patente que hay en contra de las nuevas restricciones de viajes a Cuba. La "Asociación de Mujeres Cristianas en Defensa de la Familia " había ya organizado con anterioridad una protesta similar ante el ayuntamiento de la ciudad de Hialeah en la que participaron cerca de 500 manifestantes. También el sábado anterior las "Mujeres Cristianas" encabezaron una caravana de autos -más de 300 carros- que recorrieron las ciudades de Hialeah y Miami proclamando su rechazo a las medidas de Bush que afectan los Derechos humanos del pueblo cubano. Entonces, dijeron los voceros del odio, enemigos de la unidad de la familia cubana que los que protestaban de las crueles medidas dictadas por la Casa Blanca contra los viajes humanitarios a Cuba, apenas éramos unos "cuatro gatos". ¿Y ahora que van a decir? ¿ Es que pretenden tapar el sol con un dedo o es que son tan ciegos que no quieren ver la realidad?

Las movilizaciones populares en contra de las medidas dictadas por Bush por instigación de los "Jinetes de la Infamia" no cesarán hasta que las crueles disposiciones que dividen a la familia cubana sean derogadas por esta o por la siguiente administración norteamericana. El próximo sábado a las diez de la mañana las "Mujeres Cristianas en Defensa de la Familia" estarán frente a las oficinas de la Representante Ileana Ros Lethenin para demostrar con su presencia la repulsa a la conducta inhumana de la congresista que por razones electorales tanto afectan al pueblo de Cuba.

"Con mi familia no se juega", es el grito que sale de las entrañas del pueblo cubano. Del pueblo cubano de aquí y del de allá. !Porque la familia es lo primero!

Lo otro es vulgar politiquería.
26/07/2004 21:55 Enlace permanente. Tema: EEUU/Cuba No hay comentarios. Comentar.

Celebrada jornada conmemorativa por el ‘26 de julio’ en Barcelona

La Pedrada
26/07/04


Barcelona, 26 de julio - Durante toda la semana del 19 al 25 se ha celebrado, en la ciudad de Santa Coloma de Gramanet, Barcelona, la jornada conmemorativa por el 26 de julio y el 51 aniversario del asalto al cuartel Moncada. El Casal d'Amistat amb Cuba "José Sánchez" de Santa Coloma, entidad organizadora, ha previsto este año un programa de actividades donde el pueblo cubano y su revolución han sido los protagonistas. También colaboraron el Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramanet, la plataforma unitaria catalana DEFENSEM CUBA y la Asociación Catalana d'Amics del Poble Saharahui.

De los diferentes actos celebrados habría que destacar la charla sobre cultura cubana que ofreció el Consejero Cultural de la Embajada cubana en Madrid, el Sr. Armando Cristóbal Pérez; el acto político por los 45 años del Triunfo de la Revolución Cubana que tuvo lugar en la sala de pleno del Ayuntamiento de la ciudad de Santa Coloma con la participación de la embajadora de Cuba en España, Sra. Isabel Allende Karma, el Cónsul General de Cuba en la ciudad de Barcelona, Sr. Luis A. Quirantes, y el alcalde de Santa Coloma de Gramanet, Sr. Bartomeo Muñoz; y la fiesta de clausura celebrada ayer domingo a la víspera del día 26. En este último, el Sr. Cónsul General de Cuba en Barcelona dirigió unas palabras de agradecimiento a los organizadores por la conmemoración de este evento de clave importancia histórica en la definitiva independencia del pueblo cubano, así como al trabajo de solidaridad que se hace con Cuba por parte de las demás organizaciones y amigos de la nación caribeña presentes en el acto. También envió un saludo muy especial a la representación de la recientemente creada, por primera vez en esta comunidad autónoma del Estado español, Asociación de Cubanos en Cataluña “José Martí”, que asistía a esta celebración patriótica.

El cierre de esta fiesta estuvo a cargo de la agrupación “Sabor Cubano” que dirige el violinista cubano Carlos Caro, con la que el público presente pudo disfrutar de una excelente actuación del amplio abanico que ofrece la música bailable de Cuba.

Pese a que la jornada por el 26 de julio acabara de esta forma, la conmemoración se ha hecho extensiva a todo lo largo de julio ya que los organizadores habían previsto para este mes la recogida de material solidario (escolar y medicamentos), además de una exposición que se inició el día 1º bajo el título de “Retrato literario de la Cuba revolucionaria”; la misma se puede visitar hasta el día 31 en “Ítaca”, cooperativa gastronómica y cultural, ubicada en la calle Pallars, nº 230.

¡Viva el 26!¡Viva el glorioso pueblo cubano!¡Patria o muerte, venceremos!

¡Hasta la Victoria siempre!
26/07/2004 23:51 Enlace permanente. Tema: Solidaridad No hay comentarios. Comentar.

La Historia me absolverá (texto completo)

lahistoria.jpgA 51 años del asalto al cuartel Moncada

Fidel Castro


TEXTO COMPLETO DEL ALEGATO QUE EN SU PROPIA DEFENSA Y LA DE SUS COMPAÑEROS, PRONUNCIARA FIDEL CASTRO EN EL JUICIO EN EL QUE FUERON CONDENADOS POR EL ATAQUE A LOS CUARTELES "FILEMÓN MONCADA" DE SANTIAGO DE CUBA Y "CARLOS MANUEL DE CÉSPEDES " DE BAYAMO HACE HOY 51 AÑOS

Señores magistrados:

Nunca un abogado ha tenido que ejercer su oficio en tan difíciles condiciones: nunca contra un acusado se había cometido tal cúmulo de abrumadoras irregularidades. Uno y otro, son en este caso la misma persona. Como abogado, no ha podido ni tan siquiera ver el sumario y, como acusado, hace hoy setenta y seis días que está encerrado en una celda solitaria, total y absolutamente incomunicado, por encima de todas las prescripciones humanas y legales.

Quien está hablando aborrece con toda su alma la vanidad pueril y no están ni su ánimo ni su temperamento para poses de tribuno ni sensacionalismo de ninguna índole. Si he tenido que asumir mi propia defensa ante este tribunal se debe a dos motivos. Uno: porque prácticamente se me privó de ella por completo; otro: porque sólo quien haya sido herido tan hondo, y haya visto tan desamparada la patria y envilecida la justicia, puede hablar en una ocasión como ésta con palabras que sean sangre del corazón y entrañas de la verdad.

No faltaron compañeros generosos que quisieran defenderme, y el Colegio de Abogados de La Habana designó para que me representara en esta causa a un competente y valeroso letrado: el doctor Jorge Pagliery, decano del Colegio de esta ciudad. No lo dejaron, sin embargo, desempeñar su misión: las puertas de la prisión estaban cerradas para él cuantas veces intentaba verme; sólo al cabo de mes y medio, debido a que intervino la Audiencia, se le concedieron diez minutos para entrevistarse conmigo en presencia de un sargento del Servicio de Inteligencia Militar. Se supone que un abogado deba conversar privadamente con su defendido, salvo que se trata de un prisionero de guerra cubano en manos de un implacable despotismo que no reconozca reglas legales ni humanas. Ni el doctor Pagliery ni yo estuvimos dispuestos a tolerar esta sucia fiscalización de nuestras armas para el juicio oral. ¿Querían acaso saber de antemano con qué medios iban a ser reducidas a polvo las fabulosas mentiras que habían elaborado en torno a los hechos del cuartel Moncada y sacarse a relucir las terribles verdades que deseaban ocultar a toda costa? Fue entonces cuando se decidió que, haciendo uso de mi condición de abogado, asumiese yo mismo mi propia defensa.

Esta decisión, oída y trasmitida por el sargento del SIM, provocó inusitados temores; parece que algún duendecillo burlón se complacía diciéndoles que por culpa mía los planes iban a salir muy mal; y vosotros sabéis de sobra, señores magistrados, cuántas presiones se han ejercido para que se me despojase también de este derecho consagrado en Cuba por una larga tradición. El tribunal no pudo acceder a tales pretensiones porque era ya dejar a un acusado en el colmo de la indefensión. Ese acusado, que está ejerciendo ahora ese derecho, por ninguna razón del mundo callará lo que debe decir. Y estimo que hay que explicar, primero que nada, y qué se debió la feroz incomunicación a que fui sometido; cuál es el propósito al reducirme al silencio; por qué se fraguaron planes; qué hechos gravísimos se le quieren ocultar al pueblo; cuál es el secreto de todas las cosas extrañas que han ocurrido en este proceso. Es lo que me propongo hacer con entera claridad.

Vosotros habéis calificado este juicio públicamente como el más trascendental de la historia republicana, y así lo habéis creído sinceramente, no debisteis permitir que os lo mancharan con un fardo de burlas a vuestra autoridad. La primer sesión del juicio fue el 21 de septiembre. Entre un centenar de ametralladoras y bayonetas que invadían escandalosamente la sala de justicia, más de cien personas se sentaron en el banquillo de los acusados. Una gran mayoría era ajena a los hechos y guardaba prisión preventiva hacía muchos días, después de sufrir toda clase de vejámenes y maltratos en los calabozos de los cuerpos represivos; pero el resto de los acusados, que era el menor número, estaban gallardamente firmes, dispuestos a confirmar con orgullo su participación en la batalla por la libertad, dar un ejemplo de abnegación sin precedentes y librar de las garras de la cárcel a aquel grupo de personas que con toda mala fe habían sido incluidas en el proceso. Los que habían combatido una vez volvían a enfrentarse. Otra vez la causa justa del lado nuestro; iba a librarse contra la infamia el combate terrible de la verdad. ¡Y ciertamente que no esperaba el régimen la catástrofe moral que se avecinaba!

¿Cómo mantener todas su falsas acusaciones? ¿Cómo impedir que se supiera lo que en realidad había ocurrido, cuando tal número de jóvenes había ocurrido, cuando tal número de jóvenes estaban dispuestos a correr todos los riesgos: cárcel, tortura y muerte, si era preciso, por denunciarlo ante el tribunal?

En aquella primera sesión se me llamó a declarar y fui sometido a interrogatorio durante dos horas, contestando las preguntas del señor fiscal y los veinte abogados de la defensa. Puede probar con cifras exactas y datos irrebatibles las cantidades de dinero invertido, la forma en que se habían obtenido y las armas que logramos reunir. No tenía nada que ocultar, porque en realidad todo había sido logrado con sacrificios sin precedentes en nuestras contiendas republicanas. Hablé de los propósitos que nos inspiraban en la lucha y del comportamiento humano y generoso que en todo momento mantuvimos con nuestros adversarios. Si pude cumplir mi cometido demostrando la no participación, ni directa ni indirecta, de todos los acusados falsamente comprometidos en la causa, se lo debo a la total adhesión y respaldo de mis heroicos compañeros, pues dije que ellos no se avergonzarían ni se arrepentirían de su condición de revolucionarios y de patriotas por el hecho de tener que sufrir las consecuencias. No se me permitió nunca hablar con ellos en la prisión y, sin embargo, pensábamos hacer exactamente lo mismo. Es que, cuando los hombres llevan en la mente un mismo ideal, nada puede incomunicarlos, ni las paredes de una cárcel, ni la tierra de los cementerios, porque un mismo recuerdo, una misma alma, una misma idea, una misma conciencia y dignidad los alienta a todos.

Desde aquel momento comenzó a desmoronarse como castillo de naipes el edificio de mentiras infames que había levantado el gobierno en torno a los hechos, resultando de ello que el señor fiscal comprendió cuán absurdo era mantener en prisión intelectuales, solicitando de inmediato para ellas la libertas provisional.

Terminadas mis declaraciones en aquella primera sesión, yo había solicitado permiso del tribunal para abandonar el banco de los acusados y ocupar un puesto entre los abogados defensores, lo que, en efecto, me fue concedido. Comenzaba para mí entonces la misión que consideraba más importante en este juicio: destruir totalmente las cobardes calumnias que se lanzaron contra nuestros combatientes, y poner en evidencia irrebatible los crímenes espantosos y repugnantes que se habían cometido con los prisioneros, mostrando ante la faz de la nación y del mundo la infinita desgracia de este pueblo, que está sufriendo la opresión más cruel e inhumana de toda su historia.

La segunda sesión fue el martes 22 de septiembre. Acababan de prestar declaración apenas diez personas y ya había logrado poner en claro los asesinatos cometidos en la zona de Manzanillo, estableciendo específicamente y haciéndola constar en acta, la responsabilidad directa del capitán jefe de aquel puesto militar. Faltaban por declarar todavía trescientas personas. ¿Qué sería cuando, con una cantidad abrumadora de datos y pruebas reunidos, procediera a interrogar, delante del tribunal, a los propios militares responsables de aquellos hechos? ¿Podía permitir el gobierno que yo realizara tal cosa en presencia del público numeroso que asistía a las sesiones, los reporteros de prensa, letrados de toda la Isla y los líderes de los partidos de oposición a quienes estúpidamente habían sentado en el banco de los acusados para que ahora pudieran escuchar bien de cerca todo cuanto allí se ventilara? ¡Primero dinamitaban la Audiencia, con todos sus magistrados, que permitirlo!

Idearon sustraerme del juicio y procedieron a ellos manu militari. El viernes 25 de septiembre por la noche, víspera de la tercera sesión, se presentaron en mi celda dos médicos sesión, se presentaron en mi celda dos médicos del penal; estaban visiblemente apenados: "Venimos a hacerte un reconocimiento" —me dijeron. "¿Y quién se preocupa tanto por mi salud?" —les pregunté. Realmente, desde que los ví había comprendido el propósito. Ellos no pudieron ser más caballeros y me explicaron la verdad: esa misma tarde había estado en la prisión el coronel Chaviano y les dijo que yo "le estaba haciendo en el juicio un daño terrible al gobierno", que tenían que firmar un certificado donde se hiciera constar que estaba enfermo y no podía, por tanto, seguir asistiendo a las sesiones. Me expresaron además los médicos que ellos, por su parte, estaban dispuestos a renunciar a sus cargos y exponerse a las persecuciones, que ponían el asunto en mis manos para que yo decidiera. Para mí era duro pedirles a aquellos hombres que se inmolaran sin consideraciones, pero tampoco podía consentir, por ningún concepto, que se llevaran a cabo tales propósitos. Para dejarlo a sus propias conciencias, me limité a contestarles: "Ustedes sabrán cuál es su deber; yo sé bien cuál es el mío."

Ellos, después que se retiraron, firmaron el certificado; sé que lo hicieron porque creían de buena fe que era el único modo de salvarme al vida, que veían en sumo peligro. No me comprometí a guardar silencio sobre este diálogo; sólo estoy comprometido con la verdad, y si decirla en este caso pudieran lesionar el interés material de esos buenos profesionales, dejo limpio de toda duda su honor, que vale mucho más. Aquella misma noche, redacté una carta para este tribunal, denunciando el plan que se tramaba, solicitando la visita de dos médicos forenses para que certificaran mi perfecto estado de salud y expresándoles que si, para salvar mi vida, tenían que permitir semejante artimaña, prefería perderla mil veces. Para dar a entender que estaba resuelto a luchar solo contra tanta bajeza, añadí a mi escrito aquel pensamiento del Maestro: "Un principio justo desde el fondo de una cueva puede más que un ejército". Ésa fue la carta que, como sabe el tribunal, presentó la doctora Melba Hernández, en la sesión tercera del juicio oral del 26 de septiembre. Pude hacerla llegar a ella, a pesar de la implacable vigilancia que sobre mí pesaba. Con motivo de dicha carta, por supuesto, se tomaron inmediatas represalias: incomunicaron a la doctora Hernández, y a mí, como ya lo estaba, me confinaron al más apartado lugar de la cárcel. A partir de entonces, todos los acusados eran registrados minuciosamente, de pies a cabeza, antes de salir para el juicio.

Vinieron los médicos forenses el día 27 y certificaron que, en efecto, estaba perfectamente bien de salud. Sin embargo, pese a las reiteradas órdenes del tribunal, no se me volvió a traer a ninguna sesión del juicio. Agréguese a esto que todos los días eran distribuidos, por personas desconocidas, cientos de panfletos apócrifos donde se hablaba de rescatarme de la prisión, coartada estúpida para eliminarme físicamente con pretexto de evasión. Fracasados estos propósitos por la denuncia oportuna de amigos y alertas y descubierta la falsedad del certificado médico, n les quedó otro recurso, para impedir mi asistencia al juicio, que el desacato abierto y descarado...

Caso insólito el que se estaba produciendo, señores magistrados: un régimen que tenía miedo de presentar a un acusado ante los tribunales; un régimen de terror y de sangre, que se espantaba ante la convicción moral de un hombre indefenso, desarmado, incomunicado y calumniado. Así, después de haberme privado de todo, me privaban por último del juicio donde era el principal acusado. Téngase en cuenta que esto se hacía estando en plena vigencia la suspensión de garantías y funcionando con todo rigor la Ley de Orden Público y la censura de radio y prensa. ¡Qué crímenes tan horrendos habrá cometido este régimen que tanto temía la voz de un acusado!

Debo hacer hincapié en actitud insolente e irrespetuosa que con respecto a vosotros han mantenido en todo momento los jefes militares. Cuantas veces este tribunal ordenó que cesara la inhumana incomunicación que pesaban sobre mí, cuantas veces ordenó que se respetasen mis derechos más elementales, cuantas veces demandó que se me presentara a juicio, jamás fue obedecido; una por una, se desacataron todas sus órdenes. Peor todavía: en la misma presencia del tribunal, en la primera y segunda sesión, se me puso al lado una guardia perentoria para que me impidiera en absoluto hablar con nadie, ni aun en los momentos de receso, dando a entender que, no ya en la prisión, sino hasta en la misma Audiencia y en vuestra presencia, no hacían el menor caso de vuestras disposiciones. Pensaba plantear este problema en la sesión siguiente como cuestión de elemental honor para el tribunal, pero... ya no volví más. Y si a cambio de tanta irrespetuosidad nos traen aquí para que vosotros nos enviéis a la cárcel, en nombre de una legalidad que únicamente ellos y exclusivamente ellos están violando desde el 10 de marzo, harto triste es el papel que os quieren imponer. No se ha cumplido ciertamente en este caso ni una sola vez la máxima latina: cedant arma togae. Ruego tengáis muy en cuenta esta circunstancia.

Más, todas las medidas resultaron completamente inútiles, porque mis bravos compañeros, con civismo sin precedentes, cumplieron cabalmente su deber.

"Sí, vinimos a combatir por la libertad de Cuba y no nos arrepentimos de haberlo hecho", decían uno por uno cuando eran llamados a declarar, e inmediatamente, con impresionante hombría, dirigiéndose al tribunal, denunciaban los crímenes horribles que se habían cometido en los cuerpos de nuestros hermanos. Aunque ausente, pude seguir el proceso desde mi celda en todos sus detalles, gracias a la población penal de la prisión de Boniato que, pese a todas las amenazas de severos castigos, se valieron de ingeniosos medios para poner en mis manos recortes de periódicos e informaciones de toda clase. Vengaron así los abusos e inmoralidades del director Taboada y del teniente supervisor Rosabal, que los hacen trabajar de sol a sol, construyendo palacetes privados, y encima los matan de hambre malversando los fondos de subsistencia.

A medida que se desarrolló el juicio, los papeles se invirtieron: los que iban a acusar salieron acusados, y los acusados se convirtieron en acusadores. No se juzgó allí a los revolucionarios, se juzgó para siempre a un señor que se llama Batista... ¡Monstrum horrendum!... No importa que los valientes y dignos jóvenes hayan sido condenados, si mañana el pueblo condenará al dictador y a sus crueles esbirros. A Isla de Pinos se les envió, en cuyas circulares mora todavía el espectro de Castells y no se ha apagado aún el grito de tantos y tantos asesinados; allí han ido a purgar, en amargo cautiverio, su amor a la libertad, secuestrados de la sociedad, arrancados de sus hogares y desterrados de la patria. ¿No creéis, como dije, que en tales circunstancias es ingrato y difícil a este abogado cumplir su misión?

Como resultado de tantas maquinaciones turbias e ilegales, por voluntad de los que mandan y debilidad de los que juzgan, heme aquí en este cuartico del Hospital Civil, adonde se me ha traído para ser juzgado en sigilo, de modo que no se me oiga, que mi voz se apague y nadie se entere de las cosas que voy a decir. ¿Para qué se quiere ese imponente Palacio de Justicia, donde los señores magistrados se encontrarán, sin duda, mucho más cómodos? No es conveniente, os lo advierto, que se imparta justicia desde el cuarto de un hospital rodeado de centinelas con bayonetas calada, porque pudiera pensar la ciudadanía que nuestra justicia está enferma... y está presa.

Os recuerdo que vuestras leyes de procedimiento establecen que el juicio será "oral y público"; sin embargo, se ha impedido por completo al pueblo la entrada en esta sesión. Sólo han dejado pasar dos letrados y seis periodistas, en cuyos periódicos la censura no permitirá publicar una palabra. Veo que tengo por único público, en la sala y en los pasillos, cerca de cien soldados y oficiales. ¡Gracias por la seria y amable atención que me están prestando! ¡Ojalá tuviera delante de mí todo el Ejército! Yo sé que algún día arderá en deseos de lavar la mancha terrible de vergüenza y de sangre que han lanzado sobre el uniforme militar las ambiciones de un grupito desalmado. Entonces ¡ay de los que cabalgan hoy cómodamente sobre sus nobles guerreras... si es que el pueblo no los ha desmontado mucho antes!

Por último, debo decir que no se dejó pasar a mi celda en la prisión ningún tratado de derecho penal. Sólo puedo disponer de este minúsculo código que me acaba de prestar un letrado, el valiente defensor de mis compañeros: doctor Baudilio Castellanos. De igual modo se prohibió que llegaran a mis manos los libros de Martí; parece que la censura de la prisión los consideró demasiado subversivos. ¿O será porque yo dije que Martí era el autor intelectual del 26 de Julio? Se impidió, además, que trajese a este juicio ninguna obra de consulta sobre cualquier otra materia. ¡No importa en absoluto! Traigo en el corazón las doctrinas del Maestro y en el pensamiento las nobles ideas de todos los hombres que han defendido la libertad de los pueblos.

Sólo una cosa voy a pedirle al tribunal; espero que me la conceda en compensación de tanto exceso y desafuero como ha tenido que sufrir este acusado sin amparo alguno de las leyes: que se respete mi derecho a expresarme con entera libertad. Sin ello no podrán llenarse ni las meras apariencias de justicia y el último eslabón sería, más que ningún otro, de ignominia y cobardía.

Confieso que algo me ha decepcionado. Pensé que el señor fiscal vendría con una acusación terrible, dispuesto a justificar hasta la saciedad la pretensión y los motivos por los cuales en nombre del derecho y de la justicia —y ¿de qué derecho y de qué justicia? —se me debe condenar a veintiséis años de prisión. Pero no. Se ha limitado exclusivamente a leer el artículo 148 del Código de Defensa Social, por el cual, más circunstancias agravantes, solicita para mí la respetable cantidad de veintiséis años de prisión. Dos minutos me parece muy poco tiempo para pedir y justificar que un hombre se pase a la sombra más de un cuarto de siglo. ¿Está por ventura el señor fiscal disgustado con el tribunal? Porque, según observo, su laconismo en este caso se da de narices con aquella solemnidad con que los señores magistrados declararon, un tanto orgullosos, que éste era un proceso de suma importancia, y yo he visto a los señores fiscales hablar diez veces más en un simple caso de drogas heroicas para solicitar que un ciudadano sea condenado a seis meses de prisión. El señor fiscal no ha pronunciado una sola palabra para respaldar su petición. Soy justo..., comprendo que es difícil, para un fiscal que juró ser fiel a la Constitución de la República, venir aquí en nombre de un gobierno inconstitucional, factual, estatuario, de ninguna legalidad y menos moralidad, a pedir que un joven cubano, abogado como él, quizás... tan decente como él, sea enviado por veintiséis años a la cárcel. Pero el señor fiscal es un hombre de talento y yo he visto personas con menos talento que él escribir largos mamotretos en defensa de esta situación. ¿Cómo, pues, creer que carezca de razones para defenderlo, aunque sea durante quince minutos, por mucha repugnancia que esto le inspire a cualquier persona decente? Es indudable que en el fondo de esto hay una gran conjura.

Señores magistrados: ¿Por qué tanto interés en que me calle? ¿Por qué, inclusive, se suspende todo género de razonamientos para no presentar ningún blanco contra el cual pueda yo dirigir el ataque de mis argumentos? ¿Es que se carece por completo de base jurídica, moral y política para hacer un planteamiento serio de la cuestión? ¿Es que se teme tanto a la verdad? ¿Es que se quiere que yo hable también dos minutos y no toque aquí los puntos que tienen a ciertas gentes sin dormir desde el 26 de julio’ Al circunscribirse la petición fiscal a la simple lectura de cinco líneas de un artículo del Código de Defensa Social, pudiera pensarse que yo me circunscriba a lo mismo y dé vueltas y más vueltas alrededor de ellas, como un esclavo en torno a una piedra de molino. Pero no aceptaré de ningún modo esa mordaza, porque en este juicio se está debatiendo algo más que la simple libertad de un individuo: se discute sobre cuestiones fundamentales de principios, se juzga sobre el derecho de los hombres a ser libres, se debate sobre las bases mismas de nuestra existencia como nación civilizada y democrática. Cuando concluya, no quiero tener que reprocharme a mí mismo haber dejado principio por defender, verdad es decir, ni crimen sin denunciar.

El famoso articulejo del señor fiscal no merece ni un minuto de réplica. Me limitaré, por el momento, a librar contra él una breve escaramuza jurídica, porque quiero tener limpio de minucias el campo para cuando llegue la hora de tocar el degüello contra toda la mentira, falsedad, hipocresía, convencionalismos y cobardía moral sin límites en que se basa esa burda comedia que, desde el 10 de marzo y aun antes del 10 de marzo, se llama en Cuba Justicia.

Es un principio elemental de derecho penal que el hecho imputado tiene que ajustarse exactamente al tipo de delito prescrito por la ley. Si no hay ley exactamente aplicable al punto controvertido, no hay delito.

El artículo en cuestión dice textualmente: "Se impondrá una sanción de privación de libertad de tres a diez años al autor de un hecho dirigido a promover un alzamiento de gentes armadas contra los Poderes Constitucionales del Estado. La sanción será de privación de libertad de cinco a veinte años si se llevase a efecto la insurrección."

¿En qué país está viviendo el señor fiscal? ¿Quién le ha dicho que nosotros hemos promovido alzamiento contra los Poderes Constitucionales del Estado? Dos cosas resaltan a la vista. En primer lugar, la dictadura que oprime a la nación no es un poder constitucional, sino inconstitucional; se engendró contra la Constitución, por encima de la Constitución, violando la Constitución legítima de la República. Constitución legítima es aquella que emana directamente del pueblo soberano. Este punto lo demostraré plenamente más adelante, frente a todas las gazmoñerías que han inventado los cobardes y traidores para justificar lo injustificable. En segundo lugar, el artículo habla de Poderes, es decir, plural, no singular, porque está considerado el caso de una república regida por un Poder Legislativo, un Poder Ejecutivo y un Poder Judicial que se equilibran y contrapesan unos a otros. Nosotros hemos promovido rebelión contra un poder único, ilegítimo, que ha usurpado y reunido en uno solo los Poderes Legislativos y Ejecutivo de la nación, destruyendo todo el sistema que precisamente trataba de proteger el artículo del Código que estamos analizando. En cuanto a la independencia del Poder Judicial después del 10 de marzo, ni hablo siquiera, porque no estoy para bromas... Por mucho que se estire, se encoja o se remiende, ni una sola coma del artículo 148 es aplicable a los hechos del 26 de Julio. Dejémoslo tranquilo, esperando la oportunidad en que pueda aplicarse a los que sí promovieron alzamiento contra los Poderes Constitucionales del Estado. Más tarde volveré sobre el Código para refrescarle la memoria al señor fiscal sobre ciertas circunstancias que lamentablemente se le han olvidado.

Os advierto que acabo de empezar. Si en vuestras almas queda un latido de amor a la patria, de amor a la humanidad, de amor a la justicia, escucharme con atención. Sé que me obligarán al silencio durante muchos años; sé que tratarán de ocultar la verdad por todos los medios posibles; sé que contra mí se alzará la conjura del olvido. Pero mi voz no se ahogará por eso: cobra fuerzas en mi pecho mientras más solo me siento y quiero darle en mi corazón todo el calor que le niegan las almas cobardes.

Escuché al dictador el lunes 27 de julio, desde un bohío de las montañas, cuando todavía quedábamos dieciocho hombres sobre las armas. No sabrán de amarguras e indignaciones en la vida los que no hayan pasado por momentos semejantes. Al par que rodaban por tierra las esperanzas tanto tiempo acariciadas de liberar a nuestro pueblo, veíamos al déspota erguirse sobre él, más ruin y soberbio que nuca. El chorro de mentiras y calumnias que vertió en su lenguaje torpe, odioso y repugnante, sólo puede compararse con el chorro enorme de sangre joven y limpia que desde la noche antes estaba derramando, con su conocimiento, consentimiento, complicidad y aplauso, la más desalmada turba de asesinos que pueda concebirse jamás. Haber creído durante un solo minuto lo que dijo es suficiente falta para que un hombre de conciencia viva arrepentido y avergonzado toda la vida. No tenía ni siquiera, en aquellos momentos, la esperanza de marcarle sobre la frente miserable la verdad que lo estigmatice por el resto de sus días y el resto de los tiempos, porque sobre nosotros se cerraba ya el cerco de más de mil hombres, con armas de mayor alcance y potencia, cuya consigna terminante era regresar con nuestros cadáveres. Hoy, que ya la verdad empieza a conocerse y que termino con estas palabras que estoy pronunciando la misión que me impuse, cumplida a cabalidad, puedo morir tranquilo y feliz, por lo cual no escatimaré fustazos de ninguna clase sobre los enfurecidos asesinos.

Es necesario que me detengan a considerar un poco los hechos. Se dijo por el mismo gobierno que el ataque fue realizado con tanta precisión y perfección que evidenciaba la presencia de expertos militares en la elaboración del plan. ¡Nada más absurdo! El plan fue trazado por un grupo de jóvenes ninguno de los cuales tenía experiencia militar; y voy a revelar sus nombres, menos dos de ellos que no están ni muertos mi presos: Abel Santamaría, José Luis Tasende, Renato Guitart Rosell, Pedro Miret, Jesús Montané y el que les habla. La mitad han muerto, y en justo tributo a su memoria puedo decir que no eran expertos militares, pero tenían patriotismo suficiente para darles, en igualdad de condiciones, una soberana paliza a todos los generales del 10 de marzo juntos, que no son ni militares ni patriotas. Más difícil fue organizar, entrenar y movilizar hombres y armas bajo un régimen represivo que gasta millones de pesos en espionaje, soborno y delación, tareas que aquellos jóvenes y otros muchos realizaron con seriedad, discreción y constancia verdaderamente increíbles; y más meritorio todavía será siempre darle a un ideal todo lo que se tiene y, además, la vida.

La movilización final de hombres que vinieron a esta provincia desde los más remotos pueblos de toda la Isla, se llevó a cabo con admirable precisión y absoluto secreto. Es cierto igualmente que el ataque se realizó con magnífica coordinación. Comenzó simultáneamente a las 5:15 a.m., tanto en Bayamo como en Santiago de Cuba, y, uno a uno, con exactitud de minutos y segundos prevista de antemano, fueron cayendo los edificios que rodean el campamento. Sin embargo, en aras de la estricta verdad, aun cuando disminuya nuestro mérito, voy a revelar por primera vez también otro hecho que fue fatal: la mitad del grueso de nuestras fuerzas y la mejor armada, por un error lamentable se extravió a la entrada de la ciudad y nos faltó en el momento decisivo. Abel Santamaría, con veintiún hombres, había ocupado el Hospital Civil; iban también con él para atender a los heridos un médico y dos compañeras nuestras. Raúl Castro, con diez hombres, ocupó el Palacio de Justicia; y a mí me correspondió atacar el campamento con el resto, noventa y cinco hombres. Llegué con un primer grupo de cuarenta y cinco, precedido por una vanguardia de ocho que forzó la posta tres. Fue aquí precisamente donde se inició el combate, al encontrarse mi automóvil con una patrulla de recorrido exterior armada de ametralladoras. El grupo de reserva, que tenía casi todas las armas largas, pues las cortas iban a la vanguardia, tomó por una calle equivocada y se desvió por completo dentro de una ciudad que no conocían. Debo aclarar que no albergo la menor duda sobre el valor de esos hombres, que al verse extraviados sufrieron gran angustia y desesperación. Debido al tipo de acción que se estaba desarrollando y al idéntico color de los uniformes en ambas partes combatientes, no era fácil restablecer el contacto. Muchos de ellos, detenidos más tarde, recibieron la muerte con verdadero heroísmo.

Todo el mundo tenía instrucciones muy precisas de ser, ante todo, humanos en la lucha. Nunca un grupo de hombres armados fue más generoso con el adversario. Se hicieron desde los primeros momentos numerosos prisioneros, cerca de veinte en firme; y hubo un instante, al principio, en que tres hombres nuestros, de los que habían tomado la posta: Ramiro Valdés, José Suárez y Jesús Montané, lograron penetrar en una barraca y detuvieron durante un tipo a cerca de cincuenta soldados. Estos prisioneros declararon ante el tribunal, y todos sin excepción han reconocido que se les trató con absoluto respeto, sin tener que sufrir ni siquiera una palabra vejaminosa. Sobre este aspecto sí tengo que agradecerle algo, de corazón, al señor fiscal: que en el juicio donde se juzgó a mis compañeros, al hacer su informe, tuvo la justicia de reconocer como un hecho indudable el altísimo espíritu de caballerosidad que mantuvimos en la lucha.

La disciplina por parte del Ejército fue bastante mala. Vencieron en último término por el número, que les daba una superioridad de quince a uno, y por la protección que les brindaban las defensas de la fortaleza. Nuestros hombres tiraban mucho mejor y ellos mismos lo reconocieron. El valor humano fue igualmente alto de parte y parte.

Considerando las causas del fracaso táctico, aparte del lamentable error mencionado, estimo que fue una falta nuestra dividir la unidad de comandos que habíamos entrenado cuidadosamente. De nuestros mejores hombres y más audaces jefes, había veintisiete en Bayamo, veintiuno en el Hospital Civil y diez en el Palacio de Justicia; de haber hecho otra distribución, el resultado pudo haber sido distinto. El choque con la patrulla (totalmente casual, pues veinte segundos antes o veinte segundos después no habría estado en ese punto) dio tiempo a que se movilizara el campamento, que de otro modo habría caído en nuestras manos sin disparar un tiro, pues ya la posta estaba en nuestro poder. Por otra parte, salvo los fusiles calibre 22 que estaban bien provistos, el parque de nuestro lado era escasísimo. De haber tenido nosotros granadas de mano, no hubieran podido resistir quince minutos.

Cuando me convencí de que todos los esfuerzos eran ya inútiles para tomar la fortaleza, comencé a retirar nuestros hombres en grupos de ocho y de diez. La retirada fue protegida por seis francotiradores que, al mando de Pedro Miret y de Fidel Labrador, le bloquearon heroicamente el paso al Ejército. Nuestras pérdidas en la lucha habían sido insignificantes; el noventa y cinco por ciento de nuestros muertos fueron producto de la crueldad y la inhumanidad cuando aquélla hubo cesado. El grupo del Hospital Civil no tuvo más que una baja; el resto fue copado al situarse las tropas frente a la única salida del edificio, y sólo depusieron las armas cuando no les quedaba una bala. Con ellos estaba Abel Santamaría, el más generoso, querido e intrépido de nuestros jóvenes, cuya gloriosa resistencia lo inmortaliza ante al historia de Cuba. Ya veremos la suerte que corrieron y cómo quiso escarmentar Batista la rebeldía y heroísmo de nuestra juventud.

Nuestros planes eran proseguir la lucha en las montañas caso de fracasar el ataque al regimiento. Pude reunir otra vez, en Siboney, la tercera parte de nuestras fuerzas; pero ya muchos estaban desalentados. Unos veinte decidieron presentarse; ya veremos también lo que ocurrió con ellos. El resto, dieciocho hombres, con las armas y el parque que quedaban, me siguieron a las montañas. El terreno era totalmente desconocido para nosotros. Durante una semana ocupamos la parte alta de la cordillera de la Gran Piedra y el Ejército ocupó la base. Ni nosotros podíamos bajar ni ellos se decidieron a subir. No fueron, pues, las armas; fueron el hambre y la sed quienes vencieron la última resistencia. Tuve que ir disminuyendo los hombres en pequeños grupos; algunos consiguieron filtrarse entre las líneas del Ejército, otros fueron presentados por monseñor Pérez Serantes. Cuando sólo quedaban conmigo dos compañeros: José Suárez y Oscar Alcalde, totalmente extenuados los tres, al amanecer del sábado 1º de agosto, una fuerza del mando del teniente Sarría nos sorprendió durmiendo. Ya la matanza de prisioneros había cesado por la tremenda reacción que provocó en la ciudadanía, y este oficial, hombre de honor, impidió que algunos matones nos asesinasen en el campo con las manos atadas.

No necesito desmentir aquí las estúpidas sandeces que, para mancillar mi nombre, inventaron los Ugalde Carrillo y su comparsa, creyendo encubrir su cobardía, su incapacidad y sus crímenes. Los hechos están sobradamente claros.

Mi propósito no es entretener al tribunal con narraciones épicas. Todo cuanto he dicho es necesario para la comprensión más exacta de lo que diré después.

Quiero hacer constar dos cosas importantes para que se juzgue serenamente nuestra actitud. Primero: pudimos haber facilitado la toma del regimiento deteniendo simplemente a todos los altos oficiales en sus residencias, posibilidad que fue rechazada, por la consideración muy humana de evitar escenas de tragedia y de lucha en las casas de las familias. Segundo: se acordó no tomar ninguna estación de radio hasta tanto no se tuviese asegurado el campamento. Esta actitud nuestra, pocas veces vista por su gallardía y grandeza, le ahorró a la ciudadanía un río de sangre. Yo pude haber ocupado, con sólo diez hombres, una estación de radio y haber lanzado al pueblo a la lucha. De su ánimo no era posible dudar: tenía el último discurso de Eduardo Chibás en la CMQ, grabado con sus propias palabras, poemas patrióticos e himnos de guerra capaces de estremecer al más indiferente, con mayor razón cuando se está escuchando el fragor del combate, y no quise hacer uso de ellos, a pesar de lo desesperado de nuestra situación.

Se ha repetido con mucho énfasis por el gobierno que l pueblo no secundó el movimiento. Nunca había oído una afirmación tan ingenua y, al propio tiempo, tan llena de mala fe. Pretenden evidenciar con ello la sumisión y cobardía del pueblo; poco falta para que digan que respalda a la dictadura, y no saben cuánto ofenden con ello a los bravos orientales. Santiago de Cuba creyó que era una lucha entre soldados, y no tuvo conocimiento de lo que ocurría hasta muchas horas después. ¿Quién duda del valor, el civismo y el coraje sin límites del rebelde y patriótico pueblo de Santiago de Cuba? Si el Moncada hubiera caído en nuestras manos, ¡hasta las mujeres de Santiago de Cuba habrían empuñado las armas! ¡Muchos fusiles se los cargaron a los combatientes las enfermeras del Hospital Civil! Ellas también pelearon. Eso no lo olvidaremos jamás.

No fue nunca nuestra intención luchar con los soldados del regimiento, sino apoderarnos por sorpresa del control y de las armas, llamar al pueblo, reunir después a los militares e invitarlos a abandonar la odiosa bandera de la tiranía y abrazar la de la libertad, defender los grandes intereses de la nación y no los mezquinos intereses de un grupito; virar las armas y disparar contra los enemigos del pueblo, y no contra el pueblo, donde están sus hijos y sus padres; luchar junto a él, como hermanos que son, y no frente a él, como enemigos que quieren que sean; ir unidos en pos del único ideal hermosos y digno de ofrendarle la vida, que es la grandeza y felicidad de la patria. A los que dudan que muchos soldados se hubieran sumado a nosotros, yo les pregunto: ¿Qué cubano no ama la gloria? ¿Qué alma no se enciende en un amanecer de libertad?

El cuerpo de la Marina no combatió contra nosotros, y se hubiera sumado sin duda después. Se sabe que ese sector de las Fuerzas Armadas es el menos adicto a la tiranía y que existe entre sus miembros un índice muy elevado de conciencia cívica. Pero en cuanto al resto del Ejército nacional, ¿hubiera combatido contra el pueblo sublevado? Yo afirmo que no. El soldado es un hombre de carne y hueso, que piensa, que observa y que siente. Es susceptible a la influencia de las opiniones, creencias, simpatías y antipatías del pueblo. Si se le pregunta su opinión dirá que no puede decirla; pero eso no significa que carezca de opinión. Le afectan exactamente los mismos problemas que a los demás ciudadanos conciernen: subsistencia, alquiler, la educación de los hijos, el porvenir de éstos, etcétera. Cada familiar es un punto de contacto inevitable entre él y el pueblo y la situación presente y futura de la sociedad en que vive. Es necio pensar que porque un soldado reciba un sueldo del Estado, bastante módico, haya resuelto las preocupaciones vitales que le imponen sus necesidades, deberes y sentimientos como miembro de una familia y de una colectividad social.

Ha sido necesaria esta breve explicación porque es el fundamento de un hecho en que muy pocos han pensado hasta el presente: el soldado siente un profundo respeto por el sentimiento de la mayoría del pueblo. Durante el régimen de Machado, en la misma medida en que crecía la antipatía popular, decrecía visiblemente la fidelidad del Ejército, a extremos que un grupo de mujeres estuvo a punto de sublevar el campamento de Columbia. Pero más claramente prueba de esto un hecho reciente: mientras el régimen de Grau San Martín mantenía en el pueblo su máxima popularidad, proliferaron en el Ejército, alentadas por ex militares sin escrúpulos y civiles ambiciosos, infinidad de conspiraciones, y ninguna de ellas encontró eco en la masa de los militares.

El 10 de marzo tiene lugar en el momento en que había descendido hasta el mínimo el prestigio del gobierno civil, circunstancia que aprovecharon Batista y su camarilla. ¿Por qué no lo hicieron después del 1º de junio? Sencillamente porque si esperan que la mayoría de la nación expresase sus sentimientos en las urnas, ninguna conspiración hubiera encontrado eco en la tropa.

Puede hacerse, por tanto, una segunda afirmación: el Ejército jamás se ha sublevado contra un régimen de mayoría popular. Estas verdades son históricas, y si Batista se empeña en permanecer a toda costa en el poder contra la voluntad absolutamente mayoritaria de Cuba, su fin será más trágico que el de Gerardo Machado.

Puedo expresar mi concepto en lo que a las Fuerzas Armadas se refiere, porque hablé de ellas y las defendía cuando todos callaban, y no lo hice para conspirar ni por interés de ningún género, porque estábamos en plena normalidad constitucional, sino por meros sentimientos de humanidad y deber cívico. Era en aquel tiempo el periódico Alerta uno de los más leídos por la posición que mantenía entonces en la política nacional, y desde sus páginas realicé una memorable campaña contra el sistema de trabajos forzados a que estaban sometidos los soldados en las fincas privadas de los altos personajes civiles y militares, aportando datos, fotografías, películas y pruebas de todas clases con las que me presenté también ante los tribunales denunciando el hecho el día 3 de marzo de 1952. Muchas veces dije en esos escritos que era de elemental justicia aumentarles el sueldo a los hombres que prestaban sus servicios en las Fuerzas Armadas. Quiero saber de uno más que haya levantado su voz en aquella ocasión para protestar contra tal injusticia. No fue por cierto Batista y compañía, que vivía muy bien protegido en su finca de recreo con toda clase de garantías, mientras yo corría mil riesgos sin guardaespaldas ni armas.

Conforme lo defendí entonces, ahora, cuando todos callan otra vez, le digo que se dejó engañar miserablemente, y a la mancha, el engaño y la vergüenza del 10 de marzo, ha añadido la mancha y la vergüenza, mil veces más grande, de los crímenes espantosos e injustificables de Santiago de Cuba. Desde ese momento el uniforme del Ejército está horriblemente salpicado de sangre, y si en aquella ocasión dije ante el pueblo y denuncié ante los tribunales que había militares trabajando como esclavos en las fincas privadas, hoy amargamente digo que hay militares manchados hasta el pelo con la sangre de muchos jóvenes cubanos torturados y asesinados. Y digo también que si es para servir a la República, defender a la nación, respetar al pueblo y proteger al ciudadano, es justo que un soldado gane por lo menos cien pesos; pesos es para matar y asesinar, para oprimir al pueblo, traicionar la nación y defender los intereses de un grupito, no merece que la República se gaste ni un centavo en ejército, y el campamento de Columbia debe convertirse en una escuela e instalar allí, en vez de soldados, diez mil niños huérfanos.

Como quiero ser justo antes de todo, no puedo considerar a todos los militares solidarios de esos crímenes, esas manchas y esas vergüenzas que son obras de unos cuantos traidores y malvados, pero todo militar de honor y dignidad que ame su carrera y quiera su constitución, está en el deber de exigir y luchar para que esas manchas sean lavadas, esos engaños sean vengados y esas culpas sean castigadas si no quieren que ser militar sea para siempre una infamia en vez de un orgullo.

Claro que el 10 de marzo no tuvo más remedio que sacar a los soldados de las fincas privadas, pero fue para ponerlos a trabajar de reporteros, choferes, criados y guardaespaldas de toda la fauna de politiqueros que integran el partido de la dictadura. Cualquier jerarca de cuarta o quinta categoría se cree con derecho a que un militar le maneje el automóvil y le cuida las espaldas, cual si estuviesen temiendo constantemente un merecido puntapié.

Si existía en realidad un propósito reivindicador, ¿por qué no se les confiscaron todas las fincas y los millones a los que como Genovevo Pérez Dámera hicieron su fortuna esquilmando a los soldados, haciéndolos trabajar como esclavos y desfalcando los fondos de las Fuerzas Armadas? Pero no: Genovevo y los demás tendrán soldados cuidándolos en sus fincas porque en el fondo todos los generales del 10 de marzo están aspirando a hacer lo mismo y no pueden sentar semejante precedente.

El 10 de marzo fue un engaño miserable, sí... Batista, después de fracasar por la vía electoral él y su cohorte de politiqueros malos y desprestigiados, aprovechándose de su descontento, tomaron de instrumento al Ejército para trepar al poder sobre las espaldas de los soldados. Y yo sé que hay muchos hombres disgustados por el desengaño: se les aumentó el sueldo y después con descuentos y rebajas de toda clase se les volvió a reducir; infinidad de viejos elementos desligados de los institutos armados volvieron a filas cerrándoles el paso a hombres jóvenes, capacitados y valiosos; militares de mérito han sido postergados mientras prevalece el más escandaloso favoritismo con los parientes y allegados de los altos jefes. Muchos militares decentes se están preguntando a estas horas qué necesidad tenían las Fuerzas Armadas de cargar con la tremenda responsabilidad histórica de haber destrozado nuestra Constitución para llevar al poder a un grupo de hombres sin moral, desprestigiados, corrompidos, aniquilados para siempre políticamente y que no podían volver a ocupar un cargo público si no era a punta de bayoneta, bayoneta que no empuñan ellos...

Por otro lado, los militares están padeciendo una tiranía peor que los civiles. Se les vigila constantemente y ninguno de ellos tiene la menor seguridad en sus puestos: cualquier sospecha injustificada, cualquier chisme, cualquier intriga, cualquier confidencia es suficiente para que los trasladen, los expulsen o los encarcelen deshonrosamente. ¿No les prohibió Tabernilla en una circular conversar con cualquier ciudadano de la oposición, es decir, el noventa y nueve por ciento del pueblo?... ¡Qué desconfianza!... ¡Ni a las vírgenes vestales de Roma se les impuso semejante regla! Las tan cacareadas casitas para los soldados no pasan de trescientas en toda la Isla y, sin embargo, con lo gastado en tanques, cañones y armas había para fabricarle una casa a cada alistado; luego, lo que le importa a Batista no es proteger al Ejército, sino que el Ejército lo proteja a él; se aumenta su poder de opresión y de muerte, pero esto no es mejorar el bienestar de los hombres. Guardias triples, acuartelamiento constante, zozobra perenne, enemistad de la ciudadanía, incertidumbre del porvenir, eso es lo que se le ha dado al soldado, o lo que es lo mismo: "Muere por el régimen, soldado, dale tu sudor y tu sangre, te dedicaremos un discurso y un ascenso póstumo (cuando ya no te importe), y después... seguiremos viviendo bien y haciéndonos ricos; mata, atropella, oprime al pueblo, que cuando el pueblo se canse y esto se acabe, tú pagarás nuestros crímenes y nosotros nos iremos a vivir como príncipes en el extranjero; y si volvemos algún día, no toques, no toques tú ni tus hijos en la puerta de nuestros palacetes, porque seremos millonarios y los millonarios no conocen a los pobres. Mata, soldado, oprime al pueblo, contra ese pueblo que iba a librarlos a ellos inclusive de la tiranía, la victoria hubiera sido del pueblo. El señor fiscal estaba muy interesado en conocer nuestras posibilidades de éxito. Esas posibilidades se basaban en razones de orden técnico y militar y de orden social. Se ha querido establecer el mito de las armas modernas como supuesto de toda imposibilidad de lucha abierta y frontal del pueblo contra la tiranía. Los desfiles militares y las exhibiciones aparatosas de equipos bélicos, tienen por objeto fomentar este mito y crear en la ciudadanía un complejo de absoluta impotencia. Ningún arma, ninguna fuerza es capaz de vencer a un pueblo que se decide a luchar por sus derechos. Los ejemplos históricos a luchar por sus derechos. Los ejemplos históricos pasados y presentes son incontables. Está bien reciente el caso de Bolivia, donde los mineros, con cartuchos de dinamita, derrotaron y aplastaron a los regimientos del ejército regular. Pero los cubanos, por suerte, no tenemos que buscar ejemplos en otro país, porque ninguno tan elocuente y hermoso como el de nuestra propia patria. Durante la guerra del 95 había en Cuba cerca de medio millón de soldados españoles sobre las armas, cantidad infinitamente superior a la que podía oponer la dictadura frente a una población cinco veces mayor. Las armas del ejército español eran sin comparación más modernas y poderosas que las de los mambises; estaba equipado muchas veces con artillería de campaña, y su infantería usaba el fusil de retrocarga similar al que usa todavía la infantería moderna. Los cubanos no disponían por lo general de otra arma que los machetes, porque sus cartucheras estaban casi siempre vacías. Hay un pasaje inolvidable de nuestra guerra de independencia narrado por el general Miró Argenter, jefe del Estado Mayor de Antonio Maceo, que pude traer copiado en esta notica para no abusar de la memoria.

"La gente bisoña que mandaba Pedro Delgado, en su mayor parte provista solamente de machete, fue diezmada al echarse encima de los sólidos españoles, de tal manera, que no es exagerado afirmar que de cincuenta hombres, cayeron la mitad. Atacaron a los españoles con los puños ¡sin pistola, sin machete y si cuchillo! Escudriñando las malezas de Río Hondo, se encontraron quince muertos más del partido cubano, sin que de momento pudiera señalarse a qué cuerpo pertenecían. No presentaban ningún vestigio de haber empuñado el arma: el vestuario estaba completo, y pendiente de la cintura no tenían más que el vaso de lata; a dos pasos de allí, el caballo exánime, con el equipo intacto. Se reconstruyó el pasaje culminante de la tragedia: esos hombres, siguiendo a su esforzado jefe, el teniente coronel Pedro Delgado, habían obtenido la palma del heroísmo; se arrojaron sobre las bayonetas con las manos solas: el ruido del metal, que sonaba en torno a ellos, era el golpe del vaso de beber al dar contra el muñón de la montura. Maceo se sintió conmovido, él, tan acostumbrado a ver la muerte en todas las posiciones y aspectos, y murmuró este panegírico: "Yo nunca había visto eso; gente novicia que ataca inerme a los españoles ¡con el vaso de beber agua por todo utensilio! ¡Y yo le daba el nombre de impedimenta!"..."

¡Así luchan los pueblos cuando quieren conquistar su libertad: les tiran piedras a los aviones y viran los tanques boca arriba!

Una vez en poder nuestro la ciudad de Santiago de Cuba, hubiéramos puesto a los orientales inmediatamente en pie de guerra. A Bayamo se atacó precisamente para situar nuestras avanzadas junto al río Cauto. No se olvide nunca que esta provincia que hoy tiene millón y medio de habitantes, es sin duda la más guerrera y patriótica de Cuba; fue ella la que mantuvo encendida la lucha por la independencia durante treinta años y le dio el mayor tributo de sangre, sacrificio y heroísmo. En Oriente se respira todavía el aire de la epopeya gloriosa y, al amanecer, cuando los gallos cantan como clarines que tocan diana llamando a los soldados y el sol se eleva radiante sobre las empinadas montañas, cada día parece que va a ser otra vez el de Yara o el de Baire.

Dije que las segundas razones en que se basaba nuestra posibilidad de éxito eran de orden social. ¿Por qué teníamos la seguridad de contar con el pueblo? Cuando hablamos de pueblo no entendemos por tal a los sectores acomodados y conservadores de la nación, a los que viene bien cualquier régimen de opresión, cualquier dictadura, cualquier despotismo, postrándose ante el amo de turno hasta romperse la frente contra el suelo. Entendemos por pueblo, cuando hablamos de lucha, la gran masa irredenta, a la que todos ofrecen y a la que todos engañan y traicionan, la que anhela una patria mejor y más digna y más justa; la que está movida por ansias digna y más justa; la que está movida por ansias ancestrales de justicia por haber padecido la injusticia y la burla generación tras generación, la que ansía grandes y sabias transformaciones en todos los órdenes y está dispuesta a dar para lograrlo, cuando crea en algo o en alguien, sobre todo cuando crea suficientemente en sí misma, hasta la última gota de sangre. La primera condición de la sinceridad y de la buena fe en un propósito, es hacer precisamente lo que nadie hace, es decir, hablar con entera claridad y sin miedo. Los demagogos y los políticos de profesión quieren obrar el milagro de estar bien en todo y con todos, engañando necesariamente a todos en todo. Los revolucionarios han de proclamar sus ideas valientemente, definir sus principios y expresar sus intenciones para que nadie se engañe, ni amigos ni enemigos.

Nosotros llamamos pueblo si de lucha se trata, a los seiscientos mil cubanos que están sin trabajo deseando ganarse el pan honradamente sin tener que emigrar de su patria en busca de sustento; a los quinientos mil obreros del campo que habitan en los bohíos miserables, que trabajan cuatro meses al año y pasan hambre el resto compartiendo con sus hijos la miseria, que no tienen una pulgada de tierra para sembrar y cuya existencia debiera mover más a compasión si no hubiera tantos corazones de piedra; a los cuatrocientos mil obreros industriales y braceros cuyos retiros, todos, están desfalcados, cuyas conquistas les están arrebatando, cuyas viviendas son las infernales habitaciones de las cuarterías, cuyos salarios pasan de las manos del patrón a las del garrotero, cuyo futuro es la rebaja y el despido, cuya vida es el trabajo perenne y cuyo descanso es la tumba; a los cien mil agricultores pequeños, que viven y mueren trabajando una tierra que no es suya, contemplándola siempre tristemente como Moisés a la tierra prometida, para morirse sin llegar a poseerla, que tienen que pagar por sus parcelas como siervos feudales una parte de sus productos, que no pueden amarla, ni mejorarla, ni embellecerla, planta un cedro o un naranjo porque ignoran el día que vendrá un alguacil con la guardia rural a decirles que tienen que irse; a los treinta mil maestros y profesores tan abnegados, sacrificados y necesarios al destino mejor de las futuras generaciones y que tan mal se les trata y se les paga; a los veinte mil pequeños comerciantes abrumados de deudas, arruinados por la crisis y rematados por una plaga de funcionarios filibusteros y venales; a los diez mil profesionales jóvenes: médicos, ingenieros, abogados, veterinarios, pedagogos, dentistas, farmacéuticos, periodistas, pintores, escultores, etcétera, que salen de las aulas con sus títulos deseosos de lucha y llenos de esperanza para encontrarse en un callejón sin salida, cerradas todas las puertas, sordas al clamor y a la súplica. ¡Ése es el pueblo, cuyos caminos de angustias están empedrados de engaños y falsas promesas, no le íbamos a decir: "Te vamos a dar", sino: "¡Aquí tienes, lucha ahora con toda tus fuerzas para que sean tuyas la libertad y la felicidad!"

En el sumario de esta causa han de constar las cinco leyes revolucionarias que serían proclamadas inmediatamente después de tomar el cuartel Moncada y divulgadas por radio a la nación. Es posible que el coronel Chaviano haya destruido con toda intención esos documentos, pero si él los destruyó, yo los conservo en la memoria.

La primera ley revolucionaria devolvía al pueblo la soberanía y proclamaba la Constitución de 1940 como la verdadera ley suprema del Estado, en tanto el pueblo decidiese modificarla o cambiarla, y a los efectos de su implantación y castigo ejemplar a todos los que la habían traicionado, no existiendo órganos de elección popular para llevarlo a cabo, el movimiento revolucionario, como encarnación momentánea de esa soberanía, única fuente de poder legislativo, asumía todas las facultades que le son inherentes a ella, excepto de legislar, facultad de ejecutar y facultad de juzgar.

Esta actitud no podía ser más diáfana y despojada de chocherías y charlatanismos estériles: u gobierno aclamado por la masa de combatientes, recibiría todas las atribuciones necesarias para proceder a la implantación efectiva de la voluntad popular y de la verdadera justicia. A partir de ese instante, el Poder Judicial, que se ha colocado desde el 10 de marzo frente a al Constitución y fuera de la Constitución, recesaría como tal Poder y se procedería a su inmediata y total depuración, antes de asumir nuevamente las facultades que le concede la Ley Suprema de la República. Sin estas medidas previas, la vuelta a la legalidad, poniendo su custodia en manos que claudicaron deshonrosamente, sería una estafa, un engaño y una traición más.

La segunda ley revolucionaria concedía la propiedad inembargable e instransferible de la tierra a todos los colonos, subcolonos, arrendatarios, aparceros y precaristas que ocupasen parcelas de cinco o menos caballerías de tierra, indemnizando el Estado a sus anteriores propietarios a base de la renta que devengarían por dichas parcelas en un promedio de diez años.

La tercera ley revolucionaria otorgaba a los obreros y empleados el derecho a participar del treinta por ciento de las utilidades en todas las grandes empresas industriales, mercantiles y mineras, incluyendo centrales azucareros. Se exceptuaban las empresas meramente agrícolas en consideración a otras leyes de orden agrario que debían implantarse.

La cuarta ley revolucionaria concedía a todos los colonos el derecho a participar del cincuenta y cinco por ciento del rendimiento de la caña y cuota mínima de cuarenta mil arrobas a todos los pequeños colonos que llevasen tres o más años de establecidos.

La quinta ley revolucionaria ordenaba la confiscación de todos los bienes a todos los malversadores de todos los gobiernos y a sus causahabientes y herededor en cuanto a bienes percibidos por testamento o abintestato de procedencia mal habida, mediante tribunales especiales con facultades plenas de acceso a todas las fuentes de investigación, de intervenir a tales efectos las compañías anónimas inscriptas en el país o que operen en él donde puedan ocultarse bienes malversados y de solicitar de los gobiernos extranjeros extradición de personas y embargo de bienes. La mitad de los bienes recobrados pasarían a engrosar las cajas de los retiros obreros y la otra mitad a los hospitales, asilos y casas de beneficencia.

Se declaraba, además, que la política cubana en América sería de estrecha solidaridad con los pueblos democráticos del continente y que los perseguidos políticos de las sangrientas tiranías que oprimen a las naciones hermanas, encontrarían en la patria de Martí, no como hoy, persecución, hambre y traición, sino asilo generoso, hermandad y pan. Cuba debía ser baluarte de libertad y no eslabón vergonzoso de despotismo.

Estas leyes serían proclamadas en el acto y a ellas seguirían, una vez terminada la contienda y previo estudio minucioso de su contenido y alcance, otra serie de leyes y medidas también fundamentales como la reforma agraria, la reforma integral de la enseñanza y la nacionalización del trust eléctrico y el trust telefónico, devolución al pueblo del exceso ilegal que han estado cobrando en sus tarifas y pago al fisco de todas las cantidades que han burlado a la hacienda pública.

Todas estas pragmáticas y otras estarían inspiradas en el cumplimiento estricto de dos artículos esenciales de nuestra Constitución, uno de los cuales manda que se proscriba el latifundio y, a los efectos de su desaparición, la ley señale el máximo de extensión de tierra que cada persona o entidad pueda poseer para cada tipo de explotación agrícola, adoptando medidas que tiendan a revertir la tierra al cubano; y el otro ordena categóricamente al Estado emplear todos los medios que estén a su alcance para proporcionar ocupación a todo el que carezca de ella y asegurar a cada trabajador manual o intelectual una existencia decorosa. Ninguna de ellas podrá ser tachada por tanto de inconstitucional. El primer gobierno de elección popular que surgiere inmediatamente después, tendría que respetarlas, no sólo porque tuviese un compromiso moral con la nación, sino porque los pueblos cuando alcanzan las conquistas que han estado anhelando durante varias generaciones, no hay fuerza en el mundo capaz de arrebatárselas.

El problema de la tierra, el problema de la industrialización, el problema de la vivienda, el problema del desempleo, el problema de la educación y el problema de la salud del pueblo; he ahí concretados los seis puntos a cuya solución se hubieran encaminado resueltamente nuestros esfuerzos, junto con la conquista de las libertades públicas y la democracia política.

Quizás luzca fría y teórica esta exposición, si no se conoce la espantosa tragedia que está viviendo el país en estos seis órdenes, sumada a la más humillante opresión política.

El ochenta y cinco por ciento de los pequeños agricultores cubanos está pagando renta y vive bajo la perenne amenaza del desalojo de sus parcelas. Más de la mitad de las mejores tierras de producción cultivadas está en manos extranjeras. En Oriente, que es la provincia más ancha, las tierras de la United Fruit Company y la West Indies unen la costa norte con la costa sur. Hay doscientas mil familias campesinas que no tienen una vara de tierra donde sembrar unas viandas para sus hambrientos hijos y, en cambio, permanecen sin cultivar, en manos de poderosos intereses, cerca de trescientas mil caballerías de tierras productivas. Si Cuba es un país eminentemente agrícola, si su población es en gran parte campesina, si la ciudad depende del campo, si el campo hizo la independencia, si la grandeza y prosperidad de nuestra nación depende de un campesinado saludable y vigoroso que ame y sepa cultivar la tierra, de un Estado que lo proteja y lo oriente, ¿cómo es posible que continúe este estado de cosas?

Salvo unas cuantas industrias alimenticias, madereras y textiles, Cuba sigue siendo una factoría productora de materia prima. Se exporta azúcar para importar caramelos, se exportan cueros para importar zapatos,. se exporta hierro para importar arados... Todo el mundo está de acuerdo en que la necesidad de industrializar el país es urgente, que hacen falta industrias químicas, que hay que mejorar las crías, los cultivos, la técnica y elaboración de nuestras industrias alimenticias para que puedan resistir la competencia ruinosa que hacen las industrias europeas de queso, leche condensada, licores y aceites y las de conservas norteamericanas, que necesitamos barcos mercantes, que el turismo podría ser una enorme fuente de riquezas; pero los poseedores del capital exigen que los obreros pasen bajo las horcas caudinas, el Estado se cruza de brazos y la industrialización espera por las calendas griegas.

Tan grave o peor es la tragedia de la vivienda. Hay en Cuba doscientos mil bohíos y chozas; cuatrocientas mil familias del campo y de la ciudad viven hacinadas en barracones, cuarterías y solares sin las más elementales condiciones de higiene y salud; dos millones doscientas mil personas de nuestra población urbana pagan alquileres que absorben entre un quinto y un tercio de sus ingresos; y dos millones ochocientas mil de nuestra población rural y suburbana carecen de luz eléctrica. Aquí ocurre lo mismo: si el Estado se propone rebajar los alquileres, los propietarios amenazan con paralizar todas las construcciones; si el Estado se abstiene, construyen mientras pueden percibir un tipo elevado de renta, después no colocan una piedra más aunque el resto de la población viva a la intemperie. Otro tanto hace el monopolio eléctrico: extiende las líneas hasta el punto donde pueda percibir una utilidad satisfactoria, a partir de allí no le importa que las personas vivan en las tinieblas por el resto de sus días. El Estado se cruza de brazos y el pueblo sigue sin casas y sin luz.

Nuestro sistema de enseñanza se complementa perfectamente con todo lo anterior: ¿Es un campo donde el guajiro no es dueño de la tierra para qué se quieren escuelas agrícolas? ¿En una ciudad donde no hay industrias para qué se quieren escuelas técnicas o industriales? Todo está dentro de la misma lógica absurda: no hay ni una cosa ni otra. En cualquier pequeño país de Europa existen más de doscientas escuelas técnicas y de artes industriales; en Cuba, no pasan de seis y los muchachos salen con sus títulos sin tener dónde emplearse. A las escuelitas públicas del campo asisten descalzos, semidesnudos y desnutridos, menos de la mitad de los niños en edad escolar y muchas veces el maestro quien tiene que adquirir con su propio sueldo el material necesario. ¿Es así como puede hacerse una patria grande?

De tanta miseria sólo es posible liberarse con la muerte; y a eso sí los ayuda el Estado: a morir. El noventa por ciento de los niños del campo está devorado por parásitos que se les filtran desde la tierra por las uñas de los pies descalzos. La sociedad se conmueve ante la noticia del secuestro o el asesinato de una criatura, pero permanece criminalmente indiferente ante el asesinato en masa que se comete con tantos miles y miles de niños que mueren todos los años por falta de recursos, agonizando entre los estertores del dolor, y cuyos ojos inocentes, ya en ellos el brillo de la muerte, parecen mirar hacia lo infinito como pidiendo perdón para el egoísmo humano y que no caiga sobre los hombres la maldición de Dios. Y cuando un padre de familia trabaja cuatro meses la año, ¿con qué puede comprar ropas y medicinas a sus hijos? Crecerán raquíticos, a los treinta años no tendrán una pieza sana en la boca, habrán oído diez millones de discursos, y morirán al fin de miseria y decepción. El acceso a los hospitales del Estado, siempre repletos, sólo es posible mediante la recomendación de un magnate político que le exigirá al desdichado su voto y el de toda su familia para que Cuba siga siempre igual o peor.

Con tales antecedentes, ¿cómo no explicarse que desde el mes de mayo al de diciembre un millón de personas se encuentren sin trabajo y que Cuba, con una población de cinco millones y medio de habitantes, tenga actualmente más desocupados que Francia e Italia con una población de más de cuarenta millones cada una?

Cuando vosotros juzgáis a un acusado por robo, señores magistrados, no le preguntáis cuánto tiempo lleva sin trabajo, cuántos hijos tiene, qué días de la semana comió y qué días no comió, no os preocupáis en absoluto por las condiciones sociales del medio donde vive: lo enviáis a la cárcel sin más contemplaciones. Allí no van los ricos que queman almacenes y tiendas para cobrar las pólizas de seguro, aunque se quemen también algunos seres humanos, porque tienen dinero de sobra para pagar abogados y sobornar magistrados. Enviáis a la cárcel al infeliz que roba por hambre, pero ninguno de los cientos de ladrones que han robado millones al Estado durmió nunca una noche tras las rejas: cenáis con ellos a fin de año en algún lugar aristocrático y tienen vuestro respeto. En Cuba, cuando un funcionario se hace millonario de la noche a la mañana y entra en la cofradía de los ricos, puede ser recibido con las mismas palabras de aquel opulento personaje de Balzac, Taillefer, cuando brindó por el joven que acababa de heredar una inmensa fortuna: "¡Señores, bebamos al poder del oro! El señor Valentín, seis veces millonario, actualmente acaba de ascender al trono. Es rey, lo puede todo, está por encima de todo, como sucede a todos los ricos. En lo sucesivo la igualdad ante la ley, consignada al frente de la Constitución, será un mito para él, no estará sometido a las leyes, sino que las leyes se le someterá. Para los millonarios no existen tribunales ni sanciones."

El porvenir de la nación y la solución de sus problemas no pueden seguir dependiendo del interés egoísta de una docena de financieros, de los fríos cálculos sobre ganancias que tracen en sus despachos de aire acondicionado diez o doce magnates. El país no puede seguir de rodillas implorando los milagros de unos cuantos becerros de oro que, como aquél del Antiguo Testamento que derribó la ira del profeta, no hacen milagros de ninguna clase. Los problemas de la República sólo tienen solución si nos dedicamos a luchar por ella con la misma energía, honradez y patriotismo que invirtieron nuestros libertadores en crearla. Y no es con estadistas al estilo de Carlos Saladrigas, cuyo estadismo consiste en dejarlo todo tal cual está y pasarse la vida farfullando sandeces sobre la "libertad absoluta de empresa", "garantías al capital de inversión" y la "ley de la oferta y la demanda", como habrán de resolverse tales problemas. En un palacete de la Quinta Avenida, estos ministros pueden charlar alegremente hasta que no quede ya ni el polvo de los huesos de los que hoy reclaman soluciones urgentes. Y en el mundo actual ningún problema social se resuelve por generación espontánea.

Un gobierno revolucionario con el respaldo del pueblo y el respeto de la nación después de limpiar las instituciones de funcionarios venales y corrompidos, procedería inmediatamente a industrializar el país, movilizando todo el capital inactivo que pasa actualmente de mil quinientos millones a través del Banco Nacional y el Banco de Fomento Agrícola e Industrial y sometiendo la magna tarea al estudio, dirección, planificación y realización por técnicos y hombres de absoluta competencia, ajenos por completo a los manejos de la política.

Un gobierno revolucionario, después de asentar sobre sus parcelas con carácter de dueños a los cien mil agricultores pequeños que hoy pagan rentas, procedería a concluir definitivamente el problema de la tierra, primero: estableciendo como ordena la Constitución un máximo de extensión para cada tipo de empresa agrícola y adquiriendo el exceso por vía de expropiación, reivindicando las tierras usurpadas al Estado, desecando marismas y terrenos pantanosos, plantando enormes viveros y reservando zonas para la repoblación forestal; segundo: repartiendo el resto disponible entre familias campesinas con preferencia a las más numerosas, fomentando cooperativas de agricultores para la utilización común de equipos de mucho costo, frigoríficos y una misma dirección profesional técnica en el cultivo y la crianza y facilitando, por último, recursos, equipos, protección y conocimientos útiles al campesinado.

Un gobierno revolucionario resolvería el problema de la vivienda rebajando resueltamente el cincuenta por ciento de los alquileres, eximiendo de toda contribución a las casas habitadas por sus propios dueños, triplicando los impuestos sobre las casas alquiladas, demoliendo las infernales cuarterías para levantar en su lugar edificios modernos de muchas plantas y financiando la construcción de viviendas en toda la Isla en escala nunca vista, bajo el criterio de que si lo ideal en el campo es que cada familia posea su propia parcela, lo ideal en la ciudad es que cada familia viva en su propia casa o apartamento. Hay piedra suficiente y brazos de sobra para hacerle a cada familia cubana una vivienda decorosa. Pero si seguimos esperando por los milagros del becerro de oro, pasarán mil años y el problema estará igual. Por otra parte, las posibilidades de llevar corriente eléctrica hasta el último rincón de la Isla son hoy mayores que nunca, por cuanto es ya una realidad la aplicación de la energía nuclear a esa rama de la industria, lo cual abaratará enormemente su costo de producción.

Con estas tres iniciativas y reformas el problema del desempleo desaparecería automáticamente y la profilaxis y al lucha contra las enfermedades sería tarea mucho más fácil.

Finalmente, un gobierno revolucionario procedería a la reforma integral de nuestra enseñanza, poniéndola a tono con las iniciativas anteriores, para preparar debidamente a las generaciones que están llamadas a vivir en una patria más feliz. No se olviden las palabras del Apóstol: "Se está cometiendo en [...] América Latina un error gravísimo: en pueblos que viven casi por completo de los productos del campo, se educa exclusivamente para la vida urbana y no se les prepara para la vida campesina." "El pueblo más feliz es el que tenga mejor educados a sus hijos, en la instrucción del pensamiento y en la dirección de los sentimientos." "Un pueblo instruido será siempre fuerte y libre."

Pero el alma de la enseñanza es el maestro, y a los educadores en Cuba se les paga miserablemente; no hay, sin embargo, ser más enamorado de su vocación que el maestro cubano. ¿Quién no aprendió sus primeras letras en una escuelita pública? Basta ya de estar pagando con limosnas a los hombres y mujeres que tienen en sus manos la misión más sagrada del mundo de hoy y del mañana, que es enseñar. Ningún maestro debe ganar menos de doscientos pesos, como ningún profesor de segunda enseñanza debe ganar menos de trescientos cincuenta, si queremos que se dediquen enteramente a su elevada misión, si tener que vivir asediados por toda clase de mezquinas privaciones. Debe concedérseles además a los maestros que desempeñan su función en el campo, el uso gratuito de los medios de transporte; y a todos, cada cinco años por lo menos, un receso en sus tareas de seis meses con sueldo, para que puedan asistir a cursos especiales en el país o en el extranjero, poniéndose al día en los últimos conocimientos pedagógicos y mejorando constantemente sus programas y sistemas. ¿De dónde sacar el dinero necesario? Cuando no se lo roben, cuando no haya funcionarios venales que se dejen sobornar por las grandes empresas con detrimento del fisco, cuando los inmensos recursos de la nación estén movilizados y se dejen de comprar tanques, bombarderos y cañones en este país sin fronteras, sólo para guerrear contra el pueblo, y se le quiera educar en vez de matar, entonces habrá dinero de sobra.

Cuba podría albergar espléndidamente una población tres veces mayor; no hay razón, pues, para que exista miseria entre sus actuales habitantes. Los mercados debieran estar abarrotados de productos; las despensas de las casas debieran estar llenas; todos los brazos podrían estar produciendo laboriosamente. No, eso no es inconcebible. Lo inconcebible es que haya hombres que se acuesten con hambre mientras quede una pulgada de tierra sin sembrar; lo inconcebible es que haya niños que mueran sin asistencia médica, lo inconcebible es que el treinta por ciento de nuestros campesinos no sepan firmar, y el noventa y nueve por ciento no sepa de historia de Cuba; lo inconcebible es que la mayoría de las familias de nuestros campos estén viviendo en peores condiciones que los indios que encontró Colón al descubrir la tierra más hermosa que ojos humanos vieron.

A los que me llaman por esto soñador, les digo como Martí: "El verdadero hombre no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber; y ése es [...] el único hombre práctico cuyo sueño de hoy será la ley de mañana, porque el que haya puesto los ojos en las entrañas universales y visto hervir los pueblos, llameantes y ensangrentados, en la artesa de los siglos, sabe que el porvenir, sin una sola excepción, está del lado del deber."

Únicamente inspirados en tan elevados propósitos, es posible concebir el heroísmo de los que cayeron en Santiago de Cuba. Los escasos medios materiales con que hubimos de contar, impidieron el éxito seguro. A los soldados les dijeron que Prío nos había dado un millón de pesos; querían desvirtuar el hecho más grave para ellos: que nuestro movimiento no tenía relación alguna con el pasado, que era una nueva generación cubana con sus propias ideas, la que se erguía contra la tiranía, de jóvenes que no tenían apenas siete años cuando Batista comenzó a cometer sus primeros crímenes en el año 34. La mentira del millón no podía ser más absurda: si con menos de veinte mil pesos armamos cientos sesenta y cinco hombres y atacamos un regimiento y un escuadrón, con un millón de pesos hubiéramos podido armar ocho mil hombres, atacar cincuenta regimientos, cincuenta escuadrones, y Ugalde Carrillo no se habría enterado hasta el domingo 26 de julio a las 5_15 de la mañana. Sépase que por cada uno que vino a combatir, se quedaron veinte perfectamente entrenados que no vinieron porque no había armas. Esos hombres desfilaron por las calles de La Habana con la manifestación estudiantil en el Centenario de Martí y llenaban seis cuadras en masa compacta. Doscientos más que hubieran podido venir o veinte granadas de mano en nuestro poder, y tal vez le habríamos ahorrado a este honorable tribunal tantas molestias.

Los políticos se gastan en sus campañas millones de pesos sobornando conciencias, y un puñado de cubanos que quisieron salvar el honor de la patria tuvo que venir a afrontar la muerte con las manos vacías por falta de recursos. Eso explica que al país lo hayan gobernado hasta ahora, no hombres generosos y abnegados, sino el bajo mundo de la politiquería, el hampa de nuestra vida pública.

Con mayor orgullo que nunca digo que consecuentes con nuestros principios, ningún político de ayer nos vi tocar a sus puertas pidiendo un centavo, que nuestros medios se reunieron con ejemplos de sacrificios que no tienen paralelo, como el de aquel joven, Elpidio Sosa, que vendió su empleo y se me presentó un día con trescientos pesos "para la causa"; Fernando Chenard, que vendió sus aparatos de su estudio fotográfico, con el que se ganaba la vida; Pedro Marrero, que empeñó su sueldo de muchos meses y fue preciso prohibirle que vendería también los muebles de su casa; Oscar Alcalde, que vendió su laboratorio de productos farmacéuticos; Jesús Montané, que entregó el dinero que había ahorrado durante más de cinco años; y así por el estilo muchos más, despojándose cada cual de lo poco que tenía.

Hace falta tener una fe muy grande en su patria para proceder así, y estos recuerdos de idealismo me llevaron directamente al más amargo capítulo de esta defensa: el precio que les hizo pagar la tiranía por querer librar a Cuba de la opresión y la injusticia.

¡Cadáveres amados los que un día
Ensueños fuisteis de la patria mía,
Arrojad, arrojad sobre mi frente
Polvo de vuestros huesos carcomidos!
¡Tocad mi corazón con vuestras manos!
¡Gemid a mis oídos!
¡Cada uno ha de ser de mis gemidos
Lágrimas de uno más de los tiranos!
¡Andad a mi rencor; vagad en tanto
Que mi ser vuestro espíritu recibe
Y dadme de las tumbas el espanto,
Que es poco ya para llorar el llanto
Cuando en infame esclavitud se vive!

Multiplicad por diez el crimen del 27 de noviembre de 1871 y tendréis los crímenes monstruosos y repugnantes del 26, 27, 28 y 29 de julio de 1953 en Oriente. Los hechos están recientes todavía, pero cuando los años pasen y el cielo de la patria se despeje, cuando los ánimos exaltados se aquieten y el miedo no turbe los espíritus, se empezará a ver en toda su espantosa realidad la magnitud de la masacre, y las generaciones venideras volverán aterrorizadas los ojos hacia este acto de barbarie sin precedentes en nuestra historia. Pero no quiero que la ira me ciegue, porque necesito toda la claridad de mi mente y la serenidad del corazón destrozado para exponer los hechos tal como ocurrieron, con toda sencillez, antes que exagerar el dramatismo, porque siento vergüenza, como cubano, que unos hombres sin entrañas, con sus crímenes incalificables, hayan deshonrado nuestra patria ante el mundo.

No fue nunca el tirano Batista un hombre de escrúpulos que vacilara antes de decir al pueblo la más fantástica mentira. Cuando quiso justificar el traidor cuartelazo del 10 de marzo, inventó un supuesto golpe militar que habría de ocurrir en el mes de abril y que "él quiso evitar para que no fuera sumida en sangre la república", historieta ridícula que no creyó nadie; y cuando quiso sumir en sangre la república y ahogar en el terror, la tortura y el crimen la justa rebeldía de una juventud que no quiso ser esclava suya, inventó entonces mentiras más fantásticas todavía. ¡Qué poco respeto se le tiene a un pueblo, cuando se le trata de engañar tan miserablemente! El mismo día que fui detenido, yo asumí públicamente la responsabilidad del movimiento armado del 26 de julio, y si una sola de las cosas que dijo el dictador contra nuestros combatientes en su discurso del 27 de julio hubiese sido cierta, bastaría para haberme quitado la fuerza moral en el proceso. Sin embargo, ¿por qué no se me llevó al juicio? ¿Por qué falsificaron certificados médicos? ¿Por qué se violaron todas las leyes del procedimiento y se descartaron escandalosamente todas las órdenes del tribunal? ¿Por qué se hicieron cosas nunca vistas en ningún proceso público a fin de evitar a toda costa mi comparecencia? Yo en cambio hice lo indecible por estar presente, reclamando del tribunal que se me llevase al juicio en cumplimiento estricto de las leyes, denunciando las maniobras estricto de las leyes, denunciando para impedirlo; quería discutir con ellos frente a frente y cara a cara. Ellos no quisieron: ¿Quién temía la verdad y quién no la temía?

Las cosas que afirmó el dictador desde el polígono del campamento de Columbia, serían dignas de risa si no estuviesen tan empapadas de sangre. Dijo que los atacantes eran un grupo de mercenarios entre los cuales había numerosos extranjeros; dijo que la parte principal del plan era un atentado contra él —él, siempre él—, como si los hombres que atacaron el baluarte del Moncada no hubieran podido matarlo a él y a veinte como él, de haber estado conformes con semejantes métodos; dijo que el ataque había sido fraguado por el ex presidente Prío y con dinero suyo, y se ha comprobado ya hasta la saciedad la ausencia absoluta de toda relación entre este movimiento y el régimen pasado; dijo que estábamos armados de ametralladoras y granadas de mano, y aquí los técnicos del Ejército han declarado que sólo teníamos una ametralladora degollado a la posta, y ahí han aparecido en el sumario los certificados de defunción y los certificados médicos correspondientes a todos los soldados muertos o heridos, de donde resulta que ninguno presentaba lesiones de arma blanca. Pero sobre todo, lo más importante, dijo que habíamos acuchillado a los enfermos del Hospital Militar, y los médicos de ese mismo hospital, ¡nada menos que los médicos del Ejército!, han declarado en el juicio que ese edificio nunca estuvo ocupado por nosotros, que ningún enfermo fue muerto o herido y que sólo hubo allí una baja, correspondiente a un empleado sanitario que se asomó imprudentemente por una ventana.

Cuando un jefe de Estado o quien pretende serlo hace declaraciones al país, no habla por hablar: alberga siempre algún propósito, persigue siempre un efecto, lo anima siempre una intención. Si ya nosotros habíamos sido militarmente vencidos, si ya no significábamos un peligro real para la dictadura, ¿por qué se nos calumniaba de ese modo? Si no está claro que era un discurso sangriento, si no es evidente que se pretendía justificar los crímenes que se estaban cometiendo desde la noche anterior y que se irían a cometer después, que hablen por mí los números: el 27 de julio, en su discurso desde el polígono militar, Batista dijo que los atacantes habíamos tenido treinta y dos muertos; al finalizar la semana los muertos ascendían a más de ochenta. ¿En qué batallas, en qué lugares, en qué combates murieron esos jóvenes? Antes de hablar Batista se habían asesinado más de veinticinco prisioneros; después que habló Batista se asesinaron cincuenta.

¡Qué sentido del honor tan grande el de esos militares modestos, técnicos y profesionales del Ejército, que al comparecer ante el tribunal no desfiguraron los hechos y emitieron sus informes ajustándose a la estricta verdad! ¡Ésos sí son militares que honran el uniforme, ésos sí son hombres! Ni el militar verdadero ni el verdadero hombre es capaz fe manchar su vida con la mentira o el crimen. Yo sé que están terriblemente indignados con los bárbaros asesinatos que se cometieron, yo sé que sienten con repugnancia y vergüenza el olor a sangre homicida que impregna hasta la última piedra del cuartel Moncada.

Emplazo al dictador a que repita ahora, si puede, sus ruines calumnias por encima del testimonio de esos honorables militares, lo emplazo a que justifique ante el pueblo de Cuba su discurso del 27 de julio, ¡que no se calle, que hable!, que digan quiénes son los asesinos, los despiadados, los inhumanos, que diga si la Cruz de Honor que fue a ponerles en el pecho a los héroes de la masacre era para premiar los crímenes repugnantes que se cometieron; que asuma desde ahora la responsabilidad ante la historia y no pretenda decir después que fueron los soldados sin órdenes suyas, que explique a la nación los setenta asesinatos; ¡fue mucha la sangre! La nación necesita una explicación, la nación lo demanda, la nación lo exige.

Se sabía que en 1933, al finalizar el combate del hotel Nacional, algunos oficiales fueron asesinados después de rendirse, lo cual motivó una enérgica protesta de la revista Bohemia; se sabía también que después de capitulado el fuerte de Atarés las ametralladoras de los sitiadores barrieron una fila de prisioneros y que un soldado, preguntando quién era Blas Hernández, lo asesinó disparándole un tiro en pleno rostro, soldado que en premio de su cobarde acción fue ascendido a oficial. Era conocido que el asesinato de prisioneros está fatalmente unido en la historia de Cuba al nombre de Batista. ¡Torpe ingenuidad nuestra que no lo comprendimos claramente! Sin embargo, en aquellas ocasiones los hechos ocurrieron en cuestión de minutos, no más que lo de una ráfaga de ametralladoras cuando los ánimos estaban todavía exaltados, aunque nunca tendrá justificación semejante proceder.

No fue así en Santiago de Cuba. Aquí todas las formas de crueldad, ensañamiento y barbarie fueron sobrepasadas. No se mató durante un minuto, una hora o un día entero, sino que en una semana completa, los golpes, las torturas, los lanzamientos de azotea y los disparos no cesaron un instante como instrumentos de exterminio manejados por artesanos perfectos del crimen. El cuartel Moncada se convirtió en un taller de tortura y de muerte, y unos hombres indignos convirtieron el uniforme militar en delantales de carniceros. Los muros se salpicaron de sangre; en las paredes las balas quedaron incrustadas con fragmentos de piel, sesos y cabellos humanos, chamusqueados por los disparos a boca de jarro, y el césped se cubrió de oscura y pegajosa sangre. Las manos criminales que rigen los destinos de Cuba habían escrito para los prisioneros a la entrada de aquel antro de muerte, la inscripción del infierno: "Dejad toda esperanza."

No cubrieron ni siquiera las apariencias, no se preocuparon lo más mínimo por disimular lo que estaban haciendo: creían haber engañado al pueblo con sus mentiras y ellos mismos terminaron engañándose. Se sintieron amos y señores del universo, dueños absolutos de la vida y la muerte humana. Así, el susto de la madrugada lo disiparon en un festín de cadáveres, en una verdadera borrachera de sangre.

Las crónicas de nuestra historia, que arrancan cuatro siglos y medio atrás, nos cuentan muchos hechos de crueldad, desde las matanzas de indios indefensos, las atrocidades de los piratas que asolaban las costas, las barbaridades de los guerrilleros en la lucha de la independencia, los fusilamientos de prisioneros cubanos por el ejército de Weyler, los horrores del machadato, hasta los crímenes de marzo del 35; pero con ninguno se escribió una página sangrienta tan triste y sombría, por el número de víctimas y por la crueldad de sus victimarios, como en Santiago de Cuba. Sólo un hombre en todos esos siglos ha manchado de sangre dos épocas distintas de nuestra existencia histórica y ha clavado sus garras en la carne de dos generaciones de cubanos. Y para derramar este río de sangre sin precedentes esperó que estuviésemos en el Centenario del Apóstol y acabada de cumplir cincuenta años la república que tantas vidas costó para la libertad, porque pesa sobre un hombre que había gobernado ya como amo durante once largos años este pueblo que por tradición y sentimiento ama la libertad y repudie el crimen con toda su alma, un hombre que no ha sido, además, ni leal, ni sincero, ni honrado, ni caballero un solo minuto de su vida pública.

No fue suficiente la traición de enero de 1934, los crímenes de marzo de 1935, y los cuarenta millones de fortuna que coronaron la primera etapa; era necesaria la traición de marzo de 1952, los crímenes de julio de 1953 y los millones que sólo el tiempo dirá. Dante dividió su infierno en nueve círculos: puso en el séptimo a los criminales, puso en el octavo a los ladrones y puso en el noveno a los traidores. ¡Duro dilema el que tendrían los demonios para buscar un sitio adecuado al alma de este hombre... si este hombre tuviera alma! Quien alentó los hechos atroces de Santiago de Cuba, no tiene entrañas siquiera.

Conozco muchos detalles de la forma en que se realizaron esos crímenes por boca de algunos militares que,. llenos de vergüenza, me refirieron las escenas de que habían sido testigos.

Terminado el combate se lanzaron como fieras enfurecidas sobre la ciudad de Santiago de Cuba y contra la población indefensa saciaron las primeras iras. En plena calle y muy lejos del lugar donde fue la lucha le atravesaron el pecho de un balazo a un niño inocente que jugaba junto a la puerta de su casa, y cuando el padre se acercó para recogerlo, le atravesaron la frente con oro balazo. Al "Niño" Cala, que iba para su casa con un cartucho de pan en las manos, lo balacearon sin mediar palabra. Sería interminable referir los crímenes y atropellos que se cometieron contra la población civil. Y si de esta forma actuaron con los que no habían participado en la acción, ya puede suponerse la horrible suerte que corrieron los prisioneros participantes o que ellos creían que habían participado: porque así como en esta causa involucraron a muchas personas ajenas por completo a los hechos, así también mataron a muchos de los prisioneros detenidos que no tenían nada que ver con el ataque; éstos no están incluidos en las cifras de víctimas que han dado, las cuales se refieren exclusivamente a los hombres nuestros. Algún día se sabrá el número total de inmolados.

El primer prisionero asesinado fue nuestro médico, el doctor Mario Muñoz, que no llevaba armas ni uniforme y vestía su bata de galeno, un hombre generoso y competente que hubiera atendido con la misma devoción tanto al adversario como al amigo herido. En el camino del Hospital Civil al cuartel le dieron un tiro por la espalda y allí lo dejaron tendido boca abajo en un charco de sangre. Pero la matanza en masa de prisioneros no comenzó hasta pasadas las 3:00 de la tarde. Hasta esa hora esperaron órdenes. Llegó entonces de La Habana el general Martín Díaz Tamayo, quien trajo instrucciones concretas salidas de una reunión donde se encontraban Batista, el jefe del Ejército, el jefe del SIM, el propio Díaz Tamayo y oros. Dijo que "era una vergüenza y un deshonor para el Ejército haber tenido en el combate tres veces más bajas que los atacantes y que había que matar diez prisioneros por cada soldado muerto". ¡Ésta fue la orden!.

En todo grupo humano hay hombres que bajos instintos, criminales natos, bestias portadoras de todos los atavismos ancestrales revestidas de forma humana, monstruos refrenados por la disciplina y el hábito social, pero que si se les da a beber sangre en un río no cesarán hasta que los haya secado. Lo que estos hombres necesitan precisamente era esa orden. En sus manos precio lo mejor de Cuba: lo más valiente, lo más honrado, lo más idealista. El tirano los llamó mercenarios, y allí estaban ellos muriendo como héroes en manos de hombres que cobran un sueldo de la República y que con las armas que ella les entregó para que la defendieran sirven los intereses de una pandilla y asesinan a los mejores ciudadanos.

En medio de las torturas les ofrecían la vida si traicionando su posición ideológica se prestaban a declarar falsamente que Prío les había dado el dinero, y como ellos rechazaban indignados la proposición, continuaban torturándolos horriblemente. Les trituraron los testículos y les arrancaron los ojos, pero ninguno claudicó, ni se oyó un lamento ni una súplica: aun cuando los habían privado de sus órganos viriles, seguían siendo mil veces más hombres que todos sus verdugos juntos. Las fotografías no mientan y esos cadáveres aparecen destrozados. Ensayaron otros medios; no podían con el valor de los hombres y probaron el valor de las mujeres. Con un ojo humano ensangrentado en las manos se presentaron un sargento y varios hombres en el calabozo donde se encontraban las compañeras Melba Hernández y Haydée Santamaría, y dirigiéndose a la última mostrándole el ojo, le dijeron: "Este es de tu hermano, si tú no dices lo que no quiso decir, le arrancaremos el otro." Ella, que quería a su valiente hermano por encima de todas las cosas, les contestó llena de dignidad: "Si ustedes le arrancaron un ojo y él no lo dijo, mucho menos lo diré yo." Más tarde volvieron y las quemaron en los brazos con colillas encendidas, hasta que por último, llenos de despecho, le dijeron nuevamente a la joven Haydée Santamaría: "Ya no tienes novio porque te lo hemos matado también." Y ella les contestó imperturbable otra vez: "Él no está muerto, porque morir por la patria es vivir." Nunca fue puesto en un lugar tan alto de heroísmo y dignidad el nombre de la mujer cubana.

No respetaron ni siquiera a los heridos en el combate que estaban recluidos en distintos hospitales de la ciudad, adonde los fueron a buscar como buitres que siguen la presa. En el Centro Gallego penetraron hasta el salón de operaciones en el instante mismo que recibían transfusión de sangre dos heridos graves; los arrancaron de las mesas y como no podían estar en pie, los llevaron arrastrando hasta la planta baja donde llegaron cadáveres.

No pudieron hacer lo mismo en la Colonia Española, donde estaban recluidos los compañeros Gustavo Arcos y José Ponce, porque se los impidió valientemente el doctor Posada diciéndoles que tendrían que pasar sobre su cadáver.

A Pedro Miret, Abelardo Crespo y Fidel Labrador les inyectaron aire y alcanfor en las venas para matarlos en el Hospital Militar. Deben sus vidas al capitán Tamayo, médico del Ejército y verdadero militar de honor, que a punta de pistola se los arrebató a los verdugos y los trasladó al Hospital Civil. Estos cinco jóvenes fueron los únicos heridos que pudieron sobrevivir.

Por las madrugadas eran sacados del campamento grupos de hombres y trasladados en automóviles a Siboney, La Maya, Songo y otros lugares, donde se les bajaba atados y amordazados, ya deformados por las torturas, para matarlos en parajes solitarios. Después los hacían constar como muertos en combate con el Ejército. Esto lo hicieron durante varios días y muy pocos prisioneros de los que iban siendo detenidos sobrevivieron. A muchos los obligaron antes a cavar su propia sepultura. Uno de los jóvenes, cuando realizaba aquella operación, se volvió y marcó en el rostro con la pica a uno de los asesinos. A otros, inclusive, los enterraron vivos con las manos atadas a la espalda. Muchos lugares solitarios sirven de cementerio a los valientes. Solamente en el campo de tiro del Ejército hay cinco enterrados. Algún día serán desenterrados y llevados en hombros del pueblo hasta el monumento que, junto a la tumba de Martí, la patria libre habrá de levantarles a los "Mártires del Centenario".

El último joven que asesinaron en la zona de Santiago de Cuba fue Marcos Martí. Lo habían detenido en una cueva en Siboney el jueves 30 por la mañana junto con el compañero Ciro Redondo. Cuando los llevaban caminando por la carretera con los brazos en alto, le dispararon al primero un tiro por la espalda y ya en el suelo lo remataron con varias descargas más. Al segundo lo condujeron hasta el campamento; cuando lo vio el comandante Pérez Chaumont exclamó: "¡Y a éste para qué me lo han traído!" El tribunal pudo escuchar la narración del hecho por boca de este joven que sobrevivió gracias a lo que Pérez Chaumont llamó "una estupidez de los soldados".

La consigna era general en toda la provincia. Diez días después del 26, un periódico de esta ciudad publicó la noticia de que, en la carretera de Manzanillo a Bayamo, habían aparecido dos jóvenes ahorcados. Más tarde se supo que eran los cadáveres de Hugo Camejo y Pedro Véliz. Allí también ocurrió algo extraordinario; las víctimas eran tres; los habían sacado del cuartel de Manzanillo a las 2:00 de la madrugada; en un punto de la carretera los bajaron y después de golpearlos hasta hacerles perder el sentido, los estrangularon con una soga. Pero cuando ya los habían dejado por muertos, uno de ellos, Andrés García, recobró el sentido, buscó refugio en casa de un campesino y gracias a ello también el tribunal pudo conocer con todo lujo de detalles el crimen. Este joven fue el único sobreviviente de todos los prisioneros que se hicieron en la zona de Bayamo.

Cerca del río Cauto, en un lugar conocido por Barrancas, yacen en el fondo de un pozo ciego los cadáveres de Raúl de Aguiar, Armando Valle y Andrés Valdés, asesinados a medianoche en el camino de Alto Cedro a Palma Soriano por el sargento Montes de Oca, jefe de puesto del cuartel de Miranda, el cabo Maceo y el teniente jefe de Alto Cedro, donde aquéllos fueron detenidos.

En los anales del crimen merece mención de honor el sargento Eulalio González, del cuartel Moncada, apodado "El Tigre". Este hombre no tenía después el menor empacho para jactarse de sus tristes hazañas. Fue él quien con sus propias manos asesinó a nuestro compañero Abel Santamaría. Pero no estaba satisfecho. Un día en que volvía de la prisión de Boniato, en cuyos patios sostiene una cría de gallos finos, montó el mismo ómnibus donde viajaba la madre de Abel. Cuando aquel monstruo comprendió de quien se trataba, comenzó a referir en alta voz sus proezas y dijo bien alto para que lo oyera la señora vestida de luto: "Pues yo sí saqué muchos ojos y pienso seguirlos sacando." Los sollozos de aquella madre ante la afrenta cobarde que le infería el propio asesino de su hijo, expresan mejor que ninguna palabra el oprobio moral sin precedentes que está sufriendo nuestra patria. A esas mismas madres, cuando iban al cuartel Moncada preguntando por sus hijos, con cinismo inaudito les contestaban: "¡Cómo no, señora!; vaya a verlo al hotel Santa Ifigenia donde se lo hemos hospedado." ¡O Cuba no es Cuba, o los responsables de estos hechos tendrán que sufrir un escarmiento terrible! Hombres desalmados que insultaban groseramente al pueblo cuando se quitaban los sombreros al paso de los cadáveres de los revolucionarios.

Tantas fueron las víctimas que todavía el gobierno no se ha atrevido a dar las listas completas, saben que las cifras no guardan proporción alguna. Ellos tienen los nombres de todos los muertos porque antes de asesinar a los prisioneros les tomaban las generales. Todo ese largo trámite de identificación a través del Gabinete Nacional fue pura pantomima; y hay familias que no saben todavía la suerte de sus hijos. Si ya han pasado casi tres meses, ¿por qué no se dice la última palabra?

Quiero hacer constar que a los cadáveres se les registraron los bolsillos buscando hasta el último centavo y se les despojó de las prendas personales, anillos y relojes, que hoy están usando descaradamente los asesinos.

Gran parte de lo que acabo de referir ya lo sabíais vosotros, señores magistrados, por las declaraciones de mis compañeros. Pero véase cómo no han permitido venir a este juicio a muchos testigos comprometedores y que en cambio asistieron a las sesiones del otro juicio. Faltaron, por ejemplo, todas las enfermeras del Hospital Civil, pese a que están aquí al lado nuestro, trabajando en el mismo edificio donde se celebra esta sesión; no las dejaron comparecer para que no pudieran afirmar ante el tribunal, contestando a mis preguntas, que aquí fueron detenidos veinte hombres vivos, además del doctor Mario Muñoz. Ellos temían que el interrogatorio a los testigos yo pudiese hacer deducir por escrito testimonios muy peligrosos.

Pero vino el comandante Pérez Chaumont y no pudo escapar. Lo que ocurrió con este héroe de batallas contra hombres sin armas y maniatados, da idea de lo que hubiera pasado en el Palacio de Justicia si no me hubiesen secuestrado del proceso. Le pregunté cuántos hombres nuestros habían muerto en sus célebres combates de Siboney. Titubeó. Le insistí, y me dijo por fin que veintiuno. Como yo sé que esos combates no ocurrieron nunca, le pregunté cuántos heridos habíamos tenido. Me contestó que ninguno: todos eran muertos. Por eso, asombrado, le repuse que si el Ejército estaba usando armas atómicas. Claro que donde hay asesinados a boca de jarro no hay heridos. Le pregunté después cuántas bajas había tenido el Ejército. Me contestó que dos heridos. Le pregunté por último que si alguno de esos heridos había muerto, y me dijo que no. Esperé. Desfilaron más tarde todos los heridos del Ejército y resultó que ninguno lo había sido en Siboney. Ese mismo comandante Pérez Chaumont, que apenas se ruborizaba de haber asesinado veintiún jóvenes indefensos, ha construido en la playa de Ciudamar un palacio que vale más de cien mil pesos. Sus ahorritos en sólo unos meses de marzato. ¡Y si eso ha ahorrado el comandante, cuánto habrán ahorrado los generales!.

Señores magistrados: ¿Dónde están nuestros compañeros detenidos los días 26, 27, 28 y 29 de julio, que se sabe pasaban de sesenta en la zona de Santiago de Cuba? solamente tres y las dos muchachas han comparecido, los demás sancionados fueron todos detenidos más tarde. ¿Dónde están nuestros compañeros heridos? Solamente cinco han aparecido: al resto lo asesinaron también. Las cifras son irrebatibles. Por aquí, en cambio, han desfilado veinte militares que fueron prisioneros nuestros y que según sus propias palabras no recibieron ni una ofensa. Por aquí han desfilado treinta heridos del Ejército, muchos de ellos en combates callejeros, y ninguno fue rematado. Si el Ejército tuvo diecinueve muertos y treinta heridos, ¿cómo es posible que nosotros hayamos tenido ochenta muertos y cinco heridos? ¿Quién vio nunca combates de veintiún muertos y ningún herido como los famosos de Pérez Chaumont?

Ahí están las cifras de bajas en los recios combates de la Columna Invasora en la guerra del 95, tanto aquellos en que salieron victoriosas como en los que fueron vencidas las armas cubanas: combate de Los Indios, en Las Villas: doce heridos, ningún muerto; combate de Mal Tiempo: cuatro muertos, veintitrés heridos; combate de Calimete: dieciséis muertos, sesenta y cuatro heridos; combate de La Palma: treinta y nueve muertos, ochenta y ocho heridos; combate de Cacarajícara: cinco muertos, trece heridos; combate del Descanso: cuatro muertos, cuarenta y cinco heridos; combate de San Gabriel del Lombillo: dos muertos, dieciocho heridos... en todos absolutamente el número de heridos es dos veces, tres veces y hasta diez veces mayor que el de muertos. No existían entonces los modernos adelantos de la ciencia médica que disminuyen la proporción de muertos. ¿Cómo puede explicarse la fabulosa proporción de dieciséis muertos por un herido, si no es rematando a éstos en los mismos hospitales y asesinando después a los indefensos prisioneros? Estos números hablan sin réplica posible.

"Es una vergüenza y un deshonor para el Ejército haber tenido en el combate tres veces más bajas que los atacantes; hay que matar diez prisioneros por cada soldado muerto..." Ése es el concepto que tienen del honor los cabos furrieles ascendidos a generales del 10 de marzo, y ése es el honor que le quieren imponer al Ejército nacional. Honor falso, honor fingido, honor de apariencia que se basa en la mentira, la hipocresía y el crimen; asesinos que amasan con sangre una careta de honor. ¿Quién les dijo que morir peleando es un deshonor? ¿Quién les dijo que el honor de un Ejército consiste en asesinar heridos y prisioneros de guerra?

En las guerras los ejércitos que asesinan a los prisioneros se han ganado siempre el desprecio y la execración del mundo. Tamaña cobardía no tiene justificación ni aun tratándose de enemigos de la patria invadiendo el territorio nacional. Como escribió un libertador de la América del Sur, "ni la más estricta obediencia militar puede cambiar la espada del soldado en cuchilla de verdugo." El militar de honor no asesina al prisionero indefenso después del combate, sino que lo respeta; no remata al herido, sino que lo ayuda; impide el crimen y si no puede impedirlo hace como aquel capitán español que al sentir los disparos con que fusilaban a los estudiantes quebró indignado su espada y renunció a seguir sirviendo a aquel ejército.

Los que asesinaron a los prisioneros no se comportaron como dignos compañeros de los que murieron. Yo vi muchos soldados combatir con magnífico valor, como aquéllos de la patrulla que dispararon contra nosotros sus ametralladoras en un combate casi cuerpo a cuerpo o aquel sargento que desafiando la muerte se apoderó de la alarma para movilizar el campamento. Unos están vivos, me alegro; otros están muertos; sólo siento que hombres valerosos caigan defendiendo una mala causa. Cuando Cuba sea libre, debe respetar, amparar y ayudar también a las mujeres y los hijos de los valientes que cayeron frente a nosotros. Ellos son inocentes de las desgracias de Cuba, ellos son otras tantas víctimas de esta nefasta situación.

Pero el honor que ganaron los soldados para las armas murieron en combate lo mancillaron los generales mandando asesinar prisioneros después del combate. Hombres que se hicieron generales de la madrugada al amanecer sin haber disparado un tiro, que compraron sus estrellas con alta traición a la República, que mandan asesinar los prisioneros de un combate en que no participaron: ésos son los generales del 10 de marzo, generales que no habrían servido ni para arrear las mulas que cargaban la impedimenta del Ejército de Antonio Maceo.

Si el Ejército tuvo tres veces más bajas que nosotros fue porque nuestros hombres estaban magníficamente entrenados, como ellos mismos dijeron, y porque se habían tomado medidas tácticas adecuadas como ellos mismos reconocieron. Si el Ejército no hizo un papel más brillante, si fue totalmente sorprendido pese a los millones que se gasta el SIM en espionaje, si sus granadas de mano no explotaron porque estaban viejas, se debe a que tiene generales como Martín Díaz Tamayo y coroneles como Ugalde Carrillo y Alberto del Río Chaviano. No fueron diecisiete traidores metidos en las filas del Ejército como el 10 de marzo, sino ciento sesenta y cinco hombres que atravesaron la Isla de un extrema a otro para afrontar la muerte a cara descubierta. Si esos jefes hubieran tenido honor militar habrían renunciado a sus cargos en vez de lavar su vergüenza y su incapacidad personal en la sangre de los prisioneros.

Matar prisioneros indefensos y después decir que fueron muertos en combate, ésa es toda la capacidad militar de los generales del 10 de marzo. Así actuaban en los años más crueles de nuestra guerra de independencia los peores matones de Valeriano Weyler. Las Crónicas de la guerra nos narran el siguiente pasaje: "El día 23 de febrero entró en Punta Brava el oficial Baldomero Acosta con alguna caballería, al tiempo que, por el camino opuesto, acudía un pelotón del regimiento Pizarro al mando de un sargento, allí conocido por Barriguilla. Los insurrectos cambiaron algunos tiros con la gente de Pizarro, y se retiraron por el camino que une a Punta Brava con el caserío de Guatao. A los cincuenta hombres de Pizarro seguía una compañía de voluntarios de Marianao y otra del cuerpo de Orden Público, al mando del capitán Calvo [...] Siguieron marcha hacia Guatao, y al penetrar la vanguardia en el caserío se inició la matanza contra el vecindario pacífico; asesinaron a doce habitantes del lugar. [...] Con la mayor celeridad la columna que mandaba el capitán Calvo, echó mano a todos os vecinos que corrían por el pueblo, y amarrándolos fuertemente en calidad de prisioneros de guerra, los hizo marchar para La Habana. [...] No saciados aún con los atropellos cometidos en las afueras de Guatao, llevaron a remate otra bárbara ejecución que ocasionó la muerte a uno de los presos y terribles heridas a los demás. El marqués de Cervera, militar palatino y follón, comunicó a Weyler la costosísima victoria obtenida por las armas españolas; pero el comandante Zugasti, hombre de pundonor, denunció al gobierno lo sucedido, y calificó de asesinatos de vecinos pacíficos las muertes perpetradas por el facineroso capitán Calvo y el sargento Barriguilla.

"La intervención de Weyler en este horrible suceso y su alborozo al conocer los pormenores de la matanza, se descubre de un modo palpable en el despacho oficial que dirigió al ministro de la Guerra a raíz de la cruenta inmolación. "Pequeña columna organizada por comandante militar Marianao con fuerzas de la guarnición, voluntarios y bomberos a las órdenes del capitán Calvo de Orden público, batió, destrozándolas, partidas de Villanueva y Baldomero Acosta cerca de Punta Brava (Guatao), causándoles veinte muertos, que entregó, para su enterramiento al alcalde Guatao, haciéndoles quince prisioneros, entre ellos un herido [...] y suponiendo llevan muchos heridos; nosotros tuvimos un herido grave, varios leves y contusos. Weyler"."

¿En qué se diferencia este parte de guerra de Weyler de los partes del coronel Chaviano dando cuenta de las victorias del comandante Pérez Chaumont? Sólo en que Weyler comunicó veinte muertos y Chaviano comunicó veintiuno; Weyler menciona un soldado herido en sus filas, Chaviano menciona dos; Weyler habla de un herido y quince prisioneros en el campo enemigo, Chaviano no habla de heridos ni prisioneros.

Igual que admiré el valor de los soldados que supieron morir, admiro y reconozco que muchos militares se portaron dignamente y no se mancharon las manos en aquella orgía de sangre. No pocos prisioneros que sobrevivieron les deben la vida a la actitud honorable de militares como el teniente Sarría, el teniente Camps, el capitán Tamayo y otros que custodiaron caballerosamente a los detenidos. Si hombres como ésos no hubiesen salvado en parte el honor de las Fuerzas Armadas, hoy sería más honroso llevar arriba un trapo de cocina que un uniforme.

Para mis compañeros muertos no clamo venganza. Como sus vidas no tenían precio, no podrían pagarlas con las suyas todos los criminales juntos. No es con sangre como pueden pagarse las vidas de los jóvenes que mueren por el bien de un pueblo; la felicidad de ese pueblo es el único precio digno que puede pagarse por ellas.

Mis compañeros, además, no están ni olvidados ni muertos; viven hoy más que nunca y sus matadores han de ver aterrorizados cómo surge de sus cadáveres heroicos el espectro victorioso de su ideas. Que hable por mí el Apóstol: "Hay un límite al llanto sobre las sepulturas de los muertos, y es el amor infinito a la patria y a la gloria que se jura sobre sus cuerpos, y que no teme ni se abata ni se debilita jamás; porque los cuerpos de los mártires son el altar más hermoso de la honra."

[...] Cuando se muere
En brazos de la patria agradecida,
La muerte acaba, la prisión se rompe;
¡Empieza, al fin, con el morir, la vida!

Hasta aquí me he concretado casi exclusivamente a los hechos. Como no olvido que estoy delante de un tribunal de justicia que me juzga, demostraré ahora que únicamente de nuestra parte está el derecho y que la sanción impuesta a mis compañeros y la que se pretende imponerme no tiene justificación ante la razón, ante la sociedad y ante la verdadera justicia.

Quiero ser personalmente respetuoso con los señores magistrados y os agradezco que no veáis en la rudeza de mis verdades ninguna animadversión contra vosotros. Mis razonamientos van encaminados sólo a demostrar lo falso y erróneo de la posición adoptada en la presente situación por todo el Poder Judicial, del cual cada tribunal no es más que una simple pieza obligada a marchar, hasta cierto punto, por el mismo sendero que traza la máquina, sin que ellos justifique, desde luego, a ningún hombre a actuar contra sus principios. Sé perfectamente que la máxima responsabilidad le cabe a la alta oligarquía que sin un gesto digno se plegó servilmente a los dictados del usurpador traicionando a la nación y renunciando a la independencia del Poder Judicial. Excepciones honrosas han tratado de remendar el maltrecho honor con votos particulares, pero el gesto de la exigua minoría apenas ha trascendido, ahogado por actitudes de mayorías sumisas y ovejunas. Este fatalismo, sin embargo, no me impedirá exponer la razón que me asiste. Si el traerme ante este tribunal no es más que pura comedia para darle apariencia de legalidad y justicia a lo arbitrario, estoy dispuesto a rasgar con mano firme el velo infame que cubre tanta desvergüenza. Resulta curioso que los mismos que me traen ante vosotros para que se me juzgue y condene no han acatado una sola orden de este tribunal.

Si este juicio, como habéis dicho, es el más importante que se ha ventilado ante un tribunal desde que se instauró la República, lo que yo diga aquí quizás se pierda en la conjura de silencio que me ha querido imponer la dictadura, pero sobre lo que vosotros hagáis, la posteridad volverá muchas veces los ojos. Pensad que ahora estáis juzgando a un acusado, pero vosotros, a su vez, seréis juzgados no una vez, sino muchas, cuantas veces el presente sea sometido a la crítica demoledora del futuro. Entonces lo que yo diga aquí se repetirá muchas veces, no porque se haya escuchado de mi boca, sino porque el problema de la justicia es eterno, y por encima de las opiniones de los jurisconsultos y teóricos, el pueblo tiene de ella un profundo sentido. Los pueblos poseen una lógica sencilla pero implacable, reñida con todo lo absurdo y contradictorio, y si alguno, además, aborrece con toda su alma el privilegio y la desigualdad, ése es el pueblo cubano. Sabe que la justicia se representa con una doncella, una balanza y una espada. Si la ve postrarse cobarde ante unos y blandir furiosamente el arma sobre otros, se la imaginará entonces como una mujer prostituida esgrimiendo un puñal. Mi lógica, es la lógica sencilla del pueblo.

Os voy a referir una historia. Había una vez una república. Tenía su Constitución, sus leyes, sus libertades, Presidente, Congreso, tribunales; todo el mundo podría reunirse, asociarse, hablar y escribir con entera libertad. El gobierno no satisfacía al pueblo, pero el pueblo podía cambiarlo y ya sólo faltaban unos días para hacerlo. Existía una opinión pública respetada y acatada y todos los problemas de interés colectivo eran discutidos libremente. Había partidos políticos, horas doctrinales de radio, programas polémicos de televisión, actos públicos, y en el pueblo palpitaba el entusiasmo. Este pueblo había sufrido mucho y si no era feliz, deseaba serlo y tenía derecho a ello. Lo habían engañado muchas veces y miraba el pasado con verdadero terror. Creía ciegamente que éste no podría volver; estaba orgulloso de su amor a la libertad y vivía engreído de que ella sería respetada como cosa sagrada; sentía una noble confianza en la seguridad de que nadie se atrevería a cometer el crimen de atentar contra sus instituciones democráticas. Deseaba un cambio, una mejora, un avance, y lo veía cerca. Toda su esperanza estaba en el futuro.

¡Pobre pueblo! Una mañana la ciudadanía se despertó estremecida; a las sombras de la noche los espectros del pasado se habían conjurado mientras ella dormía, y ahora la tenían agarrada por las manos, por los pies y por el cuello. Aquellas garras eran conocidas, aquellas fauces, aquellas guadañas de muerte, aquellas botas... No; no era una pesadilla; se trataba de la triste y terrible realidad: un hombre llamado Fulgencio Batista acababa de cometer el horrible crimen que nadie esperaba.

Ocurrió entonces que un humilde ciudadano de aquel pueblo, que quería creer en las leyes de la República y en la integridad de sus magistrados a quienes había visto ensañarse muchas veces contra los infelices, buscó un Código de Defensa Social para ver qué castigos prescribía la sociedad para el autor de semejante hecho, y encontró lo siguiente:

"Incurrirá en una sanción de privación de libertad de seis a diez años el que ejecutare cualquier hecho encaminado directamente a cambiar en todo o en parte, por medio de la violencia, la Constitución del Estado o la forma de gobierno establecida."

"Se impondrá una sanción de privación de libertad de tres a diez años al autor de un hecho dirigido a promover un alzamiento de gentes armadas contra los Poderes Constitucionales del Estado. La sanción será de privación de libertad de cinco a veinte años si se llevare a efecto la insurrección".

"El que ejecutare un hecho con el fin determinado de impedir, en todo o en parte, aunque fuere temporalmente al Senado, a la cámara de Representantes, al Representantes, al Presidente de la República o al Tribunal Supremo de Justicia, el ejercicio de sus funciones constitucionales, incurrirá en un sanción de privación de libertad de seis a diez años.

"El que tratare de impedir o estorbar la celebración de elecciones generales; [...] incurrirá en una sanción de privación de libertad de cuatro a ocho años.

"El que introdujere, publicare, propagare o tratare de hacer cumplir en Cuba, despacho, orden o decreto que tienda [...] a provocar la inobservancia de las leyes vigentes, incurrirá en una sanción de privación de libertad de dos años a seis años."

"El que sin facultad legar para ello ni orden del Gobierno, tomare el mando de tropas, plazas, fortalezas, puestos militares, poblaciones o barcos o aeronaves de guerra incurrirá en una sanción de privación de libertad de cinco a diez años.

"Igual sanción se impondrá al que usurpare el ejercicio de una función atribuida por la Constitución como propia de alguno de los Poderes del Estado."

Sin decir una palabra a nadie, con el Código en una mano y los papeles en otra, el mencionado ciudadano se presentó en el viejo caserón de la capital donde funcionaba el tribunal competente, que estaba en la obligación de promover causa y castigar a los responsables de aquel hecho, y presentó un escrito denunciando los delitos y pidiendo para Fulgencio Batista y sus diecisiete cómplices la sanción de ciento ocho años de cárcel como ordenaba imponerle el Código de Defensa Social con todas las agravantes de reincidencia, alevosía y nocturnidad.

Pasaron los días y pasaron los meses. ¡Qué decepción! El acusado no era molestado, se paseaba por la República como un amo, lo llamaban honorable señor y general, quitó y puso magistrados, y nada menos que el día de la apertura de los tribunales se vio al reo sentado en el lugar de honor, entre los augustos y venerables patriarcas de nuestra justicia.

Pasaron otra vez los días y los meses. El pueblo se cansó de abusos y de burlas. ¡Los pueblos se cansan! Vino la lucha, y entonces aquel hombre que estaba fuera de la ley, que había ocupado el poder por la violencia, contra la voluntad del pueblo y agrediendo el orden legal, torturó, asesinó, encarceló y acusó ante los tribunales a los que habían ido a luchar por la ley y devolverle al pueblo su libertad.

Señores magistrados: Yo soy aquel ciudadano humilde que un día presentó inútilmente ante los tribunales para pedirles que castigaran a los ambiciosos que violaron las leyes e hicieron trizas nuestras instituciones,, y ahora, cuando es a mí a quien se acusa de querer derrocar este régimen ilegal y restablecer la Constitución legítima de la República, se me tiene setenta y seis días incomunicado en una celda, sin hablar con nadie ni ver siquiera a mi hijo; se me conduce por la ciudad entre dos ametralladoras de trípode, se me traslada a este hospital para juzgarme secretamente con toda severidad y un fiscal con el Código en la mano, muy solemnemente, pide para mí veintiséis años de cárcel.

Me diréis que aquella vez los magistrados de la República no actuaron porque se lo impedía la fuerza; entonces, confesadlo: esta vez también la fuerza os obligará a condenarme. La primera no pudisteis castigar al culpable; la segunda, tendréis que castigar al inocente. La doncella de la justicia, dos veces violada por la fuerza.

¡Y cuánta charlatanería para justificar lo injustificable, explicar lo inexplicable y conciliar lo inconciliable! Hasta que han dado por fin en afirmar, como suprema razón, que el hecho crea el derecho. Es decir que el hecho de haber lanzado los tanques y los soldados a la calle, apoderándose del Palacio Presidencial, la Tesorería de la República y los demás edificios oficiales, y apuntar con las armas al corazón del pueblo, crea el derecho a gobernarlo. El mismo argumento pudieron utilizar los nazis que ocuparon las naciones de Europa e instalaron en ellas gobiernos de títeres.

Admito y creo que la revolución sea fuerte de derecho; pero no podrá llamarse jamás revolución al asalto nocturno a mano armada del 10 de marzo. En el lenguaje vulgar, como dijo José Ingenieros, suele darse el nombre de revolución a los pequeños desórdenes que un grupo de insatisfechos promueve para quitar a los hartos sus prebendas políticas o sus ventajas económicas, resolviéndose generalmente en cambios de unos hombres por otros, en un reparto nuevo de empleos y beneficios. Ése no es el criterio del filósofo de la historia, no puede ser el del hombre de estudio.

No ya en el sentido de cambios profundos en el organismos social, ni siquiera en la superficie del pantano público se vio mover una ola que agitase la podredumbre reinante. Si en el régimen anterior había politiquería, ha multiplicado por diez el pillaje y ha duplicado por cien la falta de respeto a la vida humana.

Se sabía que Barriguilla había robado y había asesinado, que era millonario, que tenía en la capital muchos edificios de apartamentos, acciones numerosas en compañías extranjeras, cuentas fabulosas en bancos norteamericanos, que repartió bienes gananciales por dieciocho millones de pesos, que se hospedaba en el más lujoso hotel de los millonarios yanquis, pero lo que nunca podrá creer nadie es que Barriguilla fuera revolucionario. Barriguilla es el sargento de Weyler que asesinó doce cubanos en el Guatao... En Santiago de Cuba fueron setenta. De te fabula narratur.

Cuatro partidos políticos gobernaban el país antes del 10 de marzo: Auténtico, Liberal, Demócrata y Republicano. A los dos días del golpe se adhirió el Republicano; no había pasado un año todavía y ya el Liberal y el Demócrata estaban otra vez en el poder, Batista no restablecía la Constitución, no restablecía las libertades públicas, no restablecía el Congreso, no restablecía el voto directo, no restablecía en fin ninguna de las instituciones democráticas arrancadas al país, pero restablecía a Verdeja, Guas Inclán, Salvito García Ramos, Anaya Murillo, y con los altos jerarcas de los partidos tradicionales en el gobierno, a lo más corrompido, rapaz, conservador y antediluviano de la política cubana. ¡Ésta es la revolución de Barriguilla!

Ausente del más elemental contenido revolucionario, el régimen de Batista ha significado en todos los órdenes un retroceso de veinte años para Cuba. Todo el mundo ha tenido que pagar bien caro su regreso, pero principalmente las clases humildes que están pasando hambre y miseria mientras la dictadura que ha arruinado al país con la conmoción, la ineptitud y la zozobra, se dedica a la más repugnante politiquería, inventando fórmulas y más fórmulas de perpetuarse en el poder aunque tenga que ser sobre un montón de cadáveres y un mar de sangre.

Ni una sola iniciativa valiente ha sido dictada. Batista vive entregado de pies y manos a los grandes intereses, y no podía ser de otro modo, por su mentalidad, por la carencia total de ideología y de principios, por la ausencia absoluta de la fe, la confianza y el respaldo de las masas. Fue un simple cambio de manos y un reparto de botín entre los amigos, parientes, cómplices y la rémora de parásitos voraces que integran el andamiaje político del dictador. ¡Cuántos oprobios se le han hecho sufrir al pueblo para que un grupito de egoístas que no sienten por la patria la menor consideración puedan encontrar en la cosa pública un modus vivendi fácil y cómodo!.

¡Con cuánta razón dijo Eduardo Chibás en su postrer discurso que Batista alentaba el regreso de los coroneles, del palmacristi y de la ley de fuga! De inmediato después del 10 de marzo comenzaron a producirse otra vez actos verdaderamente vandálicos que se creían desterrados para siempre en Cuba: el asalto a la Universidad del Aire, atentado sin precedentes a una institución cultural, donde los gangsters del SIM se mezclaron con los mocosos de la juventud del PAU; el secuestro del periodista Mario Kuchilán, arrancado en plena noche de su hogar y torturado salvajemente hasta dejarlo casi desconocido; el asesinato del estudiante Rubén Batista y las descargas criminales contra una pacífica manifestación estudiantil junto al mismo paredón donde los voluntarios fusilaron a los estudiantes del 71; hombres que arrojaron la sangre de los pulmones ante los mismos tribunales de justicia por las bárbaras torturas que les habían aplicado en los cuerpos represivos, como en el proceso del doctor García Bárcena. Y no voy a referir aquí los centenares de casos en que grupos de ciudadanos han sido apaleados brutalmente sin distinción de hombres o mujeres, jóvenes o viejos. Todo esto antes del 26 de julio. Después, ya se sabe, ni siquiera el cardenal Arteaga se libró de actos de esta naturaleza. Todo el mundo sabe que fue víctima de los agentes represivos. Oficialmente afirmaron que era obra de una banda de ladrones. Por una vez dijeron la verdad, ¿qué otra cosa es este régimen?...

La ciudadanía acaba de contemplar horrorizada el caso del periodista que estuvo secuestrado y sometido a torturas de fuego durante veinte días. En cada hecho un cinismo inaudito, una hipocresía infinita: la cobardía de rehuir la responsabilidad y culpar invariablemente a los enemigos del régimen. Procedimientos de gobierno que no tienen nada que envidiarle a la peor pandilla de gangster. Hitler asumió la responsabilidad por las matanzas del 30 de junio de 1934 diciendo que había sido durante 24 horas el Tribunal Supremo de Alemania; los esbirros de esta dictadura, que no cabe compararla con ninguna otra por la baja, ruin y cobarde, secuestran, torturan, asesinan, y después culpan canallescamente a los adversarios del régimen. Son los métodos típicos del sargento Barriguilla.

En todos estos hechos que he mencionado, señores magistrados, ni una sola vez han aparecido los responsables para ser juzgados por los tribunales. ¡Cómo! ¿No era éste el régimen del orden, de la paz pública y el respeto a la vida humana?

Si todo esto he referido es para que se me diga si tal situación puede llamarse revolución engendradora de derecho; si es o no lícito luchar contra ella; si no han de estar muy prostituidos los tribunales de la República para enviar a la cárcel a los ciudadanos que quieren librar a su patria de tanta infamia.

Cuba está sufriendo un cruel e ignominioso despotismo, y vosotros no ignoráis que la resistencia frente al despotismo es legítima; éste es un principio universalmente reconocido y nuestra Constitución de 1940 lo consagró expresamente en el párrafo segundo del artículo 40: "Es legítima la resistencia adecuada para la protección de los derechos individuales garantizados anteriormente." Más, aun cuando no lo hubiese consagrado nuestra ley fundamental, es supuesto sin el cual no puede concebirse la existencia de una colectividad democrática. El profesor Infiesta en su libro de derecho constitucional establece una diferencia entre Constitución Política y Constitución Jurídica, y dice que "a veces se incluyen en la Constitución Jurídica principios constitucionales que, sin ello, obligarían igualmente por el consentimiento del pueblo, como los principios de la mayoría o de la representación en nuestras democracias". El derecho de insurrección frente a la tiranía es uno de esos principios que, esté o no esté incluido dentro de la Constitución Jurídica, tiene siempre plena vigencia en una sociedad democrática. El planteamiento de esta cuestión ante un tribunal de justicia es uno de los problemas más interesantes del derecho público. Duguit ha dicho en su Tratado de Derecho Constitucional que "si la insurrección fracasa, no existirá tribunal que ose declarar que no hubo conspiración o atentado contra la seguridad del Estado porque el gobierno era tiránico y la intención de derribarlo era legítima". Pero fijaos bien que no dice "el tribunal no deberá", sino que "no existirá tribunal que ose declarar"; más claramente, que no habrá tribunal que se atreva, que no habrá tribunal lo suficientemente valiente para hacerlo bajo una tiranía. La cuestión no admite alternativa; si el tribunal es valiente y cumple con su deber, se atreverá.

Se acaba de discutir ruidosamente la vigencia de la Constitución de 1940; el Tribunal de Garantías Constitucionales y Sociales falló en contra de ella y a favor de los Estatutos; sin embargo, señores magistrados, yo sostengo que la constitución de 1940 sigue vigente. Mi afirmación podrá parecer absurda y extemporánea; pero no os asombréis, soy yo quien se asombra de que un tribunal de derecho haya intentado darle un vil cuartelazo a la Constitución legítima de la República. Como hasta aquí, ajustándome rigurosamente a los hechos, a la verdad y a la razón, demostraré lo que acabo de afirmar. El Tribunal de Garantías Constitucionales y Sociales fue instituido por el artículo 172 de la Constitución de 1940, complementado por la Ley Orgánica número 7 de 31 de mayo de 1949. Estas leyes, en virtud de las cuales fue creado, le concedieron, en materia de inconstitucionalidad, una competencia específica y determinada: resolver los recursos de inconstitucionalidad contra las leyes, decretos-leyes, resoluciones o actos que nieguen, disminuyan, restrinjan o adulteren los derechos y garantías constitucionales o que impidan el libre funcionamiento de los órganos del Estado. En el artículo 194 se establecía bien claramente: "Los jueces y tribunales están obligados a resolver los conflictos entre las leyes vigentes y la Constitución ajustándose al principio de que ésta prevalezca siempre sobre aquéllas." De acuerdo, pues, con las leyes que le dieron origen, el Tribunal de Garantías Constitucionales y Sociales debía resolver siempre a favor de la Constitución. Si ese tribunal hizo prevalecer los Estatutos por encima de la Constitución de la República se salió por completo de su competencia y facultades, realizando, por tanto, un acto jurídicamente nulo. La decisión en sí misma, además, es absurda y lo absurdo no tiene vigencia ni de hecho ni de derecho, no existe ni siquiera metafísicamente. Por muy venerable que sea un tribunal no podrá decir que el círculo es cuadrado, o, lo que es igual, que el engendro grotesco del 4 de abril puede llamarse Constitución de un Estado.

Entendemos por Constitución la ley fundamental y suprema de una nación, que define su estructura política, regula el funcionamiento de los órganos del Estado y pone límites a sus actividades, ha de ser estable, duradera y más bien rígida. Los Estatutos no llenan ninguno de estos requisitos. Primeramente encierran una contradicción monstruosa, descarada y cínica en lo más esencial, que es lo referente a la integración de la República y el principio de la soberanía. El artículo 1 dice: "Cuba es un Estado independiente y soberano organizado como República democrática..." El Presidente de la República será designado por el Consejo de Ministros. ¿Y quién elige el Consejo de Ministros? El artículo 120, inciso 13: "Corresponde al Presidente nombrar y renovar libremente a los ministros, sustituyéndolos en las oportunidades que proceda." ¿Quién elige a quién por fin? ¿No es éste el clásico problema del huevo y la gallina que nadie ha resuelto todavía?

Un día se reunieron dieciocho aventureros. El plan era asaltar la República con su presupuesto de trescientos cincuenta millones. Al amparo de la traición y de las sombras consiguieron su propósito: "¿Y ahora qué hacemos?" Uno de ellos les dijo a los otros: "Ustedes me nombran primer ministro y yo los nombro generales." Hecho esto buscó veinte alabarderos y les dijo: "Yo los nombro ministros y ustedes me nombran presidente." Así se nombraron unos a otros generales, ministros, presidente y se quedaron con el Tesoro y la República.

Y no es que se tratara de la usurpación de la soberanía por una sola vez para nombrar ministros, generales y presidente, sino que un hombre se declaró en unos estatutos dueño absoluto, no ya de la soberanía, sino de la vida y la muerte de cada ciudadano y de la existencia misma de la nación. Por eso sostengo que no solamente es traidora, vil, cobarde y repugnante la actitud del Tribunal de Garantías Constitucionales y Sociales, sino también absurda.

Hay en los Estatutos un artículo que ha pasado bastante inadvertido pero es el que da la clave de esta situación y del cual vamos a sacar conclusiones decisivas. Me refiero a la cláusula de reforma contenida en el artículo 257 y que dice textualmente: "Esta Ley Constitucional podrá ser reformada por el Consejo de Ministros con un quórum de las dos terceras partes de sus miembros." Aquí la burla llegó al colmo. No es sólo que hayan ejercido la soberanía para imponer al pueblo una Constitución sin contar con su consentimiento y elegir un gobierno que concentra en sus manos todos los poderes, sino que por el artículo 257 hacen suyo definitivamente el atributo más esencial de la soberanía que es la facultad de reformar la ley suprema y fundamental de la nación, cosa que han hecho ya varias veces desde el 10 de marzo, aunque afirman con el mayor cinismo del mundo en el artículo 2 que la soberanía reside en el pueblo y de él dimanan todos los poderes. Si para realizar estas reformas basta la conformidad del Consejo de Ministros, queda entonces en manos de un solo hombre el derecho de hacer y deshacer la República, un hombre que es además el más indigno de los que han nacido en esta tierra. ¿Y esto fue lo aceptado por el Tribunal de Garantías Constitucionales, y es válido y es legal todo lo que ello se derive? Pues bien, veréis lo que aceptó: "Esta Ley Constitucional podrá ser reformada por el Consejo de Ministros con un quórum de las dos terceras partes de sus miembros." Tal facultad no reconoce límites; al amparo de ella cualquier artículo, cualquier capítulo, cualquier título, la ley entera puede ser modificada. El artículo 1, por ejemplo, que ya mencioné, dice que Cuba es un Estado independiente y soberano organizado como República democrática —"aunque de hecho sea hoy una satrapía sangrienta"—; el artículo 3 dice que "el territorio de la República está integrado por la Isla de Cuba, la Isla de Pinos y las demás islas y cayos adyacentes..."; así sucesivamente. Batista y su Consejo de Ministros, al amparo del artículo 257, pueden modificar todos esos atributos, decir que Cuba no es ya una República, sino una Monarquía Hereditaria y ungirse él, Fulgencio Batista, Rey; pueden desmembrar el territorio nacional y vender una provincia a un país extraño como hizo Napoleón con la Louisiana; pueden suspender el derecho a la vida y, como Herodes, mandar a degollar los niños recién nacidos: todas estas medidas serían legales y vosotros tendríais que enviar a la cárcel a todo el que se opusiera, como pretendéis hacer conmigo en estos momentos. He puesto ejemplos extremos para que se comprenda mejor lo triste y humillante que se nuestra situación. ¡Y esas facultades omnímodas en manos de hombres que de verdad son capaces de vender la República con todos sus habitantes!

Si el Tribunal de Garantías Constitucionales aceptó semejante situación, ¿qué espera para colgar las togas? Es un principio elemental de derecho público que no existe la constitucionalidad allí donde el Poder Constituye y el Poder Legislativo residen en el mismo organismo. Si el Consejo de Ministros hace las leyes, los decretos, los reglamentos y al mismo tiempo tiene facultad de modificar la Constitución en diez minutos, ¡maldita la falta que nos hace un Tribunal de Garantías Constitucionales! Su fallo es, pues, irracional, inconcebible, contrario a la lógica y a las leyes de la República, que vosotros, señores magistrados, jurasteis defender. Al fallar a favor de los Estatutos no quedó abolida nuestra ley suprema; sino que el Tribunal de Garantías Constitucionales y Sociales se puso fuera de la Constitución, renunció a sus fueros, se suicidó jurídicamente. ¡Qué en paz descanse!

El derecho de resistencia que establece el artículo 40 de esa Constitución está plenamente vigente. ¿Se aprobó para que funcionara mientras la República marchaba normalmente? No, porque era para la Constitución lo que un bote salvavidas es para una nave en alta mar, que no se lanza al agua sino cuando la nave ha sido torpedeada por enemigos emboscados en su ruta. Traicionada la Constitución de la República y arrebatadas al pueblo todas sus prerrogativas, sólo le quedaba ese derecho, que ninguna fuerza le puede quitar, el derecho a resistir a la opresión y a la injusticia. Si alguna duda queda, aquí está un artículo del Código de Defensa Social, que no debió olvidar el señor fiscal, el cual dice textualmente: "Las autoridades de nombramiento del Gobierno o por elección popular que no hubieren resistido a la insurrección por todos los medios que estuvieren a su alcance, incurrirán en una sanción de interdicción especial de seis a diez años." Era obligación de los magistrados de la República resistir el cuartelazo traidor del 10 de marzo. Se comprende perfectamente que cuando nadie ha cumplido con la ley, cuando nadie ha cumplido el deber, se envía a la cárcel a los únicos que han cumplido con la ley y el deber.

No podréis negarme que el régimen de gobierno que se le ha impuesto a la nación es indigno de su tradición y de su historia. En su libro. El espíritu de las leyes, que sirvió de fundamento a la moderna división de poderes, Montesquieu distingue por su naturaleza tres tipos de gobierno: "el Republicano, en que el pueblo entero o una parte del pueblo tiene el poder soberano; el Monárquico, en que uno solo gobierna pero con arreglo a Leyes fijas y determinadas; y el Despótico, en que uno solo, sin Ley y sin regla, lo hace todo sin más que su voluntad y su capricho." Luego añade: "Un hombre al que sus cinco sentidos le dicen sin cesar que lo es todo, y que los demás no son nada, es naturalmente ignorante, perezoso, voluptuoso." "Así como es necesaria la virtud en una democracia, el honor en una monarquía, hace falta el temor en un gobierno despótico; en cuanto a la virtud, no es necesaria, y en cuanto al honor, sería peligroso."

El derecho de rebelión contra el despotismo, señores magistrados, ha sido reconocido, desde la más lejana antigüedad hasta el presente, por hombres de todas las doctrinas, de todas las ideas y todas las creencias.

En las monarquías teocráticas de las más remota antigüedad china, era prácticamente un principio constitucional que cuando el rey gobernase torpe y despóticamente, fuese depuesto y reemplazado por un príncipe virtuoso.

Los pensadores de la antigua India ampararon la resistencia activa frente a las arbitrariedades de la autoridad. Justificaron la revolución y llevaron muchas veces sus teorías a la práctica. Uno de sus guías espirituales decía que "una opinión sostenida por muchos es más fuerte que el mismo rey. La soga tejida por muchas fibra